jueves, 20 de junio de 2019


TEORÍA MÁGICA DEL PSIQUISMO HUMANO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Antonio Aróstegui, en su «Curso de concienciación filosófica» refiere que la estrecha relación entre el hombre y el mundo físico aparece en la estructura del psiquismo humano tal y como la concebían las culturas primitivas. Se trata de la concepción mágica que se extiende hasta la actualidad, y que tuvo una versión filosófica, muy influyente en el Renacimiento, con Paracelso y Agripa.

Considera esta concepción mágica que el hombre está compuesto de tres partes o elementos: el cuerpo físico, el cuerpo astral y el alma o espíritu. El cuerpo físico corresponde, en general, a lo que se denomina cuerpo humano, organismo viviente común también a los animales; el cuerpo astral es una parte que el hombre tiene de los astros, de las estrellas.

El cuerpo astral individual, el que posee cada individuo humano, se halla inmerso en el cuerpo astral universal, es decir, en el mundo de los astros del cual el círculo zoodiacal forma parte. Por eso el hombre está sometido a las fuerzas y efluvios de los astros, influido por ellos. Según el nacimiento del hombre, puede determinarse qué astros han contribuido más a la formación de su cuerpo astral individual y que más influyen en la conducta y destino del hombre. He aquí la base en que se apoyan las predicciones de los horóscopos.

Sin negar que en la concepción mágica del hombre pueda haber un fondo de verdad, sin embargo es un hecho que la aceptación de este influjo de los astros, y las previsiones de los horóscopos, constituyen hoy el refugio de quienes esperan beneficios sin luchar por lograrlos, o de quienes pretenden eludir la responsabilidad que les incumbe por sus propios errores, transfiriéndola a las estrellas. Las repercusiones y derivaciones sociales que se siguen de estas creencias han sido analizadas minuciosamente por Th. W. Adorno en la obra «Filosofía y superstición».