miércoles, 12 de junio de 2013

“LA VERDADERA UNIVERSIDAD SON LOS LIBROS”

“LA VERDADERA UNIVERSIDAD SON LOS LIBROS”
Escribe: Eudoro Terrones Negrete
Un gran pensador inglés dijo en cierta oportunidad que “la verdadera Universidad hoy día son los libros”.  
Los libros constituyen una fuente inagotable de conocimiento, sabiduría, educación y cultura.  Un hombre leído es un hombre culto, sabio y feliz. Es capaz de hacer realidad lo que quiere, desea y piensa. Es capaz de interpretar, describir y explicar lo que ocurre en su derredor, de  solucionar  sus dilemas y problemas y de predecir el futuro.
El ser humano tiene en los libros las fuentes inagotables de conocimiento y de cultura. Un hombre leído es un hombre culto, sabio y feliz. El escritor español, Baltasar Gracián, llegó a decir que “sólo vive el que sabe”.
Milton escribió en su Areopagítica: “Un buen libro es la preciosa sangre de un espíritu soberano, embalsamada y custodiada para que viva más allá de la vida”.  Para K.L. Weber “Los libros son los maestros de enseñanza y de alegría más baratos y la verdadera ayuda para millones de personas”.  “La lectura hace digno al hombre, la conversación lo hace desenvuelto y el arte de escribir lo hace exacto” (Francis Bacon). “No basta con leer: es preciso digerir lo que se lee” (St. De Boufflers).
“Ciertas personas que han consumido numerosos libros suelen vanagloriarse de su fuerza espiritual; se trata únicamente de corpulencia espiritual” (Fritz von Briesen).
“El culto de los libros constituye el mejor preludio para conocer a los hombres” (Mme. Du Chatelet). “Una casa sin librería es una casa sin dignidad” (E. de Amicis). “Un buen libro se abre con expectación y se cierra con provecho” (Alcott).
Perú lidera en lectoría de periódicos en los países de América Latina y el Caribe, y Chile en lectoría de revistas, según informe del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC). En cambio en los índices de lectura de libros, Argentina está a la cabeza con el 55%,  Chile (51%), Brasil (46%), Colombia (45%), Perú (35%) y México (20%).  Chile y Argentina encabezan la lista de cantidad de libros leídos al año por habitante, con 5.4 y 4.6, Colombia, con 2.9 y 2.2.  En el Perú el 23% de la población puede comprar un libro y en Colombia el 31% los pide prestados.

 En la actual sociedad del conocimiento, caracterizada por ser dinámica, interconectada y global, todo cambia rápidamente al ritmo de los avances  de la ciencia y la tecnología. El acceso inmediato a todo tipo de información sobre cualquier tema, problema y área del saber humano a través de Internet, permite la difusión de datos al instante, el incremento del bagaje cultural
Internet deviene así en un multimedio de relación, información, culturización y formación profesional de los ciudadanos del mundo.

¿POR QUÉ DESCIENDE LA POPULARIDAD DEL GOBIERNO?

¿POR QUÉ DESCIENDE LA POPULARIDAD DEL GOBIERNO?
Escribe: Eudoro Terrones Negrete
Múltiples son las causas que motivan el descenso de la popularidad del gobierno. Lo lamentamos. No necesitamos pertenecer al servicio de inteligencia para dar con los responsables. Son los propios miembros del gobierno, desde la más encumbrada autoridad hasta el último funcionario del Estado.
A la fecha he podido identificar una serie de causas como las siguientes. El blindaje congresal  y la impunidad, al proteger y no investigar a los socios del gobierno. Denuncias de reglaje o seguimiento policíaco a ex ministro del interior y a periodistas, que no fueron aclaradas totalmente.
El funcionamiento de comisiones investigadoras  que aplican la ley del embudo y sin resultados concretos. El no conceder el indulto humanitario posiblemente por cálculos políticos e Invocar a los periodistas que no sigan “escarbando como gallinazos”.
Incumplir las promesas electorales, caso concreto: el balón de gas a S/. 12.00, y ahora cuesta hasta S/. 40.00 soles. Alterar partes policiales sobre la intervención a agentes de inteligencia.
Proyectar la creación de nuevos ministerios y viceministerios en una era de la globalización en el se cuenta con Estados pequeños, ágiles y controlables y no los tradicionales estados con muchos ministerios que sólo sirven para el pago de favores políticos.
Utilizar métodos, técnicas y procedimientos chavistas orientados a desprestigiar a la clase política y a la oposición con expresiones irrespetuosas a la persona humana.
Aprobar una Ley del Servicio Militar que no es inclusivo sino discriminatorio en lo referente a la exoneración para los estudiantes universitarios, pero no para los de carreras técnicas.
Demorar en exceso la elección de los nuevos miembros del Tribunal Constitucional, el Banco Central de Reserva y la Defensoría del Pueblo.
No deslindar con precisión, claridad y oportunidad sobre la denominada “reelección conyugal” y asumir actitudes de intolerancia a las opiniones ajenas.
Carecer de  una política efectiva para erradicar la inseguridad ciudadana, el narcotráfico, la violencia estructural, el desempleo, el subempleo y la injusticia social.
Como demócrata y ciudadano peruano, espero del gobierno un cambio de actitud y de política responsable por el bienestar y la felicidad de todos los peruanos

¡Madre Mía, señor Presidente!

¡Madre Mía, señor Presidente!
Por: Eudoro Terrones Negrete
En los últimos días, políticos y periodistas recibieron, de boca del Presidente Ollanta, calificativos de “Sinvergüenzas”, “burócratas” y  “gallinazos”, todo por el hecho de no estar de acuerdo con los errores y el incumplimiento de las promesas electorales del gobierno de turno.
Muchos periodistas, como el que escribe, recibimos con indignación, repudio y extrañeza el calificativo y manifestamos al unísono ¡Madre Mía, señor Presidente!
En un Presidente de la República, educado y ético, no cabe tal infeliz expresión, más aún cuando representa a todos los peruanos – no a su propio partido político- y es el primer ciudadano llamado a dar el buen ejemplo, a trabajar por la paz, la unión nacional, el desarrollo y progreso de todos, tanto con los que están a favor y en contra de la política desacertada del gobierno.
Señor Presidente: no me parece correcto las expresiones suyas, las percibo como propias de los dictadores, de los antidemócratas. El pueblo peruano merece respecto, los profesionales de la información merecemos respeto y todo el mundo tiene el derecho constitucional de expresar su punto de vista discrepante con las responsabilidades de ley, sin tener que recurrir a expresiones agraviantes y a comparaciones nada gratas.
Cuando un Presidente de la República utiliza términos y expresiones inapropiadas para calificar a personas y profesionales que discrepan con su política e ideología, lo único que está haciendo es sembrar vientos ahora para cosechar tempestades a corto plazo.   De esta manera  no es como se trabaja en aras de la pacificación del país, el Estado de Derecho, la seguridad nacional y la Democracia. Su relativa “popularidad” no tarda en venirse a pique.
¡Madre Mía, señor Presidente! Un sano consejo: preocúpese por el costo de vida, por la seguridad ciudadana, el trabajo digno y el salario justo y  la educación nacional. Preocúpese por hacer un buen gobierno que satisfaga las necesidades y expectativas del pueblo,  por investigar y sancionar a quienes hacen mal uso de los recursos del Estado y preocúpese por cumplir sus promesas electorales.
Un buen Presidente de la República es un buen intérprete y realizador de las justas aspiraciones de los que menos tienen; es un demócrata a carta cabal que respeta las opiniones discrepantes, aun cuando no las comparta; es un líder social que lucha por la transformación nacional y por erradicar la corrupción, el narcotráfico, el terrorismo, la pobreza crítica, la contaminación ambiental y la injusticia social.
Señor Presidente: El país requiere de más unión entre todos los peruanos, de mayor estabilidad política, de mayores inversiones extranjeras, de mayores fuentes de trabajo, de mayor agua y alcantarillado,  de mayor energía eléctrica, y de más centros educativos de calidad.
No se olvide señor Presidente: ¡Respetos guardan respetos!