jueves, 9 de julio de 2009


LOS 9 MESES DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

Analistas políticos improvisados, parlamentarios de diversos partidos y todos aquellos que creían que Yehude Simon Munaro iba a entornillarse en el cargo de jefe del Gabinete Ministerial del gobierno peruano y utilizarlo para su campaña política como posible próximo candidato a la presidencia de la República del 2011, se equivocaron por completo.

Su reciente carta de renuncia irrevocable presentada al Presidente Alan García Pérez, demuestra, a propios y extraños, ser un político cuajado de principios y valores éticos, que asume su responsabilidad en las buenas y en las malas, con alto sentido social y espíritu de lucha por el bien común, allá de intereses personales y cálculos políticos electoreros.

Sus nueve meses de labor, en contacto con las mayorías nacionales, se tradujeron en acciones positivas y resolutivas de problemas, en lucha a pie firme a favor de la descentralización, de los gobiernos regionales y contra los signos de corrupción e inmoralidad, la pobreza crítica, el analfabetismo, etc., que se enraizó en los diversos poderes del Estado, como producto de la herencia de gobiernos anteriores.

En su misiva Simon reveló el privilegio que tuvo “al tratar con los empresarios que apuestan por el Perú, y sin duda lo hacen con la confianza que el Gobierno genera”. Reconoció que el Perú se encuentra “entre los pocos países que, pese a la crisis económica internacional, continúa creciendo en su economía, aunque a menor ritmo”.

Asumió el costo político de los sucesos de Bagua, por el respeto que tiene al país y la lealtad al gobierno de Alan García. “Lamentablemente, los sucesos de Bagua, donde primaron la desinformación, los mensajes de enfrentamiento y los odios e intereses políticos, terminaron con la vida de 34 personas, de las cuales 24 pertenecían a la Policía, quienes se inmolaron por la democracia y el orden; y nueve hermanos nativos, que defendían lo que ellos suponían les sería arrebatado: sus tierras y el agua. Además del mayor de la Policía Nacional, Felipe Bazán, desaparecido”.

Denunció la “nefasta campaña, que pretendía manchar su gestión” a través de algunos medios de comunicación y políticos irresponsables, a la vez que hizo público su agradecimiento a la dirección política del Partido Aprista Peruano y a su militancia, por el apoyo y las muestras de simpatía recibido durante su gestión.

Finalmente, reconoció en el Presidente García “a una persona comprometida con el desarrollo, la reducción de la pobreza y la elevación de los niveles de vida, que pese a cualquier crítica su pensamiento está siempre en el Perú, en un Perú en paz y justo”.
Como pocos jefes de Gabinete Ministerial, Simon Munaro cumplió sus funciones con dignidad, dedicación, vocación dialogante, pluralismo político y trabajo en equipo, por un Perú que avanza y crece, pese a quien le pese. La posteridad y las nuevas generaciones sabrán juzgar su labor con mayor objetividad y espíritu de justicia. (eudoro.terrones@yahoo.com).