sábado, 9 de mayo de 2015

“HUELLAS IMBORRABLES” DE LA LIBERTAD DE PRENSA EN LA UNIVERSIDAD JAIME BAUSATE Y MEZA

“HUELLAS IMBORRABLES” DE LA LIBERTAD DE PRENSA EN LA UNIVERSIDAD JAIME BAUSATE Y MEZA


El Estado de Virginia, en América del Norte, en 1776 había garantizado la libertad de prensa por el Bill of Rights, al declarar: "El libre uso de la prensa es uno de los grandes baluartes de la libertad y no puede ser restringido sino por gobernantes y gobiernos despóticos". Donde existe libertad de expresión existe una sociedad libre. Y donde los hombres no pueden comunicarse libremente, ninguna otra libertad está segura.





















En 1788, Mirabeau proclamó: "Que la primera de vuestras leyes consagre para siempre la libertad de prensa, la libertad más inviolable, la más ilimitada, la libertad sin la cual no serán jamás concebidas las otras".
La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 sienta el principio de libertad de prensa como derecho inalienable de toda persona: "La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciados del hombre; todo ciudadano puede por lo tanto, hablar, escribir, imprimir libremente, salvo responder por el abuso de esta libertad, en los casos determinados por la ley".



La libertad de prensa es la piedra angular de todas las demás libertades, proclamada y amparada por la Constitución Política de los países democráticos, consagrada en la Carta de las Naciones Unidas y proclamada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en los acuerdos internacionales. Sirve como conciencia e instrumento de desarrollo y progreso de las naciones.

Finalmente, en el Día de la Libertad de Prensa, el Vicerrector Académico, Eudoro Terrones Negrete, de la Universidad Jaime Bausate y Meza,  dijo que la Organización de las Naciones Unidas, al propiciar la creación de una Carta de Derechos y Deberes de los Órganos de Información, había puntualizado estos tres postulados fundamentales: 1. Libertad de viaje y de recorrido por todos los países para los periodistas; 2. Libertad para propagar informaciones y opiniones; 3. Obligación internacional para rectificar en caso de informaciones falsas.