sábado, 29 de noviembre de 2008

Deberes y derechos del Periodista

DEBERES Y DERECHOS DEL PERIODISTA

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

LOS DEBERES DEL PERIODISTA

Existen diversas clases de deberes: sociales, morales, religiosos, políticos, económicos y profesionales. De los deberes profesionales del periodista nos ocuparemos a continuación, no sin antes expresar que no hay deber sin derecho, no hay derecho sin deber, aunque en una sociedad injusta se exijan más deberes a costa de menos derechos. La obligación moral se llama deber. Todo deber da sentido a la vida y al profesional para la consecución de un fin noble y digno. El deber pone al periodista en relación consigo mismo, con la empresa donde labora, con el gremio al que pertenece, con las demás personas que le rodean y con su público.

Entre los deberes básicos del periodista podemos considerar los siguientes :

Abstenerse de toda publicidad o propaganda en sus artículos así como también de toda publicación de anuncios que sean deshonestos, falsos o que conduzcan a error.
Abstenerse de trabajar en contra de su conciencia o de sus convicciones principistas.
Abstenerse de transmitir o publicar acusaciones extraoficiales que atenten contra el buen nombre, prestigio o reputación del acusado sin dar a este la oportunidad de defenderse.
Aceptar en materia profesional la jurisdicción de las instituciones de la profesión, excluyendo toda injerencia gubernamental o de otro tipo.
Actualizar sus conocimientos y especializarse profesionalmente, para ejercer el periodismo con idoneidad y autoridad profesional y moral.
Asignar a las fotografías la misma importancia que a las noticias, sin permitir que un exceso de imágenes invada el espacio necesario para las noticias, y sin conceder a ninguna fotografía más espacio del que merece. Eliminar las fotografías que ofrecen una perspectiva desagradable de las personas fotografiadas..
Asistir a las reuniones o actos que sean convocados por su centro de trabajo o gremio periodístico.
Asumir la responsabilidad de su producción intelectual.
Atenerse a la máxima de Walter Williams “Ninguno debe escribir como periodista aquello que no podría decir como caballero”.
Buscar, reunir, seleccionar, clasificar, valorar, ampliar y comentar los hechos noticiosos que serán publicados o difundidos a través de un medio.
Coadyuvar a la erradicación progresiva de los grandes males y problemas de la humanidad: imperialismo económico y cultural, miseria, analfabetismo, desocupación, desnutrición, drogadicción, narcotráfico, corrupción e inmoralidad.
Combatir el ejercicio del periodismo sensacionalista, absteniéndose de fomentar los sentimientos morbosos, los instintos malsanos o las bajas pasiones.
Combatir toda intención o cualquier posibilidad de control estatal de la prensa.
Conocer previamente la realidad de los países, para informar con veracidad y conocimiento de causa.
Contribuir a la defensa de la naturaleza, haciendo público los hechos que originan la contaminación y destrucción del ambiente o aquellos delitos de arboricidio y fitocidio que puedan cometerse.
Contribuir a la organización y al fortalecimiento del gremio periodístico (Círculo de Periodistas, Asociación de Periodistas, Federación de Periodistas y Colegio de Periodistas).
Controlar sus pensamientos y actos a fin de no caer en el libertinaje.
Cooperar a la correcta formación y orientación de la opinión pública.
Cultivar la capacidad de convencimiento a la fuente informativa renuente en proporcionar el dato que se busca, persuadiéndole que éste servirá exclusivamente para un fin social o para un caso de justicia en bien de la sociedad.
Cumplir el Código de Ética de su institución, gremio o empresa periodística.
Defender y luchar por la libertad de pensamiento, de comentario, de crítica y de expresión de los pueblos, combatiendo los obstáculos para acceder a las fuentes de información. Evitar por todos los medios posibles que se dicten disposiciones que recorten, dificulten o anulen el ejercicio de la libertad de expresión o el derecho a la información.
Defender y prestigiar a su profesión, a su Alma Máter y a su centro de trabajo.
Demostrar buena presentación en las acciones formales del ejercicio profesional, con la vestimenta adecuada según la ocasión.
Denunciar a toda persona que incurra en el ejercicio ilegal de la profesión.
Denunciar toda forma de censura y cercenamiento del trabajo de los periodistas.
Escribir con propiedad, equidad, exactitud, claridad, sencillez, corrección y espíritu de justicia los acontecimientos a ser informados. Evitar lo grosero, lo tosco, lo chabacano, el lenguaje rudo y los golpes bajos.
Evitar el uso de métodos, procedimientos y medios desleales, deshonestos e incorrectos para obtener informaciones, fotografías, reportajes declaraciones y documentos, tales como: falsificación de documentos, uso de cámaras secretas, violación de correspondencia y fotomontaje irreal.
Evitar la relación excesivamente naturalista y detallada entre los sexos.
Expresar su profundo sentimiento de solidaridad profesional a aquellos colegas, compañeros de trabajo y dirigentes de su gremio que están perseguidos injustamente por defender su trabajo, su profesión o su vida, por decir la verdad o por expresar libremente sus ideas.
Fomentar el diálogo franco, sincero y democrático con los lectores, oyentes y televidentes.
Honrar y respetar los criterios de quienes trabajan con él en un medio de comunicación. No atribuir a otro colega lo contrario de lo que él dijo o escribió.
Informar a la colectividad sobre acontecimientos importantes, trascendentes, dignos de relieve y de interés público.
Lealtad para con la empresa en que presta sus servicios, en cuanto sea compatible con su conciencia profesional, con la moral pública, con las leyes y fundamentos del Estado.
Luchar por la seguridad, integridad, estabilidad democrática y soberanía nacional. Practicar y preservar las relaciones fraternales así como el respeto mutuo entre colegas y órganos de prensa.
Mantener y defender el derecho al secreto profesional no revelando las fuentes informativas que se obtuvieron confidencialmente, hasta los límites que la ley o la conciencia lo permitan y no publicando por adelantado el material informativo que le haya sido confiado para su divulgación en fecha determinada.
No aceptar honorarios o haberes inferiores a los mínimos establecidos por las leyes en vigencia.
No cometer delitos de prensa: difamación, calumnia o injuria, respetando por sobre toda las cosas la reputación de las personas e instituciones.
No deformar la verdad por omisión, error o falso énfasis.
No delatar, murmurar ni adular.
No difundir seudo-ciencias, tales como: ocultismo, astrología o cartomancia, quiromancia, numerología y grafología.
No influir en los juicios en curso que se ventilan en los tribunales de justicia.
No manipular la información y el comentario bajo ningún tipo de presión o interés (presión social, política, económica, sindical, religioso, etc).
No omitir voluntariamente ningún hecho esencial ni deformarlo deliberadamente.
No pasar por alto ningún indicio, ninguna pista de investigación, a fin de sacar a luz actos y hechos ocultos, sin dejarse vencer por el temor, el desaliento, el pesimismo y los obstáculos.
No publicar la información o los datos siempre y cuando éstos puedan dañar moralmente al público, afectar al orden público, a la seguridad del Estado, desorientar al público y darle una imagen distorsionada de una determinada persona, grupo, asociación o institución.
No ser proclive al partidismo político en el comentario editorial.
No usar el lenguaje indecente, inmoral o de doble sentido, aún cuando el lenguaje solamente pueda ser comprendido por una parte minoritaria de la audiencia.
Obrar en la vida con desinterés y por propia obligación y no por imposición ni apetitos lucrativos ni por deseos de vida placentera.
Observar una intachable conducta pública y privada.
Ofrecer al público informaciones exactas y comprobadas, afirmaciones, comentarios y críticas que sean razonables, sensatos, bien fundamentados, sin prejuicios ni apasionamientos, y basados en la verdad, la lógica y la justicia. Ante la duda de veracidad no deberá publicar, puesto que “Es mejor ser segundo en la publicación de una noticia verdadera, que primero en la publicación de una noticia falsa”. No presentar como personalmente visto lo que solamente fue oído.
Orientar su quehacer periodístico hacia el bien social, espiritual, intelectual, económico y moral de la comunidad.
Presentar la criminalidad siempre como indeseable, antisocial, odiosa y repulsiva.
Procurar que sus informaciones estén libres de opiniones o tendenciosidad, de prejuicios o de espíritu de venganza.
Promover la democratización de las relaciones internacionales en el campo de la información.
Promover y defender los derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.
Promover y defender los derechos humanos, la justicia social, la paz entre los pueblos el bienestar general.
Rectificar toda inexactitud o error que pueda cometer en el procesamiento de la información o en su difusión.
Respetar a la sensibilidad de las personas: Evitando cobertura informativa a crueldades con animales, episodios o hechos brutales o repugnantes, escenas de actos violentos con todos los detalles.
Respetar a las minorías: Evitando a) el uso del lenguaje burlón o despreciativo sobre personas por razón de su raza, color, credo, nacionalidad u origen y, b) evitando que las personas que sufren aflicciones o dolencias, deformaciones físicas o mentales a la vista de un programa se vena degradadas o ridiculizadas.
Respetar al honor nacional, a los símbolos patrios y no ofender a las instituciones democráticas.
Respetar las normas morales, jurídicas y asociativas que regulen la profesión.
Respetar y fomentar los valores universales (humanismo, paz, democracia, derechos humanos, progreso social, liberación nacional, etc), la diversidad de culturas (inca, maya, azteca, etc) y la coexistencia pacífica entre los pueblos del mundo.
Revelar su identidad como periodista para el mejor cumplimiento de sus funciones y misiones encomendadas.
Ser honesto, y sobre todo honrado, sin dejarse sobornar bajo ningún aspecto con dinero, favores, donaciones, beneficios, dádivas, ventajas, agasajos, alojamientos gratuitos, bienes de valor, viajes de turismo, etc. No aceptar retribuciones ni beneficios a cambio de un artículo más que del medio de comunicación para el cual trabaja.
Sufragar en las elecciones convocadas por su institución.
Sufragar en las elecciones que sean convocadas por su institución, para elegir a sus dirigentes.
Todo su quehacer periodístico debe estar orientado al bien social, espiritual, intelectual y moral de la comunidad.

LOS DERECHOS DEL PERIODISTA

Entre los derechos básicos que tienen los periodistas se consideran los siguientes:

Actuar, en todas las circunstancias, según su propia conciencia ética y sentido social.
Aspirar al mejoramiento intelectual, moral y a la actualización profesional.
Defender la propiedad intelectual, la cláusula de conciencia y el secreto profesional.
Defender y abogar pro el pleno ejercicio de las libertades democráticas y de la libertad de expresión.
Demandar que los asuntos públicos se conduzcan en público y que los registros públicos estén abiertos a la inspección pública.
Derecho inalienable a la intimidad, a mantener intacta su honra o su reputación.
Elegir y ser elegido como dirigente del gremio periodístico al cual pertenece.
Exigir a los demás el respeto a sus creencias, ideas y opiniones y al material informativo que entrega a su fuente de trabajo.
Exigir a los gobernantes, la aprobación de leyes que proteja y garantice mejores condiciones de trabajo y de vida en el campo del periodismo.
Expresarse libremente y con honestidad intelectual, a través de los medios de difusión de la cultura y la comunicación, sin mediatizar el juicio o traficar con el criterio.
Intervenir en la elaboración y ejecución de la política editorial e informativa del medio de comunicación en el que trabaja.
Investigar y fiscalizar, sin trabas, hechos o asuntos de interés público.
Libre acceso a las fuentes informativas.
No opinar contra su conciencia o convicción, no ser sancionado ni sufrir desmejoramiento y marginación laboral por actuar de acuerdo con su conciencia.
No ser presionado, en el ejercicio de sus funciones, por las autoridades oficiales, los propietarios de la prensa, los agentes de servicios informativos u otros estamentos intermedios.
Percibir una remuneración justa y digna.
Presentar proyectos para coadyuvar a la buena marcha de su Alma Máter, gremio periodístico y centro laboral.
Recabar su carné de periodista y su insignia de afiliado por la institución periodística al que pertenece (Círculo de Periodistas, Asociación Nacional de Periodistas, Federación de Periodistas, del Colegio de Periodistas, Federación Internacional de Periodistas, Organización Internacional de Periodistas, etc).
Rechazar toda subordinación contraria a la línea general del medio en el que labora.
Rechazar toda subordinación contraria a la línea general del órgano de información en el cual labora.
Recibir los beneficios de las convenciones colectivas y del contrato personal con seguridad material y moral en el trabajo.
Recibir una imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa, exacta, objetiva y completa.
Reivindicar el derecho a encuestar libremente y a difundir los resultados, sobre asuntos de interés público o nacional.
Retirar su firma de informaciones que considera inexactos y que lleven una mala intención contra su Alma Máter, su centro de trabajo, sus colegas y el gremio periodístico al que pertenece.
Ser respetado por sus colegas y la colectividad cuando actúe según las normas éticas, normas religiosas y normas jurídicas.