martes, 6 de agosto de 2019

ADELANTO DE ELECCIONES PARA 2020 PODRÍA CAER EN SACO ROTO Y PASAR AL ARCHIVO .


ADELANTO DE ELECCIONES PARA 2020  PODRÍA CAER EN SACO ROTO Y PASAR AL ARCHIVO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

El adelanto de las elecciones presidenciales y congresales para abril de 2020, propuesto por el Presidente de la República de Perú, Martín Vizcarra, en su mensaje a la Nación el 28 de julio de 2019, está creando una serie de cuestionamientos de fondo y de forma y que no se ajusta a lo dispuesto por la Constitución política y leyes sobre las elecciones generales.

En el caso de no ponerse de acuerdo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo es muy probable que la propuesta presidencial caería en saco roto y pasaría al archivo.

Con la excepción del resultado de algunas encuestas pagadas y de algunos medios de la concentración que apoyan al gobierno, en las redes sociales hay rechazo y repudio al adelanto de las elecciones para abril de 2020.

Por nuestra parte, consultado a personas entendidas y a hombres de a pie, podemos inferir que también están disconformes con la propuesta presidencial por varias razones. Piensan que la propuesta no es viable ni oportuna políticamente, constituye un salto al vacío, carece de fundamento jurídico, agudiza la crisis social, económica y política, es inconstitucional a todas luces, altera el sistema electoral preexistente y contribuye a transgredir los plazos que fijan la Constitución y las leyes.

Manifiestan que en materia de tiempo para su aplicación el adelanto de elecciones es  inoportuno y muy apresurado, no ha sido bien pensado por el equipo de ministros del actual gobierno. Argumentan también que si se podría adelantar las elecciones también se podría prolongar el período de permanencia en los cargos, lo que estaría en contra de lo dispuesto de cinco años de duración por la Constitución política.

Según la vigente Constitución política de 1993 “el mandato presidencial es de cinco años, no hay reelección inmediata…” (art.112°). Corresponde al Presidente de la República “1.Cumplir y hacer cumplir la Constitución y los tratados, leyes y demás disposiciones legales” (Art.118, inc.1.). El mandato legislativo es irrenunciable (Art.95°).

Expertos en temas constitucionales de las diferentes tiendas políticas, -con excepción de los de izquierda totalitaria, los progre-marxistas o caviares-, ya se han pronunciado en contra del proyecto. Señalaron que el poder Ejecutivo no podría legalmente hacer cuestión de Confianza, menos aún observar leyes de rango constitucional y que es potestad del Congreso de la República debatirlo, modificarlo, aprobarlo e incluso rechazarlo o mandarlo al archivo.

Natale Amprimo explicó que con anterioridad el Tribunal Constitucional se pronunció sobre los alcances de la cuestión de confianza y que ésta sólo debe ser aplicada para una cuestión de gestión del gobierno. “No cabe cuestión de confianza respecto a variaciones constitucionales, es una materia que no depende del Ejecutivo, y como no depende de ellos no se puede hacer cuestión de confianza, porque tal como lo ha dicho la propia sentencia del Tribunal, es para cuestiones de gestión”, precisó Amprimo.

Óscar Urviola, expresidente del Tribunal Constitucional, advirtió: “La reforma constitucional es exclusiva responsabilidad del Parlamento, por lo tanto, no se podría presentar un proyecto de reforma constitucional ligado a una cuestión de confianza en la que se impongan condiciones de cómo se debe hacer, y en qué plazo se debe hacer. Si el Parlamento es el único órgano habilitado para modificar la Constitución, nadie le puede poner condiciones en ese respecto. Para mí, la conclusión es que la cuestión de confianza no puede estar vinculada a reformas constitucionales”.

El ex presidente del Tribunal Constitucional, Ernesto Álvarez Miranda, indicó que de presentarse una “cuestión de confianza” para defender el proyecto, optando además por cerrar el Congreso en caso de que esta medida fuera rechazada y archivada, el Ejecutivo estaría cometiendo un GOLPE DE ESTADO, al quebrar el orden constitucional del país, romper la democracia y el Estado de derecho.
Ántero Flores-Aráoz, ex presidente del Congreso, sostuvo que el Congreso puede optar por varias vías: aceptar la propuesta haciendo el cambio constitucional, rechazarla, aceptarla con rectificaciones o ignorarlo como lo hizo con otras iniciativas.

La Célula Parlamentaria Aprista (CPA), en conferencia de prensa se pronunció por un auténtico DIÁLOGO NACIONAL PRODUCTIVO QUE SOLUCIONE LOS REALES PROBLEMAS DEL PAÍS, La CPA rechaza, por el contrario, “el diálogo de sordos, con agenda impuesta  por el poder Ejecutivo, cuyos acuerdos no se cumplen y que el presidente de la República, Martín Vizcarra, con sus constantes amenazas de cierre del Congreso, ataques y confrontaciones al poder Legislativo lo único que está haciendo es agudizar la crisis política y económica  en el Perú”.

Mientras esto ocurre, el presidente Vizcarra sigue perdiendo liderazgo y credibilidad, la inestabilidad política e inseguridad jurídica se acentúa, los efectos desastrosos de su propuesta ya se están sintiendo con la contracción de las inversiones, la falta de empleo, la agudización de los conflictos sociales, la inseguridad ciudadana, el incremento de las tasas de feminicidio y la multiplicación de afectados por el friaje, entre otros.



















sábado, 3 de agosto de 2019

LA PROBLEMÁTICA DE GÉNERO EN EL SIGLO XXI


LA PROBLEMÁTICA DE GÉNERO EN EL SIGLO XXI

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

La desigualdad de género y la discriminación ocurren en todo el mundo. En América Latina, que es la región con la mayor desigualdad de ingresos del mundo, las mujeres ganan un 84 por ciento de lo que ganan sus compañeros, según la Comisión de Estudios para América Latina (CEPAL).

En los países de América Latina y el Caribe, “En general, hay un progreso sostenido en las reformas institucionales orientadas a lograr la igualdad de género, en consonancia con la plataforma de Beijing y la firma de los convenios internacionales como la CEDAW, en la mayoría de los países de la región. Si bien, en algunos países ha habido retrocesos y se presentan barreras generalizadas para la efectiva implementación de las leyes (así como la impunidad y la falta de financiación, evaluación y cumplimiento), estas reformas representan una oportunidad para fortalecer los derechos de las mujeres. Principalmente, estas reformas incluyen cambios constitucionales, aprobación de leyes para proteger a las mujeres, creación de ministerios o institutos para los asuntos de las mujeres, modificaciones al código civil, y la adopción de políticas que apuntan a la equidad de género”[1].

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992 abordó explícitamente aspectos relativos al género en la Agenda 21, Plataforma de la Cumbre de la Tierra para futuras acciones. También en la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos, Viena, 1993, se lograron importantes adelantos en el reconocimiento de los derechos de la mujer. Se reafirmó el principio que los derechos de las mujeres y las niñas son parte integral, inalienable e indivisible de los derechos humanos universales. Este principio fue asimismo uno de los objetivos básicos de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994. La temática relativa al género se colocó en el centro del debate y la Conferencia reconoció la importancia de fortalecer el poder de la mujer para alcanzar el desarrollo. A este propósito se declaró que "el objetivo es promover la igualdad de género y alentar -y permitir- que los hombres asuman sus responsabilidades respecto a su comportamiento sexual y reproductivo, así como en sus funciones sociales y familiares"[2].

En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de Copenhague en 1995, la problemática relativa al género fue el eje de todas las estrategias para lograr el desarrollo social, económico y la conservación del medio ambiente. Por último, La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en 1995 en Beijing, reforzó estos nuevos enfoques y estableció una agenda que tuvo por objetivo fortalecer la posición de la mujer. Allí se adoptó la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing en materia de eliminación de todos los obstáculos para lograr la igualdad entre mujeres y hombres y asegurar la participación activa de la mujer en todas las esferas de la vida. En la conferencia se instó a los gobiernos, a la comunidad internacional y a la sociedad civil, incluyendo a las organizaciones no gubernamentales (las ONG) y al sector privado a participar en las soluciones a las siguientes problemáticas críticas[3]:
  • Persistente y creciente carga de la pobreza sobre la mujer;
  • Acceso desigual e inadecuado a la educación y capacitación;
  • Acceso desigual e inapropiado a los servicios de sanitarios y afines;
  • Violencia contra las mujeres;
  • Efectos de los conflictos armados y de otra clase sobre las mujeres;
  • Desigualdad en las estructuras políticas y económicas, en todas las formas de actividad productiva y en el acceso a los recursos;
  • Disparidad entre mujeres y hombres en el ejercicio del poder y la toma de decisiones en todos los niveles de autoridad;
  • Mecanismos insuficientes para promover la superación de la mujer;
  • Inadecuada promoción y protección de los derechos humanos de la mujer;
  • Estereotipos sobre la mujer y desigualdad en su acceso y participación en todos los sistemas de información, en especial los medios masivos de comunicación;
  • Desigualdades en materia de género, en el manejo de los recursos naturales y la protección del medio ambiente;
  • Persistente discriminación y violación de los derechos de las niñas.
De igual manera, se planteó la urgencia de que gobiernos y organismos internacionales promuevan la búsqueda y divulgación de información sobre los principales aspectos de interés con relación a la problemática de género, así como la generación y difusión de estadísticas con perspectiva de género para la planificación y evaluación de programas.

La igualdad de género y el respeto a los derechos humanos de las mujeres deben ser de  obligatoria aplicación de políticas  de desarrollo en los diferentes países del mundo.

La igualdad de género es un pilar básico, esencial y prioritario para lograr el crecimiento, desarrollo y progreso, la paz, la seguridad ciudadana y los derechos humanos en las naciones del mundo.

“El porcentaje de mujeres en los Parlamentos en América Latina es tan sólo del 22%. Porcentaje que es incluso menor, cuando se habla de gobiernos locales”[4].

Son algunos problemas fundamentales en materia de género los siguientes:
a.       El limitado acceso de la mujer a los factores de producción que por prejuicios existentes se dificultan su acceso a la tierra y al crédito.
b.  Las discriminaciones sociales y culturales imperantes en el reparto desigual de responsabilidades y oportunidades entre mujeres y hombres en la vida familiar y vida política, los bajos niveles de educación de la mujer, limitada capacidad de negociación, carga de trabajo diario más pesado, bajos niveles de productividad, etc.
c.       La discriminación de la mujer con respecto al hombree en las oportunidades de empleo para una misma función y categoría y con remuneración diferente.
d.      El acceso restringido de la mujer a los recursos productivos, al ejercicio del poder político, entre otros.
e.       Las mujeres tienen oportunidades de promoción más escasas en los cargos jerárquicos.


[1] Desigualdad y género en América Latina y el Caribe. http://saludpublica.bvsp.org.bo/cc/bo40.1/documentos/690.pdf
[2] Género en la agenda internacional. http://www.fao.org/3/x2919s/x2919s04.htm#TopOfPage
[3] Informe de la Cuarta Conferencia Mundial sobre las Mujeres, Beijing, 4-15 de septiembre 1995; Cap III: Áreas críticas, punto 44, pag 23, Naciones Unidas, A/conf 177/20.
[4] Desigualdad y género en América Latina y el Caribe. http://saludpublica.bvsp.org.bo/cc/bo40.1/documentos/690.pdf

LA IGLESIA CATÓLICA Y LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO EN EL SIGLO XXI


LA IGLESIA CATÓLICA Y LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO EN EL SIGLO XXI

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


En los países en vía de desarrollo hay una situación problemática imperante de desigualdad, discriminación, marginación y exclusión expresada en los campos social, laboral, económico, político, educativo y cultural.

Hay violencia física y psicológica contra las mujeres, acoso sexual y agresión sexual. Subsiste los problemas de racismo, homofobia, falta de respeto a la dignidad de las personas y a sus fundamentales derechos.

Estas y otras situaciones problemáticas aún no han sido superadas, por lo que motivan el interés y la preocupación de la Iglesia Católica y de vastos sectores de la población latinoamericana.

La equidad de género, el enfoque de género, la teoría de género, la perspectiva de género o la ideología de género forman parte del problema que en pocos años en el siglo XXI se ha convertido fundamentalmente en la plataforma de lucha de corrientes políticas, pedagógicas y culturales en los países de América Latina.

La ideología de género “Es un punto de vista (perspectiva) y conjunto de ideas (ideología) que sostiene que las diferencias entre varón y mujer no se deben a una naturaleza fija, sino que son construcciones culturales que responden a estereotipos impuestos a lo largo de la historia. Por lo tanto, el género asumido (su expresión a través de comportamientos) depende de la autopercepción. No considera que varones y mujeres sean diferentes, sino que existen espectros de género, independientemente del sexo biológico que cada uno tenga. De este modo, es posible que haya mujeres con pene y varones con vulva. Esto no tiene ningún asidero científico; no es ciencia. Sus premisas son falsas, confusas y contradictorias. Para entender este conjunto de ideas recurrimos a la biología, la psicología, la sociología, la política, al derecho y a la historia”[1]

Según la feminista radical Judith Butler, "El género es una construcción cultural; por consiguiente, no es ni resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo… Al teorizar que el género es una construcción radicalmente independiente del sexo, el género mismo viene a ser un artificio libre de ataduras; en consecuencia, hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino"(libro "Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity" (El Problema del Género: el Feminismo y la Subversión de la Identidad") de Judith Butler).

Para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), "El género se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno u otro sexo".

“Para la UNESCO (2014), la igualdad de género significa igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades para mujeres y hombres y para niñas y niños. La comprensión del principio de igualdad admite la existencia de diferencias reales entre las personas, en términos de características que las sociedades pueden valorar jerárquicamente como significativas o no”.[2]

Muchos estados, los Ministerios de Educación, los Ministerios de la Mujer y de Equidad de Género, las universidades públicas y privadas, los Tribunales de justicia, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, partidos políticos colonizados mentalmente por ideologías europeas, entre otros, no han podido a la fecha sustraerse a la penetración de esta ideología.

Martha Chávez Cossío, presidió la delegación oficial peruana ante la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing, República Popular China, del 4 al 15 de setiembre de 1995, conforme a la Resolución Suprema No. 372-95-RE. Designación que recayó en ella por cuanto un mes antes se había convertido en la primera mujer en presidir el Parlamento peruano, luego de acceder a una curul para el período parlamentario 1995-2000. Chávez Cossío, en su artículo “Género” en la declaración y plataforma de acción de Beijing (I), publicado en el diario Expreso (Lima, 18 de junio de 2019), manifestó: “Era fácil advertir que se buscaba darle a la salud reproductiva el mayor protagonismo en el tema de la mujer, y convertir el aborto en símbolo de su empoderamiento, pese a que formalmente –quizás para desilusión de algunos- la Conferencia sobre Población y Desarrollo del Cairo, en 1994, lo había proscrito como método de planificación familiar. Los promotores del aborto y de la llamada ideología de género, aquella que pretende desconocer la diferenciación biológica natural impresa en cada célula humana de mujeres y hombres y el rol, también biológicamente diferenciado pero complementario, en la generación de vida, quieren justificar en Beijing 1995 el uso del vocablo “género” como algo distinto o ajeno a sexo femenino o masculino. Nada en los textos aprobados en Beijing sustenta tal ideología, por el contrario refuerza que el tema de fondo fue “igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres”.

Inicialmente el término género se utilizaba para referirse al género masculino o femenino, posteriormente se utilizó el término género neutro, para referirse a las personas, indicando a los hombres y a las mujeres, en su significado de “igualdad de género” teniendo por objetivo luchar contra la discriminación y subordinación de la mujer, es decir, el hombre y la mujer con igualdad de deberes y derechos, igualdad de dignidad, igualdad de trabajo, igualdad de remuneración e igualdad de oportunidades familiares, sociales, políticas, económicas y educativas.

El problema de la ideología de género tiene sus orígenes en las canteras del neomarxismo (caviares, progres, rojos radicales, comunistas criollos y comunistas reciclados), de la filosofía antropológica, del psicoanálisis y de la psicobiología. Tiene su fundamento teórico en los paradigmas histórico-crítico, cultural feminista, ético  y del desarrollo humano.

El pensamiento del neomarxismo ha sido desarrollado por Jürgen Habermas, Karl-Otto Apel, Oskar Negt, Alfred Schmidt, Albrecht Wellmer, Bertrand Russell, Simone de Beauvoir, Michel Foucault y Louis Althusser.

Simone de Beauvoir será quien, por primera vez se refiera al concepto de género en El segundo sexo (1949) con las siguientes palabras: “no se hace mujer, se llega a serlo”. Kate Millet acuñará el término de género en los años setenta (“Política Sexual”, ed. Cátedra, Madrid, 1995) y será en los noventa, sobre todo en torno a la IV Conferencia Mundial de las Mujeres de 1995, que pase a formar parte de las políticas públicas.[3]

La obra El segundo sexo, escrita entre los años 1948-1949 por Simone de Beauvoir, fue incluida en la relación de libros prohibidos por la Iglesia Católica. Esta obra constituye toda una enciclopedia sobre el papel que cumple la mujer en la sociedad, basado en la literatura, la historia y la mitología. “Cuando aparece el libro están ya superadas –por haber alcanzado sus objetivos- las reivindicaciones sufragistas, por lo que hay que considerar esta obra como explicativa, no reivindicativa. Simone de Beauvoir expone el desarrollo de la opresión masculina a través del análisis de la historia, la literatura y los mitos, atribuyendo los efectos contemporáneos de esta opresión al haberse establecido lo masculino como norma positiva. El mundo masculino se ha apropiado de lo positivo (ser hombre) y lo neutro (ser humano) y ha considerado lo femenino como una particularidad negativa, la hembra. A consecuencia de esto se ha identificado a la mujer como “lo otro”, lo que ha llevado a una pérdida de su identidad social y personal. El sexo femenino está limitado por el conjunto entero del patriarcado. De acuerdo con la filosofía hegeliana y sarteana, la autora está de acuerdo con que el sujeto necesita de “lo otro” para definirse. El problema es que la mujer ha sido constantemente definida por el mundo masculino como “lo otro”.[4]

“Su libro El segundo sexo (1949) significó un punto de partida teórico para distintos grupos feministas, y se convirtió en una obra clásica del pensamiento contemporáneo. En él elaboró una historia sobre la condición social de la mujer y analizó las distintas características de la opresión masculina. Afirmó que al ser excluida de los procesos de producción y confinada al hogar y a las funciones reproductivas, la mujer perdía todos los vínculos sociales y con ellos la posibilidad de ser libre. Analizó la situación de género desde la visión de la biología, el psicoanálisis y el marxismo; destruyó los mitos femeninos, e incitó a buscar una auténtica liberación. Sostuvo que la lucha para la emancipación de la mujer era distinta y paralela a la lucha de clases, y que el principal problema que debía afrontar el "sexo débil" no era ideológico sino económico”.[5]

Simone de Beauvoir, tras analizar lo que es la mujer desde el punto de vista biológico, psicoanalítico, materialista, histórico, literario y antropológico, llega a la conclusión sobre la insuficiencia para tener una definición completa, no obstante que cada uno de ellos nos da una definición de lo que es la mujer como la “Otredad”, “lo otro” frente a lo masculino. “Una no nace mujer: se hace mujer”.
La filósofa Simone de Beauvoir busca la reivindicación y emancipación de la mujer, aboga por la igualdad de deberes, derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, y que la mujer trascienda a través de sus propios proyectos de vida y no constituya la tradicional sierva y esclava de los hombres ni se mantenga históricamente bajo el yugo de los hombres o su mera utilización como objeto sexual de la publicidad y de los hombres.

Después de la segunda guerra mundial, junto con Simone de Beauvoir lucharon por la emancipación de la mujer Betty Friedman, Kate Millett, Gloria Steinem y Germaine Greer.

Renzo Paccini, en su artículo “Ideología de género en América Latina” afirma: “La ideología de género, elevada al rango académico de “estudios de género”, es impartida hoy en el postgrado de varias universidades en prácticamente todos los países latinoamericanos. Varios de estos “estudios de género” están coordinados por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), creada por la UNESCO en 1957, dedicada a la investigación, docencia y difusión de las ciencias sociales. Cuenta con unidades en quince países de la región, en los que ofrece, desde el año 2001, un Programa Regional de Formación en Género y Políticas Públicas, con el objetivo de capacitar profesionales que puedan introducir la perspectiva de género de manera transversal en instituciones educativas y universidades, instituciones gubernamentales y políticas, organizaciones regionales e internacionales, y en medios de comunicación. Así, la cultura latinoamericana viene siendo silenciosamente infiltrada en sus estructuras claves por esta ideología.”[6]

El Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, en el Prólogo a “Introducción a la ideología de género” señala: “Poco más adelante se proclamó la “identidad de género”, y la palabra género comenzó a incluir las diversas inclinaciones y autodefiniciones sexuales de los individuos. La palabra abarcó las inclinaciones lesbianas, gay, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI), además de las heterosexuales. Entre ellas, no se diferenciarían por ser ciertas tendencias las normales o naturales, mientras que otras las excepcionales. No. Todas ellas serían de igual valor. Así la palabra género se separó de la naturaleza del hombre y de la mujer, y de la diferencia biológica y procreativa entre ambos. Se afirmó que el contenido de cada identidad de género era un producto sociocultural e histórico y, por eso mismo, variable. Es más, en nombre de la libertad absoluta de cada individuo, se proclamó el derecho de toda persona a optar por su género. Un número reducido de personas, al hacer uso del “derecho” a optar por una tendencia diferente a su sexo biológico, recurrió a la cirugía para tener un cuerp0o lo más semejante posible a la opción hecha”. [7]

LA IGLESIA CATÓLICA FRENTE A LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO

El 18 de diciembre de 2008, la delegación de la Santa Sede al expresarse en la 63° sesión de la Asamblea General de la ONU respecto a la “Declaración sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género” precisó que el documento francés “no es un documento destinado in primis a la despenalización de la homosexualidad en los países donde todavía es perseguida, como se dice en los medios de difusión masiva, simplificando”, sino más bien “promueve una ideología de la identidad de género y la orientación sexual” y “pone en riesgo el ejercicio de otros derechos humanos” como la libertad de expresión, de pensamiento, de conciencia y de religión.

El Papa Benedicto XVI, en la audiencia para la Curia Romana, el 22 de diciembre de 2012 expresó: “Dado que la fe en el Creador es parte esencial del Credo cristiano, la Iglesia no puede y no debe limitarse a transmitir a sus fieles sólo el mensaje de la salvación (…). También debe proteger al hombre contra la destrucción de sí mismo. Es necesario que haya algo como una ecología del hombre, entendida correctamente. Cuando la Iglesia habla de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer, y pide que se respete este orden de la creación, no trata de una metafísica superada”.
“Lo que con frecuencia se expresa y entiende con el término “gender”, se reduce en definitiva a la auto-emancipación del hombre de la creación y del Creador. El hombre quiere hacerse por sí solo y disponer siempre y exclusivamente por sí solo de lo que le atañe. Pero de este modo vive contra la verdad, vive contra el Espíritu creador. (…) Grandes teólogos de la Escolástica calificaron el matrimonio, es decir, la unión de un hombre y una mujer para toda la vida, como sacramento de la creación, que el Creador mismo instituto y que Cristo, sin modificar el mensaje de la creación, acogió después en la historia de la salvación como sacramento de la nueva alianza”.

PAPA FRANCISCO: LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO ES UNA VERDADERA COLONIZACIÓN IDEOLÓGICA

Su Santidad el Papa Francisco, en su peregrinaje a Cracovia el 27 de julio de 2016 con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, al término del diálogo con los obispos polacos sobre diversos temas se refirió en términos duros a la ideología de género calificándola como una verdadera colonización ideológica. He aquí su severa declaración:

“El problema es mundial: La explotación de la creación y la explotación de las personas. Estamos viviendo un momento de aniquilación del hombre como imagen de Dios. Quisiera concluir aquí con este aspecto, porque detrás de esto hay ideologías. En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de éstas -lo digo claramente con “nombre y apellido”- es el gender. Hoy a los niños -a los niños- en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también p0or países muy influyentes. Y esto es terrible. Hablando con Papa Benedicto, que está bien y tiene un pensamiento claro, me decía: “Santidad, ésta es la época del pecado contra Dios creador”. Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer. Dios ha creado al mundo así, así, y nosotros estamos haciendo lo contrario. (…) Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo: “Es la época del pecado contra Dios creador”. Esto nos ayudará.”[8]

En la segunda exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia[9], del Papa Francisco, firmada el día 19 de marzo de 2016 y hecha pública el 8 de abril, manifestó: “56. Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que «niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo». Es inquietante que algunas ideologías de este tipo, que pretenden responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles, procuren imponerse como un pensamiento único que determine incluso la educación de los niños. No hay que ignorar que «el sexo biológico (sex) y el papel sociocultural del sexo (gender), se pueden distinguir pero no separar». Por otra parte, «la revolución biotecnológica en el campo de la procreación humana ha introducido la posibilidad de manipular el acto generativo, convirtiéndolo en independiente de la relación sexual entre hombre y mujer. De este modo, la vida humana, así como la paternidad y la maternidad, se han convertido en realidades componibles y descomponibles, sujetas principalmente a los deseos de los individuos o de las parejas». Una cosa es comprender la fragilidad humana o la complejidad de la vida, y otra cosa es aceptar ideologías que pretenden partir en dos los aspectos inseparables de la realidad. No caigamos en el pecado de pretender sustituir al Creador. Somos creaturas, no somos omnipotentes. Lo creado nos precede y debe ser recibido como don. Al mismo tiempo, somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada”.

PRINCIPALES ELEMENTOS DE LA IDEOLOGÍA DEL GÉNERO SEGÚN LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA

Según la Conferencia Episcopal Venezolana, es necesario, ver con perspectiva, los principales elementos de la así llamada ideología del género[10]:

A. Se desconoce el plan creador de Dios y se desconoce que somos criaturas creadas, que nos precede y nos orienta: “macho y hembra los crea” y los bendijo Dios. “Sed fecundos y poblad la tierra”.
B. El hombre se ha liberado en su cuerpo y en su alma de su ser natural o creado. No hay naturaleza humana, por tanto, el hombre se vuelve “creador”, capaz de descontrol y construir el género humano, su desarrollo. Vale todo, sin ningún respeto por el otro.
C. Niega la diferencia sexual entre hombre y mujer, por tanto, su complementariedad sexual y su reciprocidad en el amor.
D. La identidad sexual es fruto de una decisión libre y puede cambiar con el tiempo.
E. Si la familia no se funda en la diferencia sexual (varón y mujer), cualquier iniciativa de tipo afectivo sexual puede constituir “una familia". Por eso se está hablando de diversos tipos de familia.
F. Con motivo de la "inclusión” y de la libertad que tiene cada persona, se impone como “pensamiento único posible” aceptar cualquier decisión legal sobre esta materia. De tal manera que es atacado y perseguido el que habla o defiende que la familia la constituyen un hombre y una mujer. Esto hoy sucede en muchos países: persecución, penas y multas, expulsión de tareas docentes, etc.
G. El acto generativo se manipula y se desvincula del papel procreador del hombre y la mujer: paternidad y maternidad son realidades componibles y descomponibles.
H. Los proyectos educativos están inmersos de esta visión. Basta ver los ejemplos de familia en los libros de Educación sexual.
L. Los Tribunales expresamente legislan sobre los aconteceres en materia afectivo sexual porque ellos deben regular las libres iniciativas de vinculación afectiva de los seres humanos. Hay agenda legislativa mundial y en cada nación.
J. Los medios de comunicación muestran una apertura a estos planteamientos: por ejemplo, la publicidad de algunas publicaciones que colocan en portada una niña transexual y dedicar la edición a esta temática.






[1] Ideología de género. Mitos y verdades. http://conmishijosno.com/ideologia_de_genero.pdf
[2] -Gloria Calvo. La importancia de la equidad de género en los logros de aprendizaje. http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/FIELD/Santiago/pdf/Gloria-Calvo-UNA-Colombia.pdf
[3] En enfoque de género en la intervención social. https://xenero.webs.uvigo.es/profesorado/carmen_verde/manual.pdf
[4]La Enciclopedia del Estudiante. 19. Historia de la Filosofía. Santillana Educación, S.L., Buenos Aires, julio de 2011, p.265.
[5] Simone de Beauvoir. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/beauvoir.htm
[6] Renzo Paccini. “Ideología de género en América Latina”. http://ucsp.edu.pe/cpsc/wp-content/uploads/2016/05/articulo6.pdf
[8] Papa Francisco, 27 de julio 2016.
[10] Conferencia Episcopal Venezolana. Orientaciones sobre la Familia y la Sexualidad. http://www.humanitas.cl/cuadernos/orientaciones-sobre-la-familia-y-la-sexualidad-cuaderno-h35