miércoles, 11 de marzo de 2009

EL HOMBRE ES UN SER COGNOSCENTE

EL HOMBRE ES UN SER COGNOSCENTE
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


Platón dijo que «el hombre es un animal capaz de ciencia». Todo hombre por naturaleza tiene el deseo de saber (Aristóteles), de conocer el mundo que lo circunda, por el hecho de estar dotado de razón, voluntad, inteligencia, imaginación y capacidad perceptiva.
El hombre tiene necesidad de «saber la causa de aquello que ve» (Santo Tomás de Aquino), la causa que produce la esencia y la existencia de los fenómenos, hechos y cosas que lo rodean, así también los modos y problemas que se derivan de la relación del sujeto con el objeto.
Y en virtud a esta facultad extraordinaria del hombre, todo aquello que es el resultado de la observación, la experimentación, la comprensión de la mente del hombre referente a los objetos de su realidad, se denomina conocimiento. El hombre es un productor de conocimientos.
Conocimiento que es el resultado de la actividad de conocer, a través de la formación de conceptos, ideas, juicios, razonamientos, intuiciones, inducciones y deducciones. El hombre, a través del acto de conocer, procura que la realidad recurra hacia él en su forma de ser y de actuar.
Y porque el hombre es, por naturaleza, un ser cognoscente, capaz de producir nuevos conocimientos, capaz de orientar y de reorientar su comportamiento cotidiano en las anchas avenidas de su devenir histórico, dentro de un proceso dialéctico de aprendizaje, Inter.-aprendizaje y autoaprendizaje.
Sin esa facultad intelectiva, sin el poder del conocimiento que subyace en potencia y en acto en su ser, sería imposible que el hombre pudiera afrontar los problemas, enigmas, dilemas, retos y paradojas de la vida, los desafíos del presente y del futuro.
Distinguidos filósofos de diversas etapas de la historia universal abordaron de un modo sistemático las cuestiones del origen, la certeza, la posibilidad, la esencia y trascendencia y los problemas del conocimiento humano. Así surgieron teorías gnoseológicas concebidas por Platón, Aristóteles, Rogerio Bacon, John Locke, William James, entre otros.