domingo, 8 de marzo de 2015

TEORÍA PEDAGÓGICA LIBERADORA

TEORÍA PEDAGÓGICA LIBERADORA

Escribe: Eudoro Terrones Negrete
           
Paulo Freire, nace en Recife (Brasil), el 19 de septiembre de 1921. Escribió varios libros: «La educación como práctica de la Libertad» (1965), que es concluido en prisión y publicado en el exilio, «La pedagogía del oprimido» (1969). Freire es conocido mundialmente por su infatigable promoción de una educación liberadora, a través del cual el sujeto o educando pierda el «miedo a la libertad».

Para Freire la situación de la realidad Latinoamericana se manifiesta por los rasgos siguientes: Opresión, dependencia, marginalidad.

OPRESIÓN. Una clase social que detenta el poder (clase opresora) oprime a otra en sus derechos (clase oprimida). La liberación de la clase oprimida será producto de su permanente lucha contra la clase opresora. En su fase inicial los oprimidos se convierten en sub-opresores porque tienen un falso modelo de hombre que es el del mismo explotador. La finalidad de los oprimidos es llegar a ser plenamente humanos, éste es el «hombre nuevo», libre, digno y con sus plenos derechos.

DEPENDENCIA. Freire constata que hay dos tipos de sociedades: Aquellas sociedades cuyo polo de decisión está dentro de ella, y aquellas sociedades cuyo de decisión está fuera de ella. Este último corresponde a los países de América Latina. Las sociedades desarrolladas imponen la cultura del silencio, con su «invasión cultural», que no son más que las relaciones de dependencia entre el tercer mundo y la metrópoli. La sociedad dependiente tiene una voz que esconde la metrópoli, pero a la vez las elites en el poder, silenciosas acallan al pueblo. El pueblo debe romper el silencio y conquistar el derecho a la palabra propia.


MARGINALIDAD. Los analfabetos no son seres «al margen de» la sociedad, sino que son productos de una marginación social, de un rechazo del sistema social y es mantenido fuera del sistema social. Los marginados son hombres oprimidos en el interior de la estructura social injusta y que deben luchar por su liberación para alcanzar la humanización. La alfabetización, vendría a ser la acción cultural por su libertad

LA EDUCACIÓN QUE NECESITAMOS. Freire manifiesta que requerimos de una educación para la decisión, para la responsabilidad social y política, una educación concientizadora que le lleve al individuo a comprender su contexto estructural.
           
Concientizarse es un proceso en el que se cuestionan todos los valores y condicionantes de la sociedad cerrada. Implica el reconocimiento crítico de sí mismo, de las cosas y del mundo, buscando una actitud crítica de liberación. Son sus palabras: «Concientizar es la tarea educativa que hace tomar al individuo conocimiento crítico de su situación real en el contexto socioeconómico, permitiéndole reconocerse como un ente social responsable que forma parte de un proceso histórico en el cual está ineludiblemente inserto y que lo emplaza a participar activamente en él. El desconocimiento de este hecho o su evasión constituye el concepto polarmente opuesto de alienación. Concientizar es, pues, desalienar».
           
Freire nos habla de varias clases de conciencia: conciencia crítica, conciencia ingenua, conciencia mágica y comprensión-acción.
           
Freire propone como método la concientización y ello se logra a través del diálogo. La teoría de una acción dialógica se presenta como servidora de la liberación, La acción dialógica se caracteriza por la colaboración, la unión, la organización y la síntesis cultural.
           
La educación como práctica de la libertad, se da a través del diálogo, siendo este el camino mediante el cual los hombres ganan significado en cuantos hombres.
           
La finalidad de la verdadera educación, según Freire, consiste en conducir al sujeto en un acto reflexivo de retornar a sus propios caminos de liberación. Es decir que el sujeto que recibe la educación llegará a ser él mismo, el autor de su propia liberación, gracias a que su palabra va unida a la acción. Educar consiste en descodificar, analizar, abrir puertas de lo establecido por la forma opresora. Nadie educa a nadie, los hombres se educan en unión, mediatizados por el mundo.
           
En virtud a la cosificación el individuo pierde su capacidad crítica y se convierte en objeto o cosa del mundo, pierde su condición de persona humana.
           
Hombre nuevo es aquel hombre que deja de ser oprimido y que al liberarse ayuda a liberar a los demás, sus semejantes.
           

Refuta la concepción bancaria de la educación, por ser éste un fenómeno que procede de las élites de poder para oprimir. Según la concepción bancaria de la educación el educador es quien educa, es el que sabe, el que disciplina, es quien opta, el que actúa y es el sujeto. Educando en cambio es quien es educado, el que no sabe, el disciplinado, el que acata, el que escucha y es cosa del mundo.