Artículos periodísticos y de investigación

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14 de marzo de 2026

LAS CUATRO ENTREVISTAS MÁS DESTACADAS REALIZADAS A JOSÉ ORTEGA Y GASSET DURANTE SU EXISTENCIA

LAS CUATRO ENTREVISTAS MÁS DESTACADAS REALIZADAS A JOSÉ ORTEGA Y GASSET DURANTE SU EXISTENCIA

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

A través de una exhaustiva investigación de fuentes históricas y documentales realizado con las herramientas tecnológicas de las Inteligencias Artificiales Perplexity, Grok, ChatGPT y Gemini  hemos identificado las cuatro entrevistas más destacadas que se realizaron a José Ortega y Gasset durante su vida, cada una representando momentos significativos de su trayectoria intelectual y reflejando su compromiso con el diálogo público.

1. ENTREVISTA CON ÓSCAR MIRÓ QUESADA DE LA GUERRA ('RACSO') - EL COMERCIO DE LIMA (1948)

En 1948, José Ortega y Gasset ya era una de las figuras centrales e imprescindibles del pensamiento europeo. Autor de obras como La rebelión de las masas y España invertebrada, su influencia en América Latina había sido profunda, especialmente en círculos académicos universitarios y periodísticos.

La más significativa de estas entrevistas fue realizada por el periodista peruano Óscar Miró Quesada de la Guerraconocido por el seudónimo 'Racso', durante el verano europeo de 1948. Esta conversación tuvo lugar en España y se publicó en el diario El Comercio de Lima el 22 de julio de 1948, siendo realizada el día anterior. Y es un documento histórico de gran relevancia para el periodismo y el pensamiento en el Perú. Su visita a Lima fue un acontecimiento cultural de primer orden que incluyó conferencias multitudinarias y constituye un documento intelectual de gran valor para comprender la proyección latinoamericana del filósofo español y el diálogo cultural entre España y el Perú en el siglo XX.

Esta entrevista es significativa e importante para el periodismo cultural peruano porque refuerza el vínculo entre el pensamiento europeo y el debate intelectual peruano.Confirma el alto nivel del periodismo cultural de El Comercio en la primera mitad del siglo XX.Muestra la capacidad de Óscar Miró Quesada para dialogar de igual a igual con uno de los mayores filósofos contemporáneos.

La conversación refleja el estilo orteguiano: claridad expositiva,ironía sutil,dramaticidad conceptual y profunda conciencia histórica. Al mismo tiempo, revela la vocación pedagógica del periodismo cultural como puente entre filosofía, ciudadanía y sociedad.

El encuentro fue particularmente relevante porque se produjo en un momento crucial de la posguerra europea, cuando Ortega y Gasset había regresado a España tras sus años de exilio voluntario. La política fue, según las fuentes, "la vedette de la conversación", lo que hace de esta entrevista un documento invaluable para comprender el pensamiento político orteguiano en sus años de madurez.

Uno de los puntos más recordados —y que ha sido destacado en reediciones y archivos del periódico— es su respuesta al "secreto" para triunfar en política. Según el filósofo: El éxito político no radica en grandes planes o ideologías abstractas, sino en saber esperar el momento oportuno y actuar con precisión cuando las circunstancias lo permiten.Destacó la importancia de la perspicacia histórica y la capacidad de leer el "tiempo" social, alineándose con su filosofía perspectivista y raciovitalista ("yo soy yo y mi circunstancia").Tocó temas como el rol de las élites y advertencias sobre el populismo o el poder ilegítimo, la política y el éxito en la esfera pública.

Las crónicas y referencias de la época destacan que la conversación giró en torno a:1. La crisis de la modernidad: Ortega expuso sus ideas sobre el estado de la civilización tras la Segunda Guerra Mundial.2.La perspectiva americana: Discutieron el papel de Hispanoamérica en el futuro de la cultura occidental. 3.La vida como "realidad radical": Uno de los conceptos pilares de Ortega, donde explicaba que la filosofía debe partir de la propia existencia. 4. Vocación Periodística: Es célebre la frase de Ortega en la que recuerda: "Yo nací sobre la rotativa de un periódico", enfatizando su vínculo con la prensa como medio para educar a las masas.

Esta entrevista es citada frecuentemente como un ejemplo de periodismo de ideas. No fue solo una nota informativa, sino un diálogo filosófico que buscaba elevar el nivel cultural del lector promedio de la época.

El artículo se publicó en un momento tenso para Perú: apenas tres meses después (27 de octubre de 1948) ocurriría el golpe de Estado del general Manuel A. Odría contra el presidente José Luis Bustamante y Rivero, lo que añade contexto histórico a las palabras de Ortega sobre política y poder.

 

El diario El Comercio rescató este material en su archivo digital. Un artículo retrospectivo de 2021 (en el contexto de elecciones peruanas) lo tituló algo como "El día que Ortega y Gasset contó a El Comercio su secreto para triunfar en política", resumiendo y citando partes clave de la entrevista original.

 

No existe una transcripción completa y pública gratuita en línea de la entrevista íntegra de 1948 (es material de archivo periodístico histórico), pero fragmentos y análisis aparecen en publicaciones sobre Ortega y Gasset en América Latina, así como en estudios sobre la influencia de su pensamiento en Perú, por ejemplo, en la filosofía de Francisco Miró Quesada Cantuarias, sobrino de Racso, quien escribió sobre "Razón e Historia en Ortega y Gasset".

 

Racso  (Óscar al revés) (1884-1981) fue un divulgador científico, matemático, periodista y humanista en el Perú y un entrevistador prestigioso. Mantuvo correspondencia con figuras como Albert Einstein y fue pionero en divulgación científica en Perú. 

2. ENTREVISTA CON MIGUEL PÉREZ FERRERO - RADIO SAN SEBASTIÁN (1949)

La segunda entrevista más notable fue conducida por el escritor Miguel Pérez Ferrero en 1949 para Radio San Sebastián de España,  filial entonces de la cadena S.E.R. Esta entrevista posee una importancia histórica singular por varias razones: fue grabada en cinta magnetofónica para ser transmitida desde Madrid, pero el Ministerio de Información, dirigido por Gabriel Arias Salgado, prohibió su difusión. La entrevista es un documento valioso que nos permite conocer más a profundidad sobre el pensamiento y la vida del filósofo español.

La conversación aborda temas como la filosofía, la política, la cultura y la educación.La entrevista permaneció inédita durante décadas.Se publicó por primera vez en el diario ABC el 5 de mayo de 1973, presentada como una "entrevista inédita" con el filósofo, realizada por el escritor y periodista Miguel Pérez Ferrero.

Ortega y Gasset escribió de su puño y letra tanto las preguntas como las respuestas, convirtiéndola en la única entrevista recopilada en sus obras completas debido a este manuscrito autógrafo. En esta conversación, Ortega y Gasset reflexionó sobre su intensa actividad del año anterior: "desde el 1 de octubre pasado hasta esta hora en que le hablo yo le aseguro a usted que no he tenido un día de reposo". Habló de su recorrido por "dos tercios de los Estados Unidos", su residencia oficial en Lisboa ("mi situación jurídico-administrativa se determina con rigurosa terminología oficial 'residente en Lisboa'"), y su complejo regreso a la vida intelectual española tras trece años de silencio voluntario.

José Ortega y Gasset entrevistado por Miguel Pérez Ferrero, en Radio San Sebastián (1949)

El texto completo está disponible en blogs y sitios dedicados a Ortega y Gasset, como el blog "Los papeles de Don Cógito", que reproduce el artículo de ABC de 1973 con el contenido de la conversación, junto a referencias a fotografías de la época (Ortega y Pérez Ferrero ante los micrófonos en Radio San Sebastián, y un fragmento manuscrito por el propio Ortega y Gasset de su intervención, que leyó durante la grabación).

 

En esencia, se trata de una conversación (más que una entrevista estricta en formato pregunta-respuesta rígido) donde José Ortega y Gasset reflexiona sobre temas típicos de su pensamiento en esa etapa tardía: la circunstancia española, la cultura, el papel del intelectual, posiblemente toques sobre la posguerra y la vitalidad filosófica, aunque el contenido exacto enfatiza su estilo conversacional y profundo.

 

No parece haber grabación de audio pública disponible (dado que fue censurada y el original en cinta probablemente se perdió o no se conservó accesible), pero el testimonio escrito es el principal documento histórico.Esta pieza es valiosa porque recoge reflexiones del gran filósofo español durante los años de su madurez intelectual y captura a Ortega en uno de sus últimos años activos (falleció en 1955), en un momento de relativa apertura pero aún bajo fuerte control censor en la España franquista.


A continuación se presenta una síntesis comentada de los principales temas abordados en esa conversación:


La misión del intelectual: Ortega y Gasset sostuvo que el intelectual tiene la responsabilidad de interpretar su tiempo y orientar a la sociedad. No debe limitarse al mundo académico, sino intervenir en la vida pública mediante el ensayo, el periodismo y la reflexión crítica.

Para él, la cultura debía cumplir una función pedagógica y orientadora, ayudando a las personas a comprender la realidad histórica en la que viven.


España y su circunstancia histórica:Durante la entrevista, Ortega reiteró una de sus ideas más conocidas:“Yo soy yo y mi circunstancia”, principio central de su filosofía.


Con ello explicó que los individuos y las naciones no pueden comprenderse sin el contexto histórico en que viven. En el caso de España, consideraba indispensable analizar su historia, sus crisis y sus posibilidades para reconstruir un proyecto nacional.


Europa y el futuro de la cultura: Ortega reflexionó también sobre la situación europea tras la Segunda Guerra Mundial. Señaló que Europa necesitaba reconstruir su vida cultural y espiritual, pues las guerras habían puesto en crisis los valores tradicionales.


El filósofo insistió en la importancia de una Europa unida culturalmente, donde las naciones compartieran ideas, conocimiento y desarrollo intelectual.


Periodismo y filosofía: En la conversación destacó el papel del periodismo como instrumento de pensamiento. Ortega explicó que el artículo periodístico podía ser una forma de filosofía aplicada a la vida cotidiana.

De hecho, gran parte de su obra apareció inicialmente en periódicos como el influyente El Sol, desde donde difundía ideas filosóficas al gran público.


La responsabilidad de las nuevas generaciones: Finalmente, Ortega subrayó que cada generación tiene la tarea de asumir su tiempo histórico. Las nuevas generaciones debían formarse culturalmente para afrontar los problemas de la sociedad con lucidez y responsabilidad.


Importancia histórica de la entrevista: La entrevista es significativa porque muestra a Ortega y Gasset como filósofo, periodista y observador de su tiempo, reafirmando su idea de que el pensamiento debe dialogar permanentemente con la realidad social. La entrevista es un testimonio valioso de la personalidad y el pensamiento de Ortega y Gasset, y nos permite entender mejor su filosofía y su visión del mundo.


Recuperación del Contenido:Aunque el audio original no circuló en su época, el texto de la entrevista se dio a conocer décadas después. El contenido fue recuperado y publicado por el diario ABC el 5 de mayo de 1973, presentándolo como una "entrevista inédita". En la charla, Ortega hace un balance de su actividad reciente, mencionando sus viajes a Estados Unidos (donde participó en el festival de Aspen por el bicentenario de Goethe) y a Alemania. También reflexiona sobre su labor docente en el Instituto de Humanidades y la situación cultural de la época.


Importancia de Miguel Pérez Ferrero: Miguel Pérez Ferrero fue un periodista y biógrafo cercano a los grandes intelectuales de la Generación del 27 y del 98 (famoso por sus biografías de los hermanos Machado y Pío Baroja). Su cercanía permitió que Ortega se mostrara comunicativo en un formato, el radiofónico, que el filósofo solía evitar.


Dato curioso: Se conserva una fotografía famosa de este momento donde se ve a un Ortega y Gasset ya mayor, de perfil, frente a los micrófonos de la época junto a Pérez Ferrero, dejando testimonio visual de un audio que los españoles no pudieron escuchar legalmente hasta muchos años después.

Temas clave de la entrevista: Ortega y Gasset habla sobre la importancia de la filosofía en la vida cotidiana y cómo debe estar al servicio de la sociedad.Se refiere a la situación política en España y su papel como intelectual en la sociedad.Destaca la importancia de la educación y la cultura para el desarrollo de la sociedad.

La transcripción completa de la conversación entre Miguel Pérez Ferrero y José Ortega y Gasset, grabada en Radio San Sebastián en 1949 y publicada por primera vez como "entrevista inédita" en el diario ABC el 5 de mayo de 1973, se encuentra reproducida íntegramente en el blog Los papeles de Don Cógito (papelesdedoncogito.blogspot.com), en una entrada del 12 de marzo de 2017 titulada "Ortega y Gasset. Conversación con Miguel Pérez Ferrero para Radio San Sebastián en 1949 (publicado en ABC el 5 de mayo de 1973)".

3. CONFERENCIA DE PRENSA EN ASPEN, COLORADO - PERIODISTAS ESTADOUNIDENSES (julio, 1949)

Durante su participación en la Goethe Bicentennial Convocation en Aspen, Colorado, en julio de 1949, Ortega y Gasset mantuvo lo que él mismo describió como su primera "press conference". Este encuentro con periodistas estadounidenses fue particularmente significativo porque marcó el reconocimiento internacional del filósofo español en Estados Unidos.

Según el New York Times del 2 de julio de 1949, “El señor Ortega se entretuvo en un divertido intercambio con los reporteros, a quienes se identificó como un colega, y dijo que era la primera 'conferencia de prensa' de su vida”.En esta rueda de prensa, Ortega expresó sus reflexiones sobre Estados Unidos, describiendo al país como dotado de "remarkable adolescence" y elogiando su "splendid vigor and resilience". También comentó sobre la situación europea de posguerra y defendió su visión de que los intelectuales debían mantener independencia de los gobiernos.

continuación se presenta una reconstrucción ampliada del contenido de la conferencia de prensa ofrecida por José Ortega y Gasset ante periodistas estadounidenses en ASPEN en julio de 1949, durante las jornadas culturales organizadas en esa ciudad de los Estados Unidos. El filósofo se encontraba participando en los encuentros intelectuales promovidos por el filántropo Walter Paepcke, que posteriormente darían origen al Aspen Institute.

CONFERENCIA DE PRENSA DE JOSÉ ORTEGA Y GASSET

Aspen, Colorado – julio de 1949
(Versión ampliada del contenido de la conferencia)

Al iniciar la conferencia de prensa, Ortega y Gasset agradeció la presencia de los periodistas norteamericanos y expresó su satisfacción por participar en los encuentros culturales de Aspen, que calificó como un esfuerzo significativo para promover el diálogo intelectual en un mundo que acababa de salir de la devastación de la guerra.

El filósofo afirmó que la humanidad vivía un momento particularmente delicado de su historia. La Segunda Guerra Mundial había transformado profundamente el equilibrio político, económico y cultural del planeta, y las sociedades modernas se encontraban ante la necesidad de repensar sus fundamentos.

Según Ortega, el gran problema del mundo contemporáneo no era únicamente la reconstrucción material de las ciudades y las economías, sino la reconstrucción moral e intelectual de la civilización. En su opinión, la cultura occidental se hallaba atravesando una crisis que obligaba a revisar muchas de sus creencias y hábitos.

Uno de los periodistas preguntó al pensador español cuál era su impresión sobre el papel que los Estados Unidos estaban llamados a desempeñar en la nueva situación internacional. Ortega respondió que la nación norteamericana había alcanzado una posición de poder y responsabilidad sin precedentes en la historia moderna.

Señaló que el poder económico y militar de los Estados Unidos podía convertirse en un factor decisivo para garantizar la estabilidad internacional. Sin embargo, añadió que toda nación poderosa debía acompañar su fuerza material con una profunda conciencia cultural y con una clara comprensión de su misión histórica.

Ortega explicó que el peligro de las grandes potencias consistía en creer que la prosperidad económica bastaba para asegurar la solidez de una civilización. A su juicio, ninguna sociedad puede sostenerse únicamente sobre la técnica o sobre la riqueza. Toda civilización necesita también una visión intelectual de la vida, es decir, un conjunto de ideas que orienten su acción colectiva.

En otro momento de la conferencia, el filósofo se refirió a la situación de Europa. Recordó que el continente había sido durante siglos el centro creador de la cultura occidental, pero que las guerras y las crisis políticas habían debilitado su liderazgo histórico.

A pesar de esa situación, Ortega manifestó su confianza en la capacidad de Europa para renovarse. Consideraba que las crisis, aunque dolorosas, pueden convertirse en momentos fecundos si las sociedades saben reflexionar sobre sus errores y emprender nuevas formas de organización política y cultural.

Un periodista preguntó entonces ¿cuál debía ser el papel de los intelectuales en una época marcada por profundas transformaciones.? Ortega y Gasset respondió que el intelectual auténtico no puede limitarse a cultivar el conocimiento en un ámbito aislado. Su tarea consiste en interpretar la realidad histórica de su tiempo y ayudar a la sociedad a comprender los problemas que enfrenta.

Según José Ortega y Gasset la misión del intelectual es esencialmente clarificadora. Debe analizar los acontecimientos, descubrir su significado profundo y ofrecer a la opinión pública una orientación racional que permita superar la confusión.

Durante la conferencia también se abordó el tema de la educación. Ortega señaló que uno de los errores más graves de las sociedades modernas era reducir la formación de los jóvenes a un aprendizaje puramente técnico. Aunque la ciencia y la tecnología son indispensables para el progreso material, no bastan para formar ciudadanos capaces de comprender la complejidad de la vida histórica.

Por ello insistió en la importancia de la educación humanística. La historia, la filosofía, la literatura y las artes permiten a los individuos adquirir una visión más amplia de la experiencia humana y desarrollar un sentido más profundo de responsabilidad frente a la sociedad.

El filósofo recordó que cada generación recibe un mundo que no ha creado, pero que debe asumir y transformar. De ahí que el ser humano esté siempre llamado a decidir su propio destino histórico.

En la parte final de la conferencia, Ortega y Gasset subrayó que el siglo XX estaba planteando a la humanidad desafíos inéditos. El progreso científico había ampliado enormemente el poder del hombre sobre la naturaleza, pero ese mismo poder podía convertirse en una amenaza si no era guiado por principios éticos y por una reflexión filosófica rigurosa.

Finalmente, al despedirse de los periodistas, Ortega y Gasset reiteró una idea central de su pensamiento: la vida humana es inseparable de la circunstancia histórica en la que se desarrolla. Cada individuo y cada sociedad deben asumir la tarea de comprender su tiempo para poder actuar con lucidez dentro de él.

Con estas palabras concluyó el encuentro con la prensa en Aspen, dejando una impresión profunda entre los asistentes por la claridad de sus reflexiones y por su permanente preocupación por el destino cultural de la civilización occidental.

4. ENTREVISTA CON OLIVÉR BRACHFELD PARA INTERNATIONALE ZEITSCHRIFT FÜR INDIVIDUALPSYCHOLOGIE (1931)

La cuarta entrevista destacada fue realizada por el psicólogo húngaro Olivér Brachfeld en 1931 para la revista alemana Internationale Zeitschrift für Individualpsychologie, publicada en Viena. Esta entrevista, publicada en alemán bajo el título "Ortega y Gasset über Alfred Adler und über Individualpsychologie", representa un documento único sobre las ideas psicológicas de Ortega y Gasset y constituye un documento muy interesante porque pone en diálogo la filosofía orteguiana con la psicología individual de Alfred Adler.

En esta conversación se exploran temas como la relación entre individuo y sociedad, la formación del carácter, la cultura moderna y la psicología del hombre contemporáneo.

Brachfeld, discípulo de Alfred Adler, había conocido a Ortega en 1929 y mantuvo con él una relación intelectual importante. En esta entrevista, Ortega expresó su afinidad por la psicología individual adleriana, particularmente por su "enfoque en la facticidad de la vida individual". Este diálogo reveló una faceta menos conocida del pensamiento orteguiano: su interés por las corrientes psicológicas contemporáneas y su capacidad para establecer puentes entre la filosofía y la psicología.

A continuación se presenta una versión ampliada del contenido de esa entrevista.

ENTREVISTA CON JOSÉ ORTEGA Y GASSET

Por Olivér Brachfeld (1931)
Internationale Zeitschrift für Individualpsychologie

Al iniciar la conversación, Olivér Brachfeld señala que el pensamiento de Ortega y Gasset ha despertado gran interés entre los psicólogos europeos, especialmente entre aquellos que trabajan dentro de la tradición de la psicología individual fundada por Alfred Adler. Por ello desea conocer la opinión del filósofo español sobre la relación entre la filosofía y la psicología.

Ortega responde que ambas disciplinas se encuentran inevitablemente vinculadas, aunque poseen funciones distintas. La psicología estudia los procesos internos del individuo, mientras que la filosofía intenta comprender la estructura total de la vida humana. Para Ortega, el ser humano no puede entenderse únicamente como una suma de procesos psíquicos, sino como una realidad que vive siempre situada en un mundo histórico y social.

En este punto recuerda una de sus ideas más conocidas: el hombre es inseparable de su circunstancia. La vida humana se configura en el encuentro entre la persona y el mundo que la rodea. Por ello cualquier psicología que pretenda explicar al individuo debe tener en cuenta también su contexto vital e histórico.

Brachfeld le pregunta entonces por el creciente interés de la psicología contemporánea por los factores sociales. Ortega responde que este desarrollo es natural, porque la vida humana no es una realidad aislada. Cada individuo se forma dentro de una comunidad, recibe de ella su lengua, sus creencias y sus valores.

El filósofo considera que una de las tareas fundamentales de la cultura moderna consiste en comprender de manera más profunda la interacción entre individuo y sociedad. En su opinión, la psicología individual de Adler ha contribuido a esta comprensión al destacar el papel de los sentimientos de inferioridad, las aspiraciones personales y las formas de adaptación social.

Sin embargo, José Ortega y Gasset advierte que la explicación psicológica no debe reducir la vida humana a mecanismos simples. La existencia del hombre es siempre más rica y más compleja que cualquier teoría que pretenda describirla completamente.

En otro momento de la entrevista, Brachfeld pregunta a Ortega y Gasset por el fenómeno de las masas, tema que el filósofo había analizado recientemente en su obra La rebelión de las masas.

Ortega y Gasset explica que el ascenso de las masas constituye uno de los rasgos característicos de la civilización moderna. Las transformaciones económicas, tecnológicas y políticas han permitido que amplios sectores de la población participen en la vida pública. Este hecho tiene aspectos positivos, pero también plantea nuevos problemas culturales.

Según Ortega y Gasset, el peligro aparece cuando el hombre-masa renuncia al esfuerzo intelectual y se conforma con opiniones superficiales. La cultura, afirma, requiere siempre disciplina, estudio y exigencia personal.

Brachfeld le pregunta si este fenómeno puede interpretarse también desde una perspectiva psicológica. Ortega responde que, en efecto, muchos comportamientos colectivos tienen raíces psicológicas profundas. Sin embargo, insiste en que estos comportamientos deben analizarse también desde el punto de vista histórico y cultural.

La conversación se dirige luego hacia el problema de la educación. Ortega sostiene que una educación auténtica debe ayudar al individuo a descubrir su propia vocación. Cada persona posee ciertas capacidades y posibilidades que deben desarrollarse mediante el esfuerzo y la orientación adecuada.

El filósofo subraya que la educación no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en formar personalidades capaces de asumir responsabilidades dentro de la sociedad.

En los momentos finales de la entrevista, Brachfeld pregunta a Ortega cómo ve el futuro de la cultura europea. Ortega responde que Europa atraviesa un período de incertidumbre, pero que esa situación también puede convertirse en una oportunidad para renovar sus ideas fundamentales.

Para el pensador español, la cultura europea ha sido una de las grandes creaciones de la historia humana, y su continuidad dependerá de la capacidad de las nuevas generaciones para reconstruir un proyecto común basado en la razón, la libertad y la responsabilidad individual.

La entrevista concluye con una reflexión sobre la necesidad de mantener un diálogo constante entre las distintas disciplinas del conocimiento. Ortega afirma que filosofía, psicología, sociología e historia deben colaborar para comprender mejor la complejidad de la vida humana.

Importancia de la entrevista

Esta conversación es significativa porque muestra el interés internacional del pensamiento de Ortega y Gasset en los círculos psicológicos europeos, especialmente en los vinculados a la psicología adleriana. Asimismo, revela cómo el filósofo integraba filosofía, sociología y psicología en su interpretación de la vida humana y de la cultura moderna.

Esta entrevista es un momento fascinante en la historia del pensamiento español y europeo de entreguerras. En 1931, el psicólogo húngaro Olivér Brachfeld, quien fue un activo difusor de la Psicología Individual de Alfred Adler en España, entrevistó a José Ortega y Gasset para la Internationale Zeitschrift für Individualpsychologie.Este encuentro no fue solo una charla académica, sino un punto de convergencia donde el existencialismo filosófico y la psicología clínica comenzaron a nutrirse mutuamente.


Para entender por qué esta entrevista es significativa, hay que situarse en 1931: Ortega ya había publicado La rebelión de las masas(1930), donde exploraba la psicología colectiva y la crisis del individuo frente a la masa. Brachfeld buscaba validar la psicología adleriana (centrada en los sentimientos de inferioridad y la supercompensación) a través de las ideas filosóficas de Ortega. Él veía en el filósofo español una base teórica sólida para entender la conducta humana.


Este intercambio permitió que la psicología adleriana tuviera un respaldo filosófico de peso en el mundo hispanohablante. Mientras que otras escuelas psicológicas de la época (como el psicoanálisis freudiano) se enfocaban intensamente en el pasado y el trauma, Ortega y Brachfeld, en esta entrevista, se enfocaron en el presente y en la responsabilidad del individuo frente a su entorno social y político, un tema muy propio del estilo de Ortega.


En resumen, la entrevista sirvió para tender puentes entre la filosofía del yo de Ortega y la psicología del individuo de Adler, sugiriendo que para entender una nación, primero debes entender cómo se sienten consigo mismos sus ciudadanos.


Temas clave discutidos

Aunque la entrevista es un documento histórico específico, su importancia reside en los conceptos que ambos exploraron, los cuales Brachfeld utilizaría más tarde en su obra fundamental, Los sentimientos de inferioridad (1936): la soberbia como pasión nacional, el “sentimiento de nivel” y la naturaleza de la sociedad.


La soberbia como pasión nacional: Brachfeld estaba particularmente interesado en la interpretación orteguiana de la soberbia. Para Ortega, la soberbia no es solo orgullo, sino una reacción defensiva, una "disminución de nuestro ser". Es un mecanismo de compensación cuando nuestra autoestima se siente amenazada por la realidad.


El "sentimiento de nivel": Ambos autores coincidieron en que el comportamiento social depende de cómo los individuos se valoran a sí mismos. Si una sociedad (o un individuo) pierde su "sentimiento de nivel" o su autoestima, cae en comportamientos de inferioridad o en una búsqueda desesperada de superioridad (vanidad).


La naturaleza de la sociedad: Concluyeron que el carácter de una sociedad no es algo abstracto; depende directamente del modo en que sus miembros se valoran. Una sociedad "sana" requiere individuos con una autoestima sólida, no una basada en la soberbia defensiva.

CONTEXTO Y SIGNIFICADO DE ESTAS CUATRO ENTREVISTAS

Estas cuatro entrevistas representan momentos cruciales en la vida intelectual de Ortega y Gasset. La primera y la segunda (1948-1949) coincidieron con su regreso a la vida pública española tras el largo silencio impuesto por la Guerra Civil. La tercera marcó su reconocimiento internacional en Estados Unidos, mientras que la cuarta (1931) capturó sus ideas durante el período republicano, cuando su influencia intelectual estaba en su apogeo.

Es notable que Ortega, quien había declarado "nací sobre una rotativa", mantuviera una relación compleja pero fructífera con el periodismo durante toda su vida. Como él mismo expresó en el "Prólogo para alemanes" de La rebelión de las masas: "en nuestro país, ni la cátedra ni el libro tenían eficiencia social... Quien quiera crear algo tiene que aceptar ser aristócrata en la plazuela. He aquí por qué, dócil a la circunstancia, he hecho que mi obra brote en la plazuela intelectual que es el periódico".

Estas entrevistas constituyen, por tanto, testimonios invaluables de un pensador que supo hacer del diálogo periodístico una extensión natural de su filosofía, manteniendo siempre su principio fundamental: "la claridad es la cortesía del filósofo".

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2 de marzo de 2026

José Ortega y Gasset: Un gran periodista cultural de la España del siglo XX

JOSÉ ORTEGA Y GASSET: UN GRAN PERIODISTA CULTURAL DE LA ESPAÑA DEL SIGLO XX

José Ortega y Gasset - Universo Lorca

José Ortega y Gasset - Universo Lorca


Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

PERIODISMO CULTURAL

El periodismo es un arte, una técnica y una profesión dedicada a recopilar, verificar, analizar y difundir información relevante sobre hechos actuales para informar a la sociedad. Su objetivo principal es ofrecer datos veraces y oportunos que permitan a los ciudadanos tomar decisiones informadas y ejercer sus plenos derechos.

Por sus especialidades temáticas, el periodismo se clasifica en periodismo político, periodismo deportivo, periodismo económico, periodismo de investigación y periodismo cultural.

Periodismo político: Analiza gobiernos, partidos políticos, procesos electorales y políticas públicas, con énfasis en sistemas políticos y debates en las sociedades, países y naciones del mundo.

Periodismo deportivo: Cubre eventos, atletas y análisis de competiciones, es muy popular por su conexión con audiencias masivas.

Periodismo económico: Informa sobre finanzas, mercados y negocios, requiriendo habilidades de interpretación compleja.

Periodismo de investigación: Revela hechos ocultos mediante pesquisa profunda, como corrupción o crímenes.

Periodismo cultural: El periodismo cultural es la rama del periodismo dedicada a informar, analizar e interpretar los hechos y procesos relacionados con la cultura en sus múltiples expresiones: literatura, arte, filosofía, música, danza, cine, teatro, patrimonio, pensamiento, eventos culturales y debates intelectuales para promover la sociedad. No se limita a anunciar eventos; busca comprender y explicar el sentido de las obras y fenómenos culturales, contextualizándolos histórica y socialmente.

El objetivo del periodismo cultural es informar, analizar y reflexionar sobre la cultura y su impacto en la sociedad.

El perodismo cultural incluye reseñas de libros, películas y exposiciones,entrevistas a escritores, artistas e intelectuales, crónicas de eventos culturales (festivales, congresos, presentaciones), ensayos breves de interpretación sobre tendencias culturales, análisis del impacto social de movimientos artísticos o ideas filosóficas.

El periodismo cultural es importante porque promueve la cultura, fomenta la crítica y la reflexión, y ayuda a entender y explicar con precisión y claridad la sociedad.

Comentar una novela de Mario Vargas Llosa, por ejemplo, no es solo resumirla, sino explicar su contexto, su estilo y su relevancia en la tradición literaria peruana y latinoamericana.

 El periodismo cultural se caracteriza por lo siguiente:

Análisis y reflexión: El periodismo cultural busca analizar y reflexionar sobre la cultura, más allá de simplemente informar sobre eventos o noticias.

Contextualización histórica: Relaciona la obra con su tiempo.

Diversidad de temas: El periodismo cultural abarca una amplia variedad de temas, desde la literatura y la arte hasta la música y el cine.

Enfoque crítico: El periodismo cultural a menudo adopta un enfoque crítico, analizando y cuestionando la cultura y su impacto en la sociedad.

Función pedagógicaForma criterio en la gran legión de lectores de una sociedad.

Lenguaje claro y eleganteTrata de llegar a un público amplio sin perder calidad intelectual.

Profundidad interpretativaVa más allá de la noticia inmediata.

Rigor informativo: Investigación y verificación de datos.

Algunos de los tipos de periodismo cultural son:

Crítica cultural: Se enfoca en la crítica de obras de arte, literatura, música, cine, etc.

Periodismo de arte: Se enfoca en la cobertura de eventos y noticias relacionadas con la arte y la cultura.

Periodismo literario: Se enfoca en la cobertura de la literatura y los escritores.

Periodismo musical: Se enfoca en la cobertura de la música y los músicos.

El periodismo cultural es importante porque ayuda a promover la cultura y a hacerla más accesible a un público más amplio; porque fomenta la crítica y la reflexión sobre la cultura y su impacto en la sociedad y porque ayuda a entender y explicar la sociedad y su cultura, lo que es fundamental para la toma de decisiones informadas.

Entre los periodistas culturales más destacados de España en el siglo XX (crítica literaria, crónica, ensayo cultural, crítica de arte,danza, teatro, música, etc.) podemos mencionar a los siguientes:

 

Azorín (José Martínez Ruiz, 1873-1967)maestro del periodismo literario y costumbrista, colaboró en El Imparcial, ABC y otros medios. Sus crónicas y artículos sobre literatura, paisaje español y cultura cotidiana son referentes del estilo impresionista y reflexivo. Considerado uno de los mejores prosistas del siglo XX español.

 

Julio Camba (1884-1962)cronista humorístico y viajero excepcional, escribió en El Mundo, ABC y La Nación. Sus crónicas sobre costumbres, viajes y observaciones culturales, como La rana viajera o sus textos sobre América, son clásicos del periodismo literario español, con ironía y agudeza.

 

Manuel Chaves Nogales (1897-1944)considerado el mejor periodista español del siglo XX, dirigió Ahora y escribió crónicas magistrales sobre cultura, tauromaquia, flamenco y figuras artísticas. Exiliado tras la Guerra Civil, sus obras como Juan Belmonte, matador de toros o Las máscaras del héroe combinan periodismo y literatura de alto nivel.

 

Gaziel (Agustí Calvet, 1887-1964)intelectual y director de La Vanguardia (1919-1936). Sus artículos y crónicas sobre política, literatura y cultura catalana/española son profundos y elegantes. Exiliado en Francia, escribió memorias y ensayos culturales de gran valor.

 

Carmen de Burgos (Colombine, 1867-1932)primera mujer periodista profesional en España. Colaboró en El Heraldo de Madrid, ABC y otros. Escribió sobre literatura, feminismo, teatro y cultura popular; pionera en entrevistas y crónica social-cultural.

 

César González-Ruano (1903-1965)cronista prolífico y elegante en ABC, Informaciones y Pueblo. Maestro de la columna y el artículo cultural, con textos sobre literatura, arte, toros y vida madrileña. Su estilo barroco y culto lo convierte en figura clave de la posguerra.

 

Francisco Umbral (1932-2007)aunque activo hasta el siglo XXI, su obra fundamental se desarrolla en la segunda mitad del XX. Columnista en El País, Diario 16, ABC. Crítico literario, cronista de la movida, la cultura pop y la Transición; autor de memorias y ensayos como Mortal y rosa.

 

Mariano de Cavia (1859-1920)cronista modernista de finales del XIX y principios del XX, escribió en El Liberal y El Imparcial y sus artículos sobre arte, literatura y vida cotidiana influyeron en generaciones posteriores.

 

Ramón Gómez de la Serna, autor de ensayos y crónicas vanguardistas en prensa.

 

María Luz Moralesprimera mujer directora de periódico en España, en La Vanguardia durante la República; crítica literaria.

 

Sofía Casanovacorresponsal y cronista en ABC, con textos sobre cultura y guerra.

 

Víctor de la Serna o Wenceslao Fernández Flórez, autor de crónicas costumbristas y literarias.

 

José Ortega y Gasset, autor de artículos filosóficos y culturales en El Sol y Revista de Occidente, que fundó; periodista de nota y que explicaremos en las líneas siguientes como un gran periodista cultural de la España del siglo XXI.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET: UN GRAN PERIODISTA CULTURAL 

José Ortega y Gasset fue el arquitecto intelectual de la España del siglo XX. No solo fue un filósofo de primer orden, sino el periodista cultural por excelencia, entendiendo el periódico no como un medio efímero, sino como la plataforma esencial para modernizar la mente de un país. Para Ortega, la prensa era el "púlpito de la modernidad". Fue, en definitiva, el hombre que enseñó a los españoles a pensar sobre su propia realidad a través de la prensa diaria.

Ortega no escribía para una torre de marfil. Su misión era la pedagogía social. Creía que para que España se incorporara a la modernidad europea, era necesario elevar el nivel cultural de la "masa" (un concepto central en su obra).

"Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo." — Esta máxima resume su periodismo: entender el entorno para poder transformar al individuo.

Nacido en el seno de una familia profundamente vinculada al periodismo —su padre, José Ortega Munilla, dirigió El Imparcial, fundado por su abuelo Eduardo Gasset—, Ortegay Gasset "nació sobre una rotativa", como se ha dicho en biografías recientes, y el periodismo marcó toda su trayectoria intelectual.

 

Su labor periodística no fue meramente accesoria: fue un instrumento esencial para intervenir en la realidad social, elevar el nivel cultural de España y difundir ideas europeas en un país que él diagnosticaba como "invertebrado". 

 

El periodismo le permitió a José Ortega y Gasset llegar a un público amplio, pulir sus ideas en contacto con los hechos actuales y convertir la filosofía en algo vivo y accesible, lejos de la academia pura.

José Ortega y Gasset (1883-1955) fue un filósofo, ensayista y periodista español  de talla internacional, que incorporó el periodismo como una dimensión esencial de su vida intelectual y se destacó como uno de los grandes periodistas culturales de la España del siglo XX. 

Su obra periodística es una muestra de su compromiso con la cultura, la filosofía y la sociedad de su época. Su obra periodística constituyó un puente fecundo entre la reflexión filosófica, el análisis político y la divulgación cultural, convirtiendo el periódico en un espacio de formación cívica y educación intelectual.

El periodismo cultural de Ortega trascendió las fronteras españolas. Su influencia se proyectó hacia América Latina, donde fue leído como maestro de pensamiento moderno y modelo de intelectual comprometido con su tiempo. 

Ortega y Gasset fue un periodista cultural en el sentido más amplio de la palabra. Sus artículos y ensayos abordaban temas como la literatura, la filosofía, la historia, la política, el arte, la técnica y la sociedad, y siempre lo hacía con una perspectiva crítica y reflexiva. Su objetivo era entender y explicar la realidad de su época, y para ello se valía de su amplia cultura y su aguda inteligencia.

Ortega y Gasset dirigió, impulsó y colaboró en medios clave: fundó el semanario España (1915), fue figura decisiva en la creación de El Sol (1917), dirigió Revista de Occidente (1923-1936), y mantuvo columnas en diarios de Argentina y en revistas como Blanco y Negro y El Socialista. Su periodismo abarcó géneros diversos: artículos políticos y editoriales, ensayos estéticos, críticas literarias, folletones filosóficos, crónicas de viaje y obituarios.

Desde joven, Ortega y Gasset demostró una profunda vocación periodística, influida por su entorno familiar: hijo del reputado periodista José Ortega Munilla (director de El Imparcial) y nieto de Eduardo Gasset y Artime (fundador del mismo diario). Esta herencia lo llevó a publicar su primer artículo en prensa a los 19 años, en el Faro de Vigo.

Ortega y Gasset defendía que el periodismo y la filosofía son inseparables: consideraba el periódico como la "plazuela intelectual" donde dialogar con la sociedad, más allá de los límites de la academia y el libro, que juzgaba insuficientes para transformar la cultura española. La obra periodística de Ortega y Gasset rompió fronteras académicas y se insertó en la dinámica social de su tiempo, consolidando la figura del “aristócrata en la plazuela”: alguien que, fiel a su vocación filosófica, interviene en la esfera pública con el propósito de educar y transformar. En el “Prólogo para alemanes” de La rebelión de las masas, Ortega señaló: “Quien quiera crear algo tiene que aceptar ser aristócrata en la plazuela... dócil a la circunstancia, he hecho que mi obra brote en la plazuela intelectual que es el periódico”.

José Ortega y Gasset concebía el periódico como herramienta para elevar el nivel cultural, educar y generar opinión independiente. Su estilo privilegiaba la claridad y la precisión léxica, ejerciendo un liderazgo intelectual fuera del ámbito estrictamente filosófico. Sostenía que los artículos periodísticos llegaban al público más amplio: “Sus artículos llegan al médico, al abogado, al juez, que los comentan después en la barbería”.

Ortega practicó un periodismo de ideas elevado: sus artículos no eran mera información, sino análisis profundos que buscaban "salvar" a España mediante la cultura y la europeización. Combinaba rigor intelectual con un estilo literario ágil, irónico y accesible, capaz de llegar tanto a élites como a lectores cultivados. Como se ha señalado en estudios recientes (por ejemplo, en obras como Nací sobre una rotativa de Ignacio Blanco), el periodismo fue determinante en la forma y el fondo de su filosofía: le obligaba a confrontar ideas abstractas con la realidad inmediata, a dudar de lo establecido y a proponer una "nueva sensibilidad" para el siglo XX.Su legado periodístico-cultural incluye: Elevación del nivel del debate público en España; difusión masiva de la cultura europea moderna; creación de proyectos editoriales que perduraron (la Revista de Occidente se reanudó tras su muerte); influencia en generaciones posteriores, desde la Generación del 27 hasta intelectuales latinoamericanos.


Para Ortega, el periodismo no era una actividad secundaria ni meramente informativa. Lo entendía como una tarea de orientación histórica, una forma de intervenir en la vida pública para elevar el nivel cultural de la sociedad española. Desde muy joven colaboró en diarios como El Imparcial, donde comenzó a perfilar un estilo que combinaba rigor conceptual y claridad expresiva.


Su pensamiento partía de una convicción central: España necesitaba una profunda renovación cultural. El artículo periodístico se convirtió así en instrumento de reforma espiritual y política.


La dimensión cultural de su periodismo alcanzó su punto culminante con la fundación de la Revista de Occidente en 1923, la que dirigió hasta 1936.. Esta publicación introdujo en España las corrientes filosóficas, científicas y literarias más avanzadas de Europa. Gracias a ella, autores como Husserl, Heidegger, Spengler o Einstein comenzaron a ser conocidos en el ámbito hispánico. Esta publicación se convirtió en el principal vehículo de introducción en España (y en gran medida en América Latina) de las corrientes filosóficas, científicas y artísticas europeas más avanzadas: tradujo y comentó a autores como Husserl, Spengler, Simmel, Huizinga, Russell o Heidegger. Fue un puente cultural decisivo en una España que buscaba modernizarse. Esta revista fue un puente con el mundo, el canal por el cual llegaron a España (y a Hispanoamérica) las vanguardias artísticas, la nueva psicología, la física cuántica y la filosofía alemana. Se convirtió en el espacio de encuentro de la Generación del 27, uniendo la creación literaria con el pensamiento científico.


José Ortega y Gasset comenzó muy joven colaborando en El Imparcial, el diario familiar, donde publicó sus primeros artículos.Este periódico, uno de los más influyentes de España a finales del siglo XIX y principios del XX, fue fundado en 1867 por su abuelo materno, Eduardo Gasset y Artime, un destacado liberal que lo convirtió en un referente del periodismo moderno y de orientación liberal. Tras la muerte del fundador (en 1884, poco después del nacimiento de Ortega), el diario pasó a ser dirigido por su padre, José Ortega Munilla (periodista, novelista y académico), y estuvo ligado a la familia Gasset-Ortega.José Ortega y Gasset (Madrid, 1883-1955) creció en un ambiente impregnado de periodismo: la redacción de El Imparcial era casi una extensión de su hogar familiar. Publicó su primer artículo en el diario en 1904 (con apenas 21 años), titulado «El poeta del misterio», en el suplemento literario Los Lunes de El Imparcial.Su colaboración fue intensa y regular, especialmente entre 1911 y 1917, período en el que escribió numerosos artículos, crónicas, reseñas y textos políticos. Durante su estancia en Alemania (1905-1907), envió series como «Notas de Alemania» o «La Universidad española y la Universidad alemana». Sus escritos en el diario contribuyeron a su proyección como intelectual joven y crítico con la situación española de la Restauración.La relación terminó abruptamente en 1917, cuando Ortega publicó el artículo «Bajo el arco en ruina» (11 de junio), una dura crítica a la monarquía de Alfonso XIII y al sistema político vigente. Esto chocó con la línea editorial más moderada y liberal del periódico (propiedad familiar y vinculado al Partido Liberal, donde destacaba su tío Rafael Gasset). Tras el enfrentamiento, Ortega abandonó El Imparcial, al igual que otros colaboradores.En resumen, El Imparcial representó el punto de partida periodístico de Ortega: allí se formó como escritor público, ejerció un periodismo intelectual y combativo.


José Ortega y Gasset fue el fundador y primer director del semanario España en 1915España (subtitulado Semanario de la vida nacional) fue una publicación semanal de orientación política e intelectual que apareció en Madrid el 29 de enero de 1915 y se mantuvo hasta 1924. Ortega y Gasset la fundó con el propósito explícito de intervenir en la crítica de la realidad española durante la Restauración borbónica, promover una regeneración nacional desde posiciones europeístas y reformistas, y sacudir las conciencias frente a lo que él y sus colaboradores veían como una política de "alucinación e inepcia".Ortega asumió la dirección desde el primer número hasta finales de 1915 (aproximadamente hasta noviembre o diciembre de ese año, según algunas fuentes precisas que indican su dimisión en noviembre de 1915 por desacuerdos internos y distanciamiento del Partido Reformista, al que inicialmente apoyaba). Durante ese período inicial (1915), ejerció un impulso decisivo: escribió numerosos artículos de fondo, series políticas (como «Política de la neutralidad» o comentarios sobre la Gran Guerra y la posición española), editoriales y textos programáticos. El semanario se convirtió en un foro clave para intelectuales de las generaciones del 98 y del 14.Entre los colaboradores más destacados en esa etapa inicial figuraron: Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Ramón Pérez de Ayala, Luis de Zulueta, Eugenio d´Ors, Fernando de los Ríos y otros como Juan Guixé o incluso aportes puntuales de Miguel de Unamuno. El semanario mantuvo una línea crítica con el turnismo liberal-conservador, defendió la neutralidad española en la Primera Guerra Mundial (aunque con matices proaliados en muchos colaboradores), abogó por una modernización cultural y política, y se alineó con el regeneracionismo y el europeísmo orteguiano.Tras la salida de Ortega como director (a finales de 1915 o inicios de 1916), la revista continuó bajo otras direcciones (sucesivamente por varios de sus colaboradores) y evolucionó, pero perdió parte de su fuerza impulsora inicial. 


Asimismo, en 1917 participó activamente en la fundación del diario El Sol, desde donde ejerció un periodismo de alta reflexión política y cultural. Sus artículos no solo comentaban la actualidad: la interpretaban con profundidad histórica y filosófica. El diario El Soluno de los periódicos más influyentes e innovadores de la época, dirigido por Nicolás de Urgoiti, donde publicó como folletones dos de sus obras maestras: España invertebrada (1921) y La rebelión de las masas (1930). Estos textos, aparecidos primero en prensa, combinaban diagnóstico político, reflexión cultural y alta filosofía. Fue pieza clave en la creación de este diario, diseñado para ser un periódico "de élite" pero con vocación de servicio público, alejándose del sensacionalismo para centrarse en el rigor intelectual.


Ortega y Gasset colaboró en otros medios como Crisol, Luz, La Nación (Argentina) y publicó series como El Espectador (1916-1934), una especie de revista unipersonal donde meditaba sobre arte, amor, política, literatura y vida cotidiana con un estilo ensayístico-periodístico único.El Espectador no fue solo una publicación, sino una serie de ensayos donde él mismo era el único redactor, observando la vida, el arte y la política con una mirada crítica y estética.

 

Crisol (1931): Ortega participó activamente en la fundación y orientación de este diario republicano, que se publicó en Madrid desde abril de 1931 hasta 1933 (con subtítulo inicial Diario de la República). Surgió como escisión de El Sol tras desavenencias con Nicolás María de Urgoiti y parte del equipo. Dirigido por Félix Lorenzo (con Ortega como ideólogo principal, editorialista y supervisor de colaboraciones), contó con firmas como Azorín, Fernando de los Ríos, Américo Castro, Ramón Pérez de Ayala, Salvador de Madariaga y otros intelectuales de la Generación del 14. Ortega escribió artículos políticos y de fondo defendiendo la Segunda República en sus inicios, aunque con su habitual crítica constructiva y europeísta. Crisol representó su último gran intento de influir directamente en la prensa diaria española durante la República.

 

Luz (1932-1933): Fue la continuación inmediata de Crisol, que cambió de nombre y orientación tras problemas económicos y políticos (incluyendo la necesidad de adaptarse al nuevo contexto republicano). Ortega mantuvo su implicación como colaborador y orientador intelectual, publicando textos en esta etapa efímera (hasta 1933-1934 aproximadamente). Ambas publicaciones (Crisol y Luz) se enmarcan en el período 1931-1934 de su "empresas políticas", analizadas en obras como Las empresas políticas de José Ortega y Gasset: El Sol, Crisol, Luz (1917-1934) de Gonzalo Redondo. Reflejaban su compromiso con una República moderada, liberal y culturalmente regeneradora, aunque Ortega ya mostraba desencanto con ciertos excesos del régimen.

 

La Nación (Argentina, desde 1923): Este fue uno de los vínculos más duraderos y económicamente importantes de Ortega con la prensa hispanoamericana. Colaboró regularmente desde 1923 hasta alrededor de 1940 (con publicaciones puntuales hasta 1952), enviando cientos de artículos (al menos 226 entre 1923 y 1940, según recopilaciones). En La Nación publicó textos clave, como adelantos o fragmentos de obras mayores (La rebelión de las masas, En torno a Galileo), crónicas políticas, reflexiones sobre España, Europa y América Latina, y series sobre temas filosóficos y culturales. Mantuvo una relación especial con Argentina (donde viajó varias veces, en 1916, 1928-1929 y 1939), y el diario porteño le sirvió de tribuna transatlántica durante su exilio parcial y la Guerra Civil. Hubo un episodio de ruptura temporal en los años 30 por desacuerdos editoriales, pero se reanudó. Recopilaciones como Ortega y Gasset en La Nación reúnen estos textos seleccionados por él mismo para dialogar con el público argentino.

 

UN ESTILO PROPIO: CLARIDAD, IRONÍA Y DRAMATIZACIÓN


El estilo periodístico de Ortega se caracterizó por: Claridad pedagógica, evitando el tecnicismo innecesario; Ironía fina, que desnudaba contradicciones sociales y políticas; y Dramatización intelectual, presentando los problemas de España como desafíos históricos urgentes. Obras como La rebelión de las masas —publicada inicialmente en forma de artículos— muestran cómo su pensamiento nacía muchas veces en el espacio periodístico antes de convertirse en libro.

Una de sus frases más célebres define perfectamente su labor periodística: "La claridad es la cortesía del filósofo".

Evitaba el lenguaje críptico para que sus ideas sobre la Razón Vital o la Perspectiva permearan en la sociedad civil.Su prosa era elegante, metafórica y ágil, capaz de tratar temas densos con la fluidez que exige el papel de diario.

CARACTERÍSTICAS DEL PERIODISMO CULTURAL ORTEGUIANO

Algunas de las características que definen el periodismo cultural de Ortega y Gasset son: claridad y precisión, análisis profundo, independencia y compromiso con la cultura.

Claridad y precisión: Su escritura era clara y precisa, lo que le permitía comunicar sus ideas de manera efectiva.

Análisis profundo: Su periodismo era analítico y reflexivo, y buscaba entender las causas y consecuencias de los eventos.

Independencia: Ortega y Gasset fue un periodista independiente, que no se dejó influir por la presión política o económica.

Compromiso con la cultura: Su compromiso con la cultura y la educación era fundamental en su periodismo.

OBRAS RELEVANTES

Algunas de las obras de Ortega y Gasset que reflejan su periodismo cultural son"Meditaciones del Quijote" (1914), ensayo que explora la figura de Don Quijote y su relación con la cultura española;"El tema de nuestro tiempo" (1923), ensayo que aborda la crisis de la cultura europea y la necesidad de una nueva perspectiva;"La rebelión de las masas" (1930), ensayo que analiza la sociedad de masas y la crisis de la democracia; y "España invertebrada" (1921), ensayo que analiza la decadencia de España y la necesidad de una élite dirigente.

CONCLUSIÓN

José Ortega y Gasset fue un intelectual que supo hacer del periodismo una prolongación viva de su filosofía y una herramienta esencial para intervenir en la vida pública y cultural de España. Elevó el periodismo cultural a una categoría superior, convirtiéndolo en ensayo vivo, en reflexión pública y en herramienta de educación, pedagogía, transformación social y elevación espiritual. Su legado demuestra que el periodismo puede ser, a la vez, rigor intelectual, sensibilidad histórica y vocación pedagógica.

Ortega y Gasset fue un periodista cultural integral y ocupa un lugar destacado entre los grandes periodistas culturales de la Españadel siglo XX, no solo por lo que escribió, sino por la manera en que concibió la responsabilidad del intelectual frente a su tiempo, para la solución de sus problemas y la transformación de la sociedad en procura de su crecimiento, desarrollo y progreso permanente.

Su vocación periodística explica en buena medida el por qué su pensamiento sigue siendo tan vigente para entender crisis de masas, identidades nacionales o el rol de la cultura en tiempos de cambio.

El periodismo cultural de Ortega y Gasset ha tenido un impacto duradero en la cultura española y latinoamericana. Su obra ha influido en generaciones de intelectuales, escritores, ensayistas, literatos, filósofos y periodistas, y sigue siendo relevante hoy en día. Su compromiso con la cultura, la educación y la verdad es un ejemplo para todos los que se dedican al periodismo y a la cultura.

El periodismo cultural orteguiano se destacó, en definitiva y fundamentalmente por su claridad, profundidad y compromiso con la cultura de su épóca. Su obra sigue siendo una fuente de inspiración, lectura obligatoria y consulta para todos los que se interesan por la cultura y la sociedad.

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