domingo, 28 de junio de 2009

Cuidado con los cleptócratas

CUIDADO CON LOS CLEPTÓCRATAS
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

El término cleptócrata proviene del griego Kleptein, sinónimo de ladrón, y kratos, gobierno.

La cleptocracia es un sistema en el que, organizaciones y movimientos políticos, grupos económicos y sociales, surgidos de la noche a la mañana, de manera explícita o secreta, precisamente cuando en los países democráticos se avecinan elecciones nacionales, cual bandas de ladrones, delincuentes y subversivos tratan de capturar por cualquier medio el poder político, aprovechándose de la excesiva tolerancia de los gobiernos democráticos, a fin de continuar con su enriquecimiento personal, familiar y de sus grupos vinculados.

Los cleptócratas son personas que, por su naturaleza delincuencial e irracionalidad en sus demandas, promueven la creación de nuevas organizaciones de manera subrepticia, ilegal y sin transparencia, para luego, haciendo uso de las jugosas subvenciones económicas y ayudas materiales que reciben del extranjero, manipular los procesos políticos y económicos, en frontal oposición al sistema democrático.

Estas organizaciones cleptocráticas se infiltran en sectores de la sociedad demcorática, forman parte de sistemas globales, nacionales y locales y se comunican e interrelacionan por Internet, páginas web, chats, videoconferencias y blogspots.

Los cleptócratas, pronto tratan de integrar a los “sectores marginados y necesitados” en la lucha frontal contra el sistema democrático y el Estado de Derecho, para derrocar a presidentes de la República, apoyar económicamente a la lucha armada, fomentar la convocatoria a referéndum, a asambleas constituyentes, a fin de cambiar la Constitución para incluir la reelección presidencial consecutiva y de por vida, garantizar la impunidad de su ilícito accionar y la vigencia de ideologías radicales, violentistas y antisistema.

Hoy en día, el cleptócrata resulta siendo un ciudadano que pone en práctica sus vicios, defectos y artes para robar todo lo que encuentra al alcance de su mano, por cualquier medio y sin el menor respeto a las autoridades, a la Constitución política, a los derechos humanos y a las leyes de la república.

Amigo(a) lector(a), si por ahí, logra identificar a algún cleptócrata y cuenta con las pruebas instrumentales que el caso requiere, denúncielos públicamente. No permita que sigan avanzando en el país. Ya es tiempo que limpiemos el territorio nacional de estos malos y antipatrióticos elementos convertidos ahora en los sepultureros de la historia.