viernes, 20 de febrero de 2009

LOS MANIPULADORES DE CEREBROS


LOS MANIPULADORES DE CEREBROS


Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete



En 1974 circuló en Buenos Aires la primera edición de la obra “Los manipuladores de cerebros” (The Mind Managers), del escritor estadounidense Herbert Schiller.

En esta obra se analiza y describe los mecanismos utilizados por los medios de comunicación para manipular a la opinión pública. La obra mantiene vigencia, no obstante haber transcurrido más de tres décadas .

El poder mediático está, ahora más que nunca, ligado al poder económico y político de las grandes empresas transnacionales, y dedicado mayormente al negocio lucrativo.

Los inusitados adelantos en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación convirtieron a los grandes medios en instrumentos adecuados para hacer grandes negocios, precisamente por la efectiva capacidad que tienen de influir en la opinión pública, olvidando la responsabilidad y el compromiso social que deberían asumir por el bien común.

UN BOTÓN DE MUESTRA

Para muestra basta un botón. “En efecto, - señala Aurora Labio- la primera Guerra del Golfo, en 1991, puso de manifiesto las diferentes tácticas empleadas para manipular la información por parte de los medios occidentales, especialmente los norteamericanos. De hecho, cuando se produce el bombardeo sobre Bagdad, la única televisión que retransmite las imágenes es la CNN , de la que tomarán la señal el resto de las cadenas de todo el mundo. Podemos así afirmar que se trató de un conflicto donde se censuró, se manipuló e incluso se inventó información”. (http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/anteriores/n43/alabio.html).

El lector, el radioescucha, el televidente o el usuario de Internet ya no tienen la libertad de tomar lo que les interese y dejar lo que no les interese, simplemente son consumidores acríticos de la información que les llega.

LA MANIPULACIÓN DE CEREBROS

Cuando se produce la manipulación de cerebros, de manera natural, intencional, deliberada, abierta y clandestina a través de los medios de comunicación, los comunicadores actúan como robots, acatan las órdenes de sus empresas, prima el interés de la economía de mercado, se da mayor cobertura informativa a las malas noticias o se inventan noticias, imágenes, fotografías, muertos y heridos.

Cuando hay manipulación informativa hay desinformación, ocultación o minimización de informes, interceptación telefónica, difusión de consignas políticas, ocultación de documentos, etc. Se elaboran análisis, evaluaciones e informes de los hechos de manera ligera e improvisada, antes que toda la información haya sido acopiada.

La manipulación informativa conlleva a difundir o publicar rumores como si fueran hechos comprobados; difusión de información supuestamente confidencial pero que en realidad no lo es; los medios difunden calumnias tratando de envenenar a la opinión pública.

Es propio de medios manipuladores difundir mensajes alarmistas o de dudosa procedencia, con la intencionalidad expresa de provocar en el público la sensación de peligro, de inseguridad permanente y colocar al país al borde del abismo.

Hay medios que difunden afirmaciones sin respaldo de ninguna fuente, consignan referencias contradictorias en una misma información sin que éstas se aclaren; medios que dan crédito a fuentes sin autoridad profesional para emitir juicios de valor y hacer evaluaciones sobre determinados problemas.

¿NUEVO ORDEN MUNDIAL DE LA INFORMACIÓN ?

¿Es así como se pretende crear el Nuevo Orden Mundial de la Información dentro de la sociedad global?

¿Es este el tipo de sociedad que se merece la humanidad: sociedad con pensamiento único, libertinaje de empresa, exaltación del individualismo, sin pluralismo ni independencia de criterio en los medios, con desigualdades en el acceso y la distribución de contenidos, y la difusión de contenidos contrarios a los intereses de las mayorías? Creo que NO. ¿Y usted qué piensa?

MEJORES MEDIOS PARA UNA MEJOR OPINIÓN PÚBLICA

Indiscutiblemente, la calidad informativa a través de los medios de comunicación ha descendido en las últimas décadas del siglo XX y en los primeros años del XXI, al dar mayor importancia a la forma que al contenido, al interés empresarial que al interés social, a los fines políticos y económicos que a los fines educativos y morales de la población.

Frente a esta situación no podemos menos que apelar a la conciencia de los propietarios de los medios para que cumplan un mejor rol informativo, llevando a su público-objetivo información veraz, imparcial, pluralista, responsable y constructiva, mensajes positivos que coadyuven a enriquecer el bagaje cultural, ensanchar la espiritualidad y moralidad de las personas e instituciones.
Lima, 20 de febrero de 2009