LÍNEA DE TIEMPO SOBRE LA VIDA, EL PENSAMIENTO
Y LA OBRA DE JOSÉ ORTEGA Y GASSET
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete
José Ortega y Gasset (1883-1955), filósofo, maestro universitario, periodista, ensayista , escritor y durante la II República fue elegido diputado por la provincia de León con la Agrupación al Servicio de la República, llegando a ser una de las figuras intelectuales más relevantes, trascendentes e influyentes del pensamiento filosófico de España del siglo XX.
Su pensamiento trascendió las fronteras académicas para convertirse en una poderosa fuerza intelectual que transformó la cultura española y europea. Su trayectoria vital e intelectual atraviesa algunas de las transformaciones más profundas de la modernidad europea, desde la crisis del 98 hasta la Guerra Civil española y el exilio posterior.
Retrato formal de José Ortega y Gasset por Ignacio Zuloaga mostrando al filósofo sentado con libros, simbolizando su vida académica.
La presente línea temporal examina de manera exhaustiva los momentos clave que configuraron tanto su desarrollo personal como su evolución filosófica, desde sus primeros años formativos hasta la consolidación de su sistema de pensamiento basado en el objetivismo, el perspectivismo y el raciovitalismo.
1883: José Ortega y Gasset nació el 9 de mayo de 1883 en la ciudad de Madrid, en el seno de una familia acomodada, intelectualmente activa y muy vinculada al periodismo y la política. Su padre, José Ortega Munilla, era periodista y dirigía el prestigioso periódico El Imparcial, que era propiedad de la familia de su madre Dolores Gasset Chinchilla y fue fundado por su abuelo materno Eduardo Gasset y Artime, mientras que su tío Rafael Gasset ocuparía importantes cargos ministeriales. Este entorno familiar culto y cosmopolita, sería determinante para la posterior vocación intelectual del joven Ortega, su relación profunda con el periodismo y la vida pública y que él mismo más tarde describiría como haber nacido “sobre una rotativa”.
1888-1889: La muerte de su abuelo materno Eduardo Gasset en 1888 determinó que su padre asumiera la dirección del periódico El Imparcial, consolidando así la vinculación familiar con el mundo periodístico que marcaría la carrera intelectual de Ortega. En 1889, cuando José Ortega y Gasset tenía seis años, la familia se trasladó a Córdoba por problemas de salud de su madre, permaneciendo allí algo más de un año y el joven José asistió a la escuela de la calle Obispo Fitero. Este temprano cambio de residencia sería el primero de muchos que caracterizarían su vida.
1891-1897: Entre 1891 y 1897, entre los ocho y catorce años, José Ortega y Gasset cursó estudios de bachillerato primero en el Instituto Gaona y posteriormente en el Colegio San Estanislao de Kostka de la Compañía de Jesús, ambos en Málaga. Durante estos años formativos en el colegio jesuita de Miraflores del Palo, aprendió latín y griego, lenguas que dominaría a lo largo de su vida. Sin embargo, el contacto con la educación jesuítica no dejó en él una huella religiosa duradera; más bien, sus tempranas lecturas de Renan y Nietzsche lo llevaron a adoptar una actitud escéptica ante el catolicismo.
Esta formación jesuítica le proporcionó una base amplia en humanidades clásicas y le permitió contactarse con jóvenes de la burguesía malagueña. Durante estos años, Ortega ya ostentaba una especial capacidad intelectual y una temprana inclinación hacia la filosofía y la literatura.
1898-1902: En 1898, año del Desastre del 98 que marcó profundamente a toda una generación de intelectuales españoles, Ortega ingresó en la Universidad de Deusto en Bilbao para estudiar Derecho y Filosofía, aunque solo completaría la licenciatura en Filosofía. La pérdida de las últimas colonias españolas (Cuba, Filipinas y Puerto Rico) elevó el tema de la decadencia de España al primer plano de la reflexión intelectual, planteando la necesidad urgente de una regeneración nacional
Un año después se trasladó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, donde se licenció en Filosofía en 1902 y defendió su tesis doctoral titulada "Los terrores del año mil. Crítica de una leyenda" . Esta primera obra académica ya revelaba su interés por la crítica histórica rigurosa y su capacidad para desmitificar creencias populares mediante el análisis racional.
1902-1904: "Desde 1902 publicaba artículos periodísticos", continuando la tradición familiar de vinculación con la prensa. Durante sus años de formación ya había comenzado a manifestar su vocación de "intelectual que transmitiese e intentara hacer comprender su visión del mundo".
El primer artículo de Ortega en la prensa apareció en 1902 en el Faro de Vigo, consistente en una Glosa y dedicada al dramaturgo Ramón del Valle-Inclán. Este artículo marca el inicio de la carrera periodística y filosófica de Ortega y Gasset, cuando tenía apenas 19 años; es un artículo que refleja su temprana inclinación hacia la reflexión y el análisis crítico. Este texto inaugural es significativo no solo por ser su debut en el mundo de la escritura, sino también porque anticipa la profundidad y el estilo que caracterizarían su obra posterior. Dos años después, en 1904, comenzó a publicar en El Imparcial, el periódico familiar, aunque su padre censuraba inicialmente sus artículos literarios. Estas primeras experiencias periodísticas le permitieron desarrollar su estilo ensayístico y su capacidad para dirigirse a un público amplio, características que marcarían toda su producción intelectual.
1904-1907: Realiza estudios en Alemania (Leipzig, Núremberg, Colonia, Berlín y Marburgo), donde se familiariza con la filosofía neokantiana (caracterizada por un retorno a la filosofía de Kant, la crítica al positivismo y el empirismo, el énfasis en la epistemología) y el neohegelianismo (caracterizado por la reinterpretación y actualización de la filosofía de Hegel, el énfasis sobre la importancia de la dialéctica y el proceso histórico en la comprensión de la realidad, la crítica a la religión y la sociedad de la época buscando promover la libertad y la justicia social).
En la Universidad de Marburgo, centro del neokantismo alemán, estudió con Hermann Cohen (1842-1918) y Paul Natorp (1854-1924), los principales representantes de la Escuela de Marburgo.La influencia del neokantismo marburgués fue decisiva en la primera etapa del pensamiento orteguiano, conocida como objetivista. Cohen, fundador de la escuela, era reconocido especialmente por sus estudios sobre Platón y Kant, mientras que Natorp destacaba en pedagogía social y también en estudios kantianos y platónicos. Otros profesores importantes fueron Karl Vorländer (1860-1928), biógrafo de Kant, y Rudolf Stammler (1856-1938), figura destacada en Filosofía del Derecho.
1905-1911: La formación filosófica definitiva de Ortega se produjo durante sus tres viajes de estudio a Alemania entre 1905 y 1911. Estos viajes respondían a su deseo de "llenar unos tonelillos de idealismo" con los que esperaba ser capaz de acabar con el subjetivismo español de la época. Visitó las universidades de Leipzig, Berlín y, especialmente, Marburgo, donde encontró a sus verdaderos maestros filosóficos.
En Marburgo descubrió el neokantismo de la escuela local, particularmente las enseñanzas de Hermann Cohen y Paul Natorp. Cohen, fundador de la escuela neokantiana de Marburgo, ejerció una influencia decisiva en la primera fase del pensamiento orteguiano. Las clases de Cohen sobre estética, recogidas posteriormente en su Ästhetik des reinen Gefühls (1912), influyeron notablemente en el primer libro de Ortega, Meditaciones del Quijote.
1907: Escribe su primer ensayo filosófico "Meditaciones del Quijote", editado por Juan Ramón Jiménez en la Residencia de Estudiantes en 1914, es una obra fundamental que sienta las bases de su raciovitalismo. En ella, Ortega y Gasset reflexiona sobre la realidad y la cultura española a través de una interpretación profunda y personal del "Quijote" de Miguel de Cervantes.La obra se estructura en torno a una serie de meditaciones que exploran la relación entre el individuo y su circunstancia, la cultura y la historia. En esta obra analiza la figura de Don Quijote como un símbolo de la búsqueda de sentido y la lucha entre la realidad y la idealización.
Ortega y Gasset desarrolla su concepto de "circunstancia" como la situación vital y cultural en la que se encuentra el individuo. Reflexiona sobre la cultura española y su influencia en la formación de la identidad nacional.Analiza cómo Don Quijote representa la tensión entre la realidad y la idealización, y cómo esto se refleja en la vida humana.La obra combina elementos de ensayo, literatura y filosofía, ofreciendo una visión profunda y personal sobre la realidad y condición humana y la cultura española.
1908-1910: En 1908, Ortega fue nombrado profesor numerario de Psicología, Lógica y Ética en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid.Este nombramiento marcó el inicio de su carrera académica en España, donde comenzaría a desarrollar su propia filosofía, alejándose progresivamente del neokantismo ortodoxo.
En 1909 continuó su labor docente en la Escuela Superior de Magisterio, preparándose para obtener una cátedra universitaria.
El 7 de abril de 1910, contrajo matrimonio con Rosa Spottorno Topete (1884-1980), con quien tendría tres hijos: Miguel Ortega Spottorno (1911), fue médico; Soledad Ortega Spottorno (1914) , quien en 1978 creó la Fundación José Ortega y Gasset, de la que fue su presidenta de honor, y José Ortega Spottorno (1916), que fue ingeniero agrónomo y fundador del periódico El País y de la editorial Alianza. Rosa Spottorno era una mujer de gran cultura que sabía francés y realizaba trabajos de traducción, provenía de una familia de la alta sociedad cartagenera; su padre era Ministro Togado del Cuerpo Jurídico de la Armada, y su madre era hija del contraalmirante Ramón Topete y Carballo.
En octubre de 1910 ganó por oposición la cátedra de Metafísica de la Universidad Central de Madrid, vacante tras el fallecimiento de Nicolás Salmerón.
1911: Nació su primer hijo, Miguel Ortega Spottorno, quien se convertiría en médico. Ese mismo año realizó un segundo viaje a Alemania (Marburgo), consolidando su formación filosófica. Durante esta década mantendría una abundante correspondencia con figuras como María de Maeztu, Fernando Vela, Azorín, Francisco Giner de los Ríos, Miguel de Unamuno y Pío Baroja.
José Ortega y Gasset comenzó a distanciarse gradualmente del neokantismo ortodoxo por varias razones:Se sintió insatisfecho con el idealismo y el racionalismo extremo del neokantismo, que consideraba que la realidad se reduce a la conciencia y la razón.Enfatizó la importancia de la vida y la experiencia concreta, en lugar de la abstracción y la teoría pura.Criticó el intelectualismo y el racionalismo excesivo del neokantismo, argumentando que la realidad es más compleja y rica que la mera razón.La fenomenología de Edmund Husserl influyó en Ortega y Gasset, llevándolo a enfocarse en la experiencia y la conciencia en un sentido más concreto y descriptivo.Ortega y Gasset desarrolló su propia filosofía de la "razón vital", que enfatiza la importancia de la vida y la experiencia en la comprensión de la realidad.
1913: Fundó junto con otros intelectuales en octubre de 1913 la Liga de Educación Política Española, aunque no se presentaría públicamente hasta 1914. Esta organización respondía a su preocupación por la educación política del pueblo español y la formación de una élite intelectual comprometida con la regeneración nacional.
La Liga de Educación Política Española tenía como objetivos promover la educación cívica y política de los ciudadanos españoles en los principios y valores de la democracia y la ciudadanía responsable; fomentar la participación ciudadana en la vida pública y social de España; contribuir a la regeneración nacional de España; promover la modernización y la reforma del país.Entre sus actividades, la Liga organizó conferencias y discursos impartidos por destacados intelectuales y políticos españoles; publicó una serie de folletos y artículos que abordaban temas políticos y sociales de actualidad y realizó actividades educativas, como cursos y seminarios, para promover la educación cívica y política.
1914: El 23 de marzo de 1914 José Ortega y Gasset pronunció en el Teatro de la Comedia la famosa conferencia "Vieja y nueva política", con la que se manifestó públicamente la Liga de Educación Política Española. Este mismo año publicó Meditaciones del Quijote, su primera obra filosófica de envergadurra, donde formuló su célebre frase: "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo", que se convertiría en el lema fundamental de su filosofía. Esta obra marcó el inicio de su etapa perspectivista y contenía ya los gérmenes de su filosofía madura. También en 1914 nació su hija Soledad Ortega Spottorno, quien en 1978 crearía la Fundación José Ortega y Gasset. El estallido de la Primera Guerra Mundial ese año lo vio como una quiebra de los ideales ilustrados.
La obra, Meditaciones del Quijote, representa la ruptura definitiva con el objetivismo neokantiano y el nacimiento del perspectivismo orteguiano. Para Ortega, el conocimiento del mundo solo puede partir de la perspectiva y ubicación específica de cada individuo. Como él mismo explica: "el sujeto no es un medio transparente, ni idéntico e invariable en todos los casos", sino más bien un "aparato receptor capaz de captar cierto tipo de realidad y no otro".
1915: Durante este período, Ortega desplegó una intensa actividad como promotor cultural. En 1915 fundó la revista "España", de la cual fue el primer director, se publicó desde 1915 hasta 1924. Esta revista se convertía en vehículo del programa de la Liga de Educación Política y que también sería un importante órgano de expresión para la generación del 14, un grupo de intelectuales españoles que buscaban renovar la cultura y la política españolas. La revista se centró en temas de política, cultura, literatura y filosofía, y publicó colaboraciones de destacados intelectuales expañoles y extranjeros, convirtiéndose en un importante foro para la discusión y el debate sobre la situación española y las tendencias intelectuales y artísticas de la época. Ortega y Gasset utilizó la revista “España” para expresar sus ideas y promover la renovación cultural y política en España.
1916: En julio de 1916, Ortega realizó su primer viaje a Argentina, invitado por la Institución Cultural Española. Este viaje marcó de forma decisiva su trayectoria profesional y sus relaciones culturales con Iberoamérica. Las conferencias que dictó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires causaron un extraordinario impacto. José Ortega y Gasset dictó un ciclo de nueve conferencias en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires en 1916, tituladas "Introducción a los problemas actuales de la filosofía". Estas conferencias fueron promovidas por la Institución Cultural Española y se centraron en la razón crítica de Kant. Durante su estadía, Ortega también recorrió otras ciudades argentinas como Tucumán, Rosario, Mendoza y Córdoba, difundiendo sus ideas filosóficas.En estas conferencias, Ortega presentó sus reflexiones sobre la filosofía y la cultura, generando un gran interés y debate en el público argentino. Aunque algunas de sus ideas generaron críticas, su visita fue considerada un éxito extraordinario en el mundo intelectual argentino.El éxito fue tal que, según relata el propio Ortega, para la segunda conferencia la calle Viamonte (sede de la Facultad) estaba ocupada por la fuerza pública debido al gran número de jóvenes que deseaba asistir, llegándose incluso a producir disturbios. Este primer contacto con Argentina estableció una relación intelectual que perduraría toda su vida y que resultaría crucial durante su posterior exilio.
Ortega y Gasset valoró su relación con la Argentina y mantuvo una asidua correspondencia con amigos y colegas del país a lo largo de su vida. Su influencia en la intelectualidad argentina fue significativa, y su pensamiento sigue siendo relevante en la actualidad.
El 13 de noviembre de 1916 nació en Madrid, España, el tercer hijo de José Ortega y Gasset, llamado José Ortega Spottorno, futuro ingeniero agrónomo y fundador del periódico El País y de la editorial Alianza.Su vida estuvo marcada por la influencia de su familia y su compromiso con la cultura y la educación. Más tarde en 1966 fundó Alianza Editorial, una editorial que revolucionó el marcado editorial español con la publicación de libros de bolsillo a precios accesibles. Y en 1976 fue uno de los fundadores del diario El País, periódico que se convirtió en un referente de la prensa española y un símbolo de la transición democrática en España.
1917: En este año cofundó el diario "El Sol", un espacio fundamental para la difusión de sus ideas y donde publicaría posteriormente en 1921, en forma de folletones, algunas de sus obras más importantes como España invertebrada, donde analiza y critica la situación social y política de España, y La rebelión de las masas. También publicó El Espectador - II y comenzó su colaboración regular en El Sol desde su fundación. Desde este medio publicaría por entregas dos de sus obras más importantes: España invertebrada y La rebelión de las masas.
1918: Continuó su intensa actividad intelectual, combinando la docencia universitaria con el periodismo y la escritura filosófica.
1919-1920: Estos años consolidaron su posición como la figura intelectual más influyente de España, desarrollando su filosofía perspectivista y su análisis crítico de la realidad española y europea.
1921: Publicó España invertebrada. Bosquejo de algunos pensamientos históricos y El Espectador - III. España invertebrada constituyó un penetrante diagnóstico de la situación española, analizando las causas históricas de los problemas nacionales y proponiendo soluciones basadas en su concepto de élite dirigente. La obra identificaba la "ausencia de los mejores" como una de las causas fundamentales de la invertebración histórica española.
1922: Desarrolló sus conceptos filosóficos fundamentales, preparando el terreno para su etapa raciovitalista.
1923: Año crucial en el que publicó “El tema de nuestro tiempo”, obra que exponía su teoría de la razón vital como necesidad de superar el idealismo y volver a la vida. Esta obra presenta su teoría de la razón vital como alternativa tanto al racionalismo como al vitalismo irracionalista. En esta obra Ortega y Gasset reflexiona sobre la crisis de la cultura y la sociedad moderna, y propone una nueva perspectiva para abordar los problemas del siglo XX.Argumenta que la modernidad ha llegado a un punto de inflexión, y que es necesario replantear los valores y las creencias que han guiado a la humanidad hasta ahora. Afirma que la crisis se debe a la tensión entre la razón y la vida, y a la necesidad de encontrar un nuevo equilibrio entre la cultura y la espontaneidad. Destaca la importancia de la perspectiva y la necesidad de considerar los problemas desde diferentes ángulos y propone una nueva perspectiva para abordar los problemas del siglo XX y la necesidad de encontrar un nuevo equilibrio entre la razón y la vida.
El raciovitalismo consiste básicamente en el intento de conjugar la vida con la razón, superando críticamente las contradicciones entre ambas. Para Ortega, "la vida es realidad radical", es decir, la realidad primaria desde la cual debe partir toda reflexión filosófica. Como explica: "No es verdad que radicalmente exista sólo la conciencia, el pensar, el yo. La verdad es que existo yo con un mundo".
En 1923 José Ortega y Gasset fundó la Revista de Occidente, siendo su director hasta 1936.Esta publicación se convirtió en un referente intelectual en España y en la publicación intelectual más importante de la España del siglo XX, promoviendo la traducción y comentario de las más importantes tendencias filosóficas y científicas europeas, de autores como Oswald Spengler, Johan Huizinga, Edmund Husserl, Georg Simmel,Jakob von Uexküll, Heinz Heimsoeth, Franz Brentano,Hans Driesch, Enst Müller, Alexander Pfänder, Bertrand Russell y otros. A través de ella dio a conocer el pensamiento alemán contemporáneo y ofreció tribuna a lo más novedoso del pensamiento y la literatura hispana. La revista publicó colaboraciones de destacados escritores y pensadores, tanto españoles como extranjeros, y abordó temas como la literatura, la filosofía, la historia y la cultura en general, su influencia se extendió más allá de España y su legado continúa siendo relevante en la actualidad.La Revista de Occidente fue un proyecto editorial emblemático que reflejó la visión cultural y intelectual de José Ortega y Gasset y su generación.
El 13 de septiembre de 1923 se instauró la dictadura de Primo de Rivera, hacia la cual Ortega mantendría una actitud inicialmente expectante pero luego crítica.
1924-1927: En 1924 publicó el fundamental artículo "Ni vitalismo ni racionalismo" en la Revista de Occidente, donde estableció las bases teóricas de su raciovitalismo, distinguiendo su posición tanto del vitalismo biologista como del racionalismo abstracto.
En 1925 publicó “La deshumanización del arte e ideas sobre la novela”, y “El Espectador -IV”. La primera obra analizaba las transformaciones del arte contemporáneo como expresión de la nueva sensibilidad del siglo XX. Ortega ejerció una influencia fundamental en los poetas de la Generación del 27. Su ensayo "La deshumanización del arte" (1925) se convirtió en una especie de manifiesto teórico-estético para esta generación poética. Los poetas del 27 utilizaron las mismas estrategias que propuso Ortega para situarse en un espacio privilegiado dentro del campo literario y para definirse de acuerdo con la línea de la modernidad artística.
En 1926 continuó con “El Espectador – V”, manteniendo su análisis crítico de la realidad contemporánea. La recuperación de Góngora por parte de la Generación del 27 también siguió los presupuestos orteguianos, ya que la desautomatización gongorina encajaba perfectamente con la desrealización expresiva a la que Ortega aludía en su "Deshumanización del arte". Además de la recuperación de Góngora y de la influencia del pensamiento de Ortega, la generación del 27 tuvo especial admiración por Juan Ramón Jiménez, sobre todo por su idea de la poesía pura.
En 1927 comenzó a publicar “La rebelión de las masas” en forma de artículos en El Sol. También publicó “El Espectador – VI”, “Espíritu de la letra” y “Mirabeau o el político”. Sus análisis sobre el comportamiento social de las masas que configuraban la sociedad contemporánea se estaban convirtiendo en una de sus contribuciones más influyentes.
1928: En agosto de 1928, Ortega realizó su segundo viaje a Argentina, permaneciendo hasta enero de 1929 y fortaleciendo sus vínculos con el mundo intelectual iberoamericano. En esta ocasión fue invitado por la Asociación "Amigos del Arte" para dictar el curso "Meditación de nuestro tiempo", donde reflexionó sobre el tiempo presente y la crisis de la modernidad. El curso se basó en cinco conferencias que pronunció en la Sociedad de Amigos del Arte de Buenos Aires. Expuso sus primeras reflexiones sobre lo que luego sería “La rebelión de las masas”.Estas conferencias se centraron en temas como la relación entre el individuo y su circunstancia, la crisis de la autoridad y la importancia de la perspectiva en la comprensión de la realidad. Ortega analizó la sociedad moderna y su impacto en la cultura y la política, y propuso una nueva forma de entender la realidad y el papel del individuo en ella.
Este segundo viaje estuvo marcado por la popularidad que Ortega había alcanzado entre el público argentino, pero también por cierta desconfianza en algunos círculos intelectuales del país hacia sus análisis sobre Argentina. No obstante, estas conferencias fueron fundamentales para el desarrollo de sus ideas sobre la sociología histórica y la teoría de las generaciones.
1929: En este año Ortega y Gasset publicó su obra “Kant”, donde desarrolló su interpretación crítica del filósofo alemán. También publicó su obra más famosa y de mayor repercusión internacional: "La rebelión de las masas". Inicialmente publicada como serie de artículos en El Sol a partir de 1927, esta obra presenta un análisis sociológico de la sociedad de masas moderna, su impacto en la cultura y la política y los peligros del predominio de las masas en la sociedad contemporánea.
El curso "¿Qué es filosofía?", empezó impartirse en febrero de 1929, representa uno de los episodios más significativos en la historia del pensamiento filosófico español. Este evento extraordinario marcó la primera ocasión en que un curso de filosofía pura se impartía fuera del ámbito universitario en España, convirtiéndose en un fenómeno social inesperado que demostró el hambre intelectual de la sociedad madrileña de la época.Marcó la ruptura definitiva de Ortega con la Dictadura de Primo de Rivera. Su oposición al régimen lo llevó a renunciar a su cátedra en la Universidad de Madrid, dedicándose desde entonces a dar clases en la Sala Rex y el Teatro Infanta Beatriz.
1930: Publica su obra “La misión de la Universidad”, donde expone su visión educativa, la función y el papel de la universidad en la sociedad moderna.Ortega argumenta que la universidad debe ser un lugar de cultivo de la inteligencia y la cultura, y que su misión principal es la formación de seres humanos cultos y capaces de pensar críticamente. Según Ortega, la universidad no debe limitarse a la transmisión de conocimientos técnicos o profesionales, sino que debe enfocarse en la formación integral de los estudiantes.Ortega destaca la importancia de la cultura en la formación de los individuos y argumenta que la universidad debe ser un lugar de cultivo de la cultura, de reflexión crítica y debate.
La obra sigue siendo relevante en la actualidad, ya que aborda temas fundamentales como la misión de la universidad, la importancia de la cultura y la relación entre universidad y sociedad.
1931: Con la llegada de la Segunda República en 1931, Ortega y Gasset el 10 de febrero de 1931 fundó junto con Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala la denominada "Agrupación al Servicio de la República" (ASR), movimiento político que tuvo por objetivos "movilizar a todos los españoles de oficio intelectual para que formen un copioso contingente de propagandistas y defensores de la República española" según su manifiesto fundacional publicado en el periódico “El Sol” el 10 de febrero de 1931, Segunda República Española que había sido proclamada el 14 de abril de 1931, así también tenía por objetivos promover la modernización y la democratización de España, abogar por la reforma política y social, fomentar la educación y la cultura, la participación ciudadana y la conciencia política entre los españoles. Muchos de sus miembros eran destacados intelectuales y escritores que contribuyeron a la vida cultural y política de España.
El primer objeto de la Agrupación al Servicio de la República fue pedir la convocatoria de unas elecciones a Cortes Constituyentes. Trece de sus miembros fueron elegidos diputados en las Cortes Constituyentes de 1931. De estos diputados podemos destacar las personalidades de José Ortega y Gasset, Justino de Ascárate, Alfonso García Valdecasas, Juan Diez del Moral o Bernardo Giner de los Ríos, entre otros. José Ortega y Gasset fue elegido diputado a las Cortes Constituyentes por la provincia de León y participó activamente en la vida política republicana, aunque pronto se desencantó con el rumbo de la República y adoptó una posición crítica hacia el desarrollo de los acontecimientos políticos y el 6 de diciembre de 1931 pronunció su célebre conferencia “Rectificación de la República”, y desilusionado, dimite, volviendo a la universidad en 1934.
En el debate de totalidad del proyecto de la Comisión de Constitución, celebrado entre los días 27 de agosto y 9 de septiembre de 1931, Ortega intervino como portavoz del grupo parlamentario de la Agrupación para decir que “nuestro grupo siente una alta estimación por el proyecto que esa Comisión ha redactado” (“hay en este proyecto auténtico pensamiento democrático, sentido de responsabilidad democrática”, añadió más adelante), pero advirtiendo a continuación que “esa tan certera Constitución ha sido mellada con unos cuantos cartuchos detonantes, introducidos arbitrariamente por el espíritu de propaganda o por la incontinencia del utopismo”, Entre esos “cartuchos detonantes” destacó dos, la forma como se había resuelto la cuestión regional (“Si la Constitución crea desde luego la organización de España en regiones, ya no será la España una, quien se encuentre frente a frente de dos o tres regiones indóciles, sino que serán las regiones entre sí quienes se enfrenten, pudiendo de esta suerte cernirse majestuoso sobre sus diferencias el Poder nacional, integral, estatal y único soberano. Contemplad la diferencia de una solución y de otra”) y la cuestión religiosa ( “el artículo donde la Constitución legisla sobre la Iglesia” le parece “de gran improcedencia”) propugnando en su lugar “que la Iglesia, en la Constitución, aparezca situada en una forma algo parecida a lo que los juristan llaman una Corporación de Derecho público que permita al Estado conservar jurisdicción sobre su temporalidad”). Por su parte, Ortega consideraba que el programa de reformas militares llevado a cabo por Azaña (revertido cuatro años después por Gil-Robles como ministro de la Guerra del bienio derechista) era lo más novedoso e importante llevado a cabo por la República, escribiendo al respecto en 1931: “Esta hazaña es la de Azaña”. Permaneció en el escaño durante un año, tras criticar públicamente el curso que la República tomaba en su célebre discurso conocido como “Rectificación de la República” de diciembre de 1931.
1932: Se retiró de la política activa y el 29 de octubre publicó el "Manifiesto disolviendo la Agrupación al Servicio de la República", explicando que la República estaba ya suficientemente consolidada. Publicó “Goethe desde dentro” y “Unas lecciones de metafísica”.
1933: Publicó su obra “En torno a Galileo”, continuando su reflexión sobre la historia de la ciencia y la filosofía.En ella, Ortega y Gasset reflexiona sobre la figura de Galileo Galilei como símbolo de la moderndiad, la crisis de la razón, y su contexto histórico, analizando la crisis cultural y científica de la época.Ortega y Gasset analiza la crisis de la razón y la ciencia en la modernidad, y cómo esta crisis se refleja en la figura de Galileo.Explora la relación entre la ciencia y la filosofía, y cómo la ciencia moderna se distancia de la filosofía clásica y destaca la importancia de la perspectiva histórica para entender la ciencia y la cultura.Critica la modernidad y su exceso de especialización, que lleva a la fragmentación del conocimiento. Y concluye que es necesaria una nueva cultura que integre la ciencia y la filosofía, y que permita una comprensión más profunda de la realidad y la búsqueda de una nueva forma de entender esta realidad.
1934: Publicó “El Espectador – VIII”, último de esta serie de ensayos."El Espectador" es una serie de ensayos que José Ortega y Gasset publicó en varios volúmenes entre 1916 y 1934. El octavo volumen, publicado en 1934, continúa con la reflexión filosófica y cultural que caracteriza a la obra.Ortega y Gasset analiza la cultura contemporánea, criticando la superficialidad y la falta de profundidad en la sociedad moderna.La obra incluye ensayos que abordan temas filosóficos, como la naturaleza de la realidad y la condición humana.
En esta obra Ortega y Gasset analiza la sociedad de masas y su impacto en la cultura y la individualidad.La obra concluye que es necesaria una nueva cultura que valore la profundidad y la reflexión, y que permita una comprensión más auténtica de la realidad. Sigue siendo relevante en la actualidad por su crítica a la cultura moderna y su defensa de la reflexión filosófica.
1935: Publicó “Historia como sistema”, obra fundamental de su pensamiento maduro donde desarrolló su concepto del hombre como ser histórico. Fue homenajeado por la Universidad de Madrid en reconocimiento a su contribución intelectual.
"Historia como sistema" es una obra de José Ortega y Gasset publicada en 1935. En ella, Ortega y Gasset desarrolla su filosofía de la historia, analiza la relación entre la historia y la vida humana. Sostiene que la historia es un sistema dinámico y en constante evolución, y que cada momento histórico está determinado por la interacción de múltiples factores.Considera que la vida humana es la realidad fundamental que debe ser estudiada por la filosofía y la historia.La obra destaca la importancia de la perspectiva histórica para entender la realidad humana y social.
Ortega y Gasset critica el historicismo, que considera que la historia es un proceso determinista y lineal.La obra critica al determinismo histsórico, defiende la libertad humana y la capacidad de los individuos para crear su propio destino.Sostiene que es necesaria una nueva filosofía de la historia que tenga en cuenta la complejidad y la dinámica de la vida humana.
1936: El 18 de julio estalló la Guerra Civil española. Ortega y Gasset se encontraba enfermo en la Residencia de Estudiantes cuando comenzó la contienda. Apenas tres días después del comienzo, se presentaron ante él varios miembros armados de la Asociación de Escritores Antifascistas, exigiéndole firmar un manifiesto contra el golpe de Estado y en favor del Gobierno republicano. Ortega se negó a recibirlos y fue su hija la que en una conversación con ellos-conversación que, como ella misma relató más tarde, llegó a ser muy tensa-, consiguió convencerlos de redactar otro texto muy corto y menos politizado y que, efectivamente, acabó siendo firmado por Ortega, junto con Gregorio Marañón, Ramón Pérez de Ayala y otros intelectuales. En su artículo En cuanto al pacifismo, escrito ya en el exilio, se refiere Ortega a este episodio..
La noche del 31 de agosto de 1936, Ortega y Gasset abandonó España gravemente enfermo, frustrado y decepcionado por el fracaso de la Segunda República, la polarización y la violencia, tras el estallido de la Guerra Civil Española. Su salida se produjo entre amenazas y acusaciones de contrarrevolucionario, lo que lo llevó a refugiarse inicialmente en la Residencia de Estudiantes.Acompañado por su familia y escoltado por milicianos socialistas afines a su hermano Eduardo Ortega y Gasset, importante líder republicano, entonces era Fiscal General de la República, y del médico y exministro Vicente Iranzo, y del embajador de Francia, Jean Herbette, pudo partir hacia Marsella desde el puerto de Alicante, adonde llegó sin un céntimo y aquejado de una fiebre contumaz.Su primer destino fue París, comenzando un exilio que duraría nueve (9) años.
Se exilió primero en París, luego en los Países Bajos y Buenos Aires, hasta que en 1942 fijó su residencia en Lisboa. Regresó a España en 1945 y residió (salvo viajes al extranjero, especialmente a Alemania) en Madrid.
El exilio de José Ortega y Gasset y su crítica a la situación imperante en España lo convirtieron en un importante referente intelectual y político para la intelectualidad española y europea que se oponía al fascismo y al autoritarismo del régimen de Franco.
1937: Continuó en París, donde añadió el "Prólogo para franceses" de 1937 a su obra “La rebelión de las masas”. El exilio parisino fue particularmente difícil, marcado por la incertidumbre sobre el futuro de España y su propia salud.En el "Prólogo para franceses", José Ortega y Gasset aclara y precisa el sentido de su obra, escrita originalmente en 1929. En este prólogo, destaca la actualidad y relevancia de los temas tratados en el libro, especialmente en el contexto de la Europa de entreguerras; enfatiza la importancia de comprender los fenómenos sociales y políticos de su época, en lugar de simplemente condenarlos o aprobarlos.
La obra sigue siendo relevante, según Ortega y Gasset, porque la masificación y la rebelión de las masas siguen siendo fenómenos importantes en la sociedad contemporánea.Ortega y Gasset defiende la libertad individual y la importancia de la minoría selecta en la sociedad, en contraposición a la tiranía de la masa.Ortega y Gasset se refiere a la situación política y social de Europa en la década de 1930, marcada por la ascensión de los totalitarismos y la crisis de la democracia liberal.El prólogo destaca la vigencia de la obra y su capacidad para iluminar los problemas contemporáneos. Ortega y Gasset ofrece una visión clara y concisa de los temas centrales de "La rebelión de las masas", y destaca la importancia de comprender y reflexionar sobre la sociedad contemporánea.
1938: Permaneció en París, manteniendo contactos con otros intelectuales exiliados y siguiendo con angustia el desarrollo de la guerra española.
En París, en 1938, José Ortega y Gasset mantuvo contacto con intelectuales destacados, entre ellos:Louise-Noëlle Malclès, bibliotecaria de la Sorbona y fiel amiga, en cuya casa se alojó Ortega y Gasset; doctor Teófilo Hernando, médico y amigo de Ortega y Gasset, quien lo acompañó a la clínica para ser intervenido quirúrgicamente; doctor Gosset, cirujano prestigioso del Hospital de la Pitié-Salpêtrière, quien operó a Ortega y Gasset; Gregorio Marañón, amigo y compatriota de Ortega y Gasset, quien convenció al doctor Gosset para que realizara la operación.
1939-1942: En agosto de 1939 se trasladó a Buenos Aires para su tercer y último viaje a Argentina, donde permanecería hasta 1942. Vivió en relativo aislamiento y con serias dificultades económicas, llegando incluso a aceptar charlas radiofónicas patrocinadas por una marca de cerveza. Publicó Ensimismamiento y alteración. El fin de la Guerra Civil española y la información sobre la violencia de la represión franquista que le transmitió su hijo Miguel influyeron en su decisión de prolongar el exilio.
Los actos de celebración por su llegada a Argentina resultaron ser un escenario donde se representaron los enfrentamientos y las heridas no cerradas que la Guerra Civil había abierto en la comunidad hispano-argentina. Este ambiente de sensibilidades políticamente exacerbadas condicionó enérgicamente la estancia de Ortega en Buenos Aires.Durante estos años argentinos, Ortega coincidió con otras importantes figuras del exilio español como Ramón Gómez de la Serna, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala. Pese a las dificultades, fue un período productivo desde el punto de vista intelectual, durante el cual trabajó en varias obras que se publicarían posteriormente.
Durante su tercer y último viaje a Argentina, José Ortega y Gasset trabajó en varias obras destacadas. Algunas de las obras y actividades que desarrolló durante este período incluyen: Conferencia "Meditación del pueblo joven”, dictada en la Universidad de La Plata, donde analizó la idiosincrasia del pueblo argentino y pronunció la famosa frase "¡Argentinos, a las cosas!". Curso "El hombre y la gente", dictado en la Asociación Amigos del Arte, donde exploró temas relacionados con la condición humana y la sociedad."Meditación de la criolla", un texto que se emitió por primera vez en Radio Splendid, donde reflexionó sobre la cultura y la identidad argentina. Conferencia sobre Juan Luis Vives, dictada en el aula magna del Colegio Nacional de Buenos Aires, donde analizó la vida y obra del filósofo español Juan Luis Vives. Curso "La razón histórica", dictado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde exploró la relación entre la razón y la historia. Serie de artículos "Del Imperio romano", publicados en el diario La Nación, donde reflexionó sobre la historia y la cultura romana y su relevancia para la sociedad moderna.
1940: Publicó “Ideas y creencias” y “La razón histórica” (Buenos Aires). Estas obras desarrollaban aspectos fundamentales de su filosofía madura, analizando las estructuras de la vida humana y la naturaleza histórica del hombre.
1941: Publicó “Estudios sobre el amor” e “Historia como sistema y del imperio romano”. La primera obra recogía sus reflexiones sobre el amor como fenómeno vital fundamental, mientras que la segunda desarrollaba su concepción de la historia como sistema de la vida humana.
La obra "Estudios sobre el amor" de José Ortega y Gasset es un conjunto de ensayos donde analiza el amor no como un mero deseo o impulso sexual, sino como un acto vital y profundo que refleja la condición íntima del alma humana. Ortega y Gasset distingue entre el deseo, que es pasivo y muere al ser satisfecho, y el amor, que es activo, eterno insatisfecho y promueve una relación en la que el amante sale de sí mismo para gravitar hacia el ser amado. Según Ortega y Gasset, el amor tiende al exclusivismo y la unicidad, a diferencia del instinto sexual que busca multiplicidad.El amor es un proceso continuo, que se prolonga y se intensifica en el tiempo, alimentándose del detalle y la cercanía vital con la persona amada. El amor es entendido como un movimiento psíquico de despliegue y unión, capaz de reflejar la esencia y elección más profunda de cada individuo.
1942-1945: En 1942, Ortega y Gasset se trasladó a Lisboa, Portugal, donde fijó su residencia en Storil y permaneció hasta 1945. La capital portuguesa le ofrecía un ambiente más tranquilo y neutral durante los años finales de la Segunda Guerra Mundial. En Lisboa publicó su “Teoría de Andalucía y otros ensayos” y “scribió buena parte de lo que se considera su obra póstuma: “Velázquez”, “Sobre la razón histórica”, “El Leibniz”, “El hombre y la gente” y “Epílogo”.
José Ortega y Gasset vivió un período de exilio en Lisboa en 1942, después de haber huido de España en 1936 debido a la Guerra Civil y su oposición al franquismo. Durante su exilio, primero estuvo en París, luego en los Países Bajos y Buenos Aires, y finalmente fijó residencia en Lisboa. Esta ciudad le ofreció un amparo discreto bajo la neutralidad de Portugal durante la Segunda Guerra Mundial, facilitándole correspondencia y visitas de amigos, además de una vecindad cercana a España sin regresar todavía.
En Lisboa, Ortega y Gasset impartió un curso de cinco sesiones en la Universidad de Lisboa en 1944, denominado "La razón histórica," cuyas lecciones reflejaron parte de su pensamiento filosófico más relevante.
El curso “La razón histórica” se centró en la idea de que la historia es un proceso racional y que el ser humano puede entender y explicar los eventos históricos mediante la razón. Ortega y Gasset argumenta que la razón hisstórica es una forma de entender la realidad humana y que es fundamental para la comprensión de la historia y la sociedad. Este curso refleja elementos clave de su pensamiento hacia el final de su vida, tales como la misión del intelectual, el filosofar como tarea vital y la crisis de la racionalidad lógica.
En Lisboa, Ortega y Gasset encontró un espacio de sosiego y serenidad en medio del conflicto mundial y su exilio, lo que le permitió centrarse en su obra y mantener viva su actividad intelectual. Durante esta etapa, escribió varios textos, incluidos prólogos y artículos, y se vinculó con intelectuales portugueses, lo que enriqueció su pensamiento y facilitó un intercambio cultural ibérico. Aunque su salud era frágil, esos años en Lisboa le permitieron mantener su labor intelectual unida a la realidad política y cultural de la época, antes de su regreso final a Madrid, donde vivió hasta su muerte en 1955.
En 2017 se publicó una edición crítica del curso, titulada “Ortega y Gasset en Lisboa: Traducao e enquadramento de La razón histórica (Curso de 1944), que incluye una introducción y notas de Margarida I. Almeida Amoedo, quien ha traducido y analizado el material manuscrito del curso lisboeta, proporcionando una reconstrucción histórica y filosófica del periodo de exilio de Ortega en la capital portuguesa, y evidenciando la importancia de esos textos inéditos o poco explorados para entender su pensamiento final.
1945: El 26 de agosto de 1945, Ortega regresó finalmente a Madrid después de un largo exilio (nueve años) provocado por la Guerra Civil Española. Su retorno se produjo entre negociaciones y concesiones, marcado por las severas condiciones que el régimen franquista impuso. La relación entre Ortega y Franco fue compleja. Se cuenta que Francisco Franco llegó a afirmar en los Consejos de Ministros que si Ortega volvía y no cumplía con las órdenes impuestas, "aparecerá cualquier día en una cuneta".
Ortega y Gasset mantuvo una postura crítica hacia el franquismo, aunque evitó confrontaciones directas que pudieran poner en riesgo su seguridad y su capacidad para influir en la cultura española. Su regreso se debió más a motivos personales y a su deseo de reconectar con su patria y la intelectualidad española que a una afinidad política con el régimen.
A pesar de estas dificultades, Ortega no pudo recuperar su cátedra de Metafísica, aunque al parecer consiguió cobrar sus sueldos atrasados. La imposibilidad de reintegrarse plenamente a la vida universitaria española lo llevó a buscar alternativas para continuar su labor docente e intelectual.
Durante su estancia en España, Ortega se centró en su trabajo intelectual, dictando conferencias y publicando obras que reflejaban su pensamiento filosófico y político. Sin embargo, su influencia en la España de la época estuvo limitada por la censura y la represión del régimen franquista.
La relación entre Ortega y Gasset y Franco ha sido objeto de debate entre historiadores y biógrafos. Algunos han interpretado ciertas acciones y omisiones de Ortega como un intento de acercamiento al régimen, mientras que otros ven en su regreso y en su actividad intelectual una forma de resistencia cultural y una búsqueda de espacios de libertad en un contexto de opresión.
1946-1947: En 1946 estableció residencia alternando entre Madrid y Lisboa. Su situación en la España franquista era ambivalente: por un lado, representaba cierta propaganda para el régimen por su prestigio intelectual; por otro, su pensamiento liberal no encajaba en la ideología oficial.
Posteriormente en 1947 continuó su actividad intelectual, aunque con limitaciones impuestas por el contexto político español.
1948: Ante la imposibilidad de regresar a la universidad, en 1948 José Ortega y Gasset junto con su discípulo Julián Marías fundó en Madrid el "Instituto de Humanidades". Esta institución privada le permitió promover las humanidades y la investigación en diversas áreas, como la filosofía, la literatura y la historia, e impartir lecciones a un público no universitario, manteniendo así su actividad docente fuera de los cauces oficiales, en un momento en que la universidad española estaba controlada por el régimen franquista.Este Instituto de Humanidades permitió revitalizar los estudios humanísticos en la España de posguerra.Su actividad incluyó cursos públicos y seminarios impartidos por pensadores eminentes.El Instituto de Humanidades se convirtió en un espacio de libertad intelectual en la España de la posguerra, donde Ortega pudo desarrollar sus últimas reflexiones filosóficas ante un auditorio selecto. Aunque el Instituto tuvo una vida corta, su legado continúa siendo relevante en la actualidad, y su modelo ha inspirado la creación de otros institutos y centros de investigación en España y América Latina.
1949: Fue invitado por primera vez a Estados Unidos para participar en el Bicentenario del Nacimiento de Goethe en Aspen, Colorado. También fue invitado a Hamburgo, lo que propició que dictase cursos y seminarios en Alemania. Estos reconocimientos internacionales contrastaban con las dificultades que encontraba en España.
1950: El Instituto de Humanidades fue clausurado. José Ortega y Gasset realizó un último viaje a Alemania, decepcionado ante las dificultades de su estancia en España. Pronunció conferencias en varios países europeos, donde recibía el crédito y las oportunidades de expresión que correspondían a su prestigio.
1951: En los últimos años de su vida, José Ortega y Gasset realizó varios viajes a Alemania, donde su obra era especialmente valorada. En 1951 fue nombrado Doctor Honoris Causa por las universidades de Marburgo y Glasgow, reconocimiento que cerraba simbólicamente el ciclo iniciado con sus viajes juveniles de formación a Alemania.
En 1951, José Ortega y Gasset recibió dos prestigiosos reconocimientos académicos que marcaron el reconocimiento internacional de su obra filosófica: los doctorados honoris causa otorgados por las universidades de Marburgo (Alemania) y Glasgow (Escocia). Estos galardones cobraron especial significado dada la compleja situación política de España bajo el régimen franquista y el propio exilio del filósofo.
El reconocimiento otorgado por la Universidad de Marburgo en agosto de 1951 posee una dimensión particularmente simbólica y emotiva. Marburgo había sido el lugar donde José Ortega y Gasset realizó sus estudios fundamentales entre 1906-1907 y nuevamente en 1911, bajo la tutela de los grandes maestros neokantianos Hermann Cohen y Paul Natorp. Esta universidad marcó profundamente su formación intelectual temprana, constituyéndose en lo que él mismo consideró su "segunda patria espiritual".
La ceremonia de agosto de 1951 representó un retorno triunfal del discípulo convertido en maestro. José Ortega y Gasset había superado ya las enseñanzas de sus antiguos profesores, desarrollando su propia filosofía de la razón vital e histórica, que trascendía el idealismo neokantiano que había aprendido en esos mismos pasillos cuarenta años antes. El reconocimiento de Marburgo simbolizaba, de alguna manera, la aceptación alemana de que el discípulo había logrado crear un pensamiento filosófico original y maduro.
Durante esta visita a Alemania, Ortega también participó en un congreso en Darmstadt sobre "El hombre y el espacio", donde se produjo su encuentro con Martin Heidegger. Este encuentro fue cordial, aunque ambos filósofos evitaron abordar las cuestiones controvertidas sobre las similitudes y diferencias de sus respectivos pensamientos filosóficos.
En junio de 1951, Ortega viajó a Glasgow para recibir el segundo doctorado honoris causa del año, otorgado por la Universidad de Glasgow, una de las más antiguas y prestigiosas de Escocia (fundada en 1451). Esta distinción reflejaba el reconocimiento británico a su contribución intelectual, particularmente en el ámbito de la filosofía política y social.
Durante su estancia en Londres, coincidiendo con la ceremonia de Glasgow, José Ortega y Gasset pronunció una conferencia sobre "La rebelión de las masas", su obra más conocida internacionalmente. Esta conferencia evidenciaba cómo sus ideas sobre la crisis de la democracia y el fenómeno de las masas mantenían plena vigencia en el contexto de la posguerra europea.
Estos reconocimientos académicos adquieren particular relevancia al situarlos en el contexto de la España franquista de 1951. Ortega, quien había regresado del exilio en 1945, no pudo recuperar su cátedra de Metafísica en la Universidad Central de Madrid debido a la hostilidad del régimen. Sin embargo, paradójicamente, mientras en su propio país se le marginaba académicamente, las universidades europeas más prestigiosas reconocían públicamente su valía intelectual.
El año 1951 marcó también un período de intensa actividad internacional para Ortega. Además de los doctorados honoris causa, participó en conferencias en Alemania, Suiza e Inglaterra, y estableció su residencia temporal en Múnich. Esta proyección internacional contrastaba dramáticamente con las limitaciones que enfrentaba en España, donde el Instituto de Humanidades que había fundado en 1948 fue clausurado en 1950.
Los doctorados honoris causa de Marburgo y Glasgow representaron el reconocimiento internacional definitivo de José Ortega y Gasset como una de las figuras filosóficas más importantes del siglo XX. El de Marburgo simbolizaba la superación intelectual del neokantismo de sus maestros Cohen y Natorp, mientras que el de Glasgow representaba el reconocimiento del mundo anglosajón a su contribución al pensamiento político y social moderno.
Estos honores académicos llegaron en los últimos años productivos de José Ortega y Gasset y le permitieron consolidar su reputación internacional en un momento en que su influencia en España se veía severamente restringida por las circunstancias políticas.En definitiva, los doctorados honoris causa de Marburgo y Glasgow en 1951 constituyeron no solo el reconocimiento académico a una obra filosófica excepcional, sino también un gesto de apoyo internacional a un intelectual que, paradójicamente, era profeta en tierra ajena mientras enfrentaba el ostracismo en su propio país.
1952: Continuó alternando su residencia entre Madrid y el extranjero, manteniendo una agenda de conferencias y contactos intelectuales.
1953: El 22 de mayo se jubiló oficialmente como catedrático. Sin embargo, su actividad intelectual continuó siendo intensa, preparando conferencias y escribiendo.
1954: Mantuvo su actividad intelectual, aunque su salud comenzaba a deteriorarse significativamente.Este período de su vida estuvo marcado por problemas de salud que afectaron su capacidad para trabajar y continuar con su producción intelectual.En 1936, Ortega y Gasset sufrió un accidente que le provocó una lesión en el brazo, la cual nunca sanó completamente y le causó dolor y limitaciones físicas. En sus últimos años, esta lesión crónica se agravó.Ortega y Gasset también padecía problemas cardíacos que se intensificaron en esta época.Debido a su mala salud, Ortega y Gasset se vio obligado a reducir su actividad intelectual y pública.A pesar de sus problemas de salud, Ortega y Gasset continuó trabajando en sus proyectos intelectuales, aunque a un ritmo más lento.
1955: Regresó definitivamente a España. Durante el verano su salud se quebró de manera definitiva, siendo diagnosticado en septiembre de un avanzado cáncer de estómago e hígado. El 18 de octubre de 1955, a las 11:15 de la mañana, falleció en su domicilio del número 28 de la calle Monte Esquinza, Madrid.
En torno a su muerte se desarrollaron rumores sobre su vuelta al catolicismo, pero la reconstrucción histórica solo permite asegurar que, en estado de coma, su mujer llamó a un sacerdote para que asistiera a sus momentos finales. Sus restos fueron inhumados en el cementerio católico de San Isidro de Madrid.
Su muerte marcó el fin de una de las trayectorias intelectuales más ricas y complejas de la España contemporánea. Según su nieto Andrés Ortega Klein, las versiones sobre una supuesta reconciliación final con la Iglesia católica son "un bulo propagado por la prensa nacional-católica".
La muerte de José Ortega y Gasset fue un evento significativo que generó una gran movilización estudiantil y un sentido de solidaridad entre los intelectuales y estudiantes que lo admiraban. A pesar de ser una figura despreciada por el régimen de Francisco Franco, José Ortega y Gasset fue reconocido por sus colegas y estudiantes como un pensador influyente y un defensor de la educación y la cultura.
El funeral de José Ortega y Gasset se convirtió en una manifestación silenciosa de disidencia contra el régimen de Franco. Las calles alrededor de la universidad estaban llenas de actividad, y la presencia de estudiantes y colegas de Ortega y Gasset reflejaba el impacto que había tenido en sus vidas y en la sociedad española.
La influencia intelectual de Ortega y Gasset se extendió mucho más allá de su obra escrita a través de la Escuela de Madrid, que fundó a partir de 1910. Esta escuela se articuló a través de la coordinación espiritual de varias personas vinculadas a Ortega en centros editoriales que había fundado o asesoraba. Entre sus discípulos más destacados se encuentra Julián Marías, quien continuó y desarrolló muchos aspectos del pensamiento orteguiano.La Escuela de Madrid se caracterizó por su apertura al pensamiento europeo contemporáneo y por el intento de crear una filosofía genuinamente española pero de alcance universal. Esta labor de mediación cultural resultó fundamental para la modernización intelectual de España durante la primera mitad del siglo XX.
1978: En 1978, la hija de José Ortega y Gasset, Soledad Ortega Spottorno, creó la Fundación José Ortega y Gasset. Esta fundación privada, con sede en Madrid, tiene como propósito difundir la educación, la cultura y la investigación, en áreas como ciencias sociales, humandiades y ciencias de la salud, manteniendo vivo el legado intelectual del filósofo.
La fundación lleva a cabo diversas actividades, incluyendo investigación, formación de postgrado, cursos de español para extranjeros, conferencias, seminarios y exposiciones. También cuenta con una biblioteca y archivo declarados Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid.
2010: En 2010, la Fundación José Ortega y Gasset se fusionó con la Fundación Gregorio Marañón, dando lugar a la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón. Esta institución mantiene, preserva y difunde el legado intelectual de ambos pensadores y continúa trabajando en la promoción de la educación y la cultura.
La fundación busca crear un espacio de pensamiento plural e independiente donde se puedan debatir y analizar los desafíos actuales de la sociedad.Entre las actividades que realiza figuran: La Fundación Ortega-Marañón ofrece programas de formación de posgrado a través de su Instituto Universitario de Investigación, realiza investigación aplicada en áreas como la salud, la educación y la cooperación al desarrollo, publica ensayos, tesis doctorales y estudios, y organiza congresos, seminarios y exposiciones.
CONCLUSIÓN DE LA LÍNEA TEMPORAL
La línea temporal de José Ortega y Gasset revela una trayectoria intelectual de extraordinaria riqueza y complejidad, marcada por una constante evolución filosófica y una profunda implicación en los problemas de su tiempo.
Desde sus años de formación neokantiana en Marburgo hasta el desarrollo del raciovitalismo y la razón histórica, Ortega construyó un sistema filosófico original que intentaba responder a los desafíos de la modernidad europea.
Su vida atraviesa momentos cruciales de la historia española y europea: la crisis del 98, la Primera Guerra Mundial, la Segunda República, la Guerra Civil y la posterior dictadura de Francisco Franco. En cada uno de estos momentos, Ortega supo mantener una posición intelectual independiente, comprometida con la modernización cultural de España pero al mismo tiempo crítica con los extremismos políticos.
El exilio de nueve años (1936-1945), marcado por la adversidad y la reflexión profunda, no supuso una ruptura en su producción intelectual, sino más bien una profundización en sus reflexiones sobre la historia, Europa y la condición humana. Durante su exilio, vivió en Francia, Portugal y Argentina, donde continuó su labor intelectual y filosófica, manteniendo una perspectiva crítica y analítica sobre los acontecimientos que estaban ocurriendo en su país, América Latina y en el mundo. El exilio le dio la oportunidad para interactuar con intelectuales y pensadores de diferentes países, lo que enriqueció su pensamiento y su obra.
Su regreso a España en 1945 y la fundación del Instituto de Humanidades demuestran su voluntad inquebrantable de continuar su labor educativa y cultural hasta el final de sus días.
La obra de Ortega y Gasset trasciende las fronteras nacionales y temporales, constituyendo una aportación fundamental al pensamiento filosófico del siglo XX y sus proyecciones en el siglo XXI. Su perspectivismo, su teoría de la razón vital y sus análisis de la sociedad de masas siguen siendo referentes ineludibles para comprender los desafíos de la modernidad.
La línea temporal de su vida muestra cómo un intelectual comprometido puede contribuir decisivamente a la transformación cultural de su época, manteniendo siempre la independencia crítica y la vocación universalista que caracterizan al auténtico filósofo español José Ortega y Gasset.
Finalmente quiero expresar mi agradecimiento especial a las inteligencias artificiales Perplexity, ChatGPT, Gemini y Meta por la ayuda proporcionada a través de sus rigurosas investigaciones y selecciones, aparte de los diversos autores que analizaron, valoraron y criticaron el pensamiento de José Ortega y Gasset.
Lima, 27 de enero de 2026