lunes, 9 de marzo de 2009

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


Son principios básicos del estudiante universitario los siguientes:
Autosuperación. Contribuir al progreso y al mejoramiento académico mediante el esfuerzo propio y la actualización de conocimientos según el avance de la ciencia y la tecnología.
Ayuda mutua. Propiciar el progreso y mejoramiento de sí y de la colectividad mediante la ayuda mutua, la solidaridad social.
Contribución al crecimiento, desarrollo y progreso del país. Mediante el cumplimiento eficiente, honesto y responsable de sus deberes u obligaciones académicas en función a los grandes objetivos de desarrollo nacional.
Crítica, autocrítica y mutuocrítica. Poner en práctica la aptitud de sopesar y evaluar de manera objetiva, imparcial y justa el pro y el contra de los juicios de valor que realiza sobre sí mismo y acerca de las demás personas de la comunidad universitaria nacional.
Efectividad. Disponerse a hacer algo y hacerlo bien desde el principio hasta el fin.
Eficacia. Disponerse a hacer efectivo el propósito de ser un estudiante excelente, ejercitando al máximo sus facultades cognoscitivas..
Eficiencia. Disponerse a realizar con eficiencia sus trabajos de investigación utilizando los recursos, destrezas, habilidades, aptitudes, métodos y técnicas necesarias que permitan el logro de sus objetivos, fines y metas trazados.
Libertad con responsabilidad. Asumir la responsabilidad por decisión propia sobre ideas, conceptos, pensamientos y acciones, procurando no afectar el derecho ni la dignidad de sus compañeros de clase y de las demás personas.
Operatividad oportuna. Demostrar su aptitud específica de hacer bien lo que debe hacerse sin retraso alguno.
Veracidad en lo que piensa, dice y escribe. Cultivar y actuar con sólidos principios y valores éticos, como columna vertebral de la carrera profesional de periodismo.
Voluntad de servicio al bien común. Estar siempre animado por un profundo espíritu y una indeclinable voluntad de servicio al interés colectivo, más allá de todo interés personal o de grupo.