domingo, 6 de febrero de 2011

“ÉTICA PARA SEGUIR CRECIENDO”
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

El título del artículo corresponde a la obra “Ética para seguir creciendo”, de Enrique de Mulder Duclós y José Mª Ortiz Ibarz (España,2001). Lo elegimos porque encaja bien con la situación actual del Perú, país que está en pleno e imparable crecimiento social y económico gracias al segundo gobierno de Alan García, pero que necesita de mucha ética para seguir creciendo de por vida.
Los autores referidos explican que “los valores éticos propios del crecimiento serán cualidades, referidas a comportamientos, que facilitarán la orientación a crecer continuadamente, y son percibidos como valiosos. Porque lo más específico de los valores éticos es precisamente eso: que son valiosos, y que más que limitar facilitan la actuación”.
Enfatizan, asimismo, que “la nueva economía nos conduce inexorablemente hacia la ética como sistema de creencias y pautas de conducta para la convivencia. La nueva economía nos conduce a afirmar que la ética es hoy una necesidad estratégica de primer orden, y no mera estética”.
En el caso de Perú, la falta de crecimiento en valores éticos es lo que nos interesa y preocupa periodísticamente, para que el circuito del crecimiento sea completo.
EDUCACIÓN ÉTICA PARA SEGUIR CRECIENDO
Estamos convencidos que la ética es el que da sentido a la inteligencia, a la vida humana y mueve a las personas e instituciones para obrar correctamente en aras del bien común.
No cabe duda que todos los peruanos queremos un Perú con futuro, Perú justo, libre y digno, Perú con grandeza material, espiritual y moral. Pero para ello es necesario mucha educación de calidad, mucha educación en valores éticos, desde la inicial hasta la universidad. Educación en valores, en todos los partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales de base, empresas públicas y privadas, poderes del Estado, gobiernos regionales y locales.
Sólo así podríamos asegurar la continuidad y perfección de lo poco o mucho que se ha logrado hasta la fecha en lo social, económico, político, ecológico, turístico, cultural, etc., etc.
Es imperativo concebir al peruano como sujeto de la historia y no como objeto y víctima de ella; como persona humana, con todos sus deberes y derechos, no como un simple individuo “cosificado”, productor de mercancías, recaudador de fortunas para unas cuantas personas y naciones privilegiadas del mundo.
Es imperativo que la ética de los pobres o la ética de los que menos tienen, -que son los más y que más necesitan- , gane la victoria ante la ética de los ricos.
Pero para ganar esta batalla es necesario mayor educación de calidad en principios y valores éticos, para sensibilizar a las personas y formar conciencia moral favorable al cambio social y adaptable al cambio tecnológico.
Para seguir creciendo se requiere persistir en el afán de superación constante; combatir los vicios, defectos y las debilidades de los individuos; redistribuir de manera oportuna, equitativa y justa el presupuesto de la República para atender a los pueblos que más necesitan; asumir voluntad política con sentido social y responsabilidad social; tomar decisiones rápidas en función a la urgencia y la naturaleza de los problemas del país;
Si queremos que el Perú continúe en crecimiento, gobernantes y gobernados debemos trabajar de manera honesta, responsable y transparente por el bien común antes que por el bien individual, aplicar una permanente política de austeridad en el gasto individual y fiscal; erradicar la inmunidad parlamentaria y la impunidad de los delitos cometidos exigiendo que la administración de justicia sea efectiva y veloz; erradicar el clientelaje político-partidario en la provisión de fuentes de trabajo a nivel del partido de gobierno;
Para seguir creciendo se requiere contar con medios de comunicación no monopolizados ni oligopolizados por empresas extranjeras, medios que defiendan el interés nacional y no los intereses de poderosos grupos económicos transnacionales; cumplimiento estricto de las promesas electorales de los partidos políticos, gobiernos regionales y locales y de los congresistas; reconocer el trabajo de los empleados públicos en función a sus propios méritos profesionales y resultados anuales; concertación entre los partidos políticos para ejecutar una reforma estructural del Estado que permita atender el mayor número de necesidades de los sectores sociales con políticas armonizadas de gestión pública, talentos y valores compartidos.
Para seguir creciendo requerimos de mayor capacidad de innovación de las empresas públicas , de mayor competitividad en la prestación de sus servicios y mayor transparencia en los contratos de obras públicas y en la apertura de mercados virtuales, toda vez que la confianza del mercado se funda en la satisfacción presente, en la prestación eficiente de los servicios, en la mejora de los procesos y servicios, en la identificación de necesidades emergentes del mercado y en las expectativas futuras de los consumidores o usuarios.
Para seguir creciendo urge una efectiva política de personal del Estado orientada a la capacitación permanente, la promoción meritocrática, el estímulo y la retención del talento individual y organizativo y la regularización de sus remuneraciones a niveles de dignidad mínima garantizada.