martes, 3 de mayo de 2011

Horizontes académicos
FILOSOFÍA DEL ESTUDIANTE

Escribe: DIMAS ARRIETA ESPINOZA


Acaba de publicarse el libro Filosofía del estudiante universitario. Aprendiendo a aprender en la universidad, de Eudoro Terrones Negrete. Un libro necesario porque señala las rutas académicas que alumnos y profesores deben considerar para la docencia y el aprendizaje.

Eudoro Terrones Negrete es doctor en Educación y periodista colegiado, con un amplio currículo en la investigación. Ha abordado temáticas netamente sitiadas en la docencia universitaria como Psicología (1969), Economía Política (1969), Historia universal (1970), ¿Qué es filosofía? (1971), entre otros, pero también ha publicado libros como Meditaciones acerca del aprismo (1978), Educación y cultura en Tarma (1981), Canto a Tarma, poemario antológico (1982), Definición del aprismo (1984), La Región Cáceres y su futuro (1990), Filosofía (Texto universitario) (1992), Perfil del periodista (1994), Técnicas de una entrevista (1995), entre otros.

La estructura del libro está organizada en seis capítulos que responden a las necesidades que enfrente, tanto un profesor como el alumno en la enseñanza-aprendizaje.

La trayectoria de Terrones Negrete hace posible que nos diseñe una serie de derroteros que se sustentan en su larga experiencia como docente universitario. Un muestrario de técnicas y métodos de estudio, salidas desde el mismo fragor del ejercicio docente. También encontramos una exposición de estrategias para el trabajo de la investigación científica.

En el primer capítulo: “La actividad pensante”, conceptualiza lo que significa el pensar, argumenta lo que es el pensamiento, propone las características del pensamiento, los elementos del pensamiento y los tipos de pensamiento.

La novedad que nos trae en este recuento de teorías y formulaciones de hipótesis acerca del pensamiento racional, está la propuesta de Edgard De Bono sobre el Pensamiento Lateral, no es más que el pensamiento creativo: “El Pensamiento Lateral actúa liberando la mente del efecto polarizador de las viejas ideas y estimulando las nuevas y lo hace mediante la astucia, pero, sobre todo mediante la creatividad y el ingenio, procesos mentales con los que está profundamente unido” (pág.21).

Este mundo postmoderno cambiante, en tecnologías y descubrimientos científicos, con una vorágine en los desplazamientos emocionales de los seres humanos, necesitamos afianzarnos con conceptos nuevos para cambiar las estructuras mentales que permanecen todavía en algunas áreas de la civilización humana.

Hay que tener en cuenta que “el Pensamiento Lateral conlleva a proponer formas diversas de resolver un problema –y no sólo por la vía lógica-. Se mueve polidireccionalmente en busca de la mejor solución para resolver problemas nuevos sin mantener patrones de resolución establecidos pudiéndose plantear diversidad de soluciones adecuadas en vez de encontrar una única y correcta” (22).

Creemos que desde 1992, en que los siete grandes países desarrollados plantearon la necesidad de crear el Proyecto del Genoma Humano, el mundo cambió radicalmente. En el futuro se hablará antes y después de esta fecha. Los científicos de este proyecto como Alexander Vandel destacan que todos los seres humanos tenemos 15 mil millones de neuronas, y que de este ciento por ciento sólo funciona el cinco por ciento, pero en los genios, en los científicos. El común de los seres humanos estará del dos al dos y medio.

Estas son las bases en que Terrones Negrete cimenta su propuesta en el primer capítulo de su libro, sobre todo, en el tema tratado sobre el cerebro y sus hemisferios: izquierdo y derecho. Del mismo modo reflexiona sobre el sistema límbico, que “está conformado por diferentes estructuras cuya función está relacionada con las respuestas emocionales, el aprendizaje y la memoria. Nuestra personalidad, nuestros recuerdos y, en definitiva, el hecho de ser como somos, dependen en gran medida del sistema límbico” (27).

En el segundo capítulo, “Lo que todo estudiante universitario debe saber”, muestrario de actitudes, perfiles, deberes y virtudes con los que debe estar involucrado un estudiante. En el tercer capítulo, “El estudiante universitario, el libro y la lectura”, en el cuatro, “Psicología del estudiante universitario”, en el quinto, “Métodos y técnicas de estudio”; en el sexto, “Introducción a la investigación científica”. Diseñan las rutas de un estudiante universitario en su permanencia académica.

Por otro lado, creemos que este libro abre las compuertas con métodos accesibles hacia el conocimiento dentro de la actividad pensante. Un texto universitario indispensable para la vida académica de un estudiante y docente.

(*) Artículo publicado en el diario oficial El Peruano (Lima, lunes 2 de mayo de 2011), en su semanario Variedades Nº 223 (página 11)