lunes, 30 de marzo de 2015

EL DOGMATISMO


EL DOGMATISMO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


Entre las principales posiciones filosóficas sobre la posibilidad del conocimiento se encuentran el dogmatismo, el escepticismo, el subjetivismo, el relativismo, el pragmatismo, el criticismo y el realismo.

En este artículo abordaremos el dogmatismo. En la filosofía griega, los escépticos que dudaban de todo, llamaban dogmática a cualquier afirmación de algo. En tiempos de la Edad Media el término filosofía dogmática designaba aquella filosofía fundada por la autoridad religiosa que era aceptada sin examen, por cuanto los Padres de la Iglesia enseñaban la doctrina cristiana en nombre de Dios y de la Revelación. De aquí nace la interpretación por parte de la mentalidad popular, con el correr del tiempo, para aludir al rigor del dogma de la Iglesia que apela más a la fe que a la razón como criterio de verdad.

El dogmatismo religioso afirma una serie de verdades innegables, indubitables, incontestables e indiscutibles, por provenir de una autoridad suprema, autoridad que es creador de todo lo que hay en el universo, creador del hombre, de las plantas, de los animales, etc., autoridad conocida con el nombre de Dios. Las ideas principales del Evangelio, de la Biblia, del Antiguo y del Nuevo Testamento, de la Iglesia cristiana se aceptan pero no se discuten.
Cuadro de texto: DOGMATISMO:
NO existe el problema del conocimiento.
 
Pero no solamente existe un dogmatismo de tipo religioso, también hay en las actitudes humanas, en las afirmaciones de la ciencia (dogmatismo científico) cuando se afirma, por ejemplo, que “el todo es mayor que la parte”, que “dos más dos son cuatro, no menos de cuatro ni mayor de cuatro, etc., que por su evidencia se imponen universalmente a la razón; así como también existe el dogmatismo político. Todo esto lo exponemos sólo con fines referenciales al tema que nos ocupa, para luego pasar  a su significación con respecto al conocimiento propiamente dicho.

Históricamente el dogmatismo es la primera y la más antigua posición gnoseológica que surge en oposición al escepticismo y que reviste las características siguientes:

a)   Para el dogmatismo no existe el problema del conocimiento. Afirma que es posible conocer, que el conocimiento es posible.
b)  El dogmatismo no acepta discusión, duda ni ignorancia respecto de la existencia de la certeza, pues “la certeza existe” y como tal no puede ni debe ignorarse, negarse ni siquiera ponerse en duda sin incurrir en manifiesta contradicción.
“En esta doctrina – señala Antonio Márquez Muro[1] – tenemos que aceptar los siguientes principios: Un sujeto con aptitud para conocer, el objeto capaz de ser conocido, una relación posible entre ese sujeto y ese objeto y la evidencia, supremo motivo de nuestra certeza. Admitimos como verdades sin la demostración, porque la experiencia se encarga de dárnoslas a conocer puesto que están contenidas en todo acto de percepción evidente.”
c)   El dogmatismo sostiene que el mundo, la realidad, las cosas o los objetos son tal como aparecen o como se presentan ante el sujeto. El objeto se da al sujeto en forma directa, sin ninguna deformación, sin ningún recorte ni agregado. El contacto entre sujeto y objeto es real, verídico o cierto. El espíritu humano es capaz de conocer la realidad tal cual es. En consecuencia, existe una real aprehensión del objeto por el sujeto.
d)  Tendencia a afirmar sin recurrir a la discusión previa del conocimiento, por cuanto parte de una certeza previa, al confiar excesiva e ilimitadamente (en forma “ciega” o “cerrada”) en la RAZÓN como medio para conocer, sin comprobación empírica.
e)   El dogmático muestra su pretensión de estar en la verdad, sin admitir crítica alguna, sin admitir el frío y riguroso análisis de la razón, por cuanto tiene fe “ciega” en la razón, es decir, en lo que cree, actitud que en la generalidad de los casos lo conduce a la intolerancia, al fanatismo y al sectarismo.
f)    Según el dogmatismo el saber humano carece de límites.
g)  El dogmatismo niega valor de estricto conocimiento a la aprehensión sensible al reconocer que los sentidos fallan y carecen, por tanto, de confiabilidad absoluta.
h)  “El dogmatismo es un procedimiento del pensar que opera con conceptos y fórmulas invariables, sin tomar en consideración las condiciones concretas de lugar y tiempo, o sea, haciendo caso omiso del principio que afirma el carácter concreto de la verdad”[2]

A la doctrina filosófica del dogmatismo algunos tratadistas lo ubican en los campos prefilosófico y antidialéctico, considerándola asimismo como una posición que es asumida por el hombre infantil, vulgar o inculto. A pesar de ello, esta calificación no puede alcanzarles a sus máximos representantes, los filósofos presocráticos, a Platón, Aristóteles, Descartes, Leibniz y Wolff.
           





[1] Márquez Muro, Antonio. Elementos de introducción a la Filosofía y Ética. Editorial Porrua, S.A., 2ª edición, México, 1963, págs.. 50 y 51.
[2]  Rosental-Iudin, Diccionario Filosófico.