Artículos periodísticos y de investigación

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17 de abril de 2026

EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS” (Parte II)

 

(Parte II)


EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS”



Escribe: 

Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

Origen Estratégico

"Divide y Reinarás" alude a tácticas coloniales y neoliberales usadas en Perú para dividir a los verdaderos y grandes partidos políticos democráticos, para desprestigiar la verdadera política como ciencia de buen gobierno, para desprestigiar a la democracia y a las aspiraciones de la población a una vida mejor, digna y justa.

Realizado las elecciones generales del 12 y 13 de abril de 2026, en muchos medios de comunicación y redes sociales se viene criticando cómo el exceso de partidos personalistas (caudillismo) y alianzas débiles fragmentó el voto, beneficiando a bloques conservadores y a mini-partidos de escasa reputación moral.Ninguno de los dos partidos políticos que pasarán a la segunda vuelta alcanzaron en la primera vuelta ni siquiera el 20 % de los votos válidamente emitidos y esto de por sí constituye ya un problema con todas las consecuencias que origina la fragmentación extrema del voto.

No cabe duda que la tradicional e histórica consigna “Divide y Reinarás” consiste en separar a la población en grupos enfrentados (regiones, clases sociales, ideologías);consiste en exacerbar conflictos (ricos vs. pobres, Lima vs. regiones, izquierda vs. derecha); y aprovechar esa división para consolidar el poder político o ganar las elecciones.


La estrategia “Divide y Reinarás” funciona electoral y políticamente como un eslogan antimicrofracturante y antisistémico: busca denunciar que la fragmentación permanente de la oferta política sirve para debilitar a la ciudadanía, desprestigiar a la política,crear e impulsar las condiciones de inestabilidad política e ingobernabilidad, pero también sirve para consolidar el poder de elites, grupos de interés o caudillos, de empresarios y de dueños de partidos políticos con poder económico, más que para democratizar el sistema electoral.La estrategia implica que, a mayor número de candidatos pequeños, más fácil es para una fuerza minoritaria pero organizada colarse en el balotaje


En el Perú, Nunca Más “Divide y Reinarás" se aplica para denunciar y rechazar de manera firme y directa la fragmentación crónica que ha caracterizado al país en las últimas décadas en las que se vacaron en los diez últimos años ocho (8) presidentes de la República, desde los poderes del Estado, Ejecutivo y Legislativo. Pero también se aplica para exigir la reforma integral y profunda de la actual legislación electoral de Perú. Legislación que ha atomizado el espectro político con 36 partidos políticos y 36 candidatos presidenciales, récord histórico en los procesos electorales del Perú, durante las elecciones nacionales del 12 de abril de 2026.


La valla electoral del 5%: Para acceder a escaños en el Congreso bicameral (Senado y Diputados), los partidos deben superar el 5% de votos válidos nacionales más un mínimo de escaños (3 senadores o 7 diputados). Muchos partidos políticos por no pasar la valla electoral, perdieron su inscripción legal y tendrán que volver a inscribirse previo cumplimiento de los requisitos legales.El resultado final: votos perdidos (que no se traducen en escaños), indecisos altos y no votantes, etc. Muchos votos se “perdieron” en opciones menores. Esto generará un Congreso fragmentado, con problemas de gobernabilidad, proclive a arreglos bajo la mesa y a pactos de supervivencia mediante la denominada “repartija” de ministerios. Esto significa que el "ganador" llegará al poder en un escenario de fragmentación política y polarización extrema.


El “Pacto Mafioso”


El "pacto mafioso" es un término peyorativo usado frecuentemente en el debate público peruano, desde el Congreso 2021-2026, para referirse a una coalición informal de bancadas congresales que, no obstante a sus diferencias ideológicas (de derecha a izquierda), han votado de manera concertada leyes y decisiones que, según sus críticos, buscan impunidad, debilitar instituciones de control (Poder Judicial, Fiscalía, Junta Nacional de Justicia), favorecer la corrupción y blindar a políticos y aliados.

“Pacto mafioso” es un concepto polarizante, impulsado por el hartazgo ciudadano con la política peruana: arreglos bajo la mesa, repartija de ministerios, vacancia e inestabilidad presidencial, corrupción endémica, violencia e inseguridad ciudadana, carencia de reformas profundas, entre otros.

Durante el debate electoral de los 36 candidatos a la Presidencia de la República de Perú no faltó algunos que calificaron a algunos partidos políticos del Congreso de la República saliente como integrantes de un“pacto mafioso” y que tenían chances de reelegir a decenas de congresistas pese al rechazo ciudadano, gracias a la dispersión del voto anti-establishment. 


El "pacto mafioso" en Perú se refiere a una supuesta alianza entre políticos, empresarios y organizaciones criminales para controlar el poder y beneficiarse mutuamente. Según algunos analistas, politólogos y líderes políticos este pacto estaría integrado por partidos políticos que están involucrados en la corrupción, el tráfico de influencias y se reparten cuotas de poder y beneficios económicos.


El pacto mafioso, según se dijo, habría emitido leyes que benefician a delincuentes y organizaciones criminales y debilitan la lucha contra la criminalidad organizada, extorsión y corrupción,habría debilitado la separación de poderes y la institucionalidad democrática, habría permitido que la economía se beneficie de la corrupción y el tráfico de influencias;la corrupción se habría vuelto sistemática y generalizada en el país.Yel pacto habría mostrado un desprecio por los derechos humanos y la voluntad ciudadana.


Cabe destacar que la existencia de un "pacto mafioso" es una acusación grave que requiere pruebas y no ha sido demostrada en un tribunal.


Perspectiva Política: La Crisis de Gobernabilidad


Una vez en el poder, la división no se traduce en "reinado", sino en parálisis.El diseño político peruano ha convertido la división en una guerra de desgaste entre el Ejecutivo y el Legislativo. Al no haber bloques sólidos ni consensos mínimos, la política se vuelve una suma de intereses particulares, lo que muchos denominan “repartija de ministerios” para conseguir el consenso político en la aprobación de leyes.


Bajo el esquema de división, las elecciones suelen definirse por el rechazo al otro ( optar por "el mal menor" para evitar el “mal mayor”) en lugar de por una propuesta constructiva. Esto genera ciudadanos desapegados del sistema, facilitando la aparición de liderazgos mesiánicos o autoritarios.


El lema expresa una crítica a la lógica de concertinas partidarias que, en lugar de construir polaridades claras y proyectos de país con visión de futuro, mantienen la política en un estado de confrontación constante y atomizada donde siempre gana alguien que no representa mayoría real.


Desde el punto de vista electoral, la consigna señala que la multiplicación de candidaturas y listas (en muchos casos personalistas o “caudillistas”) sirve, en la práctica, para dividir el voto de la oposición, la derecha, el centro o la izquierda, y beneficiar a fuerzas políticas más manejables para el establishment (derecha hegemónica o grupos económicos).


Implicancias políticas reales


La fragmentación política en el Perú indiscutiblemente genera una serie de problemas:Gobernabilidad, deslegitimación, ciclo vicioso y efecto en segunda vuelta electoral.Un presidente con <20% en primera vuelta,más Congreso hiper-fragmentado, más inestabilidad política, más vacancias de presidentes de la República, más denegaciones de confianza y más leyes de “repartija”.Elecciones con baja representatividad real (muchos votos desperdiciados) alimentan la antipolítica y el deseo de reformas (bicameralidad ya implementada, pero criticada).Sin concentración de voto, se repite el patrón post-2021: presidentes débiles, Congreso de la República fuerte pero desprestigiado.La dispersión inicial favorece polarización (ejemplo Keiko vs. Otro de derecha, caviar o comunista) y antivotos, arreglos por debajo de la mesa, más repartija de ministerios, no proyectos de país y no visión de futuro. (Continuará).


Lima, 17 de abril de 2026.

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EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS” (Parte I)

EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS”




Escribe: 

Dr. Eudoro Terrones Negrete




(Parte I)


BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA FRASE “DIVIDE Y REINARÁS”


La frase "Divide y Reinarás" (del latín “divide et impera”), ha sido atribuida históricamente no solo al emperador romano Julio César, -quien la utilizó para conquistar la Galia debilitando a sus opositores mediante la división-,  sino también a figuras desde Felipe II de Macedonia hasta Maquiavelo. 

Julio César (100 a.C.-44 a.C.), rey, comandante militar y ex dictador romano, del siglo I a.C., en sus “Comentarios sobre la guerra de las Galias”, describe cómo aprovechó las facciones opuestas dentro de las tribus galas para conquistarlas una a una. Para el Imperio Romano, la división de los enemigos era una herramienta de gestión administrativa y militar. Son célebres las frases de Julio César sobre poder, valentía y estrategia como “Veni, vidi, vici” (Vine, vi, vencí) y “Alea iacta est” (La suerte está echada), “Si tienes que romper la ley, hazlo para tomar el poder: en los demás casos observarla”.

Felipe II de Macedonia (382 a.C.-336 a.C.), padre de Alejandro Magno, fue uno de los primeros en aplicar esta táctica para debilitar, dividir y enfrentarlas entre sí a las ciudades-estado griegas, fomentar rivalidades internas, aprovecharlas para que no pudieran unirse contra él y así expandir su poder.

Entre las estrategias utilizadas por Felipe II figuran: Formó alianzas con algunas ciudades-estado griegas, solo para traicionarlas más tarde y conquistarlas;utilizó su riqueza para sobornar a líderes y políticos griegos, creando divisiones y debilidades en las ciudades-estado; fomentó conflictos entre las ciudades-estado griegas, debilitándolas y haciéndolas más fáciles de conquistar; utilizó la propaganda y la manipulación para crear una imagen de sí mismo como un líder fuerte y unificador, mientras que presentaba a sus enemigos como débiles y divididos.

En el 338 a.C., Felipe II derrotó a las ciudades-estado griegas en la Batalla de Queronea, unificando Grecia bajo su liderazgo. Esta victoria marcó el comienzo de la hegemonía macedónica en Grecia y sentó las bases para la expansión del Imperio Macedónico bajo Alejandro Magno.

Nicolás Maquiavelo, filósofo y político italiano del siglo XVI en su obra “Del arte de la guerra”,formaliza la idea de que un líder debe sembrar la sospecha entre sus oponentes."Un capitán debe esforzarse con todas sus artes en dividir las fuerzas del enemigo, ya sea haciendo que sus jefes sospechen unos de otros, o dándoles motivos para que se separen." Para Maquiavelo, la división no es solo una acción física (separar tropas), sino psicológica: romper la confianza y la unidad de propósito.

Nicolás Maquiavelo en  "El Príncipe" también escribe: "Un príncipe no debe tener otro objetivo ni otro pensamiento que la guerra y el orden y disciplina de sus ejércitos, porque esto es el único arte que se requiere para gobernar". En este contexto, la estrategia de "Divide y Reinarás" se refiere a la capacidad de un líder para dividir a sus enemigos y mantener el control sobre ellos.

Para aplicar la estrategia de “Divide y Reinarás”, Maquiavelo aconsejó a los líderes que dividan a sus enemigos y los enfrenten entre sí, para debilitarlos y mantener el control; que mantengan a sus aliados cerca, pero no demasiado cerca, para evitar que se vuelvan demasiado poderosos; que utilicen la astucia y la manipulación para lograr sus objetivos, en lugar de la fuerza bruta.

APLICACIÓN MODERNA


En su aplicación moderna la estrategia “Divide y Reinarás” se utiliza en política, economía, psicología, sociología y en el arte de la guerra para sembrar desconfianza entre rivales, ganar control fragmentando oposiciones, gobernar con autoritarismo para las minorías, controlar el poder, mantenerse en el poder y afianzar el poder.

Esta estrategia sigue siendo relevante en la política moderna, donde la fragmentación de partidos políticos y la manipulación de los resultados de procesos electorales, -con el apoyo de la concentración de medios de comunicación, redes sociales y encuestas elaboradas sin rigor técnico-, son utilizadas para ganar poder y control político. 

Gustavo Petro, utiliza la lógica de "nosotros contra ellos" para movilizar a sus seguidores y consolidar poder, lo que ha generado polarización en Colombia.


El filósofo español José Ortega y Gasset, en “España invertebrada”, advirtió sobre los peligros de la fragmentación social y política. Decía que cuando una sociedad deja de tener un proyecto común, se divide en grupos "estancos" o particularismos. En este contexto, el "divide y vencerás" no es una táctica externa, sino una enfermedad interna donde las partes olvidan el todo, facilitando que el poder se ejerza de forma autoritaria sobre una masa desarticulada y atomizada.


Jürgen Habermas, filósofo y sociólogo alemán, ofrece una visión contemporánea sobre cómo se fractura la sociedad. En su análisis de la acción comunicativa, plantea que los sistemas (el poder político y el dinero) a menudo fragmentan la solidaridad del "Mundo de la Vida" (Lebenswelt).Habermas puntualiza que el poder moderno utiliza la especialización técnica y la burocracia para aislar a los ciudadanos. Al "dividir" la capacidad de diálogo y de entendimiento mutuo mediante discursos expertos o intereses económicos, el sistema "reina" sobre una población que ha perdido su capacidad de deliberación democrática cohesionada.


No cabe duda que la estrategia de "Divide y Reinarás" es efectiva para mantener el poder y el control más fácilmente si se fragmenta a los oponentes y se evita que formen una coalición sólida, pero tiene consecuencias negativas para la sociedad, como la erosión de la cohesión social y el aumento de la violencia, la criminalidad, el sicariato y la permanente inseguridad ciudadana. También puede exacerbar la desigualdad y la exclusión de grupos vulnerables.


EN EL CONTEXTO PERUANO

La estrategia "divide y reinarás" ha sido recurrente en la historia peruana, usada por potencias externas y élites internas para fragmentar o dividir a las sociedades, a los partidos políticos y a los movimientos opositores, facilitando el control. Ejemplos clave abarcan desde la conquista incaica, virreinato español, guerras civiles y hasta la época republicana, explotando rivalidades étnicas, regionales o políticas.

Conquista incaica (1532-1572)

Los españoles, liderados por Francisco Pizarro, capitalizaron la guerra civil entre Atahualpa y Huáscar, hijos de Huayna Cápac, para capturar al Inca en Cajamarca y dividir el Tahuantinsuyo. Aliaron con grupos étnicos rivales como huancas, chachapoyas y cañaris contra los incas cusqueños, y manipularon marionetas como Manco Inca y Paullu Inca para sofocar rebeliones. Esto permitió la conquista pese a la superioridad numérica inca, culminando con la ejecución de Túpac Amaru I en 1572.

Virreinato español (1542-1824)

Durante el Virreinato del Perú, la Corona española fomentó divisiones territoriales (creación de Nueva Granada en 1717 y Río de la Plata en 1776) y étnicas, segregando "república de españoles" e "indios" mediante reducciones y mitas. Virreyes como Francisco de Toledo reprimieron revueltas indígenas (Túpac Amaru II en 1780) aliándose con caciques leales y explotando rivalidades andinas. Las Reformas Borbónicas intensificaron esto, debilitando élites locales para centralizar el poder en Lima.

Guerras civiles 

Francisco Pizarro y Diego de Almagro se dividieron en facciones (pizarristas vs. almagristas), generando guerras civiles que diezmaron a los españoles y facilitaron el control real. Gonzalo Pizarro se rebeló contra las Leyes Nuevas (1542), pero Pedro de la Gasca lo derrotó en 1548 dividiendo sus aliados con promesas de perdón. Esto consolidó el Virreinato bajo la Corona, eliminando encomenderos autónomos.

Época republicana (Siglos XIX-XX) 

En la República, oligarquías usaron caudillismo y multipartidismo para fragmentar el voto popular, como en elecciones con "distrito múltiple" que favorecían divisiones regionales. Contra el APRA (fundado en México, el 7 de mayo de 1924), gobiernos dictatoriales proscribieron a este partido y lo aislaron de alianzas, reprimiendo brutalmente la Revolución de Trujillo del 7 de julio de 1932 con el fin de dividir y desaparecer al pueblo aprista del norte de Perú. La Revolución fue liderada por el Partido Aprista Peruano contra el gobierno dictatorial de Luis Miguel Sánchez Cerro, teniendo por causas las desigualdades sociales y laborales en las haciendas azucareras, la persecución política contra el APRA y el autogolpe de Estado de Sánchez Cerro en enero de 1932. La “Matanza de Chan Chan” fue uno de los episodios más trágicos, con más de 6,000 civiles asesinados.En dictaduras como el Oncenio de Augusto B. Leguía (1919-1930) o las de Juan Velasco Alvarado (1968-1975), se exacerbaron divisiones clasistas y étnicas. (Continuará)

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14 de abril de 2026

LO QUE TODO PERUANO DEBE SABER ACERCA DE LA ANEMIA INFANTIL


Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

Los resultados obtenidos de diversas investigaciones demuestran que la anemia infantil en el Perú durante sigue siendo y uno de los principales problemas de salud pública y una deuda social pendiente. La prevalencia nacional se mantiene alrededor de 43–44 % en niños de 6 a 35 meses, lo que demuestra que aproximadamente cuatro de cada diez niños peruanos siguen afectados por esta enfermedad. La persistencia de cifras elevadas revela que el país aún no ha logrado garantizar condiciones básicas de nutrición y desarrollo para todos los niños.


La lucha contra la anemia infantil requiere de políticas públicas más eficaces y de una transformación social más amplia orientada a reducir la pobreza y la desigualdad. La anemia infantil debe ser considerada no solo como una enfermedad médica, sino como una expresión de la desigualdad social y de la persistencia de la pobreza en el Perú.Mientras estas condiciones persistan, la anemia infantil continuará limitando el futuro de miles de niños peruanos.

ALGUNAS CONCLUSIONES BÁSICAS

1.     La anemia infantil genera importantes pérdidas económicas para el país, debido al aumento del gasto en salud y a la disminución de la productividad futura de la población afectada.

2.     La investigación confirma que existe una estrecha relación entre anemia infantil y pobreza. Los niños que viven en hogares con bajos ingresos, limitada educación materna, falta de agua potable y escaso acceso a servicios de salud presentan una probabilidad mucho mayor de padecer anemia.

3.     La lucha contra la anemia infantil requiere un enfoque multisectorial e integral. No basta con distribuir hierro o micronutrientes; también es indispensable mejorar la alimentación, la educación nutricional, las condiciones sanitarias, el acceso a servicios de salud y las oportunidades económicas de las familias.

4.     La principal causa de la anemia infantil en el Perú sigue siendo la deficiencia de hierro. Sin embargo, las investigaciones demuestran que este problema no depende únicamente de factores biológicos o nutricionales, sino también de factores sociales, económicos, culturales y educativos.

5.     La anemia produce graves consecuencias sobre el desarrollo físico, cognitivo, emocional y social de los niños. Entre sus efectos se encuentran el retraso en el crecimiento, las dificultades de aprendizaje, la disminución del rendimiento escolar y la reducción de las oportunidades futuras.

6. Las políticas públicas implementadas por el Estado peruano han logrado avances parciales, especialmente en la ampliación de la suplementación con hierro, el tamizaje de hemoglobina y la distribución de micronutrientes. Sin embargo, estos esfuerzos han sido insuficientes para reducir sustancialmente la prevalencia nacional.

7.     Las principales limitaciones de los programas estatales son la falta de seguimiento domiciliario, la escasez de personal de salud en zonas rurales, la distribución irregular de suplementos y la débil coordinación entre los sectores de salud, educación y desarrollo social.

8.     Las regiones rurales, andinas y amazónicas presentan los niveles más altos de anemia infantil. Entre las regiones más afectadas se encuentran Puno, Huancavelica, Loreto y Ucayali, donde la prevalencia supera ampliamente el promedio nacional.

9.     Los factores culturales también influyen significativamente. Muchas familias desconocen cuáles son los alimentos ricos en hierro o mantienen creencias erróneas sobre el consumo de sangrecita, hígado, carnes rojas y suplementos de hierro.

10.  Los niños menores de dos años constituyen el grupo más vulnerable, debido a que en esta etapa del desarrollo existe una mayor necesidad de hierro y una elevada frecuencia de prácticas alimentarias inadecuadas.

11.  Los resultados muestran que sí es posible reducir la anemia cuando existen programas integrales, continuidad en la atención y participación comunitaria. Algunas regiones del país lograron disminuir sus cifras durante 2024–2025, lo que demuestra que la mejora es alcanzable.

12.  Reducir la anemia infantil constituye una prioridad nacional y una responsabilidad compartida entre el Estado, la familia, la escuela, los servicios de salud y la comunidad, porque de ello depende el desarrollo presente y futuro de la niñez peruana.

RECOMENDACIONES PRINCIPALES

1.     Considerar la anemia infantil como una prioridad nacional permanente, integrándola en los planes de desarrollo, reducción de la pobreza y mejora de la calidad de vida de la niñez peruana.

2.     Coordinar las acciones entre el Ministerio de Salud del Perú, el Ministerio de Educación del Perú, el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, los gobiernos regionales y las municipalidades, a fin de implementar estrategias integrales y sostenidas.

3.     Desarrollar materiales educativos diferenciados para la costa, sierra y selva, considerando los alimentos disponibles y las costumbres alimentarias propias de cada región del Perú.

4.     Diseñar programas de apoyo económico y alimentario para las familias más vulnerables, de modo que puedan acceder regularmente a alimentos nutritivos y ricos en hierro.

5.     Establecer sistemas de monitoreo y evaluación permanentes para medir el impacto real de las políticas públicas y corregir oportunamente las deficiencias encontradas.

6.  Fomentar nuevas investigaciones sobre la anemia infantil, especialmente estudios regionales, longitudinales y multidisciplinarios que permitan comprender mejor las bibliogragíadiferencias entre zonas urbanas y rurales.

7.  Fortalecer el trabajo comunitario mediante visitas domiciliarias, promotores de salud y agentes comunitarios que acompañen a las familias en la prevención y tratamiento de la anemia.

8.  Fortalecer las políticas públicas de prevención y control de la anemia infantil, incrementando el presupuesto destinado a los programas de nutrición, salud materno-infantil y seguimiento domiciliario.

9.     Fortalecer los programas sociales como Programa Juntos, Programa Nacional de Alimentación Escolar Wasi Mikuna y Cuna Más, orientándolos específicamente a la prevención de la anemia infantil.

10.  Garantizar el acceso a agua potable, saneamiento y eliminación adecuada de excretas, porque las infecciones y parasitosis contribuyen significativamente al desarrollo de anemia.

11.  Implementar campañas permanentes de educación nutricional dirigidas a las familias, especialmente en zonas rurales y de pobreza, para enseñar de manera práctica qué alimentos contienen hierro y cómo prepararlos.

12.  Incorporar la educación sobre alimentación saludable y prevención de la anemia en las instituciones educativas, especialmente en inicial y primaria, involucrando también a los padres de familia.

13.  Incrementar la cobertura y calidad de los controles de crecimiento y desarrollo en los establecimientos de salud, especialmente en las zonas rurales y de difícil acceso.

14.  Intensificar la suplementación con hierro y micronutrientes desde los primeros meses de vida, garantizando que los establecimientos de salud cuenten permanentemente con sulfato ferroso, gotas, jarabes y multimicronutrientes.

15.  Mejorar la capacitación del personal de salud en diagnóstico, tratamiento y consejería sobre anemia infantil, para que puedan brindar una atención más eficaz y cercana a las familias.

16.  Mejorar la orientación a las madres y cuidadores sobre el uso adecuado de los suplementos de hierro, explicando cómo administrarlos, cuáles son sus posibles efectos secundarios y cómo evitarlos.

17.  Priorizar la atención de los niños menores de dos años y de las mujeres gestantes, debido a que constituyen los grupos con mayor riesgo de presentar anemia.

18.  Priorizar la intervención en las regiones con mayores niveles de anemia, como Puno, Huancavelica, Loreto y Ucayali, destinando mayores recursos y personal especializado.

19.  Promover el consumo de alimentos accesibles y ricos en hierro, como sangrecita, hígado, bazo, pescado, carne roja, menestras y verduras verdes, adaptando las recomendaciones a la realidad económica y cultural de cada región.

20.  Promover la participación activa de las familias, líderes comunales, organizaciones sociales y medios de comunicación, porque la lucha contra la anemia no depende solo del Estado, sino del compromiso de toda la sociedad.

 

Lima, 14 de abril de 2026.

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LA PERSISTENCIA DE LA ANEMIA INFANTIL EN EL PERÚ: UN ANÁLISIS MULTIDIMENSIONAL DE SUS CAUSAS Y LIMITACIONES DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS (Ensayo)

LA PERSISTENCIA DE LA ANEMIA INFANTIL EN EL PERÚ: UN ANÁLISIS MULTIDIMENSIONAL DE SUS CAUSAS Y LIMITACIONES DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS

(Ensayo)



Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

Resumen

La anemia infantil sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública en el Perú, particularmente en niños de 6 a 35 meses. A pesar de los esfuerzos multisectoriales del Estado, como el Plan Multisectorial para la Prevención y Reducción de la Anemia Materno Infantil (2024-2030), la prevalencia nacional alcanzó el 43,7 % en 2024 según la ENDES y subió al 45,3 % en el primer semestre de 2025 (datos preliminares). Este ensayo analiza las causas multidimensionales del problema —biológicas, nutricionales, socioeconómicas, culturales, territoriales e institucionales— y las limitaciones estructurales de las políticas públicas. Se argumenta que el enfoque predominantemente biomédico y reactivo, centrado en la suplementación con hierro, resulta insuficiente ante determinantes estructurales como la pobreza, la inseguridad alimentaria y las brechas en saneamiento. Se proponen recomendaciones para un abordaje integral, preventivo y territorialmente adaptado que priorice la articulación intersectorial y la equidad. Solo así se podrá avanzar hacia una reducción sostenible de este indicador de desigualdad y de rezago en el desarrollo humano.


Palabras clave: anemia infantil, políticas públicas, determinantes sociales de la salud, Perú, ENDES.

Introducción

La anemia infantil constituye uno de los principales problemas de salud pública en el Perú, especialmente en niños menores de tres años. A pesar de los múltiples programas e intervenciones implementados por el Estado peruano durante las últimas décadas —suplementación con hierro, fortificación de alimentos, campañas de nutrición y el Plan Multisectorial de Lucha contra la Anemia—, los niveles de prevalencia continúan siendo alarmantemente altos en el periodo 2024-2025.


Según los datos de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2024 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la prevalencia nacional de anemia en niños de 6 a 35 meses alcanzó el 43,7 %, un ligero incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto al 43,1 % de 2023. Los resultados preliminares del primer semestre de 2025 muestran un aumento adicional hasta el 45,3 %. Esta tendencia persiste a pesar del Plan Multisectorial para la Prevención y Reducción de la Anemia Materno Infantil en el Perú (2024 2030), aprobado mediante Decreto Supremo N.° 002-2024-SA, que establece una meta de reducción al 37,2 % para 2030 —más modesta que la del plan anterior (19 % para 2021), que no se cumplió.


El presente ensayo sostiene que la persistencia de la anemia infantil en el Perú se explica por la convergencia de factores estructurales, limitaciones en el diseño e implementación de las políticas públicas y la naturaleza multidimensional del problema. Lejos de ser un fenómeno exclusivamente nutricional o biomédico, la anemia refleja desigualdades sociales profundas y requiere enfoques integrales, sostenidos y culturalmente pertinentes. El objetivo es analizar estas causas y limitaciones para proponer vías hacia intervenciones más efectivas.

1. Magnitud y tendencias recientes de la anemia infantil en el Perú

De acuerdo con la ENDES 2024, la prevalencia nacional fue del 43,7 %, con marcadas desigualdades territoriales: 51,9 % en áreas rurales frente a 40,2 % en urbanas. Las regiones más afectadas incluyen Puno (70,7 %), Loreto, Apurímac y Madre de Dios, mientras que la sierra y la selva registran tasas superiores a la costa.

Desde 2024, el Ministerio de Salud (MINSA) adoptó la nueva directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2024 mediante la Resolución Ministerial N.° 251-2024-MINSA (Norma Técnica de Salud N.° 213-MINSA/DGIESP-2024). Esta ajusta los puntos de corte de hemoglobina y reduce las cifras reportadas en aproximadamente 6,3 puntos porcentuales a nivel nacional. Aun así, los niveles siguen clasificados como problema de salud pública severo.⁠Scielosp


Los datos preliminares de la ENDES 2025 (I semestre) confirman la persistencia: 45,3 % nacional, con un incremento de 1,6 puntos respecto a 2024. Aunque se reportan mejoras en 10 regiones en 2024 (por ejemplo, Lima Provincias -5,5 p.p., Ucayali -4,8 p.p.), el panorama general no muestra una tendencia clara de reducción sostenida.⁠Www

2. Causas multidimensionales de la anemia infantil

La anemia infantil no puede reducirse a una simple deficiencia de hierro. Se trata de un problema multifactorial que involucra causas inmediatas, subyacentes y estructurales.


2.1 Factores biológicos y nutricionales. La principal causa directa es la deficiencia de hierro, agravada por el bajo consumo de alimentos ricos en hierro hemínico (de origen animal), la pobre absorción de hierro no hemínico (vegetal) y deficiencias concurrentes de zinc, vitamina A, B12 y ácido fólico. A esto se suman parasitosis intestinales, infecciones crónicas y diarreas recurrentes que comprometen la absorción de nutrientes. La disminución de la lactancia materna exclusiva (de 69,3 % en 2023 a 67,4 % en 2024) y la alimentación complementaria inadecuada después de los seis meses agravan el panorama.


2.2 Factores socioeconómicos y estructurales. La anemia está profundamente vinculada a la pobreza, la desigualdad y la inseguridad alimentaria. Existe una brecha superior a 20 puntos porcentuales entre los quintiles de riqueza más pobres y más ricos. Es un fenómeno intergeneracional: la anemia materna (alrededor del 24-25 %) afecta las reservas de hierro del recién nacido. El incremento de la pobreza y el costo de la canasta básica han “carbonizado” las dietas familiares, priorizando carbohidratos baratos en detrimento de proteínas y micronutrientes. La precariedad habitacional y el limitado acceso a agua potable y saneamiento básico (especialmente en zonas rurales) generan un círculo vicioso de infecciones que anulan los efectos de la suplementación.


2.3 Factores culturales, territoriales y de género. En regiones altoandinas y amazónicas, las prácticas alimentarias tradicionales, barreras lingüísticas y culturales limitan la adherencia a las intervenciones estatales. La altitud afecta la medición de hemoglobina, lo que plantea desafíos metodológicos ya parcialmente abordados por la nueva directriz OMS. Además, la sobrecarga de cuidados en las madres y la baja empoderación femenina en el ámbito nutricional perpetúan el problema.

3. Limitaciones de las políticas públicas

El Estado peruano ha invertido recursos significativos (aumento del 16 % en el presupuesto del MINSA en 2025, programas como Juntos, Cuna Más, tamizaje universal y suplementación). Sin embargo, las intervenciones han sido predominantemente reactivas y biomédicas.


3.1 Enfoque reduccionista y falta de integralidad. Los programas se centran en la distribución de suplementos de hierro y micronutrientes, asumiendo que la anemia es básicamente una deficiencia nutricional aislada. Estudios demuestran que las infecciones y la inflamación crónica explican una proporción importante de casos. La suplementación pierde eficacia en entornos insalubres. Aunque la cobertura de tamizaje supera el 88 % en algunos indicadores y se reportan tasas de recuperación del 40,9 % en niños de 12-18 meses, la adherencia familiar es baja por efectos secundarios (estreñimiento, sabor metálico) y falta de seguimiento continuo.


3.2 Debilidades en implementación y articulación. Persisten brechas en la ejecución presupuestal por regiones, sobrecarga del personal de salud (especialmente en la sierra y selva), irregularidad en visitas domiciliarias y limitada participación de gobiernos regionales y locales. La fragmentación institucional entre sectores (salud, educación, desarrollo social, saneamiento y agricultura) impide intervenciones integrales. El enfoque asistencialista prevalece sobre la prevención estructural (educación nutricional, agricultura familiar, mejora de saneamiento).


3.3 Contexto post-pandemia y factores estructurales. La crisis económica y el deterioro de las condiciones socioeconómicas desde 2023 han revertido avances previos. La pandemia exacerbó la pobreza y la inseguridad alimentaria, con efectos persistentes.

4. Análisis de la persistencia: un círculo vicioso no desarticulado

La anemia infantil persiste porque las políticas no han logrado romper los determinantes estructurales. Los suplementos actúan como paliativos mientras no se resuelvan la falta de agua segura, el saneamiento básico, la inseguridad alimentaria y las brechas de género y territoriales. Los costos económicos son elevados (pérdidas estimadas en miles de millones de soles por menor productividad y desarrollo cognitivo). Sin un enfoque multisectorial basado en evidencia, con mayor uso de herramientas digitales para seguimiento, articulación real y énfasis en prevención desde la gestación, los avances seguirán siendo parciales y reversibles.

Conclusiones y recomendaciones

La persistencia de la anemia infantil en el Perú durante 2024-2025 evidencia las limitaciones de un modelo de políticas públicas fragmentado y predominantemente reactivo. Lejos de ser un problema exclusivamente nutricional, constituye un fenómeno multidimensional que refleja desigualdades estructurales y limita el desarrollo humano y económico del país.

Para lograr una reducción sostenible se requiere:

1.     Fortalecer la articulación intersectorial real (salud, saneamiento, agricultura, educación y desarrollo social) con metas vinculantes y presupuestos consolidados.

2.     Pasar de un enfoque asistencialista a uno preventivo e integral: priorizar educación nutricional, promoción de la lactancia materna, agricultura familiar y acceso universal a agua segura y saneamiento.

3.     Mejorar la adherencia y el seguimiento mediante visitas domiciliarias sistemáticas, uso de herramientas digitales y adaptación cultural de las intervenciones.

4.     Incorporar el enfoque de género e intergeneracional, actuando sobre la anemia materna y fortaleciendo el empoderamiento de las cuidadoras.

5.     Evaluar con rigor el Plan 2024-2030 mediante indicadores desagregados y ajustar estrategias con base en evidencia local.

La anemia no es solo un indicador de salud; es un espejo de las desigualdades que frenan el progreso nacional. Superarla exige voluntad política, transformación institucional y un compromiso sostenido con la equidad territorial y social. Solo así el Perú podrá romper el círculo vicioso que afecta el futuro de sus niños.


Lima, 14 de abril de 2026.

Referencias

·       Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). (2025). Perú: Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2024. Lima: INEI.

·       Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). (2025). Resultados preliminares ENDES 2025 – I semestre. Lima: INEI.

·       Ministerio de Salud (MINSA). (2024). Plan Multisectorial para la Prevención y Reducción de la Anemia Materno Infantil en el Perú, periodo 2024-2030. Decreto Supremo N.° 002-2024-SA.

·       Ministerio de Salud (MINSA). (2024). Resolución Ministerial N.° 251-2024-MINSA. Norma Técnica de Salud N.° 213-MINSA/DGIESP-2024.

·       Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Directrices sobre los valores de corte de hemoglobina para definir la anemia. Ginebra: OMS.

·       Inteligencias artificiales Perplexity, ChatGPT, Grok, Gemini y Meta.

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