viernes, 29 de abril de 2016

LA MUJER EN EL MUNDO DE HOY

LA MUJER EN EL MUNDO DE HOY

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Cuenta la historia universal que la mujer, término opuesto del hombre, ha sido la Eva del Génesis, la Gochorum de la religión persa, la Prasrinmo de una parte de la China, la Embla de los escandinavos, la Vigadj de los indios, la Kama de los chasteros, la Adimi o la Iba de los indostanos, o la Varona como Moisés la llamó inspiradamente.

Pero también la mujer ha sido por algún tiempo la sumisa, la esclava, el sexo débil y la empleada del hogar. El filósofo Arturo Schopenhauer, llegó a decir en su obra “Los dolores del mundo” que la mujer no ha sido hecha para los grandes trabajos de la inteligencia o del cuerpo, sino para la propagación de la especie,”es un animal de cabellos largos e ideas cortas” a quien es necesario pegar, alimentar bien y encerrar y que “sufre de una miopía intelectual y nada sabe prever”, opinión nada feliz y que no compartimos por no ajustarse a la verdad.

En el mundo de hoy, con todos sus fascinantes adelantos científicos y tecnológicos, la mujer ya es la celosa guardiana de la justicia, del progreso social, de la libertad de los pueblos y que no se deja arrebatar sus derechos. La mujer viene predominando en puestos de jerarquía empresarial, de la política, del liderazgo institucional e inclusive ocupa los más altos cargos políticos, e inclusive de presidente de la República en varios países del mundo.


La mujer, al asumir su responsabilidad histórica, está superando al hombre en muchos campos, demostrando mayor calidad profesional, honestidad, creatividad y ubicándose en igualdad de deberes y derechos, igualdad de género. La marginación y discriminación de la mujer, las diferencias culturales y educacionales  entre el hombre y la mujer ahora son letra muerta. 

Ahora la mujer, con igual o mayor posibilidad de éxito que el hombre, mantiene viva su fe en un futuro mejor y se esfuerza a diario por construirla  sobre la base de valores axiológicos, procurando crear cosas útiles, frente a las torvas miradas de retrógrados, abúlicos y conformistas. 

La mujer en el mundo de hoy sigue el ejemplo de quienes nos heredaron sus valiosas obras inmortales.


PARA QUE LA HISTORIA NO SE REPITA EN EL PERÚ

PARA QUE LA HISTORIA NO SE REPITA EN EL PERÚ

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Para que la historia no se repita en el Perú, los demócratas no deberíamos dar un cheque en blanco a la mayoría absoluta del poder legislativo de Fuerza Popular o al nuevo gobierno con pretensiones de dictadura.

Los peruanos ya sabemos cómo fueron las dictaduras de Augusto Bernardino Leguía Salcedo, Luis Miguel Sánchez Cerro, Manuel Arturo Odría, Juan Velasco Alvarado y la del autogolpista Alberto Fujimori.

La tradicional política en el Perú se desarrolló sobre la base de contubernios, pisco y butifarra, bajas pasiones, intrigas y chismografías. No dejó de faltar la injuria, la calumnia y la difamación, los golpes bajos, el juego sucio,  la manipulación de la opinión pública a través de medios de comunicación y hasta el veto a determinados candidatos y partidos políticos. Predominaron los caudillos que defendían los intereses de la oligarquía económica, del militarismo,  de las empresas oligopólicas transnacionales y del capitalismo privado.

Que no se repita la historia política en el Perú. Hace 118 años, Manuel Gonzales Prada manifestó el 21 de agosto de 1898 que los partidos políticos fueron por lo general “sindicatos de ambiciones malsanas, clubes eleccionarios o sociedades mercantiles”; que los caudillos eran “agentes de las grandes sociedades financieras, paisanos astutos que hicieron de la política una faena lucrativa o soldados impulsivos que vieron en la presidencia de la República el último grado de la carrera militar”.

No me cansaré de afirmar: La vida republicana del Perú estuvo signada por gobiernos de facto (militares) y gobiernos democráticos que se distribuyeron y compartieron el poder político vía la razón de la fuerza o la fuerza de la razón, sin haber superado la polarización social, las conductas antiéticas, menos aún la marginación, la exclusión social, el desempleo, la pobreza, los conflictos sociales y la fragmentación de la representación en el Congreso de la República.

El carácter vertical, autoritario y anti-partido de la mayoría de los gobiernos militares de Perú, ha creado una conciencia contraria al régimen democrático y a los partidos políticos, contribuyendo a su desacreditación y atomización.  Aquí están los gobiernos de Leguía, Sánchez Cerro, Odría, Velasco Alvarado, principalmente en el siglo XX. Y en el siglo XXI cuidado con aquellos líderes políticos que les sobra  aserrín en el cerebro pero les falta conciencia, vocación y liderazgo democrático y respeto al Estado de derecho.

Producto de las dictaduras advino el fracaso de los intentos de modernización del Estado, el colonialismo político, la carencia de una cultura democrática, la incubación del Estado corrupto y sirviente de las oligarquías económico-financieras o de intereses de empresas transnacionales.

Por eso es que, las mayorías nacionales jamás perdonarán a dictadores  disfrazados de demócratas, a líderes novatos encumbrados como candidatos a la presidencia de la República, que nacen de la noche a la mañana promovidos por la concentración de medios, y que sólo buscan llenarse los bolsillos de dinero con el solo afán de satisfacer sus intereses individuales o de grupos de poder económico que representan, usar los recursos del Estado para favorecer a sus familias, enraizar los lazos de corrupción amparados en la inmunidad de una mayoría absoluta de congresistas, para luego combatir a sus opositores con megacomisiones investigadoras digitadas desde Palacio, que amenazan inhabilitar políticamente a sus opositores.

Son elementos esenciales de toda democracia representativa la presencia de organizaciones políticas, el régimen plural de partidos, la separación e independencia de los poderes públicos. La democracia de calidad funciona con partidos políticos de calidad, bien organizados y que cuentan con filosofía, doctrina e ideología propias.
Históricamente, la debilidad y el descrédito de los partidos ha implicado la debilidad y el descrédito de la democracia, originando nefastas consecuencias: imperio de la improvisación, transfuguismo político, desinterés de los ciudadanos por la política como ciencia de buen gobierno, incremento de la impunidad y corrupción en los poderes del Estado, carencia de liderazgo ejemplar y una singular vivencia de desgobierno.

Para que la historia no se repita en el Perú se requiere de una civilidad con conciencia democrática, educativa, cultural, política, geográfica, histórica, ecológica, pero a la vez participativa en las decisiones, gestiones y acciones del gobierno de turno, fiscalizadora del comportamiento de los partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales, ONGs, concentración de medios de comunicación social y funcionarios de los poderes del Estado.

En el Perú, el 5 de junio de 2016 es la segunda vuelta electoral, se elegirá al nuevo presidente de la República, consecuentemente es una fecha clave para el gobierno de los próximos cinco años.


El elector peruano tiene que votar con la fuerza de la razón y no con la fuerza popular de los sentimientos y resentimientos, de los intereses encontrados. Tiene que pensar bien, antes de decidir por quién votar, para no golpearse el pecho después en señal de arrepentimiento cuando la gobernante elegida o el gobernante elegido no cumplió con sus promesas electorales.

jueves, 28 de abril de 2016

LO QUE TODO PERIODISTA ÉTICO DEBE SABER

LO QUE TODO PERIODISTA ÉTICO DEBE SABER

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


Todo periodista ético, formado en las aulas universitarias o en la vida diaria, debe saber que forma parte de la sociedad del conocimiento y tiene por misión prestar un servicio excelente a la sociedad.

Presenta las noticias, los comentarios y las críticas de manera constructiva, imparcial, transparente, honesta, con veracidad, independencia de criterio, pluralismo, equidad y responsabilidad social, política, jurídica y ética.

Verifica previamente la veracidad o confiabilidad de las fuentes de información o de las noticias antes de difundirla o publicarla.

Fiscaliza, denuncia e informa sobre el mal uso del poder político y de los fondos públicos por parte de los que trabajan en los diferentes poderes del Estado.

Protege la confidencialidad de las fuentes informativas (secreto profesional).

No permite imprecisiones, faltas de cuidado en la redacción de las notas, artículos, reportajes, entrevistas, etc.

Maneja de modo desapasionado y con mucho cuidado los asuntos controversiales.

Informa las noticias pensando en el interés social, sin considerar sus propios intereses, los intereses de grupos de poder o de grupos de presión.

Los gastos relacionados con las noticias, documentos, etc., que obtiene son pagados por el medio de comunicación en el que labora.

Evita los favores, privilegios, tratamientos especiales para los miembros de la prensa o del gobierno.

Respeta, protege y defiende el derecho inalienable de privacía del individuo (la vida íntima). 

Evita cometer delitos contra el honor de las personas (injuria, calumnia y difamación). Y si incurre en estos delitos, debe asumir su responsabilidad y recibir las sanciones de ley, sin tener que invocar indebidamente la “libertad de expresión” como recurso de defensa.

domingo, 24 de abril de 2016

ACCIONES PARA LOGRAR LA CALIDAD EN LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA

ACCIONES PARA LOGRAR LA CALIDAD EN LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Para lograr la calidad en la educación universitaria se sugiere efectuar las acciones siguientes:
·        Las universidades deberán ser más proactivas al cambio y a la innovación.
·        Dar mayor dinámica a las pasantías.
·      Promover la mayor participación de los estudiantes en las empresas para que pongan en práctica sus conocimientos de compenetrarlos con sus necesidades.
·       Definir líneas de investigaciones a fin de obtener las informaciones sobre la real situación y puedan aportar soluciones a los diversos problemas identificados en las empresas y la sociedad peruana.
·     Responder a las preguntas: ¿Qué valores impregnarán la tarea del docente universitario?
·        Apuntalar, actualizar y flexibilizar las estructuras académicas y los métodos de enseñanza-aprendizaje de acuerdo a los adelantos científicos y tecnológicos del siglo XXI y los requerimientos de una sociedad posmoderna.
·  Promover la transformación y actualización curricular de las carreras profesionales.
·        Fomentar la competitividad manteniendo la libertad académica.
·   Contar con un  plan estratégico en la universidad, elaborado con la participación de las autoridades de la universidad y los representantes de estudiantes, docentes, egresados y otros grupos de interés.
·        Elaborar un proyecto educativo (PE) coherente con el proyecto de desarrollo institucional (PDI), que comprende los objetivos, los lineamientos básicos del currículo, las metas de desarrollo, las políticas y estrategias de planeación y evaluación, y el sistema de aseguramiento de la calidad.
·        Evaluación permanente de resultados del trabajo académico.
·    Aplicar políticas de financiamiento  suficiente de la universidad (a nivel nacional e internacional) vinculado a su desempeño y resultados y que permitan abordar y corregir las deficiencias y solucionar oportunamente los problemas identificados.
·        Contar con evaluadores externos idóneos, con experiencia y de reconocido prestigio internacional.
·        Velar por el incremento de la inserción laboral de los graduados y titulados de las diferentes carreras profesionales.
·        Evitar los conflictos de interés en la participación de los pares evaluadores de la calidad educativa de la universidad.
·        Lograr el mayor grado de inserción en el mercado laboral de los titulados de las diferentes carreras profesionales.
·   Incrementar los aprendizajes que requieren competencias cognitivas complejas.
·   Incrementar las capacidades de comunicación y de expresión de los estudiantes.
·        Mejorar los instrumentos de seguimiento del proceso de aprendizaje de los estudiantes.
·   Concretar estrategias de atención a la diversidad: grupos reducidos, agrupación flexible y atención personalizada.
·    Los padres de familia deberán animar, controlar y exigir mayor estudio y rendimiento académico a sus hijos.
·  Los estudiantes deberán cultivar el hábito de la lectura de obras de especialidad y de cultura general; deberán asistir con mayor frecuencia a actividades culturales, como asistencia a cine, teatro, museos, feria de libros, exposiciones de material didáctico, etc.; deberán participar con más frecuencia en concursos relativos a su carrera profesional, preferentemente, en círculos de estudio, en clubes de lectura y comprensión de textos, ajedrez, razonamiento verbal, autoestima, psicología hórmica, ética, investigación científica, métodos y técnicas de estudio, entre otros.
·        Obligatoriedad para la obtención de los grados académicos de bachiller, de maestro, de doctor  y el título profesional mediante la sustentación y aprobación de tesis.
·        Selección de estudiantes ingresantes a las diferentes carreras profesionales en función a tests vocacionales, pruebas de aptitud académica con aprobación mínima de 14 de nota y entrevista personal.
·        Incorporar en los planes curriculares de los dos primeros semestres académicos de las diferentes carreras profesionales las asignaturas sobre Investigación monográfica 1 e Investigación monográfica 2.
·      Suscribir convenios con las organizaciones empresariales privadas y públicas con el fin de dotar de mayores oportunidades a los estudiantes para la realización de sus prácticas pre-profesionales.
·     Promover concursos por áreas académicas de manera permanente en cada semestre, con el fin de incentivar la creatividad y la competitividad entre los estudiantes.
·      Instituir en el proceso de aprendizaje de los estudiantes la autoevaluación de su rendimiento académico y la evaluación entre los estudiantes (mutua evaluación) como ejercicio de identificación de sus zonas críticas, de sus limitaciones, deficiencias y errores para superarlos en seguida.
·     Los padres de familia, los medios de comunicación públicos y privados y la población deben asumir un mayor compromiso y responsabilidad social para mejorar la calidad de la educación del país.
·  Los estudiantes que ocuparon los tres primeros puestos en la carrera profesional deberán ser exonerados del examen de suficiencia profesional, de sustentación y aprobación de tesis para este fin, como estímulo y reconocimiento a su rendimiento académico.
·    Formar docentes permanentemente renovados y críticos, para lo cual se requiere desarrollar planes permanentes de capacitación y reciclaje profesional de los docentes, dotarles de módulos bibliográficos sobre metodología, didáctica, teorías del aprendizaje, tecnología educativa, investigación científica, ética profesional, teorías sobre la calidad educativa, etc. Módulos bibliográficos que deberán ser evaluados y aprobados en su calificación con fines de renovación de contrato laboral, incremento de remuneraciones, becas de estudios de posgrado y/o de especialización, ascensos en los cargos jerárquicos, entre otros.
·    Mejorar las condiciones en que se desenvuelve el trabajo de los docentes (revalorización social de la tarea del docente, superar el agotamiento emocional o psicológico, dotar de mayor equipamiento a los laboratorios y talleres, estimular la producción intelectual, mantener una comunicación eficaz, solucionar de manera oportuna y rápida los problemas didácticos, etc.).
·        Utilizar el circuito cerrado de televisión en todas las aulas para fines de evaluación del desempeño profesional de los profesores en cada una de sus asignaturas.
·  Asegurar buenas relaciones internacionales para mantener y ampliar convenios de intercambio profesional, académico e investigativo en el ámbito de la competencia global.
·        Mantener la tradición de rendición de cuentas de manera transparente ante la sociedad.
·    Acreditar a la universidad ante instituciones acreditadoras de reconocido prestigio e idoneidad profesional a nivel nacional e internacional.
·   Actualización y renovación de métodos y técnicas de enseñanza y de aprendizaje, según los avances científicos y tecnológicos.
·       Adoptar una concepción sobre la calidad educativa que sea operacional y  posible de materializarla.
·        Suscribir un pacto social por la calidad de la educación que comprometa la participación y responsabilidad del gobierno, de las universidades, de los partidos políticos, de las ONG´s vinculadas a la educación, de los empresarios y de los medios de comunicación a través de sus representantes, en la tarea común por mejorar la educación superior universitaria.

·        A través de la Oficina de Asuntos Estudiantiles (OAE) aplicar anualmente encuestas a los estudiantes para medir el grado de satisfacción del estudiantado sobre los servicios que recibe de la universidad.

GINÉ Y EL SISTEMA DE CALIDAD EDUCATIVA DESDE LA ESFERA DE LOS VALORES

              GINÉ Y EL SISTEMA DE CALIDAD EDUCATIVA DESDE LA ESFERA DE LOS VALORES

Según Climent Giné (“desde lésfera dels valors”), desde la esfera de los valores, un sistema educativo de calidad se caracteriza por su capacidad para:
·        “Ser accesible a todos los ciudadanos.
·        Facilitar los recursos personales, organizativos y materiales, ajustados a las necesidades de cada alumno para que todos puedan tener las oportunidades que pro  moverán lo más posible su progreso académico y personal.
·        Promover el cambio y la innovación en la institución escolar y en las aulas (lo que se conseguirá, entre otros medios, posibilitando la reflexión compartida sobre la propia práctica docente y el trabajo colaborativo del profesorado).
·        Promover la participación activa del alumnado, tanto en el aprendizaje como en la vida de la institución, en un marco de valores donde TODOS se sientan respetados y valorados como personas.
·        Lograr la participación de las familias e insertarse en la comunidad.

·        Estimular y facilitar el desarrollo y el bienestar del profesorado y de los demás profesionales del centro educativo”.

LAS UNIVERSIDADES Y EL SISTEMA DE CALIDAD TOTAL (SCT)

LAS UNIVERSIDADES Y EL SISTEMA DE CALIDAD TOTAL (SCT)

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Las universidades que cuentan con un Sistema de Calidad Total (SCT), se benefician con una serie de cambios sustanciales en la organización, en los trabajadores manuales e intelectuales, en la prestación del servicio educativo y en el comportamiento de los miembros de la comunidad universitaria.

En un Sistema de Calidad Total en la educación universitaria ocurre lo siguiente:
-          El ambiente universitario es saludable.
-          Integración de planes operativos y estratégicos institucionales.
-    Los objetivos, fines y metas son compartidos y todos tienen la posibilidad de tomar decisiones y de resolver los problemas que corresponden interna y externamente a la universidad.
-   Mayor conciencia generalizada sobre la importancia y trascendencia de conservar la calidad en todos los servicios que oferta la universidad a la comunidad.
-          Mayor confianza y deseo de querer hacer cada vez mejor las cosas.
-          Mayor rentabilidad social al cometer menos errores en el pensar, en el actuar y en el proyectarse como organización dentro de un mundo competitivo.
-     Se obtiene mayor eficiencia, eficacia y efectividad en los procesos, bienes, productos y servicios de la universidad.

-      Se recusa la mediocracia (privilegios, servilismo, adulación, compadrazgos, ineptitudes, inexperiencias, deshonestidades, irresponsabilidades, influencia política, “hablan los ignorantes y callan los ilustrados”) y se cultiva la meritocracia.

LA TEORÍA DE LA CALIDAD EDUCATIVA Y LAS UNIVERSIDADES

LA TEORÍA DE LA CALIDAD EDUCATIVA Y LAS UNIVERSIDADES

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


La educación universitaria de calidad hará posible alcanzar los objetivos, los fines, los resultados deseados y la modernización de las universidades, pero también los grandes objetivos de desarrollo y progreso del país.

Actualmente hay acuerdo universal en el sentido de que es el usuario del servicio educativo (el estudiante) quien decide si el servicio educativo que recibe tiene o no tiene calidad; si tiene óptima calidad, mediana calidad o simplemente no tiene calidad.

La educación universitaria de calidad de un país tiene que conjugarse necesariamente con la educación de la sociedad global, con la pertinencia social, con el impacto que genera en los estudiantes, en los egresados, en el mercado laboral y en la sociedad, y el flujo de repercusiones positivas y de cambios estructurales  que produce en el país para alcanzar mayores grados y niveles de crecimiento, desarrollo y progreso.

Se dice que las instituciones educativas en general son eficaces y eficientes en la medida que alcancen los objetivos, fines, metas y resultados planificados con el mínimo de los recursos disponibles (humanos, económicos, materiales, etc.) y usen los recursos (materiales, económicos, humanos, etc.) de manera racional, equitativa, óptima y transparente y para satisfacer las expectativas de los integrantes de la comunidad educativa institucional y la comunidad educativa nacional.

El concepto de calidad proviene del ámbito económico industrial y toma mayor fuerza e impulso a medida que la economía se vuelve más competitiva ante las exigencias económicas externas de un mundo globalizado para la producción y la prestación de mejores bienes y servicios.

Mora (1991), haciendo referencia a los trabajos de Georges (1982) y Astin (1985) resume en cinco enfoques evaluativos la conceptualización de la calidad universitaria: 1. La calidad como reputación. 2. La calidad como disponibilidad de recursos. 3. La calidad a través de los resultados. 4. La calidad por el contenido. 5. La calidad por el valor añadido.

Cuando hablamos de calidad educativa tenemos que hablar sobre calidad en todo orden de cosas:
Calidad de la educación como proceso-función.
Calidad del diseño curricular.
Calidad del proceso de orientación aprendizaje.
Calidad del producto educativo (el profesional).
Calidad en el acceso.
Calidad en la consecución de metas.
Calidad en la adecuación de las acciones a un fin.
Calidad del desarrollo institucional.
Calidad como adecuación al mercado laboral.
Calidad de los trabajos de investigación científica.
Calidad de los bienes y servicios educativos.
Calidad como adecuación al mercado laboral,
Calidad en la proyección hacia la comunidad.
Calidad como eficacia-eficiencia económica.
Calidad como satisfacción del usuario del servicio educativo.
Calidad en la actualización de conocimientos y el auto-perfeccionamiento de estudiantes, egresados y profesionales.
Calidad en el trabajo en equipo de profesores y estudiantes.
Calidad de las obras de especialidad y de cultura general que leen los estudiantes y profesionales.
Calidad en la participación activa de los educandos, docentes y del personal administrativo y de servicios en la vida de la institución, en un marco de valores donde todos se sientan respetados y valorados como personas.

La educación universitaria de calidad efectúa una serie de transformaciones en el educando: Enriquecimiento de su mundo cognoscitivo y de su conducta moral; proporciona las herramientas apropiadas para su futuro desempeño profesional con efectividad, eficacia y eficiencia; desarrolla sus competencias, actitudes positivas y capacidades de actuar eficiente y con valores éticos, y le convierte en exitoso actor intelectual y material de su propio destino.

Todos desean una educación universitaria de calidad. La excelencia es el grado máximo de la calidad en materia de educación. La evaluación de la calidad de la educación universitaria es un rasgo esencial y una necesidad de la educación en general y especialmente de la educación universitaria de los países lentos o en vías de desarrollo, y constituye una práctica permanente y generalizada en los países industrializados o países veloces.

En educación querer negar el significado del valor de la calidad es querer negar la esencia misma del ser humano como usuario del servicio educativo. Y ese valor únicamente lo ejerce el ser humano, el ser humano como orientador del aprendizaje (docente) o como receptor de la teoría y la práctica educativa (educando). Y para determinar la calidad de cómo lo ejerce dependerá de las cualidades inmanentes y trascendentes de su ser y de su hacer. Y la mente es el origen o la causa de todo cuanto el ser humano es o pretende ser o hacer algo con calidad o sin ella. Nada se hace sin la mente. La mente se genera en las personas, la mente forma parte de la vida de las personas y se plasma en la realidad con determinadas intenciones, mensajes, ideales, objetivos, fines y metas. Y de todo ello trata la Teoría de la Calidad Educativa.

La teoría de la calidad educativa se orienta al cambio de la educación en todos sus órdenes, dimensiones, niveles y modalidades. Cambio educativo significa sustituir una condición negativa en el campo educativo, por una condición positiva. La mejora continua en la persona es la razón de la existencia de la calidad educativa para lograr la realización plena de su personalidad dentro de la sociedad y alcanzar los objetivos, fines y metas de su carrera profesional. Y al sacar lo mejor de sí mismo (calidad) se hace con el fin de servir mejor a sí y a los demás. No olvidemos que educar significa sacar lo mejor de sí mismo, sacar lo mejor de dentro hacia fuera para expresarlos en actos, actitudes, pensamientos y actividades en bien de sí, de los demás y de la comunidad.

La teoría de la calidad educativa trata sobre el como crear las condiciones internas en el educando y en el educador para que las cosas se den de la mejor manera, es decir una mejora continua, para hacerlas bien y poder contribuir a la satisfacción de las necesidades, expectativas y la solución de los problemas.

El enfoque “cero defectos” como calidad total en la educación, cuando todo se hace bien las cosas desde el inicio, durante el proceso y la salida del producto, está en opinión de Peters y Waterman (1982) intrínsecamente ligado con la noción de “cultura de calidad”, la misma que se da en la organización donde la responsabilidad recae sobre todos y no solamente en los controladores de la calidad (Crosby, 1986).

La educación de calidad total es aquella que provoca, incentiva y efectúa cambios y lo enriquece. Esta noción de “valor agregado” otorga un sentido sumativo a este enriquecimiento (Astin, 1985), pues el “valor agregado” es una medida de cualidad en tanto la experiencia educacional enriquezca el conocimiento, las habilidades y destrezas de los estudiantes (H M Goverment, 1991). Entonces, se dirá que una universidad es de calidad en tanto enriquece sobremanera a los usuarios del servicio educativo y le permite actuar con eficacia, efectividad y eficiencia, haciéndole protagonista de su propia transformación y actor intelectual de la construcción de su propio destino y futuro profesional.

El paradigma convencional o tradicional nos dice que debemos mejorar la calidad de la educación en general para atender y satisfacer en la mejor medida la demanda del mercado interno y mercado externo.

Y el nuevo paradigma del siglo XXI es mejorar la calidad de la educación universitaria con el fin de crear una nueva y mejor oferta de mercado (innovación, ciencia y tecnología), por cuanto se considera a las universidades como instituciones superiores de capacitación, actualización y formación de profesionales de alto nivel y generadoras de conocimiento, de saber, de cultura, de ciencia y de tecnología fundamentales para lograr la solución de los problemas de la comunidad y del país y con ello puedan alcanzar su ansiado crecimiento, desarrollo y progreso autosostenido, sustentable y consolidado.

Durante los últimos años del siglo XX y los inicios del siglo XXI todos los esfuerzos de las universidades públicas y universidades privadas, mayormente de estas últimas, convergen en la necesidad de abrir un debate amplio sobre el problema de la calidad educativa.

El discurso predominante subraya que es necesario contar con mayores y mejores niveles de calidad en las estructuras, en los procesos y en los resultados de la educación superior universitaria para estar en condiciones óptimas de competir entre ellas y con las universidades de los demás países del mundo.

La universidad que logra atraer los mejores postulantes, los mejores estudiantes, los mejores catedráticos, los mejores recursos físicos, didácticos y tecnológicos, los mejores trabajadores, empleados, funcionarios y autoridades, los mejores laboratorios, talleres y bibliotecas virtuales, etc., es una universidad de calidad y por esta razón está en condiciones de producir un mejor producto educativo para la sociedad de acuerdo con sus necesidades y expectativas.

Y las universidades de Perú, para garantizar una educación de calidad no dejan de pensar en inscribirse en un sistema de calidad total (SCT), al que algunos expertos también denominan Administración de la Calidad Total (ACT) o Gestión de Alta Calidad Total (GACT).

En Estados Unidos, los principales precursores de los conceptos modernos de calidad total son Philip B. Crosby, Edwards W. Deming, Armand V. Feigenbaum, Joseph M. Juran, En Japón figuran Kaoru Ishokawa y Shegeru Mizuno.

Muchos expertos coinciden en manifestar que sólo actuando dentro de un SCT se podrá actuar con éxito frente a los mega paradigmas del siglo XXI: la Modernización del Estado, la modernización de las empresas, instituciones, organizaciones, sindicatos, partidos políticos, etc., el Empowerment (dar poder y participación en la toma de decisiones empresariales, educativas, etc.), la globalización (incorporarse a los mercados abiertos, sin fronteras espaciales ni temporales) y la actualización de conocimientos y de equipos de última generación (educación y tecnología).

Este sistema de calidad total (SCT) permitirá a las universidades ofertar a los estudiantes y a la comunidad una educación en óptimas condiciones y con altos niveles e índices de calidad.

“El SCT –refiere Víctor Antonio Bazán León – tiene cuatro grandes principios que deben ser compartidos y hechos propios por todos los miembros de una organización que adopta estos principios: a) mejora continua; b) participación de todos los miembros de la institución desde la alta dirección; c) trabajo en equipo, no solo en grupo; y d) enfoque del cliente: los alumnos” (antoniobazan@yahoo.es)
El Sistema de Gestión de Calidad Total (SGCT) puede desarrollarse a través de varias estrategias metodológicas: Total Quality Management (TQM) o Mejora continua, Reingeniería, Benchmarking, entre otras.

Los entendidos en temas universitarios coinciden en manifestar que la calidad del sistema educativo universitario depende mayormente de la calidad de la gestión de las propias universidades, gestión que deberá ser racional, ágil, creativa, innovadora, eficaz, rápida, desburocratizada, descentralizada, austera, proveedora de un buen servicio educativo, con decisiones compartidas y visión de futuro.

Harvey y Green (1993) analizan cinco concepciones diferentes de calidad y su relevancia para la educación superior, considerando que no hay una definición unívoca de calidad educativa. Tales como los siguientes: 1. Calidad como un fenómeno excepcional o algo especial; 2. Calidad como logro de un propósito; 3. Calidad como perfección o coherencia; 4. Calidad como relación valor-costo; 5. Calidad como transformación (cambio cualitativo).


EL RETO DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN SEGÚN LA UNESCO

EL RETO DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN SEGÚN LA UNESCO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


“El reto de la calidad – señala la UNESCO- no puede disociarse de la búsqueda del rendimiento y del establecimiento de criterios de evaluación. Es conveniente que esas normas y criterios tomen en cuenta la variedad de las situaciones. La necesidad de desarrollar una cultura de la evaluación es inseparable de la noción de calidad, que a su vez está íntegramente vinculada a una democratización efectiva del sistema de educación superior”.

Pero también, ante la presencia de conflictos y paradojas (expansión y dispersión de la demanda; el paro que afecta a un número creciente de diplomados, el deber de igualdad y de justicia y los límites financieros de una masificación educativa, el deber ético y las tentaciones de abuso de los conocimientos y los descubrimientos), la UNESCO recomienda que “la educación superior debe elaborar una nueva ambición, recurrir a su adaptabilidad, su flexibilidad y su imaginación para desarrollar capacidades de resolución de problemas y de anticipación, armarse de un espíritu crítico constante, y promover el trabajo de equipo, sin abandonar jamás su filtro ético”, “compartir las responsabilidades con el conjunto de los interlocutores”, “instaurar nuevas formas de gestión que fortalezcan el trabajo colegiado y la transparencia”, “desarrollar sus relaciones con el mundo económico evitando adoptar una actitud mercantil”, “mancomunar esfuerzos con las empresas en proyectos de investigación”, “tomar conciencia de la necesidad de cambio”, “respetar la autonomía de los establecimientos y el ejercicio de las libertades académicas”.

En la actualidad la materia gris está desplazando en importancia y trascendencia a la materia prima, por el predominio de la inteligencia y del conocimiento, del capital intelectual, de las industrias de la información y del saber. El carácter abierto de las economías, el aumento en el grado de internacionalización, los conocimientos teórico-prácticos y las competencias de los individuos (aptitud para la comunicación oral y escrita, capacidad para el trabajo en equipo, disciplina personal, creatividad y espíritu inventivo e innovador, capacidad de conceptualización, etc.)  constituyen algunos factores clave para asegurar una mano de obra cualificada y flexible, para lograr el mejoramiento de la productividad, alcanzar el rápido éxito de las instituciones educativas y el progreso social, económico, político, educativo-cultural y moral, a tal punto que, según la OCDE (1989), en un futuro próximo el ciudadano genérico se verá obligado a cambiar de profesión varias veces a lo largo de su vida activa.

La mejora de la eficacia y de la eficiencia del sistema educativo es posible mediante la mejora del paradigma de la gestión de calidad de los servicios que ofrecen a la sociedad las instituciones educativas en sus diversos niveles y modalidades, a través de la aplicación de políticas y de estrategias educativas como por ejemplo la medición de la satisfacción de los usuarios del servicio educativo y la de competir sobre la base de una mejora continua.


Al respecto concluimos puntualizando lo siguiente: A mayores niveles de calidad educativa en todos los niveles y modalidades educativas habría mayores niveles de desarrollo social, económico y moral de las personas y de los países, y, consecuentemente, menores niveles de inequidad y exclusión.


LOS PROBLEMAS DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN EN AMÉRICA LATINA Y LOS RETOS DEL FUTURO

LOS PROBLEMAS DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN EN AMÉRICA LATINA Y LOS RETOS DEL FUTURO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Entre los problemas de la calidad de la educación en América Latina, se pueden señalar la escasez de docentes con postgrados, las dificultades de gestión de recursos humanos, la desactualización de los currículos, el uso de metodologías tradicionales, las carencias en la orientación vocacional y profesional, baja eficiencia de los procesos docentes, inadecuados sistemas de información, una oferta heterogénea y diversificada de programas en términos de calidad, la desarticulación con el sector productivo. Para enfrentar estos problemas en casi todos los países de la región se han establecido normativas de aseguramiento de la calidad aunque aún en términos generales su cobertura es reducida”, se señala entre una de las conclusiones generales del estudio “Excelencia académica y acreditación en las Escuelas de Comunicación de América Latina” elaborado por Álvaro Rojas y Luis Fernando Ronderos N.[1]

Ezequiel Ander-Egg, al realizar algunas reflexiones sobre los retos del futuro inmediato ha logrado identificar más de treinta problemas a los que considera como grandes desafíos, pero que por limitaciones de espacio expone solamente ocho, las de más relevancia: Cómo mejorar la calidad de la educación; la formación de profesores y maestros; algunas ideas a considerar cuando se tiene el propósito de llevar a cabo la renovación docente; roles cambiantes con el trasfondo de funciones constantes; los desfases de la educación; necesidad de un uso razonado, equilibrado y creativo de las nuevas tecnologías; la búsqueda de una escuela para todos y de una educación personalizada; y nuevas y mejores formas de administrar la educación.[2]

La Declaración de México (1979) afirma que los Estados miembros deberán “procurar la expansión cuantitativa y el mejoramiento cualitativo de la educación superior, conciliando la autonomía de la universidad con la soberanía del Estado.
En Quito (1981) se define como uno de los tres objetivos específicos del Proyecto Principal de Educación para América Latina y el Caribe (PPE): “Mejorar la calidad y la eficiencia de los sistemas educativos a través de la realización de las reformas necesarias”.

La UNESCO solicitó a las instituciones de educación superior que elaboraran “una nueva visión” de sus objetivos, tareas y funcionamiento, de cara al siglo XXI. Entre los temas de interés que propuso fueron la diversificación; reexaminar las relaciones entre la educación superior, la sociedad civil, el universo de trabajo y el sector productivo; resaltar los valores éticos y morales en la sociedad, procurando despertar un espíritu cívico activo y participativo entre los futuros graduados; mantener relaciones constructivas entre Estado y Universidad; flexibilidad en el sistema de educación superior para hacer frente a los retos de un mercado trabajo rápidamente cambiante; realizar esfuerzos para renovar los métodos de enseñanza-aprendizaje y destacar el lugar de la docente. [3]

El documento precisa también que “La universidad debe ser un lugar donde se imparta una formación de alta calidad, que prepare a los estudiantes para desenvolverse de manera eficiente y efectiva en una amplia gama de funciones y actividades cívicas y profesionales. Y un ámbito de aprendizaje fundamentado solo en la calidad y el conocimiento, que le inculque a los futuros graduados el compromiso de seguir buscando el conocimiento y el sentido de responsabilidad para poner su formación al servicio del desarrollo social”.

En el documento del Banco Mundial, La enseñanza superior: las lecciones derivadas de la experiencia (Washington, D.C., junio de 1995), se examina la situación y las perspectivas de la educación, enfatizando en su calidad, pertinencia y financiamiento. Asimismo se identifica temas relevantes, entre ellos: “introducir políticas explícitamente diseñadas para dar prioridad al mejoramiento de la calidad y al fomento de la equidad”, “establecer sistemas de competencia o concursos sobre la base de la calidad y eficiencia, tanto en universidades públicas como privadas, para el financiamiento de la investigación”, “establecer como objetivos prioritarios en la reforma de la educación superior: a) incrementar la calidad de la enseñanza y la investigación; b) mejorar la respuesta de la educación superior a las demandas del mercado laboral y a las cambiantes demandas económicas; c) incrementar la equidad”, “dirigir el financiamiento del Banco a apoyar los esfuerzos para hacer la educación superior más eficiente a menor costo” y “orientar los préstamos a la reforma de los sistemas de educación superior, el desarrollo institucional y el mejoramiento de la calidad”.


[1] Álvaro Rojas y Luis Fernando Ronderos N. Excelencia académica y acreditación en las Escuelas de Comunicación de América Latina. FELAFACS, Cali-Colombia, mayo de 2005.
[2] Ander-Egg, Ezequiel.  Los desafíos de la educación en el siglo XXI. HomoSapiens Ediciones, Argentina, 2001.
[3] UNESCO. Documento de política para el cambio y el desarrollo de la educación superior. París, febrero 1995.