sábado, 1 de noviembre de 2008

La ética en internet

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Internet, considerada como la «gran telaraña digital mundial», «el medio de medios», «el campo libre para la libertad de expresión» o «el espacio público donde conviven la actividad económica y el medio de comunicación», cuenta con normas, reglas y códigos éticos que regulan la conducta de los usuarios, a fin de garantizar su uso correcto, en procura de una sociedad mejor.
Richard Mason, en su artículo titulado «Four Ethical Issues of the Information Age» (Cuatro principios de ética en Internet, 1986) identifica cuatro principios con el acrónimo PAPA: Privacy (intimidad), Accuracy (exactitud), Property (propiedad intelectual) y Accessibility (accesibilidad).
Internet se diseñó inicialmente, con propósitos militares (ARPANET), para que fuera capaz de sobrevivir a una guerra nuclear.
De allí que, durante su recorrido a escala mundial, el correo electrónico (e-mail) puede ser leído por cualquier persona e inclusive el administrador del ordenador puede leer el correo sin dejar huella o señal alguna del hecho, situación que constituye un verdadero reto para el futuro de la sociedad del conocimiento, pues se necesitará de legislaciones y estándares más seguros y confiables, a fin de garantizar el derecho a la privacidad en la información. Y precisamente este punto en conflicto, más la piratería de software, el plagio de informaciones, la no diferenciación entre la ficción y la realidad, entre lo verdadero y lo aparente, etc., reforzado por los incidentes de personas que acceden sin autorización a sistemas computacionales, han puesto en debate la ética en Internet.


ALGUNOS PROBLEMAS ÉTICOS EN INTERNET

Entre los principales problemas éticos en Internet podemos mencionar a la ciberpornografía, todo se puede decir sin censura ante la falta de mecanismos de control de calidad de los mensajes.
Por intermedio del correo electrónico, de las salas de chat y los foros de discusión los niños y adolescentes pueden verse sometidos a recibir mensajes inapropiados en los que les hostilicen y acosen sexualmente, o se les inculquen a consumir drogas y que dado a su ingenuidad pueden llegar a ser utilizado para fines insospechables.
A través de Internet hay un serio problema denominado ciberpornografía (imágenes de pornografía por computadora), que no toma en cuenta las implicancias y consecuencias morales en los destinatarios de la información o la serie de conflictos de relación entre empresas e individuos, los dilemas morales que se podrían originar entre periodistas y medios.
En Internet no hay censura, puesto que todo se puede decir, sea porque este medio de medios es incontrolable, ora porque la censura resulta innecesaria e inútil ante la sobreabundancia de noticias diarias.
Otro problema que se origina en Internet es que todo se puede decir sin censura alguna. A través de Internet se difunde de todo y para todos: chismes, rumores, insultos, difamaciones, mentiras, teorías conspirativas, manías y debilidades humanas.
La falta de mecanismos de control real de calidad de los contenidos o mensajes y la casi total ausencia de impedimentos para publicar en Internet tienden a facilitar la publicación, por parte de usuarios irresponsables y de conducta dudosa, una serie de enunciados, comunicados, pronunciamientos, declaraciones e informes falsos, trabajos seudo-científicos, servicios de información en línea de dudosa calidad.


MECANISMOS DE AUTORREGULACIÓN EN INTERNET

Para no incurrir en actos de censura externa a los usuarios de Internet parece imponerse la idea de implementar mecanismos de autorregulación normativa, el uso de software de filtrado y de bloqueo de contenidos (programas Optenet; la confección de «listas negras» o listas de sitios Web clasificados por su contenido pornográfico, violento, obsceno, etc., y el uso de la tecnología PICS, que es una plataforma para la selección del contenido en Internet, que hace posible etiquetar los contenidos y bloquear el acceso a los que contuvieran etiquetas clasificadas como inadecuadas, aunque en opinión de algunos expertos, esto resulta poco fiable, difícil o casi imposible de aplicarse con el éxito generalizado que se espera alcanzar a nivel mundial.


EXIGENCIAS ÉTICAS A QUIENES NAVEGAN POR INTERNET

A quienes navegan por Internet se les pide unas exigencias éticas de su entera responsabilidad, que puede traducirse en los puntos siguientes:
Borrar mensajes no deseados inmediatamente, por cuanto ocupan espacio de almacenamiento del disco del servidor.
Los materiales obtenidos por medio de investigaciones en Internet deben poseer además del crédito de su autor la dirección de donde proceden.
No cometer delitos informáticos:
a) robar o prestar falsos testimonios,
b) fabricar y vender copias de software en el comercio,
c) introducir virus informáticos (Bomba Lógica, etc.),
d) apropiarse de la producción intelectual de terceros,
e) violar la confidencialidad de la información confiada al informático,
f) usar expresiones ofensivas a la dignidad de las personas,
g) interceptar el correo electrónico del servicio secreto (espionaje),
h) realizar estafas en las compras por la red,
i) usar de manera ilegítima los Password (contraseña o clave de ingreso a la computadora),
j) cargar en el disco duro de la computadora vendida copias «piratas» con el fin de abaratar el precio de venta de la computadora,
k) alterar un programa que maneja cuentas bancarias a fin de lograr que sumas imperceptibles (centavos de sol) se acrediten en otras cuentas manejadas por el autor, de las que luego extrae el dinero así obtenido (técnica Salami),
l) utilizar la computadora para falsificar documentos comerciales.
No dar a otra persona su Password
No interferir el trabajo ni espiar los archivos de las computadoras de otras personas.
No utilizar el ordenador para perjudicar a terceras personas, a empresas e instituciones.
No utilizar o copiar software, base de datos, archivos, información para lo cual no pagó y que no le pertenece.
No utilizar palabras o expresiones discriminatorias, ofensivas o sarcásticas.
No violar la confidencialidad de la información confiada al informático o al que pueda tener acceso a través del trabajo con ordenadores.
Pensar primero y siempre en las consecuencias sociales que ocasionaría todo aquello que escribe y difunde.