lunes, 26 de octubre de 2009


LA ÉTICA ECOLÓGICA EN EL TERCER MILENIO

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA

En 1972 se aprobó el Informe del Club de Roma sobre “Los límites del crecimiento” cuyos autores fueron Donella Meadows, Dennis Meadows
y Jorgen Randers y cuya tesis principal es que, “en un planeta limitado, las dinámicas de crecimiento exponencial (población y producto per cápita) no son sostenibles. Así, el planeta pone límites al crecimiento, como los recursos naturales no renovables, la tierra cultivable finita, y la capacidad del ecosistema para absorber la polución producto del quehacer humano, entre otros” (http://es.wikipedia.org/wiki/Los_límites_del_crecimiento).

En 1992, 20 años después de la publicación original, se actualizó y publicó una nueva versión del informe titulado “Más allá de los límites del crecimiento"
, en la cual, en base a los datos recolectados desde entonces, se exponía que la humanidad ya había superado la capacidad de carga del planeta para sostener su población” (http://es.wikipedia.org/wiki/)

En 1983, se publica el Informe de la Comisión Brandt sobre “El estado del Planeta” (1983) y en 1987 el Informe Brundtland.

En 1987 el "Informe de la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo" de la ONU, encabezada por el noruego Gro Harlem Brundtland concluye que la degradación del medio ambiente no es un problema exclusivo de las naciones industrializadas, y que la pobreza y el subdesarrollo son causa y efecto de ésta. Y que la ecología ha dejado de ser una tarea nacional o regional, para convertirse en un problema global; que la necesidad de aminorar los problemas ecológicos, obliga a revisar a fondo la correlación ambiente-desarrollo dentro de un nuevo estilo de desarrollo ( el desarrollo sustentable), mediante una reorientación de las relaciones Norte-Sur, las cuales debían considerar el estado del planeta.

Desde que en junio de 1992 se desarrolló la “Cumbre de la Tierra”, en la que participaron más de 100 jefes de Estado y de Gobierno en Río de Janeiro, con el fin de asegurar el futuro del planeta, ante el grave deterioro del medio ambiente que origina graves problemas ecológicos y que afectan la vida misma del ser humano, el debate académico continúa a nivel mundial.

En dicha cita cumbre se reconoció que el problema de la contaminación ambiental es estructural o global y por tanto las soluciones tienen que ser también globales, sin que éstas se resuelvan afectando a los países del Sur pobre o a sectores mayoritarios de la población mundial.

Los países pobres siguen demandando con mayor intensidad a los países ricos mayores cuotas de participación económica y mayor conciencia profesional para arribar a soluciones satisfactorias a corto, mediano o largo plazo que permitan construir un mundo mejor, con el menor porcentaje posible de exclusión social y de pobreza en las relaciones hombre-naturaleza-cosmos.

El uso indiscriminado de los recursos naturales y el incremento permanente de las actividades transformadoras e industriales desencadenaron serias consecuencias para la vida del ser humano: Deforestación del planeta originada por la actividad maderera, agrícola o urbanística; contaminación de ríos y mares, desertización progresiva del planeta tierra; extinción de especies vivas, agujero en la capa de ozono
, la lluvia ácida y el efecto invernadero, desastres nucleares, aparición de nuevas enfermedades, entre otras.
GUERRA CIVIL GLOBAL

“Un informe
del Consejo Consultivo Alemán sobre el Cambio Global advierte que una guerra civil global estallará en las próximas décadas motivada por el cambio climático, si desde ahora no se toman medidas para impedirlo. El informe señala que la guerra del clima comenzará en el sur de África y reducirá a cenizas los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados por la ONU. El informe calcula que después de 2050 habrá más de 500 millones de refugiados ambientales obligados a abandonar sus hogares debido a las inundaciones, la sequía y el aumento del nivel del mar. Lagos, la primera ciudad más habitada de Nigeria y la segunda de África, corre el riesgo de ser inundada por el mar. El cambio climático debilitará aún más el potencial económico de esta región africana, que es donde se encuentran muchos de los países más pobres del mundo. Según el informe, el número de personas que padecerá escasez de agua en África Meridional pasará de los 3,1 millones en 1995, a los 38 millones en 2025 y a los 188 millones en 2085. Otras zonas seriamente amenazadas son el Sahel y el Mediterráneo, donde las crisis políticas podrían multiplicarse limitando la capacidad actual de algunos países, como Egipto, para hacer frente a los cambios. Otros posibles puntos amenazados por el cambio climático son India, Pakistán, Bangladesh y China, así como el Caribe y el Golfo de México, las regiones andinas y amazónicas de América Latina” (Eduardo Martínez, 26/enero/2008, http://www.tendencias21.net/Guerra-climatica_a2033.html)

El cambio climático que viene ocurriendo en el mundo nos coloca frente a la necesidad imperiosa y urgente de un cambio radical de hábitos y de modos de vida en todas las poblaciones.

ÉTICA ECOLÓGICA

Y frente a este reto histórico la ética ecológica
tiende a elaborar códigos deontológicos de conducta para que los seres humanos reflexionemos críticamente y contribuyamos a superar la contaminación y la degradación del medio ambiente y tratemos de protegerla.

La palabra ecología procede del griego oikos, que significa casa, hogar donde vivir..., y logos, estudio o ciencia. La ecología es, entonces, la ciencia que estudia el medio donde se desarrollan los seres vivos.

La ética ecológica, surgida a partir de la segunda mitad del siglo XX, está constituida por un conjunto de normas, reglas, principios o proposiciones que tienden a regular la convivencia humana en relación con su entorno ecológico y los problemas ecológicos (problemas generados por el crecimiento económico y el desarrollo de las nuevas tecnologías) para lograr el respeto y la protección a la vida en todas sus dimensiones y un buen vivir de la colectividad.

PRINCIPIOS DE LA ÉTICA ECOLÓGICA

Son principios de la ética ecológica: La defensa de la riqueza y las formas de vida existentes en el planeta, evitando la extinción de cualquiera de ellas; los organismos deben considerarse como un todo mutuamente relacionado, y con idéntico valor para su conservación; y los seres humanos no tienen derecho a destruir otras formas de vida.

La doctora Teodora Zamudio, al abordar el tema de la ética ecológica en el mundo de hoy manifiesta con fundadas razones que “La crisis ecológica deriva a la postre en el planteamiento de un nuevo sistema ético - la bioética como puente entre los hechos científicos y los valores morales. El problema moral se ha tomado "específico" para el hombre por el imperativo de la sobrevivencia y de una responsabilidad solidaria a fin de preservar la biosfera terráquea. La pregunta de la ética es entonces cómo debemos vivir, al menos para sobrevivir, pero conciliando el imperativo de supervivencia con el de dignidad humana, conciliación que es el meollo de la antropodicea. La megacrisis exige fundar una macroética planetaria basada en el principio de responsabilidad, que representa un nuevo estadio de la conciencia moral en la civilización tecnológica, y se formula así: "Actúa de manera que las consecuencias de tu acción sean compatibles con la permanencia de la vida genuina sobre la tierra". El primer principio de la ética ambiental es el de reciprocidad o mutua obligación por la interdependencia de los seres vivientes en un cuerpo cósmico (ecosfera) amenazado por la patogenicidad del cuerpo técnico (tecnosfera) o conjunto de organismos sintéticos que consumen energía y producen desechos desequilibrando el ecosistema natural”.