miércoles, 1 de mayo de 2013

NO MÁS PORNOGRAFÍA MEDIÁTICA EN EL PERÚ

NO MÁS PORNOGRAFÍA MEDIÁTICA EN EL PERÚ
Escribe: Eudoro Terrones Negrete

CONCEPTUALIZACIÓN
Pornografía es un término ambiguo y difícil de delimitar. Comprende fotografías, textos, historietas, videos, películas, que muestran actividades sexuales fuertemente contraculturales, muy difundidos por los medios sensacionalistas debido a su jugosa rentabilidad empresarial.
El término pornografía procede del griego pornographos  (porne, "prostituta" y grafein, “escribir” o "descripción". El DRAE lo define así: "el carácter obsceno de las obras literarias o artísticas", "escritos, fotografías, etc., con la intención de despertar el deseo sexual". A su vez, Niceto Blázquez precisa que la pornografía es la representación de personas, actos, cosas y símbolos con los que se pretende provocar la pulsión sexual para su satisfacción.
La Corte Suprema de Estados Unidos señala que la "obscenidad" está determinada por las "representaciones o descripciones obviamente ofensivas de los actos sexuales..." o "la exhibición lasciva de los órganos sexuales" en particular. En cambio, el diccionario Webster califica la obscenidad de ser ofensivo al buen gusto (por ejemplo: lascivia e indecencia), homologando pornografía y obscenidad. "Obsceno" es lo desagradable a los sentidos y aborrecible para la moral y la virtud, incitante o pensado para suscitar lujuria, depravación e indecencia".

DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA

«¿Por qué únicamente la mentira y el error, la degradación y la pornografía han de tener derecho a ser propuestas y, por desgracia, incluso impuestas con frecuencia por una propaganda destructiva difundida mediante los medios de comunicación social, por la tolerancia legal, por el miedo de los buenos y la audacia de los malos?» se preguntaba el Papa Pablo VI, en Exhortación post-sinodal Evangelii nuntiandi.

No le faltó razón al líder de la revolución rusa, Vladimir Ilich Lenin, cuando decía "si deseas destruir una nación, destruye su moral y esta caerá en tu regazo como una manzana madura".
En el II Simposio Nacional Multidisciplinario de Sexualidad Humana, realizado en Argentina, se llegó a la conclusión que la actual pornografía desvirtúa la sexualidad humana, expresándola en formas violentas, ya sea explícitas o implícitas, y siempre en una relación de poder y servidumbre de la mujer hacia el hombre o, en ocasiones, inversamente.
En las legislaciones del mundo se prohíbe y sanciona la difusión o publicación de materiales, imágenes y videos pornográficos, argumentando que la pornografía puede convertirse en un vicio adictivo pernicioso para el individuo, degrada a la mujer, se utiliza con fines comerciales, explota la libido y erotiza el cerebro.
Asimismo la pornografía induce a personas sin criterio formado a objetivar al sexo opuesto,  desvirtúa el acto sexual como la máxima manifestación del amor, explota fantasías libidinosas transgrediendo valores éticos, es ofensivo para las buenas costumbres, origina comportamientos inmorales en la sociedad y atenta contra la dignidad de las personas al explotar el sadismo, el sadomasoquismo, la zoofilia y la necrofilia u obsesión sexual con cadáveres.
La pornografía convierte a las mujeres y a los niños en víctimas de la lascivia, destruye los matrimonios,  viola el derecho a la intimidad del cuerpo humano y lo trivializa al convertirlo en objeto de un negocio, deteriora la seguridad pública al incitar a la violación sexual, al incesto y a los asesinatos.
AUTOPORNOGRAFÍA EN INTERNET
Con las TICs son los propios menores de edad quienes se fotografían o graban con teléfonos móviles, cámaras digitales o webcams, lo cuelgan en Youtube o en Facebook y lo distribuyen masivamente, llegando incluso a venderse en colegios, institutos y universidades.
Actualmente existe más de 5 millones de portales web que comercializan, promueven e intercambian pornografía infantil. El 40% de estas páginas son gratuitas y de fácil acceso, en ellas se utilizan a indefensos niños, niñas y adolescentes con fines mercantiles, se les roba toda ilusión y esperanza o se les viola.
Felizmente algo se está haciendo al respecto, aunque no es suficiente. La Red Peruana contra la Pornografía Infantil viene realizando permanentemente la campaña “Internet libre de Pornografía Infantil” con el fin de enfrentar este problema en Internet, sensibilizar al usuario (niños, jóvenes y adultos), prevenir el delito y luchar contra las redes de pedófilos y pederastas.
GÉNEROS PORNOGRÁFICOS
Al respecto, los expertos identifican tres tipos de géneros pornográficos: Softcore, aquí las escenas de sexo no se muestran explícitamente, no incluye primeros planos de genitales masculinos o femeninos y no muestra en detalle penetraciones y relaciones. Mediumcore o pornografía convencional, consiste en enseñar la totalidad del cuerpo en posturas más o menos provocativas, como en la revistas Playboy o Penthouse. Y el tercer género se denomina Hardcore, en  el que se muestra explícitamente el acto sexual, ya sea vaginal, anal u oral, con aparatos o cualquier otro tipo de utensilios. Este tipo de pornografía se subdivide según la orientación sexual: heterosexual, homosexual (masculino o femenino), bisexual, transexual (hombres transformados en mujeres por medio del consumo de hormonas y uso de vestimenta) y zoofilia (actos sexuales con animales).
CÓDIGOS DE ÉTICA Y SALUD MORAL
En el Perú y en diversos países del mundo hay códigos de ética que prohíben a los medios y periodistas la defensa, promoción y difusión de material pornográfico u obsceno. Cabe mencionar los siguientes:
“No utiliza en su labor el sensacionalismo, la obscenidad ni el chantaje. Menos aún emplea criterios de discriminación racial, ideológicas o de sexo ni induce a la confusión o desnaturaliza las opiniones, tergiversándolas o extrayéndolas maliciosamente de su contexto.” (Carta de ética profesional de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú)
“El periodista debe abstenerse de estimular los vicios, el crimen y todas las manifestaciones morbosas de la sociedad.” (Código de ética de la Federación de Periodistas del Perú)
“El periodista bausatino está prohibido de: a) practicar el periodismo sensacionalista a través de la explotación de las sensaciones visuales, las crónicas rojas, la pornografía o las imágenes impropias, por el solo fin de incrementar sus ganancias o de mantener el rating de un programa; b) generar y fomentar la curiosidad malsana en el público.” (Código de ética del Periodista Bausatino -Escuela Profesional de Periodismo de la Universidad Jaime Bausate y Meza)
“El periodista contribuirá a salvaguardar la salud mental y la moral colectiva, desechando la pornografía, la vulgaridad, la violencia y otros actos sensacionalistas y degradantes en los medios de comunicación social.” (Código de ética del Colegio de Periodistas de la República Dominicana)
”Los periodistas no pueden: a. Escribir o publicar inmoralidad ni obscenidad.” ( Código de Prensa de Jamaica)
”Los siguientes puntos han de ser evitados en cualquier forma de publicación: a. Inmoralidad, obscenidad.” (Código de ética de Prensa en Pakistán)
“La función pública de la prensa evita cualquier referencia a la vida privada de un individuo. Es incompatible con la función de la prensa buscar satisfacer la curiosidad pública, en lugar de servir los intereses del público·” (Código ético de la prensa austriaca)
”Todo periodista deberá evitar en sus publicaciones la inmoralidad, la obscenidad y la pornografía siendo más estricto en aquellas publicaciones que vayan dirigidas a niños y jóvenes.” (Código de ética profesional del periodista español)
PROPUESTA
Para combatir y erradicar progresivamente la pornografía se propone la autorregulación de los medios, con fiel respeto a las libertades individuales y los derechos humanos.
Pero también es necesaria la aplicación de los códigos de ética periodística, el Código Penal, la Ley de Radio y Televisión Nº 28278, todas las normas legales que amparan y protegen la salud moral de la niñez, la adolescencia y la juventud.
Ya es tiempo que los representantes de los gremios periodísticos, medios de comunicación, Defensoría del Pueblo, políticos, ministros,  magistrados, presidentes de gobiernos regionales, alcaldes y autoridades educativas tomen mayor conciencia moral y profesional, asuman su responsabilidad social con vocación de servicio a la educación y cultura del pueblo, pero también con voluntad resolutiva de los problemas del país.
Debería emprenderse permanentes campañas nacionales contra la pornografía en los diversos géneros, para preservar la dignidad y salud moral de nuestros niños y estudiantes.
Los medios de comunicación no deberían permitir la libre circulación y difusión de material pornográfico u obsceno en horas no permitidas para la niñez y adolescencia.
Defender a la niñez y a los adolescentes, de quienes hacen mal uso y abuso del poder mediático, es defender el futuro del Perú.