martes, 25 de agosto de 2009






LAS MIL ISLAS


Escribe:


Dr. Eudoro Terrones Negrete



Las Mil Islas es uno de los destinos preferidos por los turistas, para conocer nuevos puntos de interés, acampar y navegar.
Pero también por los recién casados para pasar una inolvidable luna de mil, y por las personas que deseen olvidar temporalmente sus problemas o ganar miles de minutos de optimismo, de esperanza y de felicidad.
Las Mil islas fue un lugar especial y muy concurrido en el siglo XIX y personajes importantes compraron una o más islas y fijaron sus residencias de verano.
A finales del siglo XX la concurrencia de turistas, procedente de diversos países del mundo, se incrementó considerablemente.
A inicios del siglo XXI las atenciones al turista, las condiciones y facilidades de acceso a las Mil Islas mejoraron cualitativa y cuantitativamente, particularmente en época de verano, e inclusive durante el viaje se efectúan comentarios y explicaciones en todos los idiomas, dentro de un mundo globalizado multicultural y plurilingüe.
Las Mil Islas (Thousand Islands), es un conjunto de islas que se hallan en el río San Lorenzo, río que enlaza los EE.UU. con Canadá y su lago Notario.
Para determinar el número de islas, los expertos usaron el criterio de que cualquier isla debe estar sobre el nivel del agua los 365 días del año, tener una superficie mayor de 900 cm². y soportar como mínimo un árbol.
En Ontario está la parte canadiense de las islas; y la parte estadounidense pertenece a New York.
Más de dos (2) horas se requiere para recorrer las Mil Islas, dentro de las cuales se encuentran el Castillo Boldt, la isla Zavicon y el majestuoso puente de las Mil Islas, entre otros encantadores lugares.
En las islas de Zavicon se encuentra uno de los puentes internacionales más pequeños del mundo, que une la isla grande canadiense con una pequeña isla americana.
El río San Lorenzo, de 2,000 kilómetros de longitud, supone la unión de los grandes lagos canadienses con el océano Atlántico.
Las islas emergen en la parte nordeste del Lago Ontario y se extienden a lo largo de 80 kilómetros, aguas abajo desde Kingston, Ontario.
Quienes visitan los extraordinarios puntos de interés lo hacen a través de diversos medios: avioneta, ultraligeros, velero, yate, kayak, entre otros.
Y tienen la inolvidable oportunidad de observar las tranquilas aguas, contemplar, admirar y valorar los bellos entornos paisajísticos, los campos de golf, las casas-habitación construidas en reducidos espacios de tierra, los bosques de abedules, los arces y los petroleros surcando las aguas.
Los ultraligeros son pequeños aviones con capacidad para el piloto y un pasajero, con velocidad de vuelo de 80 km/h y a una altura máxima de 300 metros.
El kayak es una embarcación cuya antigüedad se remonta a unos 5 mil años, es propulsado por un remo de dos hojas y lo utilizaron inicialmente los Inuits en el norte de Canadá. Kayak significa “ropa para andar en el agua” u “hombre-barca”.
Como es de dominio público, los abedules son árboles de 10 a 15 metros de altura y de ramas delgadas, de cuya corteza se extrae el aceite rico en tanino y que se usa para curtir pieles. En cambio, el leño duro de los arces se usa en ebanistería.
Según una leyenda de los iroqueses -familia de tribus indias originarias del Misisipí, que comprendía a los senecas, oneidas, onondagas, cayugas, mohawk y tuscaroras-, los espíritus buenos y malos libraron una batalla para lograr el poder, y durante la lucha sin cuartel, cayeron piedras sobre el lago Ontario y de estas florecieron islas de abedules y arces conocido actualmente como el Parque Nacional Thousand Island.