Artículos periodísticos y de investigación

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19 de abril de 2026

EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS”. (Parte IV, final)

(Parte IV, final)


EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS”



Escribe: 

Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

ELECCIONES GENERALES DEL 2026 EN EL PERÚ

En el Perú del año 2026 fue notorio la atomización de candidaturas, con 36 fórmulas presidenciales y 36 partidos políticos participantes. Resultado: acusaciones de manipulación y presunto fraude, irregularidades en el proceso electoral, cuestionamientos al jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, solicitudes pidiendo la anulación de las elecciones y la convocatoria a nuevas elecciones, más de 1,200 cédulas de votación encontradas en cuatro cajas  arrojadas a la basura en un distrito de la capital de la República. 

El Jurado Nacional de Elecciones, a través de su Procurador Público, formalizó denuncia penal formal ante la Fiscalía de la Nación contra Piero Corvetto Salinas, más los tres Gerentes de la ONPE, (Gerente de Organización Electoral, Administración y Gestión Electoral ) y el representante legal de la empresa GALAGA S.A.C., por graves incidencias operativas  e irregularidades registradas durante las elecciones generales  del 12 de abril de 2026, las cuales derivaron en la imposibilidad de sufragar para más de 50,000 ciudadanos en la ciudad de Lima. Los cargos incluyen los presuntos delitos de Atentado contra el Derecho de Sufragio, Omisión de Actos Funcionales y Obstaculización del Acto Electoral.

La causa principal de la denuncia radicó en la falta de entrega de material electoral en 13 locales de votación, el impedimento de instalación de 187 mesas de sufragio, afectando de manera concreta y directa a 55,261 ciudadanos. A esto se suma la inoperatividad de la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio en zonas como Callao y Ancón.

Esta crisis institucional del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), ocasionó la pérdida de confianza por parte de la ciudadanía, porque la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no había cumplido su compromiso de gestionar el material electoral a tiempo, incurrió en negligencia funcional punible en la custodia del material electoral en Lima y otras ciudades, observó retraso excesivo en la instalación de las mesas de sufragio en seis (6) distritos de la capital de la República, afectando a más de 70 locales de votación, lo que originó largas colas y malestar ciudadano, por lo que el JNE tuvo que extgender el proceso eleccionario para los afectados realizándose el día 13 de abril de 2026.


Algunos ciudadanos, comentaristas políticos, congresistas, candidatos presidenciales y líderes de partidos políticos opinaron sobre un posible “pacto mafioso” de querer realizar un “anforazo”, un “inminente fraude”  y sobre “un presunto favorecimiento a opciones de izquierda radical”. 

E inclusive solicitaron la destitución del jefe de la ONPE  y demandaron la “insurgencia civil”, la “anulación de las elecciones” y la convocatoria de “nuevas elecciones”, por cuanto el proceso electoral nacional “ya está manchado” , “deslegitimizado” y “no ha sido una elección normal”. También se perdieron 8 actas de 2 mesas de sufragio de una institución educativa ubicada en la avenida Gran Chimú, etc., etc.


Mientras las investigaciones de un supuesto fraude electoral se realizan, a cargo de las autoridades competentes, concluimos el presente artículo periodístico con la esperanza que el nuevo Congreso de la República de Perú realice y apruebe las reformas profundas a la legislación electoral vigente para evitar en las próximas elecciones más división de la sociedad peruana. 


¿QUÉ SE PUEDE HACER?


“En el Perú, nunca más Divide y Reinarás”, es un llamado a la conciencia electoral estratégica de la mayoría nacional: el electorado debe votar con un fin útil y concentrado para que el cambio sea real y no se perpetúe el control de las élites políticas y empresariales mediante la división. Es una reacción al hartazgo ciudadano por la crisis integral y permanente del país.


La aplicación de la actual legislación electoral en el Perú, ha traido como resultado: fragmentación del electorado, proliferación de nuevos “partidos” débiles y personalistas, discursos polarizantes, desconfianza institucional, votación electoral compleja y cuestionamientos al proceso electoral por múltiples deficiencias e irregularidades y por la subvención económica del Estado para la publicidad de los partidos políticos.


“En el Perú,Nunca más, Divide y Reinarás”, es un llamado a la articulación social y política. Implica pasar de una democracia fragmentada, conflicitiva, caótica y de confrontación de minorías a una democracia de deliberación, consenso y construcción de mayorías ciudadanas en aras del bien común. Implica rechazar el uso de la polarización como herramienta de control. En lugar de alimentar el conflicto para reinar sobre las cenizas, se propone una unidad basada en instituciones y partidos políticos fuertes, con la moral en alto, bien organizados, creibles y fieles intérpretes de las necesidades de la población.La estabilidad y gobernabilidad del Perú solo será posible si se superan las líneas de fractura (Lima vs. Provincias, Izquierda vs. Derecha, etc.) para establecer una agenda común de desarrollo basada en la unidad, el diálogo, el consenso y el bien común.


"En el Perú, Nunca Más Divide y Reinarás” se refiere a la necesidad de superar la división y trabajar juntos para construir un Perú más justo y equitativo. Esto requiere unión y diálogo, inclusión y equidad, inflexible política de moralización de los poderes del Estado y de los partidos políticos, transparencia y rendición de cuentas a la población. Es el reconocimiento de que una nación dividida no es "reinada" por nadie, sino que simplemente se vuelve ingobernable para todos.


No significa eliminar las diferencias —porque son naturales en una sociedad democrática y civilizada—, sino evitar que esas diferencias sean manipuladas y desorientadas por grupos económicos, por encuestas mal elaboradas que son difundidas mediante la concentración de medios de comunicación y redes sociales.

Los ciudadanos deben participar en la consolidación del sistema democrático y exigir a sus máximas autoridades que trabajen por el bien común, que fomenten el diálogo y la tolerancia entre diferentes grupos y perspectivas, que promuevan la inclusión y la equidad en la sociedad, que efectúen una reingeniería política y una reforma profunda del sistema electoral vigente para  desmercantilizar los procesos electorales, dinamizarlas, evitar la dispersión del voto y reconstruir la institucionalidad. 


El Perú necesita ahora más que nunca de unidad nacional, unidad para erradicar las estrategias de odio, miedo y racismo que dividen a las regiones o etnias. El país requiere mucho de la promoción de consensos entre regiones, culturas y clases sociales para asegurar mejores niveles de vida, cultura y bienestar general.

También es necesario valorar la diversidad del Perú sin convertirla en conflicto, impulsar la formación de grandes partidos políticos y coaliciones sólidas en lugar de partidos fragmentados con dueños propios.


REFLEXIÓN FINAL


La división es un obstáculo principal para el desarrollo del Perú. Algunos ejemplos de cómo la división ha afectado al país incluyen la polarización política, la proliferación de partidos que conlleva la dispersión de votos en los procesos electorales, la desigualdad económica y los conflictos sociales.


La dispersión del voto ciudadano en pequeñas organizaciones políticas conduce a la fragmentación y polarización, a la desvalorización y pérdida de utilidad del voto ciudadano, hecho que conduce a dificultar la toma de decisiones,  a postergar el logro del consenso para el bien común y a implementar políticas con visión de futuro.


El discurso político que enfrenta a ricos y pobres solo mantiene e incrementa la desigualdad social, económica y política, consolida el “pacto mafioso” de partidos aventureros y mercantilistas y frustra la oportunidad y posibilidad de satisfacer las necesidades de las mayorías nacionales.


La división y lucha de clases solo genera conflictos sociales, movilizaciones  y protestas callejeras que terminan ahuyendando las inversiones nacionales y extranjeras, afectando la estabilidad  política y la gobernabilidad del Perú.


“En el Perú, nunca más divide y reinarás” es una máxima política‑electoral que busca romper el ciclo de fragmentación política e institucional y erradicar la atomización del voto, para que desde el poder se discuta proyectos y planes de gobierno entre partidos políticos grandes, fuertes y con sólida organización y doctrina,  no entre micro‑caudillos, no entre dueños de partidos con poder económico y no entre bancadas del Congreso que buscan apoyo para la aprobación de proyectos de ley con la “repartija” de algunos ministerios.


Tarea de los ciudadanos es mantenerse unidos, propositivos y vigilantes por un Perú mejor, superar la división y avanzar hacia el futuro.


Fuente consultada:


Wikipedia, la enciclopedia libre/ La crisis postelectoral de Perú de 2026.

Inteligencias artificiales: Perplexity, Grok, ChatGPT, Gemini y Meta.

Lima, 19 de abril de 2026.

 

 

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18 de abril de 2026

EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, NUNCA MÁS "DIVIDE Y REINARÁS" (Parte III)

(Parte III)


EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, NUNCA MÁS "DIVIDE Y REINARÁS"




Escribe:


Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

La máxima histórica “divide y vencerás/reinarás” se aplica ampliamente en la región. Se refiere a la fragmentación deliberada o estructural de oposiciones, electorados, movimientos sociales o bloques regionales para que un actor (gobierno, élite, potencia externa o partido dominante) mantenga o consolide el poder con menos resistencia. En América Latina y el Caribe, esto se manifiesta en alta fragmentación partidaria, polarización inducida, personalismo extremo y tácticas de “voto útil” o antivotos.

En otras palabras, esta máxima se usa para analizar cómo poderes externos o élites locales han buscado fragmentar la unidad política y social de la región para mantener fácilmente el control y la dominación.

No existe una lista oficial de países de América Latina y el Caribe donde “impera” abiertamente la máxima “divide y reinarás”, porque esa lógica tiende a operar de forma estructural y discreta (mediante polarización, fragmentación regional, control de élites, etc.), más que como doctrina declarada de Estado.

En el contexto latinoamericano y caribeño, esta máxima se ve sobre todo en gobiernos que profundizan la polarización político‑ideológica (izquierda/derecha, sectores identitarios) para erosionar la capacidad de organización de la oposición y de los movimientos sociales. Políticas que alimentan divisiones geográficas, étnicas o socioeconómicas (por ejemplo, el norte‑sur, costa‑sierra, urbano‑rural) para evitar que emerjan bloques de poder alternativos.

América Latina tiene uno de los niveles más altos de multipartidismo extremo y volatilidad electoral del mundo. Esto genera Congresos hiper-fragmentados donde los presidentes rara vez tienen mayorías, lo que obliga a pactos inestables, “repartijas” y facilita vacancias o bloqueos (como en Perú).

Según IDEA Internacional y analistas, la “fragmentación brutal” es uno de los mayores problemas regionales: dificulta gobernabilidad en sistemas presidenciales, premia personalismos y castiga la consolidación de bloques fuertes.

Aunque no hay una “lista canónica”, estudios recientes sobre democracia y gobernanza señalan que estas dinámicas son especialmente marcadas en diversos países de América Latina y el Caribe.

Brasil

Fuerte polarización izquierda/derecha, uso de narrativas identitarias y regionales para fragmentar el terreno político. La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Brasil a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la dictadura militar (1964-1985), donde el régimen utilizó la división y la represión para mantenerse en el poder. La guerra entre Brasil y Argentina (1825-1828) es un ejemplo de cómo la estrategia de "Divide y reinarás" se utilizó para mantener el poder y controlar los territorios. Getulio Vargas utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantenerse en el poder durante su dictadura (1930-1945).

El sistema proporcional abierto genera decenas de partidos en el Congreso (más de 20 representados). Jair Mesías Bolsonaro  y Luiz Inácio Lula da Silva explotaron divisiones (petistas vs. antipetistas). 

México

Violencia territorial y fragmentación de los partidos, con sectores del Estado que aprovechan divisiones entre grupos armados y sociales. La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en México a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar los territorios y la oposición. 

Un ejemplo claro es la conquista española, donde Hernán Cortés utilizó la división entre los pueblos indígenas para conquistar el Imperio Azteca. La guerra de independencia de México (1810-1821) es un ejemplo de cómo la estrategia de "Divide y reinarás" se utilizó para mantener el poder y controlar la oposición. El régimen de Porfirio Díaz (1876-1911) es también otro ejemplo de cómo la estrategia de "Divide y reinarás" se utilizó para mantenerse en el poder durante más de 30 años.

Colombia

División entre sectores urbanos/liberales y rurales/conservadores, además de guerra interna que históricamente se ha gestionado dividiendo actores insurgentes y comunidades. La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Colombia a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época de la Violencia (1946-1964), donde la rivalidad entre liberales y conservadores se utilizó para justificar la represión y el control. El Frente Nacional: El pacto entre liberales y conservadores (1958-1974) se utilizó para mantener el poder y excluir a otras fuerzas políticas. El gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para debilitar a las FARC y mantener el control.

En elecciones recientes/2026, decenas de precandidaturas (hasta 90+ comités). Fragmentación favorece outsiders o polarización Petro vs. anti-Petro.

Argentina

Polarización profunda entre alianzas “pro” y “anti‑kirchnerismo”, con uso de narrativas morales para dividir a la clase media y al campo.

La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Argentina a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época del régimen militar (1976-1983), donde el régimen utilizó la división y la represión para controlar la oposición y mantenerse en el poder. El movimiento peronista ha sido acusado de utilizar la estrategia de "Divide y Reinarás" para mantener el poder y controlar la oposición. La crisis económica y política de 2001 se vio agravada por la división y la falta de unidad en la oposición. Históricamente peronismo vs. antiperonismo; Javier Gerardo Milei (período 2023-2027) enfrentó fragmentación en el Congreso.

Venezuela

La lógica de “divide y reinarás” (divide et impera) también resulta clave para entender muchos procesos políticos en Venezuela, especialmente desde finales del siglo XX con la llamada Revolución Bolivariana.

Desde la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999, Venezuela ha experimentado una profunda polarización política y social. El país se configuró en dos grandes bloques,“Chavismo” (oficialismo) y Oposición.Esta división llegó a partir incluso a familias y comunidades en dos mitades enfrentadas  Esta fragmentación dificultó consensos y favoreció el control político.

El liderazgo chavista utilizó un discurso basado en antagonismos “Pueblo” vs. “oligarquía”, “Patriotas” vs. “enemigos internos”.Estudios sobre el discurso de Chávez muestran que esta estrategia reforzaba la identidad del grupo propio y deslegitimaba al adversario. Esto es una forma clásica de “divide y reinarás”: crear bandos irreconciliables.

El sistema político venezolano ha tendido a fragmentar a la oposición,incentivar divisiones internas y aprovechar boicots o abstenciones electorales. Por ejemplo, en elecciones donde la oposición se dividió o no participó, el oficialismo logró amplias victorias .

Con el chavismo, se produjo un cambio de élites y concentración del poder, debilitando a actores tradicionales y creando nuevos grupos alineados al proyecto político. Además, el sistema ha sido 

En Venezuela, “divide y reinarás” no es solo una táctica puntual, sino que se ha convertido en una dinámica estructural del poder: polariza a la sociedad,debilita alternativas políticas y refuerza el control del Estado. El resultado es un país donde la confrontación permanente sustituye al consenso, y donde la unidad social —clave para una democracia sólida— se vuelve difícil de reconstruir.

El régimen autoritario de Nicolás Maduro ha intentado desarticular y dividir a la oposición, crear conflictos internos, efectuar campañas de desconfianza para debilitar y controlar la oposición y mantenerse en el poder. La estrategia de "Divide y Reinarás" ha llevado a un deterioro democrático en Venezuela, con una creciente represión y violación de los derechos humanos.

Nicaragua

Nicaragua ha sido escenario de la estrategia "Divide y Reinarás" a lo largo de su historia. Un ejemplo claro es el pacto entre el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1999, que les permitió repartirse el poder en las principales entidades del Estado y debilitar a la oposición.

En 2006, Daniel Ortega reformó la Constitución política para bajar la exigencia electoral y ganar en primera vuelta con solo el 38% de los votos. La estrategia de "Divide y Reinarás" ha llevado al régimen de ser criticado por su autoritarismo y represión a la oposición. Las protestas en 2018 fueron reprimidas con violencia, lo que generó condenas internacionales. Nicaragua ha sido objeto de sanciones económicas y políticas por parte de la comunidad internacional.

Haití

En Haití y República Dominicana se observan narrativas nacionalistas y racializadas que ahondan la brecha entre ambos países y sus poblaciones.

La estrategia de "Divide y Reinarás" ha sido utilizada en Haití a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época de la colonización francesa (1625-1804), donde los colonizadores utilizaron la división entre los esclavos y la población indígena para mantener el control. La dictadura de François Duvalier (1957-1971) y su hijo Jean-Claude Duvalier (1971-1986) utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para reprimir a la oposición y mantener el control. La intervención estadounidense en Haití (1915-1934) y (1994-1995) se utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantener el control y la estabilidad en el país.

República Dominicana

La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en la República Dominicana a lo largo de su historia. Un ejemplo claro es la época de la dictadura de Rafael Trujillo (1930-1961), donde el régimen utilizó la división y la represión para mantenerse en el poder.La intervención estadounidense en la República Dominicana (1916-1924) y (1965-1966) se utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantener el control y la estabilidad en el país. El Gobierno de Balaguer*: El gobierno de Joaquín Balaguer (1966-1978) y (1986-1996) utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantener el control y la estabilidad en el país.

Chile

En el caso de Chile, este principio no se presenta como una política explícita, pero sí puede observarse en distintos momentos históricos y dinámicas políticas.Durante el periodo previo al Golpe de Estado en Chile de 1973, el país vivió una fuerte división ideológica entre izquierda, centro y derecha. Las tensiones fueron utilizadas por diversos actores para consolidar apoyos, debilitando la cohesión social.

Bajo el gobierno de Augusto Pinochet (1973–1990), se aplicaron estrategias que fragmentaron a la oposición política: persecución selectiva, censura y debilitamiento de organizaciones sociales. Esto redujo la capacidad de resistencia colectiva.

En la etapa democrática, especialmente en las últimas décadas, ha surgido una alta fragmentación de partidos y movimientos. Esto puede generar dificultades para formar mayorías sólidas, conflictos internos en coaliciones y espacios para liderazgos que capitalizan divisiones.El estallido social en Chile de 2019 evidenció profundas brechas sociales (económicas, territoriales, generacionales). Algunos sectores políticos han sido acusados de acentuar estas diferencias para fortalecer su base de apoyo.

“Divide y reinarás” en Chile no es una doctrina oficial, pero sí una dinámica recurrente en contextos de disputa por el poder. Cuando la sociedad se fragmenta —ya sea por ideología, desigualdad o identidad—, se vuelve más vulnerable a estrategias que priorizan el control sobre el consenso.

La fragmentación post-estallido social; Gabriel Boric Font (período presidencial: 2022-marzo-2026) del Partido Frente Amplio, gobernó con Congreso dividido. Reciente giro a la derecha con José Antonio Kast Rist (período gubernamental:2026.2030) en contexto polarizado.

Ecuador

En Ecuador "divide y reinarás" no es solo una frase retórica, describe un patrón real de regionalismo, fragmentación étnica/social y tácticas de poder que ha dificultado la construcción de un Estado fuerte y unificado. Se usa tanto como crítica a gobiernos de turno (izquierda o derecha) como explicación estructural de la inestabilidad política del país. El regionalismo sigue vivo, aunque a veces se mitiga con identidades nacionales más inclusivas.

Ecuador es un país geográficamente fragmentado (Andes, Costa, Amazonía), lo que ha alimentado un regionalismo fuerte desde la independencia en 1830.La rivalidad entre Quito (Sierra) y Guayaquil (Costa) ha marcado la política: disputas por la capital, el poder económico (exportaciones costeñas vs. influencia serrana) y choques culturales. Esto generó inestabilidad crónica con golpes, caudillismo y autoritarismo.Durante la colonia española, las divisiones administrativas (entre virreinatos de Nueva Granada y Perú) ya sembraron rivalidades que se prolongaron después de la independencia. Líderes y élites explotaron estas grietas para controlar el poder débil del nuevo Estado.


En 2025, durante protestas por el aumento de combustibles (eliminación de subsidios al diésel), el gobierno de Daniel Noboa fue acusado de aplicar esta estrategia: desplazar culpas, negociar selectivamente o polarizar para mantener control mientras avanzaba agenda económica. 


Conquista inca y española: Divisiones internas entre pueblos indígenas (ayuda de algunos grupos a Pizarro contra los incas) facilitaron la dominación. Independencia y "Patria Boba": Luchas intestinas permitieron la reconquista española temporal. Siglo XX-XXI: CIA y poderes externos acusados de infiltrar y dividir partidos de izquierda; o élites usando regionalismo y personalismo.

Bolivia

La máxima "divide y vencerás"  ha sido una constante en la historia de Bolivia, manifestándose tanto en su configuración interna como en las presiones geopolíticas externas que han moldeado su territorio actual.Desde la época de la colonia, el control de las poblaciones indígenas se basó en fragmentar las estructuras de poder local para evitar alzamientos masivos.Tras la independencia, la creación de Bolivia como una entidad separada de las Provincias Unidas del Río de la Plata y del Bajo Perú fue vista por algunos historiadores como una aplicación de esta lógica por parte de las élites locales y potencias extranjeras para evitar el surgimiento de una potencia regional demasiado grande en el corazón de Sudamérica.

La Guerra del Pacífico (1879): La inestabilidad política en La Paz y la falta de cohesión entre los caudillos militares de la época facilitaron la ocupación chilena del Litoral. La falta de un frente interno sólido permitió que los intereses comerciales extranjeros operaran con ventaja.El Acre y el Chaco: En ambos conflictos, la lejanía del Estado central y las divisiones sobre cómo administrar las fronteras permitieron que Brasil y Paraguay, aprovecharan la debilidad institucional boliviana.

Actualmente, el uso de narrativas que enfrentan a "cambas" contra "kollas" o "indígenas" contra "clases medias" suele ser una estrategia electoral. Dividir al electorado en bloques identitarios rígidos permite a las élites políticas asegurar sus bases sin necesidad de buscar consensos nacionales.

En Bolivia, mientras la fragmentación geográfica y social sea explotada por intereses particulares (ya sean políticos internos o intereses extractivos externos), la consolidación de un proyecto nacional cohesionado seguirá siendo el mayor desafío del país.

Perú

La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Perú a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época de la conquista española (1532-1572), donde los conquistadores utilizaron la división entre los pueblos indígenas para conquistar el Imperio Inca .El gobierno de Augusto B. Leguía (1919-1930) y el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) utilizaron la estrategia de "Divide y reinarás" para mantenerse en el poder y controlar la oposición.


La estrategia de "Divide y reinarás" ha llevado a un deterioro democrático en Perú, con una creciente inestabilidad política y violación de los derechos humanos, con altos niveles de pobreza, desigualdad de ingresos, corrupción, impunidad, falta de transparencia y deterioro democrático.


En el Perú, después de los últimos diez años en que se efectuaron la vacancia de ocho (8) presidentes de la República, llegamos a las elecciones generales del 12 de abril de 2026. En estas elecciones se observó el fenómeno de la fragmentación política, la atomización de candidaturas y la dispersión del voto, con 36 fórmulas presidenciales y 36 partidos políticos participantes (récord histórico en los procesos electorales del Perú), que ha generado acusaciones y denuncias formales por la serie de irregularidades observadas durante el proceso electoral.


Fuente consultada:

Wikipedia, la enciclopedia libre.

Inteligencias artificiales: Perplexity, Grok, ChatGPT, Gemini y Meta.

Lima, 18 de abril de 2026.

 

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17 de abril de 2026

EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS” (Parte II)

 

(Parte II)


EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS”



Escribe: 

Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

Origen Estratégico

"Divide y Reinarás" alude a tácticas coloniales y neoliberales usadas en Perú para dividir a los verdaderos y grandes partidos políticos democráticos, para desprestigiar la verdadera política como ciencia de buen gobierno, para desprestigiar a la democracia y a las aspiraciones de la población a una vida mejor, digna y justa.

Realizado las elecciones generales del 12 y 13 de abril de 2026, en muchos medios de comunicación y redes sociales se viene criticando cómo el exceso de partidos personalistas (caudillismo) y alianzas débiles fragmentó el voto, beneficiando a bloques conservadores y a mini-partidos de escasa reputación moral.Ninguno de los dos partidos políticos que pasarán a la segunda vuelta alcanzaron en la primera vuelta ni siquiera el 20 % de los votos válidamente emitidos y esto de por sí constituye ya un problema con todas las consecuencias que origina la fragmentación extrema del voto.

No cabe duda que la tradicional e histórica consigna “Divide y Reinarás” consiste en separar a la población en grupos enfrentados (regiones, clases sociales, ideologías);consiste en exacerbar conflictos (ricos vs. pobres, Lima vs. regiones, izquierda vs. derecha); y aprovechar esa división para consolidar el poder político o ganar las elecciones.


La estrategia “Divide y Reinarás” funciona electoral y políticamente como un eslogan antimicrofracturante y antisistémico: busca denunciar que la fragmentación permanente de la oferta política sirve para debilitar a la ciudadanía, desprestigiar a la política,crear e impulsar las condiciones de inestabilidad política e ingobernabilidad, pero también sirve para consolidar el poder de elites, grupos de interés o caudillos, de empresarios y de dueños de partidos políticos con poder económico, más que para democratizar el sistema electoral.La estrategia implica que, a mayor número de candidatos pequeños, más fácil es para una fuerza minoritaria pero organizada colarse en el balotaje


En el Perú, Nunca Más “Divide y Reinarás" se aplica para denunciar y rechazar de manera firme y directa la fragmentación crónica que ha caracterizado al país en las últimas décadas en las que se vacaron en los diez últimos años ocho (8) presidentes de la República, desde los poderes del Estado, Ejecutivo y Legislativo. Pero también se aplica para exigir la reforma integral y profunda de la actual legislación electoral de Perú. Legislación que ha atomizado el espectro político con 36 partidos políticos y 36 candidatos presidenciales, récord histórico en los procesos electorales del Perú, durante las elecciones nacionales del 12 de abril de 2026.


La valla electoral del 5%: Para acceder a escaños en el Congreso bicameral (Senado y Diputados), los partidos deben superar el 5% de votos válidos nacionales más un mínimo de escaños (3 senadores o 7 diputados). Muchos partidos políticos por no pasar la valla electoral, perdieron su inscripción legal y tendrán que volver a inscribirse previo cumplimiento de los requisitos legales.El resultado final: votos perdidos (que no se traducen en escaños), indecisos altos y no votantes, etc. Muchos votos se “perdieron” en opciones menores. Esto generará un Congreso fragmentado, con problemas de gobernabilidad, proclive a arreglos bajo la mesa y a pactos de supervivencia mediante la denominada “repartija” de ministerios. Esto significa que el "ganador" llegará al poder en un escenario de fragmentación política y polarización extrema.


El “Pacto Mafioso”


El "pacto mafioso" es un término peyorativo usado frecuentemente en el debate público peruano, desde el Congreso 2021-2026, para referirse a una coalición informal de bancadas congresales que, no obstante a sus diferencias ideológicas (de derecha a izquierda), han votado de manera concertada leyes y decisiones que, según sus críticos, buscan impunidad, debilitar instituciones de control (Poder Judicial, Fiscalía, Junta Nacional de Justicia), favorecer la corrupción y blindar a políticos y aliados.

“Pacto mafioso” es un concepto polarizante, impulsado por el hartazgo ciudadano con la política peruana: arreglos bajo la mesa, repartija de ministerios, vacancia e inestabilidad presidencial, corrupción endémica, violencia e inseguridad ciudadana, carencia de reformas profundas, entre otros.

Durante el debate electoral de los 36 candidatos a la Presidencia de la República de Perú no faltó algunos que calificaron a algunos partidos políticos del Congreso de la República saliente como integrantes de un“pacto mafioso” y que tenían chances de reelegir a decenas de congresistas pese al rechazo ciudadano, gracias a la dispersión del voto anti-establishment. 


El "pacto mafioso" en Perú se refiere a una supuesta alianza entre políticos, empresarios y organizaciones criminales para controlar el poder y beneficiarse mutuamente. Según algunos analistas, politólogos y líderes políticos este pacto estaría integrado por partidos políticos que están involucrados en la corrupción, el tráfico de influencias y se reparten cuotas de poder y beneficios económicos.


El pacto mafioso, según se dijo, habría emitido leyes que benefician a delincuentes y organizaciones criminales y debilitan la lucha contra la criminalidad organizada, extorsión y corrupción,habría debilitado la separación de poderes y la institucionalidad democrática, habría permitido que la economía se beneficie de la corrupción y el tráfico de influencias;la corrupción se habría vuelto sistemática y generalizada en el país.Yel pacto habría mostrado un desprecio por los derechos humanos y la voluntad ciudadana.


Cabe destacar que la existencia de un "pacto mafioso" es una acusación grave que requiere pruebas y no ha sido demostrada en un tribunal.


Perspectiva Política: La Crisis de Gobernabilidad


Una vez en el poder, la división no se traduce en "reinado", sino en parálisis.El diseño político peruano ha convertido la división en una guerra de desgaste entre el Ejecutivo y el Legislativo. Al no haber bloques sólidos ni consensos mínimos, la política se vuelve una suma de intereses particulares, lo que muchos denominan “repartija de ministerios” para conseguir el consenso político en la aprobación de leyes.


Bajo el esquema de división, las elecciones suelen definirse por el rechazo al otro ( optar por "el mal menor" para evitar el “mal mayor”) en lugar de por una propuesta constructiva. Esto genera ciudadanos desapegados del sistema, facilitando la aparición de liderazgos mesiánicos o autoritarios.


El lema expresa una crítica a la lógica de concertinas partidarias que, en lugar de construir polaridades claras y proyectos de país con visión de futuro, mantienen la política en un estado de confrontación constante y atomizada donde siempre gana alguien que no representa mayoría real.


Desde el punto de vista electoral, la consigna señala que la multiplicación de candidaturas y listas (en muchos casos personalistas o “caudillistas”) sirve, en la práctica, para dividir el voto de la oposición, la derecha, el centro o la izquierda, y beneficiar a fuerzas políticas más manejables para el establishment (derecha hegemónica o grupos económicos).


Implicancias políticas reales


La fragmentación política en el Perú indiscutiblemente genera una serie de problemas:Gobernabilidad, deslegitimación, ciclo vicioso y efecto en segunda vuelta electoral.Un presidente con <20% en primera vuelta,más Congreso hiper-fragmentado, más inestabilidad política, más vacancias de presidentes de la República, más denegaciones de confianza y más leyes de “repartija”.Elecciones con baja representatividad real (muchos votos desperdiciados) alimentan la antipolítica y el deseo de reformas (bicameralidad ya implementada, pero criticada).Sin concentración de voto, se repite el patrón post-2021: presidentes débiles, Congreso de la República fuerte pero desprestigiado.La dispersión inicial favorece polarización (ejemplo Keiko vs. Otro de derecha, caviar o comunista) y antivotos, arreglos por debajo de la mesa, más repartija de ministerios, no proyectos de país y no visión de futuro. (Continuará).


Lima, 17 de abril de 2026.

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EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS” (Parte I)

EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS”




Escribe: 

Dr. Eudoro Terrones Negrete




(Parte I)


BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA FRASE “DIVIDE Y REINARÁS”


La frase "Divide y Reinarás" (del latín “divide et impera”), ha sido atribuida históricamente no solo al emperador romano Julio César, -quien la utilizó para conquistar la Galia debilitando a sus opositores mediante la división-,  sino también a figuras desde Felipe II de Macedonia hasta Maquiavelo. 

Julio César (100 a.C.-44 a.C.), rey, comandante militar y ex dictador romano, del siglo I a.C., en sus “Comentarios sobre la guerra de las Galias”, describe cómo aprovechó las facciones opuestas dentro de las tribus galas para conquistarlas una a una. Para el Imperio Romano, la división de los enemigos era una herramienta de gestión administrativa y militar. Son célebres las frases de Julio César sobre poder, valentía y estrategia como “Veni, vidi, vici” (Vine, vi, vencí) y “Alea iacta est” (La suerte está echada), “Si tienes que romper la ley, hazlo para tomar el poder: en los demás casos observarla”.

Felipe II de Macedonia (382 a.C.-336 a.C.), padre de Alejandro Magno, fue uno de los primeros en aplicar esta táctica para debilitar, dividir y enfrentarlas entre sí a las ciudades-estado griegas, fomentar rivalidades internas, aprovecharlas para que no pudieran unirse contra él y así expandir su poder.

Entre las estrategias utilizadas por Felipe II figuran: Formó alianzas con algunas ciudades-estado griegas, solo para traicionarlas más tarde y conquistarlas;utilizó su riqueza para sobornar a líderes y políticos griegos, creando divisiones y debilidades en las ciudades-estado; fomentó conflictos entre las ciudades-estado griegas, debilitándolas y haciéndolas más fáciles de conquistar; utilizó la propaganda y la manipulación para crear una imagen de sí mismo como un líder fuerte y unificador, mientras que presentaba a sus enemigos como débiles y divididos.

En el 338 a.C., Felipe II derrotó a las ciudades-estado griegas en la Batalla de Queronea, unificando Grecia bajo su liderazgo. Esta victoria marcó el comienzo de la hegemonía macedónica en Grecia y sentó las bases para la expansión del Imperio Macedónico bajo Alejandro Magno.

Nicolás Maquiavelo, filósofo y político italiano del siglo XVI en su obra “Del arte de la guerra”,formaliza la idea de que un líder debe sembrar la sospecha entre sus oponentes."Un capitán debe esforzarse con todas sus artes en dividir las fuerzas del enemigo, ya sea haciendo que sus jefes sospechen unos de otros, o dándoles motivos para que se separen." Para Maquiavelo, la división no es solo una acción física (separar tropas), sino psicológica: romper la confianza y la unidad de propósito.

Nicolás Maquiavelo en  "El Príncipe" también escribe: "Un príncipe no debe tener otro objetivo ni otro pensamiento que la guerra y el orden y disciplina de sus ejércitos, porque esto es el único arte que se requiere para gobernar". En este contexto, la estrategia de "Divide y Reinarás" se refiere a la capacidad de un líder para dividir a sus enemigos y mantener el control sobre ellos.

Para aplicar la estrategia de “Divide y Reinarás”, Maquiavelo aconsejó a los líderes que dividan a sus enemigos y los enfrenten entre sí, para debilitarlos y mantener el control; que mantengan a sus aliados cerca, pero no demasiado cerca, para evitar que se vuelvan demasiado poderosos; que utilicen la astucia y la manipulación para lograr sus objetivos, en lugar de la fuerza bruta.

APLICACIÓN MODERNA


En su aplicación moderna la estrategia “Divide y Reinarás” se utiliza en política, economía, psicología, sociología y en el arte de la guerra para sembrar desconfianza entre rivales, ganar control fragmentando oposiciones, gobernar con autoritarismo para las minorías, controlar el poder, mantenerse en el poder y afianzar el poder.

Esta estrategia sigue siendo relevante en la política moderna, donde la fragmentación de partidos políticos y la manipulación de los resultados de procesos electorales, -con el apoyo de la concentración de medios de comunicación, redes sociales y encuestas elaboradas sin rigor técnico-, son utilizadas para ganar poder y control político. 

Gustavo Petro, utiliza la lógica de "nosotros contra ellos" para movilizar a sus seguidores y consolidar poder, lo que ha generado polarización en Colombia.


El filósofo español José Ortega y Gasset, en “España invertebrada”, advirtió sobre los peligros de la fragmentación social y política. Decía que cuando una sociedad deja de tener un proyecto común, se divide en grupos "estancos" o particularismos. En este contexto, el "divide y vencerás" no es una táctica externa, sino una enfermedad interna donde las partes olvidan el todo, facilitando que el poder se ejerza de forma autoritaria sobre una masa desarticulada y atomizada.


Jürgen Habermas, filósofo y sociólogo alemán, ofrece una visión contemporánea sobre cómo se fractura la sociedad. En su análisis de la acción comunicativa, plantea que los sistemas (el poder político y el dinero) a menudo fragmentan la solidaridad del "Mundo de la Vida" (Lebenswelt).Habermas puntualiza que el poder moderno utiliza la especialización técnica y la burocracia para aislar a los ciudadanos. Al "dividir" la capacidad de diálogo y de entendimiento mutuo mediante discursos expertos o intereses económicos, el sistema "reina" sobre una población que ha perdido su capacidad de deliberación democrática cohesionada.


No cabe duda que la estrategia de "Divide y Reinarás" es efectiva para mantener el poder y el control más fácilmente si se fragmenta a los oponentes y se evita que formen una coalición sólida, pero tiene consecuencias negativas para la sociedad, como la erosión de la cohesión social y el aumento de la violencia, la criminalidad, el sicariato y la permanente inseguridad ciudadana. También puede exacerbar la desigualdad y la exclusión de grupos vulnerables.


EN EL CONTEXTO PERUANO

La estrategia "divide y reinarás" ha sido recurrente en la historia peruana, usada por potencias externas y élites internas para fragmentar o dividir a las sociedades, a los partidos políticos y a los movimientos opositores, facilitando el control. Ejemplos clave abarcan desde la conquista incaica, virreinato español, guerras civiles y hasta la época republicana, explotando rivalidades étnicas, regionales o políticas.

Conquista incaica (1532-1572)

Los españoles, liderados por Francisco Pizarro, capitalizaron la guerra civil entre Atahualpa y Huáscar, hijos de Huayna Cápac, para capturar al Inca en Cajamarca y dividir el Tahuantinsuyo. Aliaron con grupos étnicos rivales como huancas, chachapoyas y cañaris contra los incas cusqueños, y manipularon marionetas como Manco Inca y Paullu Inca para sofocar rebeliones. Esto permitió la conquista pese a la superioridad numérica inca, culminando con la ejecución de Túpac Amaru I en 1572.

Virreinato español (1542-1824)

Durante el Virreinato del Perú, la Corona española fomentó divisiones territoriales (creación de Nueva Granada en 1717 y Río de la Plata en 1776) y étnicas, segregando "república de españoles" e "indios" mediante reducciones y mitas. Virreyes como Francisco de Toledo reprimieron revueltas indígenas (Túpac Amaru II en 1780) aliándose con caciques leales y explotando rivalidades andinas. Las Reformas Borbónicas intensificaron esto, debilitando élites locales para centralizar el poder en Lima.

Guerras civiles 

Francisco Pizarro y Diego de Almagro se dividieron en facciones (pizarristas vs. almagristas), generando guerras civiles que diezmaron a los españoles y facilitaron el control real. Gonzalo Pizarro se rebeló contra las Leyes Nuevas (1542), pero Pedro de la Gasca lo derrotó en 1548 dividiendo sus aliados con promesas de perdón. Esto consolidó el Virreinato bajo la Corona, eliminando encomenderos autónomos.

Época republicana (Siglos XIX-XX) 

En la República, oligarquías usaron caudillismo y multipartidismo para fragmentar el voto popular, como en elecciones con "distrito múltiple" que favorecían divisiones regionales. Contra el APRA (fundado en México, el 7 de mayo de 1924), gobiernos dictatoriales proscribieron a este partido y lo aislaron de alianzas, reprimiendo brutalmente la Revolución de Trujillo del 7 de julio de 1932 con el fin de dividir y desaparecer al pueblo aprista del norte de Perú. La Revolución fue liderada por el Partido Aprista Peruano contra el gobierno dictatorial de Luis Miguel Sánchez Cerro, teniendo por causas las desigualdades sociales y laborales en las haciendas azucareras, la persecución política contra el APRA y el autogolpe de Estado de Sánchez Cerro en enero de 1932. La “Matanza de Chan Chan” fue uno de los episodios más trágicos, con más de 6,000 civiles asesinados.En dictaduras como el Oncenio de Augusto B. Leguía (1919-1930) o las de Juan Velasco Alvarado (1968-1975), se exacerbaron divisiones clasistas y étnicas. (Continuará)

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14 de abril de 2026

LO QUE TODO PERUANO DEBE SABER ACERCA DE LA ANEMIA INFANTIL


Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

Los resultados obtenidos de diversas investigaciones demuestran que la anemia infantil en el Perú durante sigue siendo y uno de los principales problemas de salud pública y una deuda social pendiente. La prevalencia nacional se mantiene alrededor de 43–44 % en niños de 6 a 35 meses, lo que demuestra que aproximadamente cuatro de cada diez niños peruanos siguen afectados por esta enfermedad. La persistencia de cifras elevadas revela que el país aún no ha logrado garantizar condiciones básicas de nutrición y desarrollo para todos los niños.


La lucha contra la anemia infantil requiere de políticas públicas más eficaces y de una transformación social más amplia orientada a reducir la pobreza y la desigualdad. La anemia infantil debe ser considerada no solo como una enfermedad médica, sino como una expresión de la desigualdad social y de la persistencia de la pobreza en el Perú.Mientras estas condiciones persistan, la anemia infantil continuará limitando el futuro de miles de niños peruanos.

ALGUNAS CONCLUSIONES BÁSICAS

1.     La anemia infantil genera importantes pérdidas económicas para el país, debido al aumento del gasto en salud y a la disminución de la productividad futura de la población afectada.

2.     La investigación confirma que existe una estrecha relación entre anemia infantil y pobreza. Los niños que viven en hogares con bajos ingresos, limitada educación materna, falta de agua potable y escaso acceso a servicios de salud presentan una probabilidad mucho mayor de padecer anemia.

3.     La lucha contra la anemia infantil requiere un enfoque multisectorial e integral. No basta con distribuir hierro o micronutrientes; también es indispensable mejorar la alimentación, la educación nutricional, las condiciones sanitarias, el acceso a servicios de salud y las oportunidades económicas de las familias.

4.     La principal causa de la anemia infantil en el Perú sigue siendo la deficiencia de hierro. Sin embargo, las investigaciones demuestran que este problema no depende únicamente de factores biológicos o nutricionales, sino también de factores sociales, económicos, culturales y educativos.

5.     La anemia produce graves consecuencias sobre el desarrollo físico, cognitivo, emocional y social de los niños. Entre sus efectos se encuentran el retraso en el crecimiento, las dificultades de aprendizaje, la disminución del rendimiento escolar y la reducción de las oportunidades futuras.

6. Las políticas públicas implementadas por el Estado peruano han logrado avances parciales, especialmente en la ampliación de la suplementación con hierro, el tamizaje de hemoglobina y la distribución de micronutrientes. Sin embargo, estos esfuerzos han sido insuficientes para reducir sustancialmente la prevalencia nacional.

7.     Las principales limitaciones de los programas estatales son la falta de seguimiento domiciliario, la escasez de personal de salud en zonas rurales, la distribución irregular de suplementos y la débil coordinación entre los sectores de salud, educación y desarrollo social.

8.     Las regiones rurales, andinas y amazónicas presentan los niveles más altos de anemia infantil. Entre las regiones más afectadas se encuentran Puno, Huancavelica, Loreto y Ucayali, donde la prevalencia supera ampliamente el promedio nacional.

9.     Los factores culturales también influyen significativamente. Muchas familias desconocen cuáles son los alimentos ricos en hierro o mantienen creencias erróneas sobre el consumo de sangrecita, hígado, carnes rojas y suplementos de hierro.

10.  Los niños menores de dos años constituyen el grupo más vulnerable, debido a que en esta etapa del desarrollo existe una mayor necesidad de hierro y una elevada frecuencia de prácticas alimentarias inadecuadas.

11.  Los resultados muestran que sí es posible reducir la anemia cuando existen programas integrales, continuidad en la atención y participación comunitaria. Algunas regiones del país lograron disminuir sus cifras durante 2024–2025, lo que demuestra que la mejora es alcanzable.

12.  Reducir la anemia infantil constituye una prioridad nacional y una responsabilidad compartida entre el Estado, la familia, la escuela, los servicios de salud y la comunidad, porque de ello depende el desarrollo presente y futuro de la niñez peruana.

RECOMENDACIONES PRINCIPALES

1.     Considerar la anemia infantil como una prioridad nacional permanente, integrándola en los planes de desarrollo, reducción de la pobreza y mejora de la calidad de vida de la niñez peruana.

2.     Coordinar las acciones entre el Ministerio de Salud del Perú, el Ministerio de Educación del Perú, el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, los gobiernos regionales y las municipalidades, a fin de implementar estrategias integrales y sostenidas.

3.     Desarrollar materiales educativos diferenciados para la costa, sierra y selva, considerando los alimentos disponibles y las costumbres alimentarias propias de cada región del Perú.

4.     Diseñar programas de apoyo económico y alimentario para las familias más vulnerables, de modo que puedan acceder regularmente a alimentos nutritivos y ricos en hierro.

5.     Establecer sistemas de monitoreo y evaluación permanentes para medir el impacto real de las políticas públicas y corregir oportunamente las deficiencias encontradas.

6.  Fomentar nuevas investigaciones sobre la anemia infantil, especialmente estudios regionales, longitudinales y multidisciplinarios que permitan comprender mejor las bibliogragíadiferencias entre zonas urbanas y rurales.

7.  Fortalecer el trabajo comunitario mediante visitas domiciliarias, promotores de salud y agentes comunitarios que acompañen a las familias en la prevención y tratamiento de la anemia.

8.  Fortalecer las políticas públicas de prevención y control de la anemia infantil, incrementando el presupuesto destinado a los programas de nutrición, salud materno-infantil y seguimiento domiciliario.

9.     Fortalecer los programas sociales como Programa Juntos, Programa Nacional de Alimentación Escolar Wasi Mikuna y Cuna Más, orientándolos específicamente a la prevención de la anemia infantil.

10.  Garantizar el acceso a agua potable, saneamiento y eliminación adecuada de excretas, porque las infecciones y parasitosis contribuyen significativamente al desarrollo de anemia.

11.  Implementar campañas permanentes de educación nutricional dirigidas a las familias, especialmente en zonas rurales y de pobreza, para enseñar de manera práctica qué alimentos contienen hierro y cómo prepararlos.

12.  Incorporar la educación sobre alimentación saludable y prevención de la anemia en las instituciones educativas, especialmente en inicial y primaria, involucrando también a los padres de familia.

13.  Incrementar la cobertura y calidad de los controles de crecimiento y desarrollo en los establecimientos de salud, especialmente en las zonas rurales y de difícil acceso.

14.  Intensificar la suplementación con hierro y micronutrientes desde los primeros meses de vida, garantizando que los establecimientos de salud cuenten permanentemente con sulfato ferroso, gotas, jarabes y multimicronutrientes.

15.  Mejorar la capacitación del personal de salud en diagnóstico, tratamiento y consejería sobre anemia infantil, para que puedan brindar una atención más eficaz y cercana a las familias.

16.  Mejorar la orientación a las madres y cuidadores sobre el uso adecuado de los suplementos de hierro, explicando cómo administrarlos, cuáles son sus posibles efectos secundarios y cómo evitarlos.

17.  Priorizar la atención de los niños menores de dos años y de las mujeres gestantes, debido a que constituyen los grupos con mayor riesgo de presentar anemia.

18.  Priorizar la intervención en las regiones con mayores niveles de anemia, como Puno, Huancavelica, Loreto y Ucayali, destinando mayores recursos y personal especializado.

19.  Promover el consumo de alimentos accesibles y ricos en hierro, como sangrecita, hígado, bazo, pescado, carne roja, menestras y verduras verdes, adaptando las recomendaciones a la realidad económica y cultural de cada región.

20.  Promover la participación activa de las familias, líderes comunales, organizaciones sociales y medios de comunicación, porque la lucha contra la anemia no depende solo del Estado, sino del compromiso de toda la sociedad.

 

Lima, 14 de abril de 2026.

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