domingo, 15 de marzo de 2009

PEDRO ABEL BALDEÓN PANTOJA, UNA VIDA CON VOCACIÓN HUMANISTA Y AL SERVICIO DE TARMA


PEDRO ABEL BALDEÓN PANTOJA,
UNA VIDA CON VOCACIÓN HUMANISTA Y AL SERVICIO DE TARMA

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


Uno de los ciudadanos profesionales más distinguidos de las esferas sociales, culturales, médicas y científicas de la provincia de Tarma, que a través de su carrera pública y municipal ha demostrado con obras concretas el elevado espíritu tarmeñista que anima a su persona y su indoblegable vocación de servicio a la comunidad, es el doctor Pedro Abel Baldeón Pantoja.

Nació en Tarma el 23 de febrero de 1921. Hijo de don Eleuterio Baldeón y de doña María Pantoja. Casado con Sara Silva. Padre de ocho hijos: Mirtha, Sara, María de Lourdes, Piedad, Pedro Abel, Gustavo y José.

Sus primeros estudios los cursó en los colegios nacionales “San Ramón” de Tarma y Nuestra Señora de Guadalupe de Lima.

La educación superior lo realizó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Facultad de San Fernando, graduándose de Médico cirujano en 1950.

Desde aquél entonces se instaló en su ciudad natal para prestar sus servicios profesionales, permaneciendo en Tarma hasta la actualidad.

Pedro Baldeón Pantoja es un hombre amable, modesto, servicial, caballero a carta cabal, de energía estimulante y de sólidos principios y valores éticos. Supo despertar la admiración, el cariño y el respeto de personas de todas las edades.

Inteligente, experimentado líder político del Partido de Manuel A. Odría, es un apasionado continuador del lema “Hechos y no palabras”.

Como profesional con vocación humanista supo tolerar los errores de las demás personas; pero en algunas circunstancias se encrespa ante las bajezas e injusticias de sus semejantes.

Su vida es de permanente afirmación de valores, de fe en las acciones nobles y justas, de estimulante esperanza en un futuro diferente para los pueblos de su querida e inolvidable Tarma.

No demuestra signos de flaqueza ante la adversidad. Gusta redoblar esfuerzos con optimismo, fe y confianza en los nuevos destinos, con pujanza cívica y patriótica, hasta conseguir lo que se propone en aras del interés colectivo.

De corazón sensible a las pulsaciones de sus coetáneos, es ejemplo de trabajo honesto, incorruptible y desinteresado. Se preocupa por predicar la verdad, por ser ejemplo de trabajo solidario, por enseñar a perdonar y no ofender a sus opositores políticos.

Durante su proficua gestión municipal siempre sopló aires de reforma, antes que vientos de pesimismo, indiferencia o de conformismo.

Desempeñó importantes cargos públicos: Director del Hospital San Vicente de Tarma (1951), médico sanitario de la Dirección de Epidemiología del Hospital Regional Base de Tarma, médico asistente del Seguro Social del Empleado de Tarma, director de la Casa de la Cultura de Tarma, presidente del Rotary Club de Tarma, miembro de la Sociedad de Beneficencia Pública de Tarma, miembro del Club Social de Tarma, miembro de la Liga de Fútbol y de Básquetball de Tarma, fundador de la Compañía de Bomberos de Tarma.

Fue presidente de la Asociación Médica de Tarma, miembro del Consejo Parroquial de Tarma, presidente del Comité Pro-Parque y Monumento del General Manuel A. Odría, miembro de la Federación Médica Peruana, benefactor de la Asociación de Artistas Aficionados de Tarma, delegado del Concejo provincial ante la Comisión Investigadora, elegido en junio de 1956 para que comprobara la fecha verdadera de la fundación del Colegio Nacional San Ramón de Tarma, presidente del Comité Provincial Multisectorial Pro-Local de la Escuela Normal Mixta de Tarma (1983), presidente del Comité Central de Electrificación de Tarma y sus barrios (1981-1983).

Supo lograr la confianza de su pueblo, siendo elegido Alcalde provincial de Tarma en tres periodos: 1965-1966; 1977-1978 y 1982-1983.

Sus acciones como Alcalde de la provincia de Tarma, estuvieron inspiradas por nobles y sanos propósitos de bien común.

Antes de tomar decisiones importantes consultaba, pedía opiniones a sus amigos y colaboradores, como una de las formas efectivas para superar problemas de diversa índole al servicio de su pueblo.

Pedro Abel Baldeón Pantoja, es un ilustre ciudadano tarmeño, promotor del desarrollo y progreso de la provincia de Tarma, ejemplar profesional al servicio desinteresado de “La Perla de los Andes”.

No sólo se dedica a curar a los enfermos, a trabajar por Tarma, también sus horas libres los utiliza para actualizarse sobre los últimos adelantos científicos y tecnológicos, y escribir artículos especializados para revistas y periódicos que le solicitan a nivel regional y nacional ( e-mal:eudoro.terrones@yahoo.com; http://eudoroterrones.blogspot.com).