domingo, 23 de diciembre de 2012

NO A LA ASIGNACIÓN POR FUNCIÓN CONGRESAL

NO A LA ASIGNACIÓN POR FUNCIÓN CONGRESAL

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


Del “achica” sueldo de los congresistas con el presidente Alan García (2006-2011), se pasó al “agranda” asignación por función congresal con el presidente Ollanta Humala (2011-2016), mientras el común de los trabajadores y funcionarios del Estado permanecen con remuneraciones congeladas e injustas desde hace años.

El anuncio del ajuste a la asignación por función de los congresistas de Perú al incrementarse de S/ 7,000  a S/ 15 mil soles, argumentando la supuesta necesidad del fortalecimiento de la labor de representación del Congreso, y todavía sin estar obligados a rendir cuentas sobre el uso de esta asignación, ha causado persistente rechazo en amplios sectores de la población.

Dicho incremento significa una bofetada a la pobreza del pueblo, cuando cientos de miles de trabajadores del Estado se ven privados de una remuneración justa y de un empleo digno. ¿De qué política de inclusión social hablan entonces la tácita coalición Gana Perú-Perú Posible?

A todas luces, el incremento resulta impopular, inoportuno e injustificado, afecta a la precaria economía de todos los peruanos y posterga las expectativas remunerativas de las mayorías nacionales.

En política, cuando prima el interés personal, la ceguera política y no se interpreta el sentir y la aspiración de las mayorías, la pérdida de credibilidad es un hecho.

Ante esta situación, el ciudadano común y corriente y algunas ONGs posiblemente ya están pensando en plantear la necesidad de revocar a los congresistas, argumentando que la política es una ciencia y un arte de buen gobierno y no un oficio lucrativo.

Pero para que esto no ocurra, los congresistas deberían dar muestras de estar al servicio del bien común y aprender la lección de Víctor Raúl Haya de la Torre quien, por ejercer la Presidencia de la Asamblea Constituyente, cobró UN SOL mensualmente, porque siempre pensó que se llega al Congreso para servir al pueblo y no para servirse de él.

Desde esta columna, invocamos a los congresistas no percibir el incremento de la asignación por función congresal. Yehude Simon y Humberto Lay anunciaron que renunciarán a esta asignación económica, y posiblemente también lo harían  otros legisladores identificados con la causa del pueblo.

Cuando se ama la causa del pueblo, se es capaz de actuar con desprendimiento, se renuncia a los intereses individuales y se da todo por dicha causa. No olvidemos que en el Perú hay pocos que poseen mucho y la inmensa mayoría que necesita mucho.

La Gran Transformación Nacional sólo será posible revirtiendo esta tendencia, con austeridad en materia económica, eficiente trabajo y ética en la vida política.