miércoles, 19 de agosto de 2009


GLOBALIZACIÓN Y CAMBIO EN LO EMPRESARIAL

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete




La globalización es un fenómeno y un proceso de integración de los mercados nacionales en el mercado global, que comenzó a mediados de los años 80 y que tiene por objetivo el crecimiento del comercio mediante la inversión extranjera directa, tras la liberación de barreras, y alcanzar mayores niveles de bienestar general de los pueblos.

Según Peter Tomlinson, 23 países industrializados y 24 países en vías de desarrollo representan el 90% + del comercio de mercancías mundial. Para este autor, son características de la globalización desde la perspectiva de la empresa: “Flujo de fondos entre países; una mayor integración económica significa que la crisis en una región tiene consecuencias globales; crecimiento de sistemas de producción global y cadenas de valor añadido; dispersión de los sistemas de producción; mayor conexión a través de los adelantos en las tecnologías de la comunicación y presión para incrementar la flexibilidad en los mercados laborales” ( En: “Los cambios estructurales en la organización de las empresas/Retos empresariales frente a la globalización”. CIF OIT Turín).

LA EMPRESA: RETOS Y RESPUESTAS
En un mercado global, el desafío más importante al que tiene que responder toda empresa progresista, para no quedarse congelada ante los continuos avances de la ciencia y la tecnología, es hacerse competitiva y trabajar por la calidad de sus bienes y servicios, para lo cual tiene que adoptar un nuevo patrón tecnológico a nivel mundial compuesto por la microelectrónica y la informatización.

Las empresas nacionales inmersas en el proceso de la globalización deberán desarrollar la organización flexible, horizontal, interactiva, abierta e interconectada con base a la información.

No se puede competir si no hay calidad en todo orden de cosas, calidad que busca el usuario para la adquisición de bienes y servicios: calidad del trabajo, calidad del servicio, calidad de la información, calidad del proceso, calidad profesional y ética de las personas, calidad de la empresa.

La economía entrelazada se mantiene abierta a todos aquellos países y empresarios que deseen participar en ella, especialmente mediante la des-reglamentación del comercio.

La secretaría personal –desde el nivel de gerencia intermedia hacia abajo- tiende a desaparecer; la cancelación de la inspección masiva de calidad y la búsqueda del mejoramiento del proceso; se supera y deja atrás la tradicional e inefectiva «reunionitis».

Dentro del proceso de la globalización se produce un gran impulso y desarrollo del teletrabajo; la distribución de productos en medios de transportes son suplidos por la tele-distribución; la mecanización de la producción es reemplazada por la robotización y la automatización.

NUEVO PARADIGMA TECNOECONÓMICO
En la actualidad, el «sistema de producción flexible» es el nuevo paradigma tecnoeconómico y que implica cambios profundos en la manera de gerenciar, en comparación con lo propuesto por la teoría clásica o tradicional.

Ya no se pone énfasis en la producción masiva y a bajos costos unitarios, se enfatiza el mercado propiamente dicho, produciendo lo que el comprador desea comprar, en series más pequeñas y según las necesidades de la demanda, y el cambio en las series de producción.

Este nuevo sistema de producción no rígido, permite al empresario ponerse en contacto directo con los proveedores y los distribuidores, para lo cual deberán contar en el almacén con buen stock de mercancías, materias primas y productos terminados a fin de satisfacer la demanda al instante.

LA NUEVA ORGANIZACIÓN EMPRESARIAL
Ahora la nueva organización empresarial es abierta, flexible, horizontal y descentralizada en los procesos de producción y de venta.

Las decisiones empresariales son repetidas y eficientes. Se pasó del mercado de vendedores (lo tradicional) al mercado de compradores, incrementándose el poder negociador de éstos. Aquí el comprador es el que decide qué producir, qué consumir y las características de los productos.

La línea productiva es altamente automatizada, sustituyendo con robots el tradicional trabajo repetitivo del hombre. El hombre es el que vigila y programa la máquina, no el que ejecuta totalmente el trabajo material como en el antiguo sistema de producción, situación que ha producido una revolución en las relaciones humanas.

DEMING Y SUS 14 PUNTOS
El pensamiento de W. Edwards Deming, asesor empresarial de renombre internacional, ha revolucionado la administración de las organizaciones al proponer sus «catorce puntos para la administración» como método para alcanzar la calidad en la producción dentro de una nueva organización empresarial considerada como entidad integrada.

La dirección de la administración, en la era de la globalización, es dinámica, interactiva, participativa e innovadora. El sistema de control es al instante y está orientada a la satisfacción de los clientes. La orientación empresarial está dirigida al mercado de compradores.

La permanente y creciente tendencia a la homogenización de los gustos y pautas de comportamiento de los consumidores, a través del impacto de publicidad de los canales de televisión de señal no solamente abiertos sino también cerrados, conlleva al incremento de los productos estándar o productos globales, los mismos que son vendidos en diversos mercados del mundo y a través de Internet (e-commerce).

MÁS CAMBIOS EMPRESARIALES
También, con la aparición del fenómeno de la globalización, surgen nuevos cambios empresariales y que se aplican en la nueva economía: Surge una gran concentración empresarial mediante el desarrollo de fusiones de grandes empresas.

Las empresas se desenvuelven en nuevos escenarios de mayor complejidad estratégica. Se crean grandes áreas comerciales: la Unión Europea, NAFTA, ASEAN o MERCOSUR, las mismas que intensifican los intercambios entre los países integrantes, se incrementa la competencia y los mercados financieros, asimismo la circulación del dinero.

Las modernas empresas utilizan equipos de trabajo multifuncional y aplican la reingeniería de los procesos para el uso de recursos eficientemente y la cercanía al cliente.

Constituyen factores de producción de la nueva economía: la propiedad, la fuerza laboral, el capital y la empresa, más competencias empresariales (organizacionales), los clientes y la información al instante y oportuna.

Ahora se requiere de mayor profesionalización de los recursos humanos. Urge contar con trabajadores que reúnan una serie de competencias individuales, tales como iniciativa, motivación de logro y adaptabilidad, influencia y capacidad para liderar equipos; conciencia social, política, laboral y empresarial; empatía y confianza en sí mismo, capacidad de alentar el desarrollo de los demás, y se necesita de un buen Plan Estratégico, que incluya adecuados modelos de Gestión, conocimiento del entorno y claridad en los objetivos de mediano y largo plazo.