sábado, 15 de junio de 2019

EL DETECTOR DE MENTIRAS O MÁQUINA DE LA VERDAD EN LA SOCIEDAD ACTUAL


EL DETECTOR DE MENTIRAS O MÁQUINA DE LA VERDAD EN LA SOCIEDAD ACTUAL

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

En el campo de la tecnología de última generación hay herramientas o instrumentos apropiados para detectar las falsedades o mentiras en que incurren las personas en determinado espacio y tiempo. Entre ellos se puede mencionar la prueba el polígrafo electrónico o computarizado, llamado también “detector de mentiras” o “máquina de la verdad”.

Antes de referirnos al polígrafo electrónico, he aquí algunas reflexiones sobre el marco teórico de la mentira.

MARCO TEÓRICO DE LA MENTIRA

Desde la Edad Antigua hasta la actualidad, la verdad y la mentira han sido y son temas y problemas que se discuten en las relaciones interpersonales e intergrupales y que motivan el interés y la preocupación de educadores, psicólogos sociales, filósofos, abogados, jueces, fiscales, investigadores y periodistas.


En nuestra vida diaria nada raro resulta escuchar expresiones como estas: “no se puede creer en lo que dicen los periodistas”, “los periodistas jamás dicen la verdad”, “los periódicos mienten” y cosas por el estilo. La preocupación por los intereses de la comunidad no debe ser motivo para que un periódico o medio de comunicación distorsione y falsee los hechos. El pueblo tiene el derecho de ser bien informado y de saber, no medias verdades, sino toda la verdad de lo que acontece en la sociedad.

El periodista, la autoridad, y el hombre común y corriente que mienten a sabiendas, el que hacen afirmaciones conscientemente mentirosas, que inventan o fabrican noticias, informaciones y argumentaciones, que deforman la realidad de los hechos, que no esperen alcanzar credibilidad, buena imagen, respeto y confianza del pueblo.

Por desgracia, no es demasiado difícil encontrarse con llamativos ejemplos de cómo la verdad es despreciada por algunos “periodistas”. I. Francisco Iglesias en su “Guía de los estudios universitarios. Ciencias de la Información” (España, 1984, pp.158-159) nos recuerda que las historias del Periodismo suelen aludir a casos bien elocuentes, como es el referido al famoso magnate de la prensa americana de finales de siglo, Mr. Hearst. Este había enviado a Cuba un dibujante, Remilton, con el encargo de que le remitiese trabajos sensacionales sobre la presumible situación de guerra en aquel país. Nada más al llegar a La Habana, Remilton telegrafió al periódico: “Todo tranquilo. No hay aquí desórdenes. No habrá guerra. Quiero volver”. A lo que contestó Mr. Hearst: “Quédese. Usted suministrará los dibujos y yo suministraré la guerra”.

El periodista que miente deja de ser periodista, pues al mentir no informa sino deforma y la misión del periodista es informar y no deformar a la opinión pública. El periodista mentiroso es un seudoprofesional de la información y es indigno de llevar la denominación sagrada, hermosa y elevada de periodista.

El periodista mentiroso queda expuesto a la burla, a la denuncia, a la censura y a la condena por atentar contra la verdad de las cosas, el buen nombre y el prestigio de las personas, autoridades e instituciones.

El periodista mentiroso, fácilmente mancha honras ajenas y se vale de una serie de recursos y medios innobles para alcanzar sus nefastos objetivos. Así, por ejemplo, se vale de la mentira estadística (falsificación de datos), de la mentira fotográfica (montajes, retoques o pies de foto que desnaturalizan el contenido informativo gráfico), de la ambigüedad del lenguaje (para que el público entienda de forma contraria lo dicho o expresado); hace mal uso de la titulación de informaciones y falta a la verdad informativa al mantener el silencio intencionado, la calumnia, la difamación, la injuria y la transgresión del deber de ocultación.
José María Martínez Selva, catedrático de la Universidad de Murcia,  ha escrito el interesante libro “Psicología de la mentira” (Ediciones Paidós, 2005, 208 pp.) en el que trata sobre la mentira, el engaño y sus formas en la conversación, el rol que cumple en los procesos de comunicación; aborda aspectos psicológicos y sociales de la mentira, la conducta del mentiroso y del que desea descubrir la verdad; revisa de manera crítica las técnicas y los instrumentos de selección de las que forma parte el polígrafo y sobre su cuestionable uso en la investigación de la verdad.

La mentira es el ocultamiento parcial o total, consciente e intencionado de la verdad; es la falsa reproducción de los hechos que ocurren en un determinado espacio y tiempo con el fin de obtener “beneficio” o ventaja personal, grupal o colectiva.

La vida humana se desarrolla dentro de una escala de valores o de antivalores. Dentro de los valores está, por ejemplo, la verdad, y dentro de los antivalores, la mentira. Frecuentemente se escucha decir: “en la boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso”, “miente, miente, que algo queda”, “verdad que daña, es mejor que la mentira que halaga”, “una mentira pone en duda todas las verdades”, “las mentiras duelas más que las verdades”, “una mentira es como una bola de nieve, una lleva a otra y cada vez se vuelven más grandes y más peligrosas”, “la verdad duele una vez; la mentira, cada vez que se recuerda”, “el mentiroso cuando se ve agarrado se enoja o se hace la víctima”, “si vas a mentirme, asegúrate de tener todos los cabos bien sujetos. De lo contrario, alguno de ellos podría darte en las narises” y “sólo los cobardes necesitan de la mentira para eludir la realidad”.

Mentirosa es la persona engañosa, aparente, fingida y falsa, que tiene un modo de vida ajeno a las buenas costumbres y tradiciones de los pueblos, consecuentemente, es repudiado y censurado socialmente porque atenta contra la fidelidad y el crédito dentro de la comunidad
Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua mentir es «decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa».

Mentir es falsear u ocultar la verdad, es decir algo falso que no corresponde a la realidad y que es dicho con la intención de engañar. ”Y, en definitiva, ¿qué es una mentira? Nada más que la verdad enmascarada” decía Byron, en “Don Juan”.
“La mentira no es considerada como tal hasta que el niño no supera los siete años de vida, que es cuando ya manifiesta intencionalidad. Antes de esta edad, se habla de fantasías infantiles o seudomentiras, ya que en la mentalidad del niño se mezclan la realidad y la ficción, sin que pueda distinguir con claridad entre ambas”[1].

En la tradición popular la mentira tiene las patas muy cortas y dura poco tiempo, ya que se la pilla o coge siempre, es decir que se conoce muy pronto la verdad de las cosas.

En las conversaciones familiares escuchamos expresiones sobre la mentira como las siguientes: mentir como un bellaco (decir grandes mentiras), mentir con toda la boca (mentir de todo en todo, absolutamente), mentir de las estrellas (frase que se dice cuando se pondera algo excesivamente), mentir el ojo (equivocarse, engañarse, todo ello por señales o indicios exteriores), mentir más que la gaceta (mentir mucho), mentir pide memoria (ya que al mentiroso se le suele coger en contradicciones, por lo que dijo y no recuerda), mentir por la barba, o por la mitad de la barba (mentir con descaro a sabiendas), mentir por la gorja (aseverar una cosa sin el más mínimo fundamento), la mentira es hija del diablo (como el resto de los defectos y pecados).[2]

Hay varias clases de mentira: mentira consciente y mentira inconsciente, mentira intencional y mentira no intencional, mentira a nivel de lenguaje verbal, y mentira a nivel de lenguaje no verbal, mentira piadosa (mentira que causa pequeños beneficios cuando se dice), mentira hacia uno mismo (autoengaño), mentira compulsiva, mentira exagerada, mentira podrida (mentira insostenible y burda), mentira oficiosa (mentira dicha para servir o agradar a alguna persona con un fin personal, grupal o institucional), mentira compulsiva (mentira que realiza, una y otra vez, el mentiroso compulsivo y es causada por la baja autoestima, por lo que la persona requiere atención. El compulsivo suele decir mentiras incluso cuando es más fácil decir la verdad), mentira exagerada (mentira que tienen algo de verídico, pero que se suele exagerar para impresionar a los demás) y mentira intencionada o instrumental (mentira que busca el interés propio y que se emplea para conseguir algo, por ejemplo, un puesto de trabajo).

Según la Biblia la verdad nos hace libres; si somos hijos de Dios debemos amar la verdad, sabiendo que al amar la verdad honramos a Dios, porque Dios es la verdad y la vida. Los mentirosos son hijos de Satanás, porque Satanás es el padre de las mentiras. El Nuevo Testamento advierte que los mentirosos no tendrán parte en el reino de Dios. Juan 8:32: “conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”. El octavo Mandamiento de la Ley de Dios reza así: “No dirás falso testimonio ni mentirás”.

“Hermes” era el dios de la mentira en la Grecia Antigua. Platón es el primer filósofo griego que distinguió entre mentira y equivocarse. San Agustín desarrolló el tema de la mentira en su escrito “De mendacio” (Sobre la mentira).

San Agustín distingue ocho tipos de mentiras: las mentiras en la enseñanza religiosa; las mentiras que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y sí ayudan a alguien; las mentiras que surgen por el mero placer de mentir; las mentiras dichas para complacer a los demás en un discurso; las mentiras que no hacen daño y ayudan a alguien; las mentiras que no hacen daño y pueden salvar la vida de alguien, y las mentiras que no hacen daño y protegen la "pureza" de alguien. Por otra parte, san Agustín aclara que las "mentirijillas" no son en realidad mentiras. Tomás de Aquino, por su parte, distingue tres tipos de mentiras: la útil, la humorística y la maliciosa. Según Tomás de Aquino, los tres tipos de mentira son pecado. Las mentiras útiles y humorísticas son pecados veniales, mientras que la mentira maliciosa es pecado mortal” (https://es.wikipedia.org/wiki/Mentira).

Alfred Adler introdujo la expresión “mentira de vida” para referirse a los autoengaños con los que los sujetos compensan su complejo de inferioridad.

En las relaciones humanas el tipo más grave, repudiable y sancionable de mentira es la calumnia, mediante la cual se imputa a algún inocente la comisión de una inconducta, de una falta o de un delito no cometido, con el fin de sacar ventaja o provecho malicioso.

La detección de mentiras es un campo de estudio de distintas ramas de la Psicología, y más concretamente, de la Psicología de la mentira y la Psicología Jurídica, con especialidades como la Psicología Forense, la Psicología Criminalística, entre otras[3].

En toda sociedad civilizada o no civilizada, culta e inculta, conservadora o progresista, monárquica, democrática o dictatorial siempre hay y habrá personas que dicen la verdad y nada más que la verdad, por sobre todas las cosas; pero también hay y habrá personas mal acostumbradas a mentir por una u otra razón, “Todo hombre es mentiroso” dice la Biblia (Salmos,116). 

Las personas recurren a la mentira para evadir compromisos, problemas y sanciones; para evitar reclamos, confusiones, responsabilidades y malos entendidos; para no aceptar sus errores y no afrontar las consecuencias de sus pensamientos y actos.

A través del tiempo son muchos los autores que han meditado sobre la mentira y que a manera de ilustración del tema que nos ocupa vale la pena tenerlos en cuenta algunos de ellos.

“No tiene la memoria suficiente para mentir siempre con éxito. Podrás engañar a todos durante algún tiempo; podrás engañar a alguien siempre; pero no podrás engañar siempre a todos”. Abraham Lincoln.

“Más vale ser vencido diciendo la verdad, que triunfar por la mentira”. Mahatma Gandhi.

 “La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano”. Friedrich Nietzsche.

“La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. Marco Tulio Cicerón.

“Es más fácil engañar a la gente, que convencerla que ha sido engañada”. Mark Twain.

“Lo relevante en la mentira no es nunca su contenido, sino la intencionalidad del que miente”. Jacques Derrida.

“Nadie logra mentir, nadie logra ocultar nada cuando mira directo a los ojos”. Paulo Coelho.

“Decir mentiras constituye el único arte de la capacidad mediocre y el único refugio de los hombres viles”. Chesterfield.

“Toda violación de la verdad no es solamente una especie de suicidio del embustero, sino una puñalada en la salud de la sociedad humana”. Emerson.

“Dios nos concedió una sola boca, porque con dos no sería cosa sana. El ser humano habla ya demasiado con una; si tuviese dos devoraría y mentiría mucho más”. Heinrich Heine.

“Mentir es el mal absoluto. No es posible mentir poco. El que miente, miente toda la mentira. Mentir es la misma cara del demonio. Satanás tiene dos nombres: se llama Satanás y se llama Mentira”. Víctor Hugo.

EL POLÍGRAFO ELECTRÓNICO

Etimológicamente el término polígrafo deriva de las palabras griegas polis, que significa “muchos”, “varios” y grafos que quiere decir “trazo” o “dibujo”.

El polígrafo electrónico o computadorizado, llamado también “detector de mentiras” o “máquina de la verdad”, es un instrumento médico, sensible y científico que registra y mide las respuestas neuro-fisiológicas de las personas que respondieron a las preguntas que les fueron formuladas.

El polígrafo es una técnica auxiliar de investigación, una metodología de investigación delictiva en el derecho sancionatorio, que en muchos países utiliza el juez para averiguar la verdad, corroborar la veracidad y la credibilidad de un testimonio, la versión del investigado o resolver un conflicto social.

“El polígrafo o detector de mentiras es,[...] un aparato capaz de registrar los cambios físico-síquicos de una persona, cuando es interrogada mediante un “test de verdad”, sobre un hecho en el que se sospecha ha participado o del cual tiene conocimiento como testigo. El aparato mide básicamente la respiración, la transpiración y los latidos del  corazón mediante unas bandas que llevan unos sensores que se aplican sobre el cuerpo de la persona sometida al examen. de este modo, se pueden detectar posibles cambios en la respiración, presión  arterial, ritmo cardiaco y respuesta galvánica de la piel, cuando se enfrenta  el individuo al estrés del interrogatorio”.[4]

“Otra Definición (de polígrafo) es la planteada en la Resolución No. 02593/2003 de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada de Colombia, en su Artículo 2, donde menciona que es una prueba donde se utiliza un instrumento científico altamente sensible, que mide las reacciones fisiológicas que se presentan cuando el examinado dice algo que no corresponde a la realidad. El instrumento tiene tres secciones mínimo que son: Cardioesfigmógrafo (Cardio) Conocido como unidad de presión sanguínea; el Cardio mide y registra la acción del corazón, la presión sanguínea y el ritmo del pulso del sujeto, Sección del Neumógrafo (Neumo) Unidad de respiración; su función es medir y registrar la proporción de la inspiración y expiración del sujeto y los cambios que puedan ocurrir en ellos durante el examen. Se ajusta un tubo Neumo alrededor del tórax y el abdomen del sujeto y comunican los movimientos al instrumento, la sección del Galvanómetro (GSR) que mide y registra las señales eléctricas del cuerpo de la persona y los cambios en la transpiración – electricidad (respuesta electro- dérmica), se mide por sensores colocados en 2 dedos de la mano del examinado, desde el año 2012 es obligatorio el uso de un sensor de movimiento, como apoyo para la detección de contramedidas”.[5]

Pero también hay países en los que la jurisprudencia de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia considera que el polígrafo no es un método admisible para la investigación de los delitos.

“Los Papiros Vedas (900 A.C), son el registro más antiguo conocido que habla de la detección de la mentira, reconoce pistas verbales y no verbales de la mentira, como respuestas evasivas, incongruentes, palidez facial entre otros. A medida que ha transcurrido el tiempo aparecieron pruebas para detectar la mentira como el Método del Calvario, Juicio de Combate, Juicio por Tortura, Juicio del Hierro Candente (India), Prueba del Balance (India), Agua Hirviendo (África), Juicio del Agua Roja (África), Juicio del Burro Sagrado (Medio Oriente), Juicio del Arroz (India), entre otras. Al verificar los antecedentes científicos (tomando el pulso), aparece Erasistratus (304- 250 A.C) físico y anatomista griego, primero en reconocer cambios fisiológicos durante la mentira, determinó que el pulso tiene que ver con la mentira o el intento de guardar información. Para el año 1581, el sabio y científico italiano Galileo, inventó el “pulsómetro”, un registro del pulso, primera forma objetiva para medir el pulso que posteriormente generó la medición del pulso de la muñeca”.[6]

“La detección psicofisiológica de la mentira ha sido documentada desde los años 600 antes de cristo, existen registros sobre como los persas, los chinos, romanos y otras culturas intentaban descubrir a los mentirosos con variadas técnicas, algunas muy elaboradas y llenas de creatividad como la del burro sagrado en la india, y otras como la galleta de arroz en la cultura china, esta última más apegada a lo que hoy en día conocemos como psicofisiología forense, ya que se basaba en observar directa o indirectamente reacciones de tipo adrenérgico después de haber sido cuestionados sobre un problema sin resolver, y es a partir de1895, cuando Cesare Lombroso utilizó un instrumento para detectar la mentira, sin embargo existe otro personaje a quien se le atribuye el título de padre de la poligrafía moderna, y nos referimos a Leonard Keeler quien patentó el primer polígrafo en 1939”.[7]

En diversos países se formaron sociedades, institutos y asociaciones de profesionales en poligrafía. Asociación Internacional de Profesionales en Poligrafía de México creada en 2015; Asociación Americana de Poligrafía (APA), fundada en 1966; Asociación Colombiana de Poligrafístas, organizada el 2001; Instituto Latinoamericano de Poligrafía, (LPI), Sociedad Colombiana de Poligrafístas; Asociación Panamericana de Poligrafístas y la Asociación Latinoamericana de Poligrafía, entre otros.

APLICACIÓN DEL POLÍGRAFO ELECTRÓNICO

La prueba del polígrafo electrónico se aplica frecuentemente en instituciones privadas para contratar personal con el fin de disminuir los casos de corrupción y de conductas deshonestas; detectar a funcionarios, empleados y trabajadores que mienten; garantizar el control de transparencia, lealtad, honestidad y confiabilidad del personal de una empresa o institución; prevenir riesgos, fraudes y robos; investigar acusaciones de robo interno en las que no hay testigos; investigar doping en el deporte; detectar malos hábitos de conducta, etc.

Si la prueba del polígrafo electrónico se aplica sin consentimiento de la persona entrevistada, del fiscal o de la autoridad competente de la organización corporativa, posiblemente pondría en riesgo los derechos fundamentales de la persona, se instrumentalizaría a dicha persona y se vulneraría su dignidad.

El polígrafo electrónico está respaldado por el principio general de libertad probatoria, establecido en las leyes procesales penales. La práctica del polígrafo electrónico se efectúa previa decisión y aceptación libre, voluntaria e informada de quien se va a someter al examen. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 7.º señala: “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. En particular, nadie será sometido sin su libre consentimiento a experimentos médicos o científicos”.

Los resultados de la aplicación de la prueba del polígrafo electrónico es confiable en la medida que el evaluador o poligrafista sea un profesional preparado y  miembro activo de alguna asociación profesional de poligrafía, que se comprometa a decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad; que se comprometa a responder todas las preguntas de manera honesta y responsable; y que el equipo poligráfico Lafayette LX4000 que utiliza esté en óptimas condiciones de funcionamiento y el entrevistado haya firmado un escrito dando su consentimiento para ser aplicado la prueba.

La aplicación técnica de la prueba poligráfica electrónica se ubica en el campo de la Psicología Forense y de la Criminalística, va acompañada de entrevistas, verificaciones y autorización formal o por escrito de aceptación o consentimiento de la persona evaluada y de acuerdo al protocolo establecido por la Asociación Americana de Poligrafistas. Su aplicación requiere también que el entrevistado esté en buenas condiciones físicas y psicológicas, y se encuentre en un ambiente aislado de terceras personas, libre de ruidos y de elementos distractores; que previamente cada pregunta sea leída y explicada a la persona que será evaluada.

La aplicación de la prueba poligráfica electrónica permite economizar esfuerzos, recursos materiales, económicos y tiempo en los procesos de investigación y llegar a conclusiones sobre testimonios de personas. Permite restituir la reputación de personas inocentes, recuperar legítimamente los bienes o propiedades embargadas, y llegar a la verdad oportunamente.

La prueba del polígrafo se aplica en diversos países del mundo, por ejemplo, en los Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, México, Colombia, Guatemala, República Dominicana, Panamá, entre otros.

“En los países que admiten el polígrafo como prueba lícita, entre ellos Estados Unidos, donde se le reconoce fiabilidad y licitud, Panamá, México, República Dominicana y Guatemala, por vía de ejemplo, la práctica de los tribunales  exige  leer  al  imputado  sus  derechos,  para  que  no  pueda  alegar  coacción o imposición, pues requiere su consentimiento. así, además de la aceptación libre, voluntaria e informada, otras reglas o requisitos tienen que ver con la presencia de su abogado, el derecho a que la prueba sea suspendida a solicitud del examinado y a que conste la firma del experto y del sujeto  examinado. En cambio, en España, al igual que en  Alemania, Italia y Francia, no se admite como prueba válida ante los tribunales. Los tribunales españoles consideran que el polígrafo convierte al acusado en objeto del proceso, afecta la inviolabilidad de su conciencia y constituye una especie de cuasi-tortura, por lo cual con su aplicación se afecta el principio de proporcionalidad, en cuanto implica una injerencia o ataque a la indemnidad psicofísica del examinado”.[8]

Varios programas televisivos utilizan interrogatorios con polígrafo. En Italia, España, Colombia, México, Portugal y en Perú en Latina Televisión, “El valor de la verdad” con Beto Ortiz.

El polígrafo utiliza varios accesorios para medir las reacciones fisiológicas: Cardioesfigmógrafo: mide y registra la acción del corazón, la presión sanguínea y el ritmo del pulso del sujeto entrevistado; es la manga del esfigmomanómetro y va adherido en el codo. Neumógrafo: mide y registra el grado de inhalación/exhalación y los cambios que puedan ocurrir durante el examen. Esfigmomanómetro: registra presión sanguínea. Galvanómetro: mide y registra la conductancia galvánica de la piel (sudoración); son dos placas metálicas que se colocan en las yemas de los dedos de las manos. Ordenador: procesa y transmite información recibida del sistema de adquisición de datos. Pletismógrafo: registra los cambios en la coloración de la piel que se presenta a cambios del ritmo cardíaco. Sensor de actividad: mide y registra los movimientos del cuerpo del sujeto durante el examen.

EL INTERROGATORIO[9]

“Las instrucciones que se dan al sujeto examinado por un polígrafo suelen ser de este tenor: “A continuación voy a leerle algunas preguntas; sin embargo, no debe responderlas inmediatamente. Le formularé una pregunta y le dejaré medio minuto para que la piense; transcurrido el medio minuto, usted oirá este clic [se le hace una muestra]. El clic es la señal para contestar; al oírlo deberá usted contestar la pregunta efectuada de acuerdo con las siguientes respuestas normalizadas: ‘No’, ‘Sí’, ‘No lo sé’. No debe pronunciar otras palabras que las mencionadas.”

Otro método consiste en pedir que responda con una palabra cualquiera al previo vocablo expresado por el examinador. No hace falta que la palabra respuesta sea sinonímica (“mar-barca”) o antónima (“mar-tierra”), ya que puede resultar asintótica (“crimen-manzana”).

En cualquier caso, para trabajar e interpretar con seguridad, el “paquete” de preguntas no debiera nunca ser inferior al de cien o doscientas”.

UTILIDAD DEL POLÍGRAFO ELECTRÓNICO

El polígrafo electrónico o computadorizado sirve para medir o evaluar simultáneamente varias respuestas fisiológicas: presión sanguínea, ritmo cardíaco, tasa cardíaca, la frecuencia respiratoria o la tensión muscular, la respuesta galvánica de la piel del sujeto, a efecto de detectar las respuestas falsas que da el sujeto a las preguntas que le son formuladas en un determinado espacio y tiempo.

La prueba poligráfica electrónica se emplea generalmente en delitos sexuales, acoso y delitos contra el patrimonio económico, en procesos de inteligencia y contrainteligencia de organismos de seguridad estatal como FBI, CIA, DEA y KGB y en ámbitos militares, laborales, judiciales y administrativos. Se aplica también en la investigación de infracciones penales siempre que no interfiera la investigación judicial. En algunos países se emplea en el ámbito laboral para la selección de personal, para acceder a un empleo. En otros países no se puede presionar y obligar al trabajador a practicar mediciones psicofísicas en el polígrafo, puesto que su exigencia insistente podría ser considera “acoso laboral” y peligros a la libertad y la dignidad del sujeto.

Fernando Canda Moreno señala que el polígrafo sería muy útil, “pues se cree que la mentira genera ansiedad, la cual produce cambios autónomos predecibles y medibles. Pero este sistema, y otros, como el analizador de tensión en la voz, no son totalmente fiables, puesto que, por ejemplo, los tranquilizantes pueden producir la sensibilidad fisiológica asociada con las mentiras, e incluso pueden llegar a regularse respuestas autónomas sin necesidad de ingerir sustancia alguna. Una de las claves del funcionamiento del polígrafo es la denominada pregunta control, mediante la cual el examinador compara las reacciones del sujeto frente a diferentes tipos de preguntas. La prueba comienza con distintas preguntas en relación con el asunto de interés.  A continuación, se realizan una serie de preguntas irrelevantes que deben ser respondidas de forma sincera, con indicación de cómo contesta el individuo cuando dice la verdad. En tercer lugar, se hacen interrogaciones control que hay que responder con mentiras a fin de obtener un registro de la forma en que se comporta el sujeto cuando miente. Finalmente, el sujeto deberá responder a un grupo de preguntas de complejo de culpa, que revelan la reacción del sujeto cuando se le acusa. Concluida la prueba, el evaluador llegará a una conclusión comparando las respuestas ante los reactivos relevantes con todas las demás reacciones, si bien la precisión de los resultados depende en última instancia del procedimiento seguido, del examinador y de los métodos y pericia del operador del polígrafo”.[10]

ALGUNOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN

A la fecha hay una serie de trabajos de investigación en pregrado y posgrado de diversas universidades que se realizaron teniendo como base el polígrafo electrónico.

Laura Cristina Cortina Herrera realizó una tesis de Maestría en Ciencias en Administración Pública titulada “Propuesta de un modelo para selección de personal de seguridad pública utilizando como base el polígrafo, para garantizar su confiabilidad en el desarrollo de sus funciones” (México, octubre, 2013)[11]

Según María Cecilia Boshell Norman, en septiembre del 2011, la Asociación Americana de Poligrafía (APA) presentó el Estudio Meta Analítico del criterio de exactitud de las técnicas poligráficas Validadas, documento guía que señala las técnicas poligráficas con mayor confiabilidad a la fecha.

Martha Cecila Boshell Norman, en su trabajo El examen de polígrafo tipo exploratorio, como herramienta de control y verificación de confiabilidad del equipo humano dentro de una organización., en una de sus conclusiones manifiesta: “Se evidencia que el tema de la detección de la mentira siempre ha existido a través de la historia de la humanidad, en base a la necesidad de demostrar técnica y científicamente la detección de la mentira; autoridades en medicina, psicología, fisiología e investigadores criminalísticos, demuestran y concluyen que una persona cuando miente u oculta alguna información, tiene un conflicto a nivel cerebral que se refleja en el sistema nervioso autónomo que hace que tenga reacciones involuntarias que son registradas en tiempo real a través del instrumento de polígrafo, los protocolos establecidos permiten a un Poligrafista experimentado determinar el grado de confiabilidad con el que la persona respondió”.

Rubén Perlaza afirma: “Centrándonos en la implementación de la prueba poligráfica se concluye, que a partir del uso frecuente de este mecanismo en las compañías nacionales, se ha logrado minimizar riesgos que han permitido fortalecer procedimientos al interior de las empresas para neutralizar la infiltración, y/o penetración, soborno, corrupción en las personas por parte de las redes delincuenciales de la amenaza actual o potencial, narcotráfico, terrorismo, secuestro, extorsión, tráfico de armas, rebelión, delitos contra el sistema financiero, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero; además, reducir la exposición de la compañía con individuos u organizaciones relacionadas con actividades ilícitas logrando continuidad, confianza y posicionamiento de la empresa”.[12]


GLOSARIO BÁSICO

Cardioesfigmógrafo: conocido como unidad de presión sanguínea; el Cardio mide y registra la acción del corazón, la presión sanguínea y el ritmo del pulso del sujeto.

Baumanómetro: aparato médico para medir la presión sanguínea, medir la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias.

Cesare Lombroso: a inicios del siglo XIX, el antropólogo y criminólogo italiano Ezechia Marco Lombroso (1835 -1909), conocido con el pseudónimo Cesare Lombroso y considerado como el “padre de la detección de mentira” utilizó el pletismógrafo en sus interrogatorios sobre crímenes para medir la velocidad del pulso y el volumen sanguíneo.

Cultura empresarial: conjunto de valores compartidos, formas de pensar y normas determinantes del comportamiento de los funcionarios, empleados y trabajadores que prestan sus servicios en una empresa.

Esfigmomanómetro: registra presión sanguínea.

Flujograma: representación gráfica paso a paso de un proceso organizacional y que representan su flujo de ejecución mediante flechas conectadas desde un inicio a fin del proceso.

Galvanómetros o “placas de dedos” se unen a dos de los dedos del entrevistado y sirve para medir la capacidad de la piel de conducir electricidad. Al hidratarse la piel (con el sudor), conduce electricidad con facilidad.

Leonard Keeler. El inglés Leonard Keeler, en 1921, es conocido como “el padre de la poligrafía moderna”, en 1934 había fundado la primera Escuela de Poligrafía y patentó el primer polígrafo en 1939.

Mentir. Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (DRAE), mentir es «decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa».

Mentira compulsiva. Mentira que realiza, una y otra vez, el mentiroso compulsivo y es causada por la baja autoestima, por lo que la persona requiere atención. El compulsivo suele decir mentiras incluso cuando es más fácil decir la verdad.

Mentira exagerada. Mentira que tienen algo de verídico, pero que se suele exagerar para impresionar a los demás.

Mentira intencionada o instrumental. Mentira que busca el interés propio y que se emplea para conseguir algo, por ejemplo, un puesto de trabajo.

Mentira oficiosa. Mentira dicha para servir o agradar a alguna persona con un fin personal, grupal o institucional.

Mentira piadosa. Mentira que causa pequeños beneficios cuando se dice. Mentira hacia uno mismo. Es el autoengaño.

Mentira podrida. Mentira insostenible y burda.

Neumógrafos: tubos de goma que se ponen alrededor del pecho y del abdomen durante la de prueba. Cuando el pecho o los músculos abdominales se amplían, el aire dentro de los tubos se desplaza.

Ordenador: procesa y transmite información recibida del sistema de adquisición de datos

Poligrafista: profesional psicólogo, abogado y experto en el uso de conocimientos, técnicas, habilidades y herramientas para la obtención, procesamiento y evaluación de información veraz mediante el polígrafo y  que se dedica al estudio y cultivo de la poligrafía.

Polígrafo. Etimológicamente el término polígrafo deriva de las palabras griegas polis, que significa “muchos”, “varios” y grafos que quiere decir “trazo” o “dibujo”. El “detector de mentiras” o la “máquina de la verdad” es un aparato médico, sensible y científico, que se usa para medir al mismo tiempo varias respuestas fisiológicas, como el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria o la tensión muscular, con el fin de detectar las eventuales respuestas falsas que emite el sujeto a las preguntas que se le formulan.

Pletismógrafo: registra los cambios en la coloración de la piel que se presenta a cambios del ritmo cardíaco

Respuesta galvánica: reacción galvánica (reacción eléctrica).

Sensor de actividad: mide y registra los movimientos del cuerpo del sujeto durante el examen.


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Boshell Norman, Martha Cecilia. El examen de polígrafo tipo exploratorio, como herramienta de control y verificación de confiabilidad del equipo humano dentro de una organización. https://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/handle/10654/12219/ENSAYO%20POLIGRAFIA.pdf;jsessionid=9EB2C7C097EB5AFAD301226684BDEDB1?sequence=1

Canda Moreno, Fernando. Coordinador general.  Diccionario de Psicopedagogía. Pruebas de detención de mentiras. Envega, S.A. España, pp.83-84.


De Urbano Castrillo, Eduardo y  Torres Morato, Miguel Ángel. La prueba ilícita penal. Estudio Jurisprudencial, xxx, Thomson Aranzadi, 2007.

González, José Luís. Dichos y proverbios populares. EDIMAT LIBROS S.A., Madrid, España.

Iglesias. Francisco. Guía de los estudios universitarios. Ciencias de la Información. Ediciones Universidad de Navarra, S.A., Pamplona, España, 1984.

Manzanero, Antonio L.: «Psicología jurídica.» En Papeles del Psicólogo, 2015. Vol. 36(2).

Martí Castro, Isabel. Director de la obra. Diccionario Enciclopédico de Educación. Ediciones CEAC, Barcelona, España,2003.

Martínez Selva, José María. Psicología de la mentira. Universidad de Murcia,  Ediciones Paidós, 2005.

Muñoz Sabaté, Luís. Hablemos otra vez del detector de mentiras. https://www.esade.edu/itemsweb/research/ipdp/161ProbaticaLMunyoz.pdf

Perlaza, Rubén. Gerente Central Truth. ¡Importancia del polígrafo para una selección de personal segura! https://revistaempresarial.com/gestion-humana/seleccion/importancia-del-poligrafo-para-una-seleccion-de-personal-segura/

Pérez-Campos Mayoral, Eduardo, Pérez-Campos Mayoral, Carlos y Martínez Helmes, Rocío. La poligrafía en el siglo XXI: Historia y evolución en México. https://es.scribd.com/document/376070615/Articulo11-La-Poligrafia-en-El-Siglo-XXI



[1] Isabel Martí Castro, director de la obra. Diccionario Enciclopédico de Educación. Ediciones CEAC, Barcelona (España),2003, p.299.
[2] José Luis González. Dichos y proverbios populares. EDIMAT LIBROS S.A., Madrid, España, p. 245.
[3] Manzanero, Antonio L.: «Psicología jurídica.» En Papeles del Psicólogo, 2015. Vol. 36(2), pp. 81-82.
[4] Eduardo De Urbano Castrillo y Miguel Ángel Torres Morato. La prueba ilícita penal. Estudio Jurisprudencial, xxx, Thomson Aranzadi, 2007, p.187
[5] Martha Cecilia Boshell Norman. El examen de polígrafo tipo exploratorio, como herramienta de control y verificación de confiabilidad del equipo humano dentro de una organización. https://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/handle/10654/12219/ENSAYO%20POLIGRAFIA.pdf;jsessionid=9EB2C7C097EB5AFAD301226684BDEDB1?sequence=1
[6] Martha Cecilia Boshell Norman. El examen de polígrafo tipo exploratorio, como herramienta de control y verificación de confiabilidad del equipo humano dentro de una organización. https://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/handle/10654/12219/ENSAYO%20POLIGRAFIA.pdf;jsessionid=9EB2C7C097EB5AFAD301226684BDEDB1?sequence=1
[7] Eduardo Pérez-Campos Mayoral, Carlos Pérez-Campos Mayoral y ]Rocío Martínez Helmes. La poligrafía en el siglo XXI: Historia y evolución en México. https://es.scribd.com/document/376070615/Articulo11-La-Poligrafia-en-El-Siglo-XXI
[8] De Urbano Castrillo y Miguel Ángel Torres Morato. Ob. cit., p. 188.

[9] Luis Muñoz Sabaté. Hablemos otra vez del detector de mentiras. https://www.esade.edu/itemsweb/research/ipdp/161ProbaticaLMunyoz.pdf
[10]Fernando Canda Moreno, Coordinador general.  Diccionario de Psicopedagogía. Pruebas de detención de mentiras. Envega, S.A. España, pp.83-84.
[12] Rubén Perlaza, gerente Central Truth.¡Importancia del polígrafo para una selección de personal segura! https://revistaempresarial.com/gestion-humana/seleccion/importancia-del-poligrafo-para-una-seleccion-de-personal-segura/