sábado, 29 de noviembre de 2008

Francisco de Paula Otero proclama la independencia de Tarma

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


Francisco de Paula Otero Goicochea, prócer de la Independencia de Tarma, nace el 2 de abril de 1786 en la apacible ciudad de Jujuy (Argentina).

Sus padres, Martín Otero y García y Luisa de Goicochea y Ordóñez, fueron de estirpe española.

En 1807 inicia su carrera de las armas como cadete del Regimiento de Caballería que comandaba en Salta don Manuel Antonio Tejada.

Pero la inquietud que sentía por el trabajo, hizo que en 1809 abandonara el servicio militar trasladándose a Bolivia y al Perú, con algunos parientes, entre ellos su primo Miguel Otero, para consagrarse al comercio.

Desde entonces visitó el Perú trayendo grandes partidas de mulas para la floreciente zona minera de Cerro de Pasco, debiendo inevitablemente pasar por Tarma.

Al sentirse impresionado por su clima saludable y primaveral y la semejanza de su paisaje con el de Jujuy y Salta fija su residencia en Tarma. “Con él también se quedó la muliza, expresión musical gaucha y pampera que aquí en Tarma se ha conservado en su exacta expresión” según indica Manuel Rivera Ruiz.

En 1817, contrajo matrimonio con dona Petronila Aveleira y Sotelo, hija del coronel español José Bernardo Aveleira e isidoro Sotelo. Debido a su visión de empresa, inteligencia y amor por el trabajo, en poco tiempo adquirió apreciable fortuna y hacienda.

En aquel entonces, el general don José de San Martín estaba empeñado en la Independencia de su patria y de América. Francisco de Paula Otero y su primo Miguel Otero deciden colaborar con el Libertador, remitiendo datos importantes sobre el Perú, sobre todo su primo, como agente secreto con el seudónimo “Firme”.

José Gálvez Barrenechea, en su obra “Nuestra pequeña Historia”, refiere que “El argentino don Francisco de Paula Otero que fue general y prócer de nuestra Independencia, formó con grandes esfuerzos en el departamento de Junín una montonera. Hombre activo, enérgico, valiente, contribuyó con eficacia y denuedo a la obra de la libertad, que no era militar y se improvisó de tal para cooperar a la lucha con los godos. Refiérese que en cierta ocasión, en Tarma, hallóse con que tenía reclutados más hombres de los que en esa época formaban una compañía, y no sabiendo cómo llamarlos y pareciéndole poco arengarlos como compañía, les gritó estentóreamente: “¡Compañón, marchen!”.

De Paula Otero, sumó su esfuerzo a la causa emancipadora y donó su fortuna. Después de haber llegado al Perú, el general San Martín envió una expedición militar hacia el interior bajo el mando del general Antonio Álvarez de Arenales, dando instrucciones precisas y claras para que se entrevistara con Francisco de Paula y Miguel Otero.

El 25 de noviembre de 1820, el general Arenales ingresa triunfalmente a Tarma, y el 28 de noviembre, reunida la población en cabildo abierto, se pronuncia de manera solidaria y unánime por la Independencia nacional, suscribiéndose un Acta, la misma que fue firmada por la ciudadanía tarmeña.

Por su espíritu valeroso, intrépido, activo, perseverante en la lucha a favor de los pueblos, por su insuperable inteligencia y visión progresista, es posible que Juan Antonio Álvarez de Arenales – coronel Mayor de los Ejércitos de la Patria y Jefe General de la División de Vanguardia del Ejército Libertador del Perú-, tomando en cuenta tales atributos le nombra a De Paula Otero Gobernador, Intendente Político y Militar de Tarma, título con el cual llega a proclamar la Independencia de Tarma el 28 de noviembre de 1820. Álvarez de Arenales le confiere el despacho de Coronel de Milicias Regladas, nombramiento que fue ratificado por el general Don José de San Martín el 26 de diciembre de 1820.

Cuando Tarma es elevada a la categoría de departamento, Francisco de Paula Otero se constituye en su primer Presidente.

Después de proclamar la Independencia de Tarma, De Paula Otero promueve estratégicamente la acción organizada de las guerrillas a fin de hostilizar los movimientos realistas; pero no logra su objetivo por su excesiva confianza en la ayuda de las indiadas cuando atacó a Cerro de Pasco, llegando a ser rechazado el 7 de diciembre de 1821, por las fuerzas que allí tenía acantonado el general Juan Lóriga.

Se asocia a la Orden del Sol el 12 de diciembre de 1821. El 31 de enero de 1822, Torre Tagle, Supremo Delegado del Perú, le confiere el grado de Coronel Graduado de Ejército, y Coronel efectivo, el 25 de febrero de 1823, en vista de que las guerrillas que operaba bajo su mando habían tomado grandes proporciones.

La Junta Gubernativa presidida por La Mar lo nombra primer Jefe del Batallón Huánuco, prestando grandes servicios y cuyos efectivos se habían incorporado a la aguerrida y sólida División Peruana del Ejército Libertador.

En 1823, llegaba al Perú el Libertador Simón Bolívar, quien a pesar de recibir con reserva la colaboración de los argentinos, por sus cualidades y patriotismo confió a Francisco de Paula Otero importantes y delicadas misiones.

Sucre nombra a Francisco de Paula Otero, Jefe de los Cuerpos de Vanguardia. Antonio Castro, en su “Historia Militar del Perú”, al describir la Batalla de Junín expresa: “Junto al sanpedrano Andrés Rázuri, también lo hizo el denodado y valiente Coronel Francisco de Paula Otero, alma del ejército durante esa campaña y a quien en buen cuenta podría considerarse como el autor de este triunfo”.

Durante la Batalla de Ayacucho, Francisco de Paula Otero, es nombrado edecán de Sucre. Destacado hacia la ciudad de Arequipa, logra doblegar la resistencia que representaba el brigadier Pío Tristán y asume la Prefectura o Presidencia del departamento de Arequipa, desde el 15 de enero al 15 de mayo de 1825.

Ascendió a General de Brigada el 19 de enero de 1825, le implican en una conspiración contra la autoridad de Bolívar en el mes de agosto de 1826 y es apresado.

De Paula Otero recibe el nombramiento de Jefe de Estado Mayor del Ejército (28-01-1827) y de Prefecto del departamento de Junín (1827). Secundó la acción de las fuerzas adictas al Presidente Orbegozo, participó en el combate de Huaylacucho (17-IV-1834); y después del “abrazo de Maquinguayo” le ascendieron a General de División.

Actuó contra las fuerzas del general Felipe Santiago Salaverry (22-II-1835). Fue nombrado Comandante General de los departamentos del Norte (26-XII-1835), en la ciudad de Trujillo amnistió a los oficiales salaverristas rendidos en la batalla de Socabaya. El general Orbegoso le extendió una condecoración de brillantes, por sus exitosos servicios prestados. Como Jefe de Estado Mayor participó en la campaña contra la primera Expedición Restauradora (X-1837). A las órdenes de Santa Cruz, participó en la Batalla de Yungay (20-O1-1839).

En la legislatura de 1985, a iniciativa de mi representación parlamentaria, entonces Diputado de la Nación , se aprobó la Ley N º 24523, promulgada por el Presidente Alan García Perez, mediante la cual se encargó al Ministerio de Guerra la erección de un monumento que perennice la memoria del Prócer de la Independencia de Tarma, don Francisco de Paula Otero.

También disponía que las municipalidades distritales, el Concejo Provincial de Tarma y los centros educativos de primaria, secundaria y superior, sean estatales o particulares, de la provincia de Tarma deberán organizar el 28 de noviembre de cada año actos conmemorativos de homenaje a Francisco de Paula Otero, siendo declarada esta fecha Día Cívico Laborable.

Francisco de Paula Otero fallece en Tarma, el 13 de abril de 1854 y sus restos yacen en el cementerio general.