domingo, 8 de marzo de 2009

LA MEMORIA QUE DESARROLLA EL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO

LA MEMORIA QUE DESARROLLA EL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


La memoria es la faculta del ser humano que permite reproducir los fenómenos vividos a lo largo de la existencia. Se dice que un estudiante universitario tiene una buena memoria cuando es capaz de recordar lo que aprendió; fijar mejor que otros lo que ve u oye y retener bien lo aprendido sobre la base de cuadros sinópticos, resúmenes, síntesis o esquemas.

Para cultivar una buena memoria

Para cultivar una buena memoria, el estudiante universitario realiza las actividades siguientes:
Observa minuciosamente y a fondo lo que ve, lee y oye.
Relaciona sus partes entre sí con lo que ya sabía antes.
Se interesa por el propio asunto o la causa por la cual quiere conocer algo sobre sí mismo.
Concentra su atención en sí mismo.
Escribe o repite a otra persona con el objeto de proseguir el ejercicio que lleva.

Tipos de memoria

El estudiante universitario desarrolla diversos tipos de memoria: memoria sensorial, memoria a corto plazo, memoria a mediano plazo y memoria a largo plazo.
Memoria auditiva, cuando recuerda con facilidad los sonidos.
Memoria espacial, cuando recuerda unos objetos con referencia a otros objetos.
Memoria inmediata, cuando recuerda lo aprendido rápidamente.
Memoria intelectual, cuando recuerda ideas o conceptos.
Memoria mecánica, cuando recuerda fácilmente palabras o acciones que repite más de una vez.
Memoria numérica, cuando es capaz de ejecutar operaciones aritméticas simples.
Memoria olfativa, cuando reconoce rápidamente los olores.
Memoria remota, cuando requiere más repeticiones para retener lo que aprende.
Memoria temporal, cuando recuerda el orden o la secuencia de hechos, situaciones o acontecimientos.
Memoria visual, cuando recuerda con facilidad figuras o imágenes.
Memoria a corto plazo, es aquella que permanece unos segundos después de haber recibido algún estímulo.
Memoria a largo plazo, retiene la información por mucho tiempo, es la más indicada para estudiar. Este tipo de memoria retiene, por ejemplo, nombres de personas, los contenidos de las asignaturas, los rostros de las personas, los libros, revistas o enciclopedias que nos gustan, los recuerdos de infancia, de adolescencia o de juventud, los recuerdos de vacaciones, de nuestras graduaciones, entre otros.