sábado, 7 de enero de 2012

Sólo la gestión del talento asegura a las empresas mejor situación que sus competidores

Sólo la gestión del talento asegura a las empresas mejor situación que sus competidores

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

La globalización, el auge del economicismo, la nueva economía, la aceleración del cambio, la gestión del talento y la reingeniería de las empresas son los grandes rasgos característicos del siglo XXI.

En la actual sociedad del conocimiento, los meros recursos materiales y recursos económicos dejan de ser los principales recursos productivos,  para dar paso a la innovación y la adaptación al cambio mediante la participación cualificada de los recursos humanos, del capital humano.

En el escenario de la sociedad global, las empresas tratan de adaptarse a los permanentes e inusitados cambios que son producto de los avances de la ciencia y de las nuevas tecnologías de la producción y la comunicación. Y las empresas cambian de estrategias ante la necesidad de permanecer en el mercado y seguir creciendo.

Las nuevas estrategias de crecimiento de las empresas implica transitar con éxito por el camino de los principios y valores morales,  las fusiones, reducciones de plantilla, nuevas adquisiciones y ampliaciones, cambios en las condiciones de trabajo y el teletrabajo, movilidad de los trabajadores y empleados, entrada en nuevos mercados y calidad total de los productos, bienes o servicios que ofertan.

El término gestión del talento fue acuñado por David Watkins de Softscape y publicado en un artículo en 1998. Se entiende por talento a la aptitud heredada o adquirida para realizar de manera eficiente o exitosa una actividad, tarea o función profesional. Y aptitud es la capacidad de una persona para el desempeño o ejercicio de una ocupación, oficio o profesión. En este sentido el talento humano es el recurso clave para el funcionamiento, la evolución y el desarrollo óptimo de cualquier organización.

Cledys Mariela Lengua Pérez[1], señala que “La gestión del talento humano no es una asignatura ubicada en un plan de estudio de una determinada carrera profesional, es un compromiso humano y social inherente a cada persona desde sus relaciones interpersonales en los distintos roles y ambientes en los cuales interactúa. Mirada así la gestión humana compromete la conciencia individual de la persona y la ubica en un contexto universal.”

La gestión del talento define el éxito de las empresas en un mercado global altamente competitivo. A esta conclusión llegaron expertos autores, investigadores y gurús de las ciencias empresariales, que ubican al hombre como centro, factor y clave del crecimiento y del desarrollo de las modernas organizaciones.

En la medida que el personal de las empresas y los directivos aprovechen en su trabajo las constantes oportunidades de aprender y desaprender para poder innovar, estarán en condiciones óptimas de poder influir en cambios profundos en las empresas.

Al respecto, Enrique de Mulder Duclós y José Mª Ortiz Ibarz[2], afirman: “Porque la noción de talento aglutina las mejores experiencias del pasado, la visión global del presente, y la capacidad de innovar en el futuro. Que una oportunidad ya ha pasado es capaz de verlo todo el mundo; que está a punto de presentarse, o que vamos a ser nosotros quienes consigamos aprovecharla, sólo algunos”.

La gestión del talento se basa en el sistema de competencias de la organización empresarial y del ejecutivo. Las competencias  incluyen conocimientos, destrezas, habilidades, motivaciones, intereses vocacionales, aptitudes, experiencias, potencialidades, virtudes, acciones emprendedoras y participativas, salud y rasgos personales del empleado, funcionario o directivo.

La gestión del talento busca gerenciar a empleados y directivos muy capaces; busca atraer, incorporar, retener, destacar y promover a  las personas con un alto potencial cognitivo y experiencia productiva dentro de su puesto de trabajo.
Las empresas que ponen en práctica la gestión del talento logran alcanzar el ansiado éxito, descubrir el nivel de conocimiento con que cuenta sus organizaciones, definir de manera adecuada dónde está, con qué cuenta, o hacia dónde van en el corto, mediano y largo plazo dentro del contexto  de las organizaciones inteligentes.

 “Las empresas que se enfocan en desarrollar su talento integran planes y procesos para dar seguimiento y administrar el talento[3], tratan de buscar, atraer y reclutar candidatos calificados con formación competitiva, procuran administrar y definir sueldos competitivos, crean oportunidades de capacitación y desarrollo, establecen procesos para manejar el desempeño, tener en marcha programas de retención y administrar ascensos y traslados”[4]

Las modernas empresas se valen de la gestión del talento con el fin de buscar, atraer, seleccionar, capacitar, desarrollar, retener, promover, y movilizar a los empleados en la organización, ofertar servicios de calidad a la sociedad, mejorar el cumplimiento de su visión, misión, objetivos, fines y metas trazadas  con sentido social y sólidos principios y valores éticos.

“La gestión del Talento Humano – refiere Ángela Pinilla Casteblanco[5]- debe tener un enfoque basado en la ética humanista, en el  que se enfatiza la obligación de las empresas de integrar las necesidades de las personas con las necesidades de las organización y el convertir la Gestión Humana en una ventaja competitiva de la empresa”.

Los aspectos principales de la gestión del talento dentro de una organización deben siempre incluir[6]: La gestión del desempeño, el desarrollo del liderazgo, la planificación de los recursos humanos/identificar las brechas de talento y el reclutamiento.

La gestión del talento depende de la realización de la actividad laboral con menos jerarquías, órdenes y mandatos;  participación activa y eficiente del personal de la empresa; incorporación de la integridad del personal y de los funcionarios; el compromiso ético del personal de la empresa y la responsabilidad social corporativa.

Los expertos indican que en una eficaz gestión del talento humano se observa una mayor relación de cooperación entre directivos, funcionarios, empleados y trabajadores; mayor compromiso del personal con los objetivos a mediano y largo plazo de la empresa. El personal debe ser capaz de compartir los valores y la cultura de la empresa, de actuar coordinadamente y de aplicar todo su potencial al logro de los objetivos corporativos. La comunicación debe fluir del nivel superior al nivel inferior y viceversa. El pago de remuneraciones se efectúa en función de la productividad del personal. Trato justo y digno al personal de la empresa. Mayor adaptación de la empresa y del personal a los permanentes cambios en los mercados. Formación profesional continuada. Creación de grupos de reflexión y reuniones periódicas entre el personal y los gestores de la empresa para solucionar los problemas. Vinculación de la política de contratación de personal a la producción, la productividad, el marketing y las ventas. La empresa está obligada a respetar los derechos del personal, a dar igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, a la no discriminación por cualquier razón, a mantener un sano ambiente de trabajo.

En la gestión del talento humano es importante ubicar al personal en el puesto adecuado y en el pueda rendir más y mejor; identificar más fortalezas que debilidades del personal; desarrollar la capacitación permanente, la actualización de conocimientos y la formación en principios y valores éticos del personal; aplicar políticas de estímulo al talento en la organización; identificar y entrenar a futuros sucesores para cargos claves; captar personal con talento para cumplir con los objetivos, fines y metas de la empresa.

Por las  razones expuestas, se afirma categóricamente que la eficiente gestión del talento en el siglo XXI permitirá mantener la continuidad de las empresas y que en el futuro estarán en mejor condición y situación que sus competidores, dentro de un entorno altamente competitivo, innovador y cambiante.










[1] Cledys Mariela Lengua Pérez: artículo “La gestión humana desde una mirada latinoamericana”. (http://www.gestiopolis.com/organizacion-talento/gestion-humana-y-del-talento-en-latinoamerica.htm)
[2] Enrique de Mulder Duclós y José Mª Ortiz Ibarz., Ética para seguir creciendo. Pearson Educación, S.A. Prentice Hall, Madrid, 2001, p.11.
[3]La gestión del talento también es conocida como Gestión del Capital Humano, Sistema de Información del Recurso Humano o Sistemas de Gestión de Recursos Humanos o módulos de Recursos Humanos.
[4] Wikipedia, la enciclopedia libre (http://es.wikipedia.org/wiki/Gestion_del_talento.

[5]ÁngelaPinillaCastelblanco, MBA cohorte 5 ensayo: La Gestión Del Talento Humano Desde La Ética Humanista (http://www.buenastareas.com/ensayos/La-Gesti%C3%B3n-Del-Talento-Humano-Desde/695339.html).