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PRINCIPALES DOGMAS DE LA IGLESIA CATÓLICA

PRINCIPALES DOGMAS DE LA IGLESIA CATÓLICA [1]   Son 44 el número de sus principales dogmas, entre ellos: dogmas sobre Dios (5), dogmas s...

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sábado, 21 de noviembre de 2020

PRINCIPALES DOGMAS DE LA IGLESIA CATÓLICA

PRINCIPALES DOGMAS DE LA IGLESIA CATÓLICA[1]

 

Son 44 el número de sus principales dogmas, entre ellos: dogmas sobre Dios (5), dogmas sobre Jesucristo (8), dogmas sobre la creación del mundo, (3) dogmas sobre el ser humano (3), dogmas marianos (4), dogmas sobre el Papa y la Iglesia (5), dogmas sobre los sacramentos (9) y dogmas sobre las últimas cosas (7).

 

DOGMAS SOBRE DIOS

1. La Existencia de Dios.

2. La Existencia de Dios como Objeto de Fe.

3. La Unidad de Dios: "No existe más que un único Dios." (Juan 17:3).

4. Dios es Eterno: "Dios no tiene principio ni fin." (Salmo 90:2).

5. Santísima Trinidad: "En Dios hay tres personas: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo ( Juan 5:7,8) y cada una de ellas posee la esencia divina que es numéricamente la misma."

 

DOGMAS SOBRE JESUCRISTO

6. Jesucristo es el verdadero Dios ( Juan 10:30) e hijo de Dios por esencia.

7. Jesús posee dos naturalezas (divina y humana) que no se transforman ni se mezclan.

8. Cada una de las naturalezas en Cristo posee su propia voluntad física y su propia operación física.

9. Jesucristo, además de hombre, es el Hijo natural de Dios.

10. Cristo se sacrificó en la cruz como verdadero y propio sacrificio.

11. Cristo nos rescató y reconcilió con Dios por medio del sacrificio de su muerte en la cruz.

12Al tercer día después de su muerte, Cristo resucitó glorioso de entre los muertos.

13. Cristo subió en cuerpo y alma a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre (Marcos 16:19; Lucas 24:50-51; Hechos 1:9-11; y Efesios 4:7-13).

 

DOGMAS SOBRE LA CREACIÓN DEL MUNDO

14. Todo lo que existe fue creado por Dios a partir de la Nada (Génesis 1:2).

15. Carácter temporal del mundo: "El mundo tuvo principio en el tiempo."

16 Conservación del mundo: "Dios conserva en la existencia a todas las cosas creadas."


DOGMAS SOBRE EL SER HUMANO

17. El hombre está formado por cuerpo material y alma espiritual. "El humano como común constituido de cuerpo y alma."

18. El pecado de " Adán y Eva" se propaga a todos sus descendentes por generación, no por imitación. "Pecado, que es la muerte del alma, se propaga de "Adán" a todos sus descendentes (Romanos 5:12) por generación y no por imitación, y que es inherente a cada individuo."

19. El hombre caído no puede redimirse a sí mismo. "Solamente un acto libre por parte del amor divino podría restaurar el orden sobrenatural, destruida por el pecado."

 

DOGMAS MARIANOS

20. La  Inmaculada Concepción de María.

El Papa Pío IX, en la Bula Ineffabilis Deus, del 8 de Diciembre de l854 definió solemnemente el dogma de la Inmaculada Concepción de María. "Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles".- (Dz. 1641)

 

21. La Perpetua Virginidad de María.

      "La Santísima Virgen María es virgen antes, durante y después del parto de su Divino hijo, siendo mantenida así por Dios hasta su gloriosa  Asunción."

22. María, Madre de Dios.

      "María, como una virgen perpetua, engendró a Cristo según la naturaleza humana, y porque de ella nace como verdadero hijo, el sujeto nacido posee la naturaleza humana, junto con la naturaleza divina del Verbo de Dios. Sin embargo, habiendo en Jesucristo dos naturalezas, no es una persona humana, sino solamente la persona divina, propiamente el Hijo de Dios; De ahí que el Hijo de María es el mismo Verbo que subsiste en la naturaleza humana; entonces María es verdadera Madre de Dios, puesto que el Verbo es Dios. Cristo: Verdadero Dios y Verdadero Hombre."

       El Concilio de Efeso, del año 431, siendo Papa San Clementino I (422- 432) definió solemnemente que: "Si alguno no confesare que el Emmanuel (Cristo) es verdaderamente Dios, y que por tanto, la Santísima Virgen es Madre de Dios, porque parió según la carne al Verbo de Dios hecho carne, sea anatema."

 

23. La Asunción de María al cielo.

      El dogma de la “Asunción de María al cielo” ha sido definido por el Papa Pío XII el 1° de noviembre de 1950 en la Constitución Apostólica Munifi centissimus Deus: Por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y nuestra, proclamamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado: Que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumpliendo el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial (DS, 3903).

 

DOGMAS SOBRE EL PAPA Y LA IGLESIA

24.La Iglesia fue fundada por el Dios y Hombre, Jesucristo. "Cristo fundó la Iglesia, que Él estableció los fundamentos substanciales de la misma, no tocante a doctrina, culto y constitución."

25. Cristo nombró al Apóstol San Pedro como primero entre los Apóstoles, (Mateo 16:18) como "cabeza visible" de toda Iglesia, (Hechos 4;8-11) confiriéndole inmediata y personalmente el primado de la jurisdicción. "El Pontífice Romano es el sucesor del bienaventurado Pedro y tiene el primado sobre todo el rebaño."

26. El Papa posee el pleno y supremo poder de jurisdicción sobre toda Iglesia, no solamente en cosas de fe y costumbres, sino también en la disciplina y gobierno de la Iglesia. "Conforme a esta declaración, el poder del Papa es: de jurisdicción, universal, supremo, pleno, ordinario, episcopal, inmediato."

27. El Papa es infalible siempre que se pronuncia ex cathedra "Para comprender este dogma, conviene tener presente que: Sujeto de la infalibilidad papal es todo Papa legítimo, en su calidad de sucesor de Pedro, y en otras personas u organismos (ex.: congregaciones pontificales) a quienes el Papa confiere parte de su autoridad magisterial."

      El objeto de la infalibilidad son las verdades de fe y costumbres, reveladas o en íntima conexión con la revelación divina.

       La condición de la infalibilidad es que el Papa pronuncie el dogma ex cátedra y solo cuando se pronuncia "ex cátedra".

      - Que hable como pastor de todos los fieles, haciendo uso de su suprema autoridad.

      - Que tenga la intención de definir alguna doctrina de fe o costumbre para que sea creída por todos los fieles. Las encíclicas pontificales no son definiciones ex cátedra, más tampoco pueden estar en contradicción con el Magisterio Ordinario Universal.

      La razón de la infalibilidad es la asistencia sobrenatural del Espíritu Santo, que preserva al supremo maestro de la Iglesia de todo error.

      La consecuencia de la infalibilidad es que las definiciones ex cátedra de los Papas son por sí mismas irreformables, sin posible intervención ulterior de cualquier autoridad."

28. La Iglesia es infalible cuando hace una definición en materia de fe y costumbres: "Están sujetos a la infalibilidad:- El Papa, cuando habla ex cátedra.- El episcopado pleno, con el Papa, que es la cabeza del episcopado, es infalible cuando se reúne en concilio ecuménico y cuando, disperso por el rebaño de la tierra, enseña y promueve una verdad de fe o de costumbres que siempre fue enseñada por la Iglesia.

 

DOGMAS SOBRE LOS SACRAMENTOS

29. El Bautismo es el verdadero y primer Sacramento instituido por Jesucristo: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos a todas las personas, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."  Mateo 28,19.

30. La  Confirmación es verdadero y propio Sacramento: "Este Sacramento concede a los bautizados la fortaleza del Espíritu Santo para que se consoliden interiormente en su vida sobrenatural y confiesen exteriormente con valentía su fe en Jesucristo."

31. La Iglesia recibió de Cristo el poder de perdonar los pecados cometidos después del Bautismo: "Fue comunicado a los Apóstoles y a sus legítimos sucesores el poder de perdonar y de retener los pecados para reconciliar a los fieles caídos después del Bautismo."

32. La Confesión Sacramental de los pecados está prescripta por Derecho Divino y es necesaria para la salvación: "Basta indicar la culpa de la conciencia a los sacerdotes mediante  confesión secreta."

33. La Eucaristía es un verdadero Sacramento instituido por Cristo": Aquél que coma Mi Carne y beba Mi Sangre tendrá vida eterna." ( Juan 6:51,59)

34. Cristo está presente en el sacramento del altar por la Transubstanciación de toda la substancia del pan en su cuerpo y toda la substancia del vino en su sangre: " La Transubstanciación es una conversión en el sentido pasivo; es el tránsito de una cosa a otra. Cesan las sustancias de Pan y Vino, pues ocupan sus lugares el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La Transubstanciación es una conversión milagrosa y singular diferente de las conversiones naturales, porque no sólo la materia prima, sino también la forma substancial del pan y del vino son convertidas; sólo los accidentes permanecen sin cambiar: continuamos viendo pan y vino, pero substancialmente ya no lo son, porque ellos vienen a ser realmente el Cuerpo, la Sangre, Alma y Divinidad de Cristo."

35. La  Unción de los enfermos es verdadero y propio Sacramento instituido por Cristo": ¿Existe algún enfermo entre vosotros? Hagamos la unción del mismo en el nombre del Señor."

36. El Orden sacerdotal es verdadero y propio Sacramento instituido por Cristo: "Existe una jerarquía instituida por ordenación Divina, que consta de  Obispos, Presbíteros y Diáconos."

37. El matrimonio es verdadero y propio Sacramento: "Cristo restauró el matrimonio instituido y bendito por Dios, haciendo que recobrase su primitivo ideal de la unidad e indisolubilidad y elevándolo a la dignidad de Sacramento."

 

DOGMAS SOBRE LAS ÚLTIMAS COSAS

38. La Muerte y su origen. "La muerte, en el actual orden de salvación, es consecuencia primitiva del pecado."

39. El Cielo (Paraíso): "Las almas de los justos que en el instante de la muerte se encuentran libres de toda culpa y pena de pecado entran en el cielo."

40. El Infierno: "El infierno es una posibilidad debido a nuestra libertad. Dios nos hizo libres para amarlo o para rechazarlo. Si el cielo puede ser representado como un gran tamiz donde todos viven en plena comunión entre sí y con Dios, el infierno puede ser visto como soledad, división y ausencia del amor que genera y mantiene la vida. Se debe resaltar que la voluntad de Dios es la vida y no la muerte de quien quiera que sea. Jesús vino para salvar y no para condenar. En el límite, Dios no condena a nadie al infierno. Es nuestra opción fundamental, que va ser formada a lo largo de toda la vida por nuestros pensamientos, actos e omisiones, la que confirma o no el deseo personal de estar con Dios para siempre. De cualquier forma, no se debe usar el infierno para convencer a las personas de creer en Dios o vivir la fe. Eso favorecería la creación de una religiosidad infantil y puramente exterior. Se debe privilegiar el amor y no el temor. Sólo el amor mueve los corazones y nos hace adorar a Dios y amar al prójimo en espíritu y vida."

41. El Purgatorio: "Las almas de los justos que en el instante de la muerte están cargadas de pecados veniales o por penas temporales debidas al pecado, van al purgatorio. El purgatorio es un estado de purificación."

42. El Fin del mundo y la Segunda venida de Cristo: "En el fin del mundo, Cristo, rodeado de majestad, vendrá de nuevo para juzgar los hombres."

43. La Resurrección de los Muertos en el Último Día": A los que creen en Jesús y comen de Su cuerpo y beben de Su sangre, Él les promete la resurrección."

44. El Juicio Universal: "Cristo, después de su regreso, juzgará a todos los hombres." (Mateo  25:31-34).

 

El dogma de la ASUNCION A LOS CIELOS[2] consiste en que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen, cumplido el curso de su vida terrena fue subida en cuerpo y alma a la gloria celestial. Este dogma fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus. El dogma de La INMACULADA CONCEPCIÓN fue solemnemente definida por el Papa Pío IX en su constitución Ineffabilis Deus, el 8 de diciembre de 1854 como una verdad infalible revelada por la orientación del Espíritu Santo.

 

CARACTERIZACIÓN DE LOS DOGMAS RELIGIOSOS

CARACTERIZACIÓN DE LOS DOGMAS RELIGIOSOS

 Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

El dogma es una idea o proposición considerada como verdad sobrenatural, absoluta, cierta y firme, revelada por Dios, que se acepta y comprende por la mente del ser humano; constituye una fuerza de cohesión social que tiene la función socializadora del mandato divino y debe ser aceptado, acatado, guardado y practicado por todos los creyentes.

A nivel de religiones los dogmas permiten marcar la distinción y la diferencia entre una y  otra religión: cristianismo, judaísmo, budismo, islamismo, etc.

Los dogmas religiosos revisten las características que a continuación se mencionan:

1.  Verdades reveladas por Dios. Los dogmas religiosos son verdades reveladas por  Dios, la autoridad máxima del universo, y a los que nada se les puede quitar, añadir ni interpretar desde nuevas perspectivas

A partir del Concilio de Trento (1545-1563) las autoridades de la Iglesia católica decidieron que los dogmas religiosos son verdades reveladas por Dios y reconocidas por la Iglesia.

2.  Definidos, propuestos, reconocidos y aprobados por la Iglesia católica. Los dogmas religiosos son definidos, propuestos, reconocidos y aprobados  por la Iglesia católica a través del Papa o por un Concilio, garantizando así que se encuentran  en el ámbito de la divina revelación.

3.Inderogables. Una vez proclamado solemnemente los dogmas religiosos no pueden ser ni deben ser derogados, toda vez que son una “realidad viva” que permanece a través del tiempo y forma parte de la historia de la humanidad.

4. Expresiones lingüísticas. Los dogmas religiosos se expresan mediante la palabra o el lenguaje, son trasmitidos por Dios a los Apóstoles de Jesucristo a través de la Escritura (la Biblia) y la Tradición (el Magisterio).

Los dogmas se expresan mediante el lenguaje, al estar constituido por un conjunto de enunciados, proposiciones o normas, formulaciones o afirmaciones que contienen aspectos de la revelación divina.

“Si alguno dijere que puede suceder que, según el progreso de la ciencia, haya que atribuir alguna vez a los dogmas propuestos por la Iglesia un sentido distinto del que entendió y entiende la misma Iglesia, sea anatema” (Decreto del Santo Oficio Lamentabili, del 3 de julio de 1907, DS, 3043), entendiendo por “anatema” el estar sujeto a condena, maldición o excomunión de la fe.

5. Tradición pública. Los dogmas religiosos son de tradición pública, es decir que a todos los fieles o creyentes obliga su aceptación y cumplimiento.

6. Reflexiones del cuerpo eclesiástico. Los dogmas religiosos son productos de la reflexión del cuerpo eclesiástico competente en las diferentes épocas históricas.

7. Contenidos derivativos. Los contenidos de los dogmas religiosos son derivados de la Sagrada Escritura (la Biblia, que es la palabra de Dios), tras ser formulados y adoptados oficialmente por la Iglesia católica y propuestas para la fe de los feligreses.

Las proposiciones doctrinales que no se deriven de la Palabra de Dios y de sus hechos revelados, no son consideradas como dogmas eclesiásticos.

8. Inconcusos. Los dogmas religiosos son afirmaciones que se tienen por cierta, verdadera, firme y sobre el que no cabe contradicción ni duda alguna sobre su esencia y existencia una vez que sea definida, propuesta, aprobada y reconocida por la Iglesia y aceptada por los feligreses.

Según el "Diccionario de la Real Academia" “dogmático” significa "inflexible, que mantiene sus opiniones como verdades inconcusas". 

9. Incuestionables. Los dogmas religiosos son verdades que se deben creer y aceptar tal y como viene, sin posibilidad de cuestionarlo, y de la que no se puede requerir, pedir y exigir una evidencia de su carácter verdadero.

10. Inequívocos, Infalibles e inviolables. Los dogmas religiosos no son productos de la reflexión humana ni de las manos de los hombres. Al ser productos de la revelación divina (Dios) son inequívocas, infalibles e inviolables.

José Ingenieros, en su obra “Hacia una moral sin dogmas”, citando a Ch. Guignebert refiere: “La noción teológica de dogma es inequívoca; podéis leer su examen metódico en el excelente libro La evolución de los dogmas, de Ch. Guignebert, profesor de Historia del Cristianismo en la Sorbona.  Un dogma –dice- es, a la vez, una verdad infalible y un precepto inviolable, revelado directamente por la divinidad o por sus elegidos, o indirectamente inspirada a hombres que tenían calidad particular para recibirla. El dogma debe ser acatado tal como lo ha definido, de conformidad con la inspiración divina, una autoridad cuya competencia es indiscutida; su palabra expresa la verdad absoluta y debe ser objeto de fe inmutable, puesto que la divinidad no se engaña nunca ni puede engañar”. (México, 1956:13).

11. Incomprobables. Los dogmas religiosos son muy difíciles o imposibles de comprobación a través de los órganos sensoriales o de la razón del ser humano, puesto que los dogmas no proceden de la experiencia sino que son actos de Fé.

12. Inmutables. Los dogmas religiosos son verdades reveladas por Dios, que no cambian, como Dios mismo no cambia. "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán".Las enseñanzas de la revelación divina son las verdades que enseñó Jesucristo. La Iglesia Católica enseña que las dos fuentes de la revelación divina son la Sagrada Escritura y la santa Tradición; su contenido verdadero está expresado en el magisterio de la Iglesia Católica. La revelación divina terminó con la muerte del último apóstol. El dogma es inmutable. Cuando un Papa define un dogma, no significa que a partir de ese momento él hace que sea verdadero, sino más bien define solemnemente, sin errar, aquello que siempre ha sido considerado verdadero desde la muerte del último apóstol. Los dogmas deben ser creídos tal como la Iglesia “una vez declaró”, sin apartarse de ese sentido bajo pretexto de “una más alta inteligencia”.[1]

13. Invariables e imperfectibles. José Ingenieros en su obra “Hacia una moral sin dogmas”, precisa: “Toda ética fundada en una teología es, por definición, dogmática. Quien dice dogma, pretende invariabilidad, imperfectibilidad, imposibilidad de crítica y de reflexión. Quien acepta que los principios básicos de su moral están formulados en una revelación, en la de su Iglesia, y no en la de las otras, reconoce que sus preceptos son mandamientos sobrenaturales o divinos, ajenos a la posibilidad de perfeccionarlos, desde que los acata como la perfección misma. El dogma no deja al creyente la mejor libertad, ninguna iniciativa; un verdadero creyente, por el simple hecho de serlo, reconoce que, fuera de los preceptos dogmáticos, es inútil cualquier esfuerzo para el perfeccionamiento moral del individuo o de la sociedad”. (México, 1956:14). Y agrega: “El carácter sobrenatural de la obligación y de la sanción, de los deberes y de la justicia, excluye de las éticas religiosas la posibilidad de su propio perfeccionamiento. Si son reveladas deben aceptarse como perfectas, dada la perfección que se atribuye al ser que las revela; no podríamos nombrar ninguna religión que admita la imperfección y reconozca la perfectibilidad de sus propios dogmas morales” ((México, 1956:15). “…Dijimos que el dogma es una verdad infalible y un precepto fijo, sustentado en el principio de autoridad, y tenido por inmutable;” (México, 1956:23).

14. Indemostrables objetivamente. Los dogmas religiosos al ser verdades reveladas por Dios son verdades indemostrables objetivamente, toda vez que no es un fenómeno material o producto de la experiencia externa, es un fenómeno psíquico y metafísico.

15. Irreplicables. Los dogmas religiosos son creencias individuales o colectivas que no admiten réplica por ser indiscutible y no estar sujeta a prueba de veracidad.

16. Pasibles de investigación. Los dogmas religiosos al ser hechos teológicos y humanos son pasibles de investigación histórica, filosófica, psicológica, sociológica, científica y teológica, en cuanto se encaminen a descubrir la verdad en el universo. En el universo no existe un solo tipo de verdad, hay muchas clases de verdades, así como también hay dogmas teológicos, dogmas filosóficos, dogmas jurídicos, dogmas científicos, etc.


[1] Glosario católico de términos y principios. https://es.scribd.com/doc/179210440/Glosario-catolico-de-terminos-y-principios-Diccionario-catolico

miércoles, 18 de noviembre de 2020

RESEÑA HISTÓRICA DEL DOGMA EN LA DOCTRINA CATÓLICA

  RESEÑA HISTÓRICA DEL DOGMA EN LA DOCTRINA 

                                         CATÓLICA

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

Históricamente teólogos, filósofos, juristas, políticos y científicos dogmáticos han tratado de conservar, difundir e imponer sus dogmas por todos los medios posibles a su alcance y en diferentes espacios y tiempos históricos, desde la antigüedad hasta nuestros días

Un dogma religioso recopila y compendia las creencias básicas de cualquier religión, las mismas que permiten la diferenciación entre una y otras religiones vigentes.

En  el campo de la religión, históricamente la Iglesia católica, apostólica y romana ha mantenido un mismo, coherente y unitario discurso al conceptualizar el dogma como una doctrina fijada y una verdad revelada por Dios, escrita y transmitida desde los Apóstoles a través de la Escritura (Biblia), de la Tradición (Magisterio) y propuesta por la Iglesia para su aceptación por todos los fieles; el dogma es una doctrina de Dios revelada por Cristo a los hombres del universo y declarada como cierta e indudable y que todos los fieles están obligados a creer, aceptar, respetar y defender.

En la Edad Media

Con la decadencia del Imperio romano se hunde la cultura y civilización grecorromana y surge en la Edad Media una nueva actitud y una nueva fuerza espiritual y moral asentada en una religión revelada, religión popular y del corazón, de inspiración divina y basada en la Biblia, en los profetas de Cristo, que viene a ser el Cristianismo.

La Iglesia Cristiana, misionera del Evangelio de la “Buena Nueva”, alejada de la vida política, asume su rol de análisis y explicación de problemas básicos como la unidad y la trascendencia de Dios, la creación, la Providencia, la vida futura, la libertad y la justicia humana. La Iglesia es el eje central y rector de la filosofía y la cultura, el conocimiento se subordina a los grandes objetivos de la fe y del dogma.

El Cristianismo viene a ser el conjunto de manifestaciones histórico-religiosas, que derivan de la verdad revelada por Jesús de Nazaret, por Cristo. El Cristianismo, nacido en Palestina, recibe la herencia de los judíos.

He aquí los tres dogmas en que se asienta la religión judía: 1º. Un solo Dios creador y rector del mundo, omnipotente, eterno y justo. 2º. La idea de un Mesías, de un enviado de la Divinidad para liberar y redimir al pueblo de Israel, antes de la resurrección de los muertos. 3º. El concepto de Santidad, se condensa en la doctrina de la Trinidad cristiana: “Padre, Hijo y Espíritu Santo“.

El dogma cristiano significa verdad revelada por Dios, declarada y propuesta por la Iglesia para creencia de los fieles, so pena de incurrir en herejía.

La teología dogmática estudia las verdades reveladas, en cambio la teología moral versa sobre los dogmas a la luz de su relación con las actividades humanas.

En la religión cristiana el dogmatismo es contrario a todo análisis de la razón por considerar que existen verdades incontestables que se alcanzan mediante la revelación divina.

El dogma cristiano contiene dos tipos de verdades: la verdad natural y la verdad sobrenatural. La verdad natural es conocida por la razón y es producto de la enseñanza de la filosofía. Aquí está la existencia de Dios, su naturaleza, perfección y la existencia del alma libre e inmortal. La verdad sobrenatural es inalcanzable al hombre y a las que no puede llegar por sí mismo. Aquí se hallan las relacionadas con la vida íntima del Ser Supremo (Dios), su amor al hombre, la Encarnación, la Santísima Trinidad, la Redención y demás misterios que superar el ámbito de la razón humana sin contradecirla.

Los dogmas de la Iglesia cristiana se dividen en dogmas apostólicos y dogmas eclesiásticos (o conciliares). A la primera corresponden los que enseñaron los Apóstoles, y, a la segunda, los establecidos por la Iglesia en distintos períodos de su existencia, contrarrestando las diversas herejías y afirmando la verdad de la revelación divina, el carácter inviolable de las Sagradas Escrituras y la autoridad y el juicio de la Iglesia católica.

En la Edad del Renacimiento

Después de la Edad Media (“la Edad oscura”), en la que Dios era el epicentro del universo (teocentrismo) y en la que se exaltó el valor de la religión, de los textos sagrados y de la teología, surge la Edad del Renacimiento.   

El término renacimiento fue acuñado por el artista italiano Giorgio Vasari, aunque también se afirma que ha sido inventado por Michelet y convertido en concepto histórico por Burckhardt (1860).

La Edad del Renacimiento,  que comprende los siglos XIV, XV y XVI, se caracteriza por el resurgimiento de las artes,  las ciencias, el pensamiento crítico, la filosofía, la desaparición del feudalismo, la insurgencia de la burguesía y la religión deja de ser el centro del poder. En esta edad histórica ocurre un rechazo a algunas creencias y métodos científicos de la Edad Media. Su consigna de lucha por el progreso fue “Renovarse o morir”, en la pretensión de alcanzar un mejor destino comparado con las épocas anteriores. Sus principales exponentes han sido Leonardo da Vinci (pintura), Miguel Ángel Bounarotti (escultura), Nicolás Copérnico (astronomía) y Francis Bacon (empirismo).

En esta época nace una escuela de pensamiento, el humanismo, que propugnaba una visión antropocéntrica (el hombre es el centro del universo),  la vuelta a las letras clásicas de las culturas griega y romana, el rechazo al dogma religioso, la reivindicación del pensamiento racional promoviendo el uso de la razón por encima de la religión y el impulso a las ciencias fundadas en la evidencia empírica. Sus máximos representantes son Cosme de Medici (fundador de la Academia Platónica Florentina), Erasmo de Rotterdam (teología), Nicolás Maquiavelo (política) y Martin Lutero (teología) impulsor de la reforma protestante que generó división en la Iglesia católica.

En los Siglos XIX, XX y XXI

El Pbro. Froylán Casas en su artículo “Desarrollo de la Doctrina Cristológica en la historia de los Dogmas hasta nuestros días”[1] refiere: “Siglo XIX. Este siglo, heredero de la Ilustración y el Enciclopedismo, somete a la más cruda crítica racional el mensaje revelado. En el campo protestante se crea una verdadera revolución, al poner en tela de juicio la autenticidad histórica de los libros sagrados. El magisterio de la Iglesia, se repliega sobre sí mismo, ve un grave peligro y condena todo intento de búsqueda. La Iglesia rechaza, contra A. Günther y A. Rosmini, ciertas interpretaciones cristológicas y psicológicas (Dz 1655 y 1917). La Iglesia condena el racionalismo que pretende con la sola luz de la razón dar respuesta a todos los interrogantes del hombre, marginando la Revelación al campo de una simple leyenda (Dz 1642). Denuncia la falsa libertad de la ciencia que pretende ser la panacea de todas las cuestiones (Dz 1666- 1676)”. “Se hacía hasta entonces una lectura e interpretación literal de la Biblia. Frente a las nuevas concepciones del hombre (Revolución francesa) y del mundo (comienzo de los descubrimientos científicos), la Revelación aparece como expresión mítica. Jamás, a mi parecer, la doctrina de la Iglesia se había cuestionado. Los dogmas son contestados, la Iglesia lanza anatematismos y estos resultan contraproducentes. Se condena el naturalismo, comunismo y socialismo (Dz 1688-1699). La Iglesia afianza su poder institucional, se declara el dogma de la infalibilidad del romano pontífice (Dz 1839). Habrá que esperar el advenimiento del Papa León XIII que le dará "luz verde" a las investigaciones y pone en guardia frente a las exageraciones que hacen perder los cimientos de la fe”. “La persona de Jesús a fines del siglo se coloca en la palestra de la crítica. Se deja entonces al "Jesús de la historia" al campo de la investigación y al "Cristo del kerigma" al campo de la predicación (M. KaIher). Abundan entonces las "vidas sobre Jesús", poniendo en tela de juicio la autenticidad de sus palabras. A. Schweitzer, "Vom Reimarus zu Wrede. Eine Geschichte der Leben-Jesu-Forschung" ("De Reimarus a Wrede. Una historia de los estudios sobre la vida de Jesús")”…

“3.3 Siglo XX.  El retomo a las fuentes, trajo graves inconvenientes, pero también grandes aportes a la profundización del mensaje. La exégesis vuelve a tener un desarrollo similar a lo ocurrido en los primeros siglos. La encíclica "Providentissimus Deus" (18 de nov. de 1893) de León XIII, estimuló los estudios bíblicos. El P.M.J. Lagrange, O.p., funda la "Ecole biblique de Jérusalem", que sienta las bases de una exégesis católica científica. Al hacer del tomismo, en cierto modo, la filosofía oficial de la Iglesia, León XIII sofocó otros gérmenes que hubieran podido ser fecundos”. “Viene la crisis modernista, nacida en la filosofía de cuño protestante en que se ponen en tela de juicio las definiciones dogmáticas. El exégeta católico francés Alfred Loisy (1857 1940) en dos libros cortos: "Autour d'un petit livre" y "L'evangile et 1 'Eglise", apelando a las constataciones de la ciencia histórica, postula la necesidad de poner en cuestión el concepto de revelación externa (los dogmas "no son verdades caídas del cielo ". Admite, entonces, la evolución de los mismos. Geográficamente, el modernismo se limitó (prescindiendo de algunos pequeños círculos ingleses) a Francia e Italia y, desde el punto de vista social, se redujo a pequeños grupos de sacerdotes y de laicos cultos. En 1907 el movimiento fue condenado por Pío X (decreto Lamentabili y Encíclica Pascendi)”.

“El estudio de la "Die Formgeschichte" ("Historia de las formas"), gracias a la investigación del exégeta M. Dibelius ayudó poderosamente a estudiar el mensaje evangélico. Mostró que, tanto en el material narrativo como en la Tradición de las palabras de Jesús se pueden apreciar determinadas "formas" de la tradición oral, claramente diferenciadas por su estilo e in terés. Estas formas ofrecen la posibilidad de descubrir el "Sitz im Leben" (Situación vital) de determinadas formas de tradición. Con esto se descubren los logion de Jesús”.

“Igualmente, el método de la historia de las tradiciones "Traditionsgesschichte" prologa y profundiza el anterior: estudia las tradiciones de los textos actuales. Los Evangelios, no son solamente libros sobre Jesús sino mucho más, libros que reflejan las tradiciones y el desarrollo dogmático de la Iglesia primitiva”. “El método de la historia de las redacciones "Redaktions geschichte", subraya que las perícopas no pueden ser interpretadas en sí mismas, sino siempre dentro de un contexto. Todo esto ha ayudado a comprender mejor el mensaje de Jesucristo. El método de la "Historia de las Formas", encontró al principio una fuerte oposición en la investigación anglosajona y católica, sobre todo porque en Rudolf Bultman iba unido a un acusado escepticismo histórico respecto a la tradición de Jesús, atribuyendo a los Evangelios el Kerigma de la comunidad postpascual. A pesar de esta oposición ha terminado por imponerse ampliamente en la investigación de los Evangelios sinópticos como instrumento imprescindible para la reconstrucción de la más antigua tradición evangélica. Una instrucción de la comisión Bíblica aparecida en 1964, de histórica evangeliorum veritate, con algunas reservas, ha declarado, expresamente: Ubi casus fert interpreti investigare licet, quae sana elementa in "methodo historiae formarum" insint, quibus ad plenam evangeliorum intelligentiam rite uti possint".

“Los métodos de la "Historia de las Redacciones" e "Historia de las tradiciones" elaborado sobre todo por los luteranos Gonzelmann y Marxsen, los aceptan con simpatía, los círculos católicos. En el trascurso de los últimos años, la "Historia de las formas" fue finalmente aceptada por la exégesis católica. El 21 de abril de 1964, la Pontificia Comisión Bíblica publica el documento "Sancta Mater Ecclesia", cuyo contenido fundamental se incorpora en la constitución Dei Verbum, estimulando la investigación exegética. Este documento fue algo así como una carta de liberación, ya que reconocía la legitimidad de la "Historia de las formas".

2007. En el mes de mayo de 2007, el Papa Benedicto XVI, durante su viaje a Brasil, reafirmó con vigor los dogmas de la Iglesia Católica y denunció "el proselitismo agresivo de las sectas, la multiplicación de siempre nuevas denominaciones cristianas y las embestidas del agnosticismo, el relativismo y el laicismo.”


[1] Pbro. Froylán Casas, en su artículo “Desarrollo de la Doctrina Cristológica en la historia de los Dogmas hasta nuestros días”. https://pdfs.semanticscholar.org/b291/886c9705b00ba542f6b3564685b0e9462a83.pdf?_ga=2.80507679.987719527.1599522639-1908101042.1599522639