miércoles, 2 de diciembre de 2009


UNIVERSIDAD JAIME BAUSATE Y MEZA,

TESTIMONIO DE UN PERIODISTA


Escribe: Mario Rubén Gonzáles Ríos




Escribir unas notas introductorias sobre la labor intelectual cotidiana de un compañero de trabajo, de muchos años, es una tarea complicada, mas si uno sabe que lo que lo distingue es su apasionamiento, fidelidad y entusiasmo con cualquier emprendimiento institucional educativo o periodístico.

Compartir tareas con él es como vivir los tres últimos minutos antes del Apocalipsis.Dicho lo anterior y enfocándome en la tarea de prologar el breve libro de consulta preparado por el doctor Eudoro Terrones Negrete, recurriré a frases hechas o lugares comunes y diré que es una tarea muy importante, si tenemos en cuenta que acopiar documentos y testimonios harán posible, más adelante, la escritura de una historia institucional de una universidad peruana en proceso de consolidación y que el trabajo del Dr. Terrones, sin duda, pone en agenda.

Reunir documentos y testimonios relacionados con una institución superior en Perú es una tarea especializada si el objetivo es construir historias institucionales, por lo tanto, se deben cumplir determinados principios, normas y condiciones que faciliten el propósito y no lo desvirtúen, que es lo mas frecuente entre los que tienen urgencias de construirse una historia que no tienen o de los que se afanan en revisarla.

Los testimonios, los documentos, es decir los instrumentos recopilados y el propio recopilador deben ceñirse a los cánones de la heurística. Los documentos dan fe de hechos y derechos y los testimonios nos muestran la subjetividad y la racionalidad con las que los hombres abordan sus circunstancias, su tiempo y su espacio.

Por estas razones, son tan valiosos en la construcción de un conocimiento científico, particularmente para la historia. Los documentos y los testimonios son como los mapas, son una visión y una perspectiva y con ellas podemos dibujar uno desde el lugar en que nos encontremos, sin satisfacer a todos los que conocen o conocerán esa geografía.

Por tratarse de un testimonio y unos documentos referidos a una institución universitaria, este acopio intelectual es valioso en la medida que registra acontecimientos, protagonistas, relaciones y metas útiles para conocer el proceso de gestación y evolución de una institución universitaria, cuya historia, sin embargo, es mas larga y desbordan el presente trabajo. Los testimonios y documentos registran, muestran, hacen visible lo que la cotidianeidad oculta.

Por eso es importante el trabajo del doctor Terrones, porque exhibe con claridad los esfuerzos de unos hombres que pugnan por plasmar una institución, en este caso, la emergencia de la Universidad Jaime Bausate y Meza, que en el futuro –ojalá no padezca de los males que aquejan a las universidades hoy. Al respecto, Enrique Bernales Ballesteros, al analizar a las instituciones europeas –la universidad lo es-, dice que éstas funcionaron bien en su lugares de origen, pero que una vez trasplantadas a América, lo hicieron mal y colapsaron. Efectivamente, las instituciones del Estado, muchas de ellas, no resuelven los problemas, se constituyen en un problema para las gentes y la sociedad, a pesar de los aportes de la Universidad a la vida nacional. Reunir materiales para una historia en Perú, sobre todo si se trata de los relacionados a las universidades, no es sencillo.

Nos parece que en el escenario institucional universitario, encontramos universidades que se sienten muy halagadas y orgullosas de su pasado histórico, el que rememoran permanentemente, acaso solo para olvidar que los documentos y testimonios del presente, del aquí y ahora, no están a la altura del empinado pasado. Otras, más modernas, menos epopéyicas, pero más eficientes y competitivas, tienen mucho que recopilar, pues la historia que escriben debe ser digna de sus esfuerzos.

Pero también existen, y muchas, que no tienen pasado porque son muy recientes, pero que abortan su historia al escribirla con publicidad y marketing, muy cerca del poder y lejos del orteganismo universitario. Éstas, acaso quisieran acabar o por lo menos ocultar todo documento y testimonio sobre sus ejecutorias, para decirlo en términos judiciales.Sí, los documentos y testimonios, como los aportados por el autor de «Universidad Jaime Bausate y Meza, testimonio de un periodista», servirán para construir una historia fundada en documentos que reflejan lo que se produce más allá de los episodios, sirven para elaborar y escribir una auténtica historia, sin adjetivos; pero también podrían servir para lo otro: para escribir una historia apologética y manipulatoria.

Nosotros lo sabemos como protagonistas, los papeles pueden mucho, pero es imposible que ayuden a construir la honorabilidad y a desarrollar los talentos en un claustro universitario, requisitos con los que se construye un Alma Máter del Saber. Por eso es importante que nuestros actos, relaciones y emprendimientos universitarios los veamos en perspectiva histórica, porque una vez escrita, circularán hasta grabarse en la conciencia humana.Finalicemos señalando que los documentos y testimonios que leeremos son valiosos para recrear un periodo histórico que inicia, una historia de la Universidad, que siendo joven, exhibe a la vez una experiencia de 50 años celebrando (y agonizando) su praxis universitaria (Lima, 16 de noviembre de 2009).