LA DEMOCRACIA DELIBERATIVA SEGÚN JÜRGEN HABERMAS
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete
Introducción
La democracia deliberativa es una teoría política desarrollada principalmente por el filósofo alemán Jürgen Habermas, quien sostiene que la legitimidad de las decisiones políticas en una sociedad democrática no proviene solo del voto o de la voluntad de la mayoría, sino del debate o proceso de deliberación pública racional, argumentada, inclusivo e informada entre ciudadanos libres e iguales, con el fin de alcanzar consensos, fortalecer la relación entre la opinión pública y las decisiones políticas, más allá del simple voto o de la voluntad de los ciudadanos.
Para Habermas, la legitimidad de las leyes y el poder político no proviene simplemente de ganar una votación, sino del proceso comunicativo previo a esa votación.
En el ámbito político, Habermas desarrolla una teoría de la democracia deliberativa.A diferencia de los modelos puramente procedimentales de democracia, la propuesta habermasiana enfatiza la importancia de la deliberación pública en la formación de la voluntad política.
La legitimidad democrática surge de la interacción entre:la esfera pública, la sociedad civil y las instituciones representativas.
En el ámbito político, Habermas desarrolla una teoría de la democracia deliberativa.A diferencia de los modelos puramente procedimentales de democracia, la propuesta habermasiana enfatiza la importancia de la deliberación pública en la formación de la voluntad política.
La legitimidad democrática surge de la interacción entre:la esfera pública, la sociedad civil y las instituciones representativas.
Para Jürgen Habermas, la democracia auténtica no se reduce al voto; requiere deliberación pública racional, donde los ciudadanos discuten libremente los asuntos comunes y generan decisiones legítimas.
La democracia deliberativa de Jürgen Habermas es un modelo político normativo que busca superar la dicotomía entre la visión liberal (centrada en intereses individuales y mercado) y la visión republicana (centrada en la identidad ética de una comunidad).Este modelo busca superar las limitaciones de la democracia representativa mediante la participación activa de los ciudadanos.
Habermas desarrolla este concepto a partir de su teoría de la acción comunicativa y la teoría del discurso, donde el diálogo racional permite alcanzar acuerdos basados en la validez de los argumentos, no en el poder o el estatus de los hablantes. En este marco, todos los afectados por una norma pueden participar en igualdad de condiciones, evaluando propuestas por su coherencia y verdad.
Concepto
Para Habermas, la democracia debe basarse en el diálogo racional en el espacio público. Las decisiones colectivas son legítimas cuando resultan de procesos de discusión argumentada, en los cuales los participantes buscan el entendimiento y el bien común.
Este enfoque se relaciona con su obra fundamental “Teoría de la acción comunicativa” (1981) y con su libro “Facticidad y validez” (1992), donde desarrolla su teoría política del derecho y la democracia.
En síntesis, se entiende por democracia deliberativa al conjunto de decisiones políticas legítimas que surgen del debate público racional entre ciudadanos.
Características
En una democracia deliberativa la deliberación reemplaza la mera votación mayoritaria: las decisiones emergen de discusiones libres, abiertas y permanentes en la esfera pública.
Incluye elementos como la ciudadanía democrática activa, un foro institucionalizado para el intercambio de opiniones y una opinión pública efectiva mediada por diversos canales comunicativos.
Promueve la inclusión equitativa y el respeto al adversario, corrigiendo desigualdades mediante procedimientos formales.
Principios fundamentales
La democracia deliberativa de Habermas se basa en varios principios:Comunicación racional, partiicipación ciudadana, igualdad discursiva, búsqueda del consenso, publicidad del debate.
a) Comunicación racional. Las decisiones deben surgir de argumentos racionales, no de la fuerza, el dinero o la manipulación.
b) Participación ciudadana. Los ciudadanos deben poder participar activamente en el debate público, no solo votar cada cierto tiempo.
c) Igualdad discursiva. Todos los participantes deben tener igual oportunidad de expresar argumentos y cuestionar los de los demás.
d) Búsqueda del consenso. La deliberación busca acuerdos racionales, aunque no siempre se logre unanimidad.
e) Publicidad del debate. La discusión debe realizarse en el espacio público, abierto y transparente.
El papel del espacio público
Habermas considera fundamental el espacio público democrático, donde se forman las opiniones y voluntades colectivas.
En este espacio intervienen ciudadanos, medios de comunicación,organizaciones sociales, intelectuales y partidos políticos.
A través del debate público se genera opinión pública crítica, que influye en las decisiones del Estado.
Relación entre sociedad civil y estado
En la democracia deliberativa existen dos niveles: sociedad civil y sistema político.
1. Sociedad civil: Debate público y formación de opinión
2. Sistema político: Parlamento, gobierno, tribunales.
Las ideas generadas en la sociedad civil se transforman en decisiones políticas mediante procedimientos democráticos.
Diferencias entre democracia tradicional y democracia deliberativa
Democracia tradicional | Democracia deliberativa |
Se centra en elecciones | Se centra en deliberación |
La mayoría decide | Se busca consenso racional |
Participación limitada | Participación constante |
Política como competencia | Política como diálogo |
Elementos
Habermas identifica tres pilares para su implementación:
1.Un mercado abierto en lo económico, sin restricciones estatales excesivas.
2.Libertad permanente de información y discusión en lo político.
3.Estructuras que garanticen la participación ciudadana y la opinión pública como puente entre Estado y sociedad civil.
Este enfoque enfatiza la deliberación como actitud cooperativa, abierta a la persuasión racional por el bien común
Razones de su Importancia
La propuesta de Habermas busca fortalecer la legitimidad del poder político, mejorar la calidad de las decisiones públicas, evitar la manipulación política y promover una ciudadanía crítica y participativa.
La democracia deliberativa según Jürgen Habermas representa una de las propuestas más influyentes y sofisticadas de la teoría política contemporánea. Su importancia radica en que ofrece una respuesta normativa y crítica a las limitaciones de las democracias modernas realmente existentes, proponiendo un modelo que vincula directamente la legitimidad política con procesos de razón comunicativa y deliberación racional.
Habermas desarrolla esta idea principalmente en obras como Facticidad y validez (1992), pero sus raíces están en la “Teoría de la acción comunicativa” (1981), donde distingue entre acción estratégica (orientada al éxito y al poder) y acción comunicativa (orientada al entendimiento mutuo mediante argumentos racionales).
Habermas explica las razones de la importancia de la democracia deliberativa en los términos que siguen:
1. Legitimidad democrática genuina. La legitimidad de las leyes y decisiones políticas no proviene solo del voto mayoritario ni de la agregación de preferencias individuales (como en el modelo liberal), ni de una supuesta virtud cívica homogénea (como en el republicanismo clásico). Para Habermas, una decisión es legítima cuando surge de un proceso deliberativo en el que todos los afectados pueden participar en condiciones de igualdad, sin coacción, y mediante argumentos racionales. → La legitimidad depende del proceso de formación de la opinión y la voluntad, no solo del resultado numérico.
2. Superación de la dicotomía liberal-republicana. Habermas busca un camino intermedio: Más normativo y participativo que el liberalismo (que prioriza derechos individuales y agregación de intereses).Menos exigente en virtud cívica que el republicanismo (que enfatiza la soberanía popular y la identidad colectiva). La democracia deliberativa combina protección de derechos subjetivos con una fuerte dimensión comunicativa y participativa.
3. Rol central de la esfera pública y el poder comunicativo. En sociedades pluralistas y complejas, la democracia no puede reducirse al sistema político formal (parlamentos, elecciones). Habermas propone un modelo de dos vías (two-track): La esfera pública informal (medios, asociaciones, movimientos sociales, conversaciones cotidianas) genera temas, opiniones y poder comunicativo.El sistema político formal (instituciones) traduce ese poder comunicativo en decisiones vinculantes. Esto permite que la sociedad civil influya en el poder administrativo y económico, resistiendo la colonización del mundo de la vida por los medios sistémicos (dinero y poder burocrático).
4. Inclusión y reconocimiento de la diversidad. En sociedades multiculturales y postmetafísicas, la democracia deliberativa ofrece herramientas para incluir al "otro" en igualdad de derechos. El discurso racional permite que diferentes formas de vida cultural argumenten y se escuchen mutuamente, sin imponer una concepción comprehensiva del bien.
5. Defensa de la modernidad y crítica al decisionismo y al populismo. Habermas ve en la deliberación una forma de mantener viva la promesa ilustrada de autonomía y razón colectiva. En contextos de crisis de la democracia representativa, apatía ciudadana, polarización y dominio de los medios masivos, la democracia deliberativa reivindica la necesidad de procedimientos racionales y una opinión pública politizada.
Resumen de la importancia clave de la democracia deliberativa
Aspecto | Importancia según Habermas |
Legitimidad política | Surge del proceso deliberativo racional, no solo de la mayoría o del poder |
Superación de modelos rivales | Integra elementos liberales y republicanos en un enfoque comunicativo |
Esfera pública y sociedad civil | Fuente principal de poder comunicativo que controla al sistema político-administrativo |
Pluralismo e inclusión | Permite convivencia de formas de vida diversas mediante argumentos racionales |
Defensa de la autonomía moderna | Mantiene viva la promesa de autodeterminación racional frente a sistemas impersonales |
Crítica a democracias existentes | Revela déficits de deliberación real y colonización del mundo de la vida por dinero/poder |
En síntesis, para Habermas la democracia deliberativa no es solo un ideal utópico, sino el modelo normativo más adecuado para una modernidad tardía pluralista y compleja. Su importancia radica en que vincula la racionalidad comunicativa con la autonomía política, convirtiendo la deliberación pública en el corazón de una democracia radical y legítima. Sin ella, las democracias corren el riesgo de reducirse a meros procedimientos agregativos o a sistemas dominados por poderes impersonales.
EJEMPLOS PRÁCTICOS DE DEMOCRACIA DELIBERATIVA
La democracia deliberativa no es solo un ideal teórico (como el propuesto por Habermas en su modelo de doble vía entre esfera pública informal y sistema político formal), sino que ha inspirado numerosas experiencias prácticas en el mundo. Estas suelen combinar selección aleatoria de ciudadanos (sorteo cívico o lotería), facilitación profesional, información equilibrada, deliberación en pequeños grupos y recomendaciones o decisiones que influyen en políticas públicas.
La democracia deliberativa ha ganado terreno en los últimos años como complemento a la democracia representativa tradicional. A continuación, actualizo y amplío los ejemplos prácticos con casos emblemáticos históricos y algunos más recientes (incluyendo desarrollos de 2024-2026), organizados por región y escala para mayor claridad. Muchos siguen el modelo de mini-públicos (asambleas o jurados ciudadanos con selección aleatoria + facilitación + deliberación informada).
Aquí presentamos algunos ejemplos prácticos más destacados y emblemáticos, ordenados por relevancia y escala:
Asambleas Ciudadanas en Irlanda del Norte y Escocia
Irlanda del Norte (post-Brexit y Acuerdos de Viernes Santo): Procesos deliberativos sobre futuro constitucional y reunificación.
Asamblea Ciudadana de Irlanda (2016-2018, con continuidad hasta 2023). Temas: aborto, cambio climático, envejecimiento, igualdad de género.99 ciudadanos sorteados + 66 políticos; deliberaron durante meses con expertos, en sesiones facilitadas y recomendaron cambios constitucionales que llevaron a referendos exitosos (aborto legalizado en 2018).
Resultado: Recomendaciones claras que llevaron a referendos exitosos (legalización del aborto en 2018 y otros temas).
Importancia: Considerado uno de los casos más exitosos de democracia deliberativa moderna; influyó directamente en cambios constitucionales y mostró cómo la deliberación puede superar polarización.
Sigue siendo el caso más citado como éxito en superar polarización.
Escocia: Asambleas sobre independencia y clima.
Característica común: Uso de mini-públicos representativos para temas divisivos, con alto impacto en opinión pública.
Presupuesto Participativo de Porto Alegre (Brasil, desde 1989)
Mecánica: Aunque no es 100% deliberativo puro (más participativo), incluye asambleas barriales donde ciudadanos deliberan prioridades de inversión pública y asignan recursos.
Impacto: Redujo desigualdad, mejoró servicios en barrios pobres y se replicó en más de 1.500 ciudades del mundo.
Relación con Habermas: Muestra cómo la esfera pública informal (asambleas locales) influye en el sistema administrativo.
Sondeos Deliberativos (Deliberative Polling) de James Fishkin
Países: EE.UU. (Texas energía), China, Japón, Mongolia, Corea del Sur, Chile (pensiones y salud), Australia (matrimonio igualitario), entre otros.
Mecánica: Muestra representativa aleatoria se reúne varios días, recibe información balanceada, delibera en grupos pequeños y cambia opiniones (medido antes/después).
Ejemplos notables.Mongolia: Dos procesos nacionales para reforma constitucional.Corea del Sur: Cambio del sistema electoral.Texas: Decisión masiva de inversión en energía eólica.
Importancia: Demuestra que la deliberación informada transforma preferencias egoístas en juicios más razonados y públicos.
Convención Ciudadana por el Clima (Francia, 2019-2020).150 ciudadanos sorteados deliberaron sobre medidas climáticas ambiciosas.Muchas recomendaciones influyeron en leyes (reducción emisiones, referéndum sobre ecocidio).Inspiró procesos similares en otros países.
America in One Room (EE.UU., varias ediciones, incl. clima y energía 2021-2025).Experimentos de James Fishkin con sorteo nacional; participantes cambian opiniones hacia posiciones más razonadas y menos polarizadas.
Ejemplos recientes y en curso (2024-2026)
Asamblea Nacional Ciudadana sobre el Clima (Países Bajos, 2025): Reuniones durante 7 fines de semana (enero-septiembre 2025) para deliberar sobre políticas climáticas nacionales; gobierno la convocó como parte de compromisos net-zero.
Asambleas Ciudadanas en Ucrania (2025-2026, Apoyadas por el Consejo de Europa): Tres nuevas asambleas en distritos de Kyiv (Obolon), Rivne y la aglomeración de Lviv; enfocadas en reconstrucción post-guerra y temas locales.
Mini-público juvenil nacional (Colombia, 2024): Cerca de 500 jóvenes sorteados de todo el país deliberaron sobre temas nacionales; parte de proyecto Quórum del NIMD para amplificar voces jóvenes en democracia.
Asamblea Ciudadana Permanente sobre el Clima (Milán, Italia, desde 2022-2025): Plataforma continua para deliberar sobre mitigación climática, calidad del aire y transición ecológica hasta 2030.
Procesos en Europa Central y Oriental ("ola deliberativa" 2024-2025): Al menos 11 procesos en marcha o planeados en la región; se espera duplicar el número de países con asambleas ciudadanas.
5.Otros ejemplos destacados
País/Región | Tema principal | Resultado clave | |
Citizens’ Assembly on Climate | Reino Unido (2019-2020) | Cambio climático | Recomendaciones adoptadas en políticas net-zero |
G1000 | Bélgica, Países Bajos | Temas nacionales diversos | Iniciativas ciudadanas que influyeron en agendas |
World Wide Views | Global (varios países) | Clima y biodiversidad | Informes entregados a COP y ONU |
Vorarlberg Citizens’ Council | Austria | Movilidad y transporte | Cambios en políticas regionales |
Jurados Ciudadanos | Canadá, Dinamarca | Energía, salud, migración | Recomendaciones incorporadas en leyes |
Observaciones finales
Estos ejemplos suelen ser mini-públicos (asambleas, jurados, paneles ciudadanos) porque la escala nacional plena es difícil en sociedades masivas, pero Habermas enfatiza que lo clave es el flujo de poder comunicativo desde la esfera pública hacia las instituciones.
En América Latina hay menos institucionalización, pero hay experiencias como presupuestos participativos (Brasil, Perú), consejos ciudadanos y diálogos nacionales puntuales.
La OCDE documenta cientos de casos desde 1986, mostrando una "ola deliberativa" creciente.
Estos procesos no reemplazan la democracia representativa, sino que la complementan, mejorando legitimidad, inclusión y calidad de las decisiones —precisamente lo que Habermas defiende al vincular racionalidad comunicativa con autonomía política. Si quieres profundizar en alguno (por ejemplo, Irlanda o Porto Alegre),
EJEMPLOS PRÁCTICOS DE DEMOCRACIA DELIBERATIVA EN AMÉRICA LATINA
Ejemplo | País / Año | Descripción principal | Impacto / Resultado clave |
Asamblea Ciudadana Itinerante (ACI) | Bogotá, Colombia (desde 2020) | Primera asamblea deliberativa institucional en la región; 240 miembros mixtos (sorteo + otros); evalúa políticas urbanas. | Mejora confianza en instituciones; recomendaciones aplicadas en >25% de casos. |
Presupuestos Participativos (clásico) | Porto Alegre, Brasil (desde 1989) | Deliberación barrial para asignar recursos públicos; replicado en miles de ciudades. | Reducción desigualdad; modelo exportado globalmente. |
Mini-público juvenil nacional | Colombia (2024) | 500 jóvenes deliberan temas nacionales; amplifica voces marginadas. | Primer proceso deliberativo a escala nacional con jóvenes. |
Procesos deliberativos locales | México (varios, 2020s) | Ej. Chihuahua (anti-corrupción durante COVID); asambleas climáticas locales. | Fortalecimiento de deliberación en contextos difíciles. |
Delibera Perú | Perú (2024) | Jornada con ~200 ciudadanos de todo el país (presencial + virtual) para conversar y fortalecer democracia; impulsado por IDEA Internacional. | Espacio pionero de deliberación nacional en Perú; promueve diálogo en contexto de crisis. |
En Perú, aunque la deliberación pura (sorteo + mini-públicos) es menos institucionalizada que en Europa o Colombia, iniciativas como Delibera Perú (2024) marcan un avance: reúnen ciudadanos diversos para deliberar sobre temas nacionales, buscando reconstruir confianza en un contexto de erosión democrática. Hay potencial para expandirlo a temas como reforma política, cambio climático o descentralización, inspirados en modelos OCDE.
Estos ejemplos muestran que la democracia deliberativa no sustituye elecciones ni parlamentos, sino que los enriquece: genera recomendaciones más informadas, reduce polarización y aumenta legitimidad. La "ola deliberativa" global sigue creciendo, con énfasis en clima, polarización y confianza institucional.
CRÍTICAS A LA TEORÍA DE LA DEMOCRACIA DELIBERATIVA
Algunos teóricos consideran que es demasiado idealista; supone condiciones de igualdad que no siempre existen en la realidad; el consenso racional puede ser difícil en sociedades muy polarizadas.
A pesar de estas críticas, la democracia deliberativa es hoy una de las teorías más influyentes de la filosofía política contemporánea.
La teoría de la democracia deliberativa de Jürgen Habermas, desarrollada principalmente en obras como “Facticidad y validez” (1992), propone un modelo procedimental de legitimidad democrática basado en la acción comunicativa y la racionalidad discursiva. Según Habermas, las normas y leyes son legítimas si pueden obtener el asentimiento de todos los afectados en un proceso de deliberación ideal, libre de coacciones, donde solo prevalece “la fuerza del mejor argumento”. Esto se articula en una “esfera pública” dual: informal (sociedad civil, opinión pública) como lugar de descubrimiento de temas, y formal (instituciones parlamentarias) como lugar de justificación y decisión. El ideal es una “democracia de doble vía” que conecta el poder comunicativo de la ciudadanía con el poder administrativo.
Aunque influyente, esta teoría ha recibido numerosas críticas desde perspectivas filosóficas, políticas y empíricas. A continuación, resumo las principales objeciones, agrupadas temáticamente.
Idealismo excesivo y desconexión con la realidad
Muchos críticos señalan que el modelo de Habermas es demasiado normativo, abstracto y ahistórico. Asume una “situación ideal de habla” (libertad, igualdad, ausencia de coerción) que rara vez se da en sociedades complejas, plurales y marcadas por desigualdades.
No explica cómo superar las asimetrías de poder reales (económicas, educativas, culturales) que distorsionan la deliberación. La deliberación “racional” suele favorecer a grupos con mayor capital cultural o recursos.
En contextos de conflicto profundo (desigualdad, diversidad cultural), el consenso racional es improbable o ilusorio. La política no se reduce a “mejor argumento”, sino a intereses materiales, emociones y luchas de poder.
Críticos como Chantal Mouffe y Ernesto Laclau (teoría agonista) argumentan que Habermas idealiza la política como búsqueda de consenso racional, ignorando su naturaleza inherentemente conflictiva (“amigo-enemigo”). La democracia debe gestionar el antagonismo transformándolo en “agonismo” (adversarios legítimos), no suprimirlo. Buscar consenso universal puede llevar a exclusión o hegemonía disfrazada de racionalidad.
Exclusión y sesgos culturales (críticas feministas y multiculturales)
Nancy Fraser, Iris Marion Young y otras teóricas feministas critican que el modelo habermasiano privilegia un estilo de comunicación “racional, desapasionado y lógico”, que refleja normas burguesas, masculinas y occidentales. Esto margina formas de expresión alternativas: narrativas, emocionales, retóricas o corporales, comunes en grupos subalternos, mujeres o minorías.
La esfera pública burguesa histórica (que Habermas reconstruye positivamente) excluyó sistemáticamente a mujeres, clases trabajadoras y plebeyos. Habermas idealiza esa esfera sin reconocer suficientemente las “esferas públicas subalternas” o contrapúblicas.
Exige competencias cognitivas y lingüísticas elevadas, lo que excluye a quienes carecen de educación formal o tiempo para participar. En sociedades desiguales, la deliberación reproduce exclusiones en lugar de superarlas.
Young propone ampliar la deliberación a incluir “saludos, retórica y narración” para hacerla más inclusiva.
Problemas con el consenso y la motivación
El énfasis en el consenso racional es optimista en exceso. En sociedades plurales y heterogéneas, el acuerdo total es raro; a menudo se logra por compromiso estratégico o imposición sutil, no por convicción pura. Críticos como Carlos Nino o Iris Young destacan la fragilidad del consenso cuando faltan “entendimientos mutuos” compartidos.
Falta de motivación: el procedimiento discursivo puede ser “frío” y no genera suficiente solidaridad o compromiso emocional. No explica bien cómo motivar a ciudadanos a participar en deliberaciones exigentes.
Algunos señalan un “dilema discursivo”: la inconmensurabilidad de valores o perspectivas hace imposible un acuerdo racional pleno (Horacio Spector).
Limitaciones institucionales y prácticas
Habermas describe bien la “doble vía” (periferia civil → centro institucional), pero no detalla suficientemente mecanismos concretos de ingeniería institucional para fomentar la deliberación (mini-públicos, asambleas ciudadanas, etc.). Queda como ideal regulativo más que como propuesta operativa.
En la era digital y mediática actual, la esfera pública se fragmenta en “cámaras de eco”, infotainment y polarización. La deliberación racional se degrada por algoritmos, fake news y concentración de medios. El propio Habermas ha reconocido recientemente riesgos de “desmoronamiento” de la democracia deliberativa por cambios estructurales en la comunicación.
Crítica al dualismo sistema/mundo de la vida: separa demasiado la economía y burocracia (racionalidad instrumental) del mundo comunicativo, sin cuestionar suficientemente cómo el poder sistémico coloniza la deliberación.
Otras críticas filosóficas y políticas
Procedimentalismo puro: al centrarse solo en procedimientos (no en resultados sustantivos), Habermas depende de intuiciones morales no suficientemente justificadas. Críticos como Benjamin Studebaker argumentan que prioriza el procedimiento sobre resultados justos.
Universalismo excesivo: ignora particularismos culturales o locales; pretende una racionalidad “universal” que algunos ven como eurocéntrica o hegemónica.
En contextos populistas o de crisis, el modelo parece débil frente a emociones, identidades y liderazgo carismático que no se someten fácilmente a deliberación racional.
BALANCE Y RESPUESTAS POSIBLES
Estas críticas no invalidan por completo el aporte de Habermas, que ofrece un marco normativo potente contra el decisionismo, el elitismo o el populismo puro. Muchos teóricos deliberativos posteriores (como Dryzek o Bohman) han intentado responder incorporando elementos agonísticos, inclusivos o empíricos. Adela Cortina, por ejemplo, valora sus virtualidades pero sugiere complementarlo con reconocimiento recíproco de autonomías y elementos éticos más fuertes.
En resumen, las principales críticas convergen en que la democracia deliberativa habermasiana es un ideal valioso pero difícilmente realizable en sociedades marcadas por desigualdad, pluralismo radical, conflicto y transformaciones mediáticas. Invita a repensar cómo combinar deliberación con conflicto productivo, inclusión efectiva y mecanismos institucionales realistas, sin renunciar a la aspiración racional y emancipadora.
Agradecemos,una vez más, a las inteligencias artificiales Grok, Perplexity, ChatGPT, Gemini y Meta por el apoyo brindado con la información actualizada y que nos ha permitido elaborar este importante artículo periodístico.
Lima, 24 de marzo de 2026.




