Artículos periodísticos y de investigación

Translate

12 de julio de 2015

REFLEXIONES DE LOS ESTUDIANTES SOBRE ÉTICA PERIODÍSTICA


Estudiantes de la Universidad Jaime Bausate y Meza publican obra: 

REFLEXIONES DE LOS ESTUDIANTES SOBRE ÉTICA PERIODÍSTICA

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


Desde que el ser humano se agrupó en sociedades, no cabe duda que tuvo necesidad de contar con normas, disposiciones, reglas, principios y valores éticos que le permitiera regular su conducta frente a los demás miembros de la comunidad, con el fin de vivir bien y en armonía social, haciendo uso de su libertad con responsabilidad.

El ser humano, desde que nace hasta que muere, es un ser en permanente acción e interacción social; es un ser que suscita y soluciona deudas éticas, dilemas, déficits y problemas éticos, dentro del contexto de su antropine physei (naturaleza humana) y  ethos (naturaleza moral).

Dentro de este contexto hay una disciplina de la filosofía que estudia la conducta moral, la conciencia moral y la experiencia moral del hombre: se llama Ética.  Esta disciplina es la moral pensada o la teoría de la moral de las personas; es la ciencia del deber ser y del deber hacer, es la ciencia del buen obrar y del buen vivir de las personas.

En la actual sociedad del conocimiento -con todos los goces de la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología- las personas en general, entre ellos los periodistas o los comunicadores sociales, requieren vivir en comunión axiológica, deontológica y ética,  premunidos de conocimientos válidos y útiles que les permitan transitar libremente, con credibilidad y seguridad, por las anchas e interminables avenidas del bien común.

Por lo expuesto, interesa y preocupa a la humanidad que las libertades de ser, de creer, de discernir, de pensar y de expresarse libremente estén siendo desplazadas por las libertades de consumir, de producir, de ganar dinero y más dinero, con el objeto de materializar la vida humana, olvidando “El hombre como ser racional existe como un fin en sí y no sólo como un medio que esta o aquella voluntad pueda utilizar a su capricho” como lo afirma el filósofo Kant en su obra “La fundamentación de la metafísica de las costumbres”.

La ética, uno de los grandes retos de la profesión periodística.

No debe olvidarse que la ética es uno de los grandes retos o desafíos de la profesión periodística. El periodismo, sin principios ni valores éticos resultaría siendo tierra de nadie, o morada de plumíferos, sicofantes, mercenarios de la noticia y falseadores de la realidad.

Respecto a la ética debemos manifestar que es la base fundamental y la razón de ser del buen periodismo y del buen periodista; es la fuente primigenia y la mejor garantía para el ejercicio correcto de la profesión en aras del interés social.

El grado de salud moral de los profesionales de la información y la comunicación, de las instituciones y sociedades democráticas se mide por el sentido ético, la autonomía individual (no ser ciudadano-vasallo, ni ciudadano-súbdito), la conciencia ética de sus derechos, la capacidad para enfrentar los problemas de la vida con idoneidad y fuerza moral.

Consideramos que la vida democrática, las libertades plenas, los derechos humanos fundamentales, el progreso de los pueblos y la justicia social sólo serán posibles en la medida que la educación mejore en todos sus niveles y modalidades, que los ciudadanos ejerciten sus derechos civiles, políticos y sociales con ética dialógica y responsabilidad comunitaria, y los periodistas y medios de comunicación cumplan estrictamente y a plenitud sus funciones y rol social.

“Han mostrado muy bien Apel y Habermas, al formular la Ética del discurso, que todo mandato moral para que tenga verdadera validez práctica en la vida de los miembros de una comunidad no debe dárselo cada uno por separado sino acordarlo entre todos como fruto de un diálogo en el que participen en condiciones de igualdad y expongan los argumentos o razones que la sustenten” refiere el filósofo colombiano Camilo García Giraldo en su obra “Escritos sobre ética” (2011).

Recordemos siempre que lo ético y lo moral sólo corresponde a la persona humana. Con las expresiones de George H. Mead diríamos: “Somos seres morales en cuanto seres sociales” y de Esperanza Guisán: “El hombre es un animal moral no programado, al menos no totalmente programado, condenado a elegir o, al menos, a tomar algunas decisiones”.

Así como la planta sólo crece vigorosa cuando hunde fuertemente sus raíces en la tierra, así también el hombre sólo crecerá moralmente cuando impregne de sentido ético y sentido social su conducta cotidiana. La vida humana es base, no cúspide. El hombre es un fin y no un medio. La base de la vida humana son los bienes morales o espirituales fundamentalmente, y no sólo los bienes materiales o económicos.

Crisis de valores y hambre de ética.

A diario se observa que principios fundamentales, considerados antaño de carácter universal, han perdido vigencia como sistema de valores, incidiendo negativamente en las diferentes actividades que se desarrollan en la sociedad. Y es en el campo de las ciencias de la comunicación, particularmente en el periodismo,  que se siente con mayor intensidad el vacío de una educación en valores.

No exageramos al afirmar que desde varias décadas estamos viviendo una profunda crisis de valores, crisis de la cotidianidad y del desbarajuste moral, expresados en lamentables actos de corrupción e inmoralidad. El uso de  Internet está poniendo en jaque el inmanente y natural derecho de las personas a su privacidad, a recibir información veraz, responsable y digna; el hombre y su libertad están en peligro, con las posibilidades de quedar, a corto tiempo, reducido a una burla grotesca o a un rostro deshumanizado de por vida.

La crisis de valores es una realidad. Impera por doquier: Usura, soborno, “mordidas”, chantaje, malversación de fondos, engaño, abuso de autoridades, evasión tributaria, declaraciones juradas falsas, sueldos elevados paras un puñado de funcionarios en un país pobre, nepotismo en empresas públicas y privadas, transfuguismo político-partidario, lavado de activos,, interceptación telefónica desde el poder con fines de desprestigio político a sectores de la oposición, manipulación de conciencias, de informaciones y de opiniones, etc., etc., mientras millones de niños mueren de hambre.

Actualmente el mundo se ha unificado tanto y sus partes están interrelacionadas (globalización), habiendo roto fronteras espaciales, temporales y territoriales, que los problemas morales pierden su carácter localista y se universalizan. Al respecto sobran ejemplos. “La apartheid en Sudáfrica se convierte en cuestión moral para todo el mundo, lo mismo que la segregación negra en los Estados Unidos o la lucha de liberación de los campesinos de Vietnam del Sur. Lo mismo vale para la libertad de pensamiento y de palabra, para la libertad de información y de uso de los medios de comunicación en todo el mundo. La postura de la Iglesia católica sobre el control de la natalidad y el sexo y la violencia de las películas d Hollywood se convierten análogamente en problemas éticos de interés universal” señala Howard Selsam en su obra “Ética y progreso”.

Se afirma categóricamente que en los países de América Latina el 58 por ciento de los niños viven por debajo de la línea de pobreza, el 33 por ciento de los menores de dos años están desnutridos y ni qué decir de los niños que viven en las calles, en total desamparo, sin padres ni madres ni Estado que los protejan. Resulta que América Latina es la región más desigual e injusta de todo el planeta tierra.

“Frente a los agudos problemas de pobreza y desigualdad que presenta América Latina,- refiere Bernardo Kliksberg-, valores éticos básicos tales como la responsabilidad de los unos por los otros, la sensibilidad frente a la pobreza, el respeto profundo a la dignidad del pobre, la sensación de urgencia frente a los daños irreversibles que causa la pobreza y ayudar al otro de manera tal que no necesite más ayuda, deberían orientar el diseño de políticas y los esfuerzos por el desarrollo”.

Ante la crisis moral actual la comunidad académica universitaria de Perú y América Latina fundamentalmente exige un replanteo y una redefinición axiológica en todos los niveles y modalidades educativas y a través de los medios de comunicación. La niñez y la juventud no quieren creer en una sociedad global que crea culpa, que materializa la vida humana, que produce malos ejemplos, que genera actos de impunidad e inmunidad en amplios sectores de la población y de los poderes del Estado.. Se tolera el favoritismo o se encubren irregularidades por mantenerse en el puesto de trabajo. Hay el afán de ganar más dinero a costa del menor esfuerzo posible y por cualquier medio.

“Los escándalos por falta de ética empresarial como los de Enron, Worldcom o Arthur Andersen ha causado a la economía más daño que el atentado del 11 de septiembre”, dijo a EFE la filósofa Adela Cortina, dentro del marco del I Congreso Iberoameriano de Ética y Filosofía Política.

Para vivir bien es necesario saber elegir bien. Elegir bien es procurar todo aquello que es adecuado, bueno, honesto, digno y justo. La vida es un afanarse constante por querer ser de una manera correcta, con clara conciencia de la auténtica responsabilidad en su cuádruple dimensión: responsabilidad social, política, jurídica y ética; conciencia plena de las posibilidades de llegar a ser, para poner en práctica el deber ser y el deber hacer bien de las cosas, con el fin de alcanzar lo que uno se propone ser en el transcurso de su existencia.

Por eso que consideramos importante y trascendente para los periodistas el ejercicio de la profesión sobre la base de sólidos principios y valores éticos. Un conocimiento razonado de la moral  ilustraría sus conciencias, facilitaría la práctica del deber profesional y resultaría siendo un auxiliar poderoso en el manejo de sus conductas. Les facilitaría así disipar ilusiones, sofismas, dilemas éticos, prejuicios, animadversiones, bajas pasiones, presiones y egoísmos. Si la conciencia de los periodistas entra en contacto con los valores éticos, los actos de los periodistas se efectuarían  mediante el dictado de sus propias conciencias y estarían orientados a escoger el camino del bien común, por el bien común y para el bien común. Con las palabras de José Ingenieros diríamos: “El hombre que atesora las fuerzas morales adquiere valor, recto sentimiento del deber que condiciona su dignidad. Piensa como debe, dice como siente, obra como quiere…Acepta las responsabilidades de sus propios yerros y rehúsa su complicidad a los errores ajenos”.

Si Enrique V. Iglesias, en su condición de presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, dijo alguna vez  que “¡Hay hambre de ética en el mundo!”, por nuestra parte agregamos que hay también necesidad de trabajo digno con salario justo, necesidad de mayores grados de  libertad y de justicia social, de explotación y distribución equitativa de la riqueza mundial,  de globalización económica  pero con rostro humano.

“El mundo futuro será ético y espiritual o no será”, es una profecía que se atribuye al escritor André Malraux.

Reflexiones de los estudiantes sobre ética periodística.

Preocupados por el problema que origina la falta de ética en el periodismo, los estudiantes del noveno ciclo, sección B, de la Escuela Profesional de Periodismo/Facultad de Ciencias de la Comunicación Social, de la Universidad Jaime Bausate y Meza, decidieron publicar los artículos que escribieron como tarea académica en la asignatura de “Ética Periodística”, bajo el título  Reflexiones de los estudiantes sobre ética periodística.

La obra contiene temas de palpitante actualidad, pueden ser leídos de principio a fin con el mismo entusiasmo e interés, a sabiendas que los seres humanos somos seres imperfectos, pero, a la vez, perfectibles sobre la base del cultivo de las diversas ciencias y la práctica de los principios y valores éticos.  Pero al mismo tiempo la obra está orientada a suministrar la información necesaria para el logro de una conducta moral del periodista con compromiso ético en sus pensamientos y acciones, con el fin de vivir el periodismo desde una experiencia axiológica, ética y deontológica.

No cabe duda que el actuar ético supone hacer lo que es moralmente bueno, digno, honesto, responsable y justo. A través de la conciencia moral se puede evitar las malas prácticas en procura de la calidad de la vida, con un mínimo de normas morales compartidas por los ciudadanos y la praxis dialógico-comunicativa de la racionalidad que conduzca al bien pensar para el  vivir bien.

En mi condición de profesor de la asignatura de ética me permito recomendar la lectura de esta obra primordialmente a los estudiantes de las facultades de ciencias de la comunicación de las universidades del país, sabiendo que con mejores periodistas y comunicadores éticos será posible edificar una sociedad mejor.

En las líneas que siguen se inscriben los autores de esta obra con el adelanto de un párrafo significativo de sus pensamientos sobre la ética periodística.

Keila Elena Caicedo De la Cruz:
“Si se va emitir una mala información o de manera incompleta, es mejor no decirla. Es mejor callar antes de deformar y desinformar a la sociedad…Es gracias a la ética que los periodistas podemos regular nuestra labor y ser mejores profesionales”.
Víctor Hugo Criado Zúñiga:
“Como se ve, el derecho a la rectificación ahora significa una gran herramienta para que no se vulnere los derechos de los ciudadanos ni se dañe su imagen y reputación mediante contenidos difundidos en los medios de comunicación”.
Juan Pablo Sánchez Pérez:
“El tema del interés social contra el interés empresarial en los medios de comunicación sigue siendo aquella asignatura pendiente  que no hemos podido solucionar. La idea soñadora de esperar que los medios se auto-regulen, busquen abarcar temas de cultura o que abran sus espacios para que los ciudadanos puedan expresar sus opiniones sigue siendo eso, una idea soñadora.  El dinero de estos malos empresarios que lucra con un derecho humano sigue teniendo más peso que los valores o el sentimiento de apoyo al crecimiento de la sociedad”.
    Jordan Aníbal Ponce Cancino:
    “Un periodismo que basa su calidad en la medición del rating, en las ventas por tiraje y que se subordina a las decisiones de los dueños del medio y autoridades gubernamentales, es un periodismo que no genera información de valor, que emite contenido superfluo, que no demanda mayor análisis en las noticias y que pierde credibilidad ante sus lectores, televidentes, radioescuchas y usuarios”.
Fresia Flor Flores Herrera:
“Propiciar una cultura informativa con veracidad y responsabilidad, para que prevalezca la verdad, debe ser la misión de los periodistas y medios de comunicación, alejados de todo intento de manipulación de los contenidos”.
Nancy Antonia Gutiérrez Mesía:
“El periodista debe saber que tiene la obligación de tratar la información con extrema confidencialidad, todo esto por una cuestión de garantía, seguridad y protección a la fuente informante”.
Junior Rodolfo Goyzueta Plasencia:
“La ética no debe concebirse como un interés personal sino como una necesidad colectiva para el desenvolvimiento armónico de la sociedad democrática, ética y civilizada, con plenos Derechos Humanos”.
Greysi Cruz Cruz:
“La prensa y la ética parecen haberse divorciado y la credibilidad es una característica que muy pocos presentan en la profesión”.
Anthony Andre Caballero Ávila:
La ética periodística contribuye a tener una sociedad mejor informada para que tenga una mejor opinión sobre lo que ocurre en el día a día en la sociedad y pueda contribuir con fundamento y conocimiento de causa a la solución de los problemas que le interesan y preocupan. Periodismo ético sí, sociedad ética también”.
Yngrid Lucero Corrales Rivas:
“Entendemos que la ética en la radio debemos aplicarla en su extensión e inclusive a través de las nuevas tecnologías que nos da la Internet donde no existen entes reguladores que controlen los contenidos, donde tenemos más libertad para expresarnos y por ende tenemos mucho más obligación de ser nosotros nuestros propios reguladores de manera responsable. Es cierto que se necesita y se deben generar nuevos códigos de ética para esta nueva era multimedia, pero sí la ética debe permanecer por siempre”.
Paola Rosa Astucuri Alarcón:
“Insisto que la ciberpornografía es algo que necesita la atención de todos, porque si no cesa o disminuye este problema en un par de décadas, ya no existirán ni tendrán el mismo significado ético y moral los valores del respeto, la dignidad humana o la autoestima”.

Eduardo Alejandro Sosa Llontop:
“Los periodistas deportivos contraen gran responsabilidad a la hora de informar, ya que son los más seguidos y ejercen gran influencia en los hábitos de conducta y modos de expresión de la ciudadanía. Por eso, bale la pena detenerse en las funciones que desempeña el periodismo deportivo como uno de los grandes vehículos actuales de la ética, entendida ésta como un compromiso del profesional con la sociedad a la que se dirige, con la que se identifica y a la que presta un servicio público”.
Luis Eduardo Zegarra Zavaleta:
“Si antiguamente la prioridad del periodismo escrito había sido ser la conquista de la libertad de prensa o adquirir una tecnología suficiente para responder a las exigencias de una información adecuada a nuestra sociedad, hoy ocupa el puesto prioritario la preocupación ética”.
Juan Alberto Falcón Velorio:
“Los periodistas en general y en especial los de investigación, manejan una valiosa información de todo tipo: general, especializada, confidencial y privilegiada, que son muy requeridos por los grupos de poder económico y políticos. Hechos sucedidos al margen de la ley y que son guardados en los cajones de oficinas y otras desaparecidas a la fuerza, son casos prioritarios que todo periodista con buen olfato debe investigar en procura del interés colectivo”.

Mayra Alejandra Malásquez Huapaya:
“Si en este momento la prensa nacional no cumple con la objetividad que el periodismo ético requiere, es deber de nosotros los estudiantes de periodismo, futuros profesionales de la comunicación, limpiar la mala imagen que se tiene sobre la profesión y los periodistas peruanos”.
 Wilder Amós Pantoja López:
“Muchos de los espacios radiales representan una amenaza para la pérdida de valores ya que se extralimitan en el mal uso del lenguaje y en el tratamiento de temas serios y delicados como el sexual, teniendo en cuenta que no puede controlar que menores de edad escuchen este tipo de programación”.
Guillermo Jean Marcell Loro Lizzetti:
“Nosotros construimos el honor en cada día de nuestras vidas y con los valores que adquirimos en el transcurso del tiempo. Y no es justo que nos escudemos en nuestra libertad de expresión para destruirla en un abrir y cerrar de ojos”.
Vanessa Andrea Barreda Montoya:
 “Son métodos antiéticos que utilizan algunos medios de comunicación: el uso de cámaras escondidas, donde se graba a la persona informante sin que esté enterada de que la están filmando y sin su consentimiento; la transmisión de noticias sin hacer la pesquisa respectiva; la utilización de calificativos despectivos sin haber comprobado que lo que se especula es cierto; presentar noticias sensacionalistas; y publicar fotos trucadas, entre otros”.
Martha Augusta Ruiz Balarezo:
“Los grandes dueños de las distintas empresas de comunicación no son periodistas, por ende exigen de los profesionales la venta de las noticias, el sesgo de la información, el sensacionalismo, la manipulación informativa, para su conveniencia de rentabilidad empresarial, que no es el interés de la colectividad. Esto deriva en una mala reputación de los periodistas y los medios, cuando se acepta la inmoralidad, la frivolidad, que vemos en la televisión y prensa  escrita”.
María Milagritos Sifuentes Vásquez:
“Con el pasar de los años, la ética se vuelve parte fundamental de la vida de las personas, tanto de los profesionales y periodistas como de los que no lo son. Creemos que todas las personas deberían cultivar y practicar valores desde pequeños para que las futuras generaciones no crezcan en una sociedad infestada de personas que no los tengan”.
Gladys Isabel Espinoza Rivas:
“En la actualidad, la televisión tiene mucho poder. Y la cámara oculta es un elemento esencial, aunque utilizada sin ética es peligrosa, porque es una justicia sin apelación. El espectador lo ve, lo condena y lo toma como cosa juzgada. Se emplea, como un medio para develar unos hechos ocultos o buscar unas pruebas que confirmen una investigación periodística. En otras ocasiones, funciona como un cebo que engancha a la audiencia. El Periodismo, debe indagar en fuentes, no caer en el espionaje. Es preferible tener paciencia y solicitar la información completa antes de estar usando métodos que no están apegados a la ética periodística”.
Mónica Margarita Fuertes Altamirano:
“Los seres humanos aprendemos y así como aprendemos, también podemos desaprender los malos hábitos. Por ejemplo podemos promover a través de la comunicación entre familiares, amistades, conocidos y en las redes sociales a utilizar palabras adecuadas para expresarnos sobre un tema en particular, sin lastimar susceptibilidades ni herir sentimientos ajenos. Así la ética que tenemos se verá reflejada en los demás. Solo respetándonos a nosotros mismos, seremos capaces de respetar a los demás”.
María Luisa Saavedra Núñez:
“¿Son realmente las redes sociales medios de expresión masiva? Sí y no. La plataforma web es tan amplia que está lista y preparada para el tráfico de información masiva, sin embargo la falta de comportamiento ético de sus participantes opaca esta manera de difusión. El cuidado de nuestra privacidad, el evitar compartir información personal que pueda ser utilizada en nuestra contra, así como respetar los datos personales de otros usuarios contribuye a la armonía en estos medios en línea”.
Susana Araceli Valdivia Domínguez:
“Sin embargo, hoy en día los medios impresos presentan una excesiva difusión de imágenes producto de la tecnología fotográfica digital, que ha provocado que el lector se sature de información visual, la cual no puede ser entendida ya que no está generando ningún impacto, restándole valor a la importancia del fotoperiodismo, pues no se está difundiendo sus cualidades y mucho menos se está incentivando “la reflexión y el estudio de la foto como fenómeno sociopolítico de comunicación”.
Evelyn Mirella Ubillus Ruiz:
“Frente a esto, el Colegio de Periodistas intentó establecer mecanismos de autorregulación en nuestro país, en el caso de Puno, por ejemplo se logró hacer un pacto ético entre los diarios y canales de televisión en la zona construyendo su propio código de ética debido a que los pobladores consideran que la educación es muy baja en esa región y necesitan apoyo educativo con programas y noticieros que culturicen al público”.
Maribel Shirley Carrasco Llavilla:
“Hay preocupación permanente de los medios por contar con muchos lectores o gran sintonía que les permita autofinanciarse o ganar influencia y respeto. Para lograrlo tienen que practicar un periodismo de gran impacto e interés, pero, sobre todo, que tenga credibilidad. Es decir, que todo lo que informen corresponda a la verdad de los hechos. Y, cuando se equivoquen, tener la entereza de reconocer el error y pedir las disculpas del caso. La credibilidad se logra cuando los medios respetan los principios éticos periodísticos”.
Angie de Gladys Gómez Acosta:
“Y así para cada persona, grupo, forma de pensar, sexo, o edad, siempre encontraremos un estereotipo televisivo para ellos. Un buen periodista no puede estar informando estos sucesos, si estudias para realizar un buen periodismo, ejércelo. La televisión es un medio de comunicación completo que logra llegar  casi a todo el mundo que lo ve, con mayor razón para emitir programas con sólidos principios y valores éticos en bien de la sociedad”.
Pedro Walter Bustamante Cruces:
“Finalmente podemos coincidir en manifestar que la opinión pública es  manipulada por los medios de comunicación, por múltiples motivos e intereses. Pero para que tal cosa no ocurra es necesario contar con mejores periodistas y medios formados en la escuela de vida con sólidos valores morales”.
Katiuska Esthefanie Alcalá Luján:
“Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos y ciudadanos, no solo serlo sino parecerlo. Pero no dejan de existir las malas personas con antivalores, que en la mayoría de los casos son extorsionadores, chantajistas, delincuentes a sueldo  que viven sembrando discordia, vendiendo mentiras y alimentándose de la carroña a cambio de unos miles de soles y que, definitivamente, no pueden llegar a ser jamás buenos comunicadores sociales”.
Johelia Enciso Gutiérrez:
“En un estado totalitario, con medios digitados desde palacio de gobierno, con periodistas sin independencia de juicio, con trabajadores, empleados y funcionarios que piensan con un solo lado del cerebro, con políticos que  tienen  por  finalidad  apoyarse en la demagogia, el engaño y en acciones represivas, sin la mínima posibilidad de ejercitar el derecho de la crítica y de luchar por que salga la verdad a flote, el futuro de los ciudadanos está en permanente peligro y no hay esperanza para un futuro mejor. En un estado totalitario los medios de comunicación constituyen la voz oficial del gobernante. Sólo publican lo que reciben de la oficina central de informaciones del gobierno, sin lugar a comentario alguno”.
Martha Priscilla Valencia Valles:
“Hoy en día la ética del periodismo debe tener en cuenta el papel de la audiencia, el impacto de la comunidad y el potencial de la tecnología de manera más completa. La Ética orienta y guía al periodista a determinar que es correcto y que no es correcto, qué es lo permitido y qué es lo prohibido, qué debe hacer y qué no debe hacer, tras la búsqueda de la esencia de la moralidad y del camino correcto, digno y justo a seguir en el ejercicio de la profesión”.
Sebastián Soto Ruiz:
“Creo que el fin de todo periodista es aproximarse lo más que pueda a la verdad informativa. Tratar de difundir el hecho de forma que esté menos contaminado de prejuicios, ideologías u opiniones. Y una manera de estar más próximo a ser objetivo es siendo plural e imparcial, ya que si el hecho es comentado por distintas fuentes, que estén a favor o en contra, cada uno con su verdad, esto permitirá a las personas sacar sus propias conclusiones y a los encargados de la ley, cumplir su función sin ninguna presión mediática, solo basándose en la información de los hechos”.
Janet Melchora Regalado Mellado:
“Son recomendaciones válidas para todo periodista ético: el respecto a la verdad; estar abierto a la investigación de los hechos; perseguir la objetividad por todos los medios posibles; contrastar los datos con varias fuentes periodísticas; diferenciar con claridad entre información y opinión; enfrentar a las corrientes opositoras con la verdad en la información, el comentario y la crítica”.
Cinthia Galván Jamanca:
“Finalmente, es necesaria una reflexión sobre la situación actual del periodismo peruano. Se debe recuperar la confianza y la valoración e la noticia, la buena imagen que siempre ha tenido la profesión, la credibilidad plena. El país y la sociedad requieren de periodistas ejemplares. Como dijo Bernardo Díaz Nosty, director de la cátedra UNESCO de la UMA, “La clave será tener una mayor cercanía a la sociedad y una cierta distancia del poder. El periodismo se regeneraría así y conseguiría de nuevo la credibilidad entre sus audiencias”.
Jennifer Esther Chamoli Sánchez:
“La mejor manera de superar el periodismo sensacionalista es no consumiéndolo, de nada vale que lo critiquemos, si cuando nos sentamos frente a nuestro televisor son estas noticias las que más consumimos. Cada periodista y cada persona son libres de escoger que ver, leer u oír, pero también son lo suficientemente inteligentes para distinguir entre el bien y el mal”.

Henry Andreus Albirena Vera:

“Así como hay medios de comunicación y profesionales de la información con compromiso y respeto a la sociedad, hay que reconocer que aún existen muchos medios y comunicadores que en el manejo de la información presentan diversas maneras de faltar a la ética, como por ejemplo: omitir información; presentar la información con calificativos; hacer énfasis solo en un aspecto de la información; manipulación en el manejo de las imágenes (encuadres y planos) para enaltecer o afectar la imagen de las personas; omitir los antecedentes suficientes para entender la noticia; utilizar el medio de comunicación como tribuna para defensa o auto promoción; inducir las respuestas durante las entrevistas; ofender a terceros; aprovechar el espacio y el medio para la extorsión, el chantaje, la mentira, la injuria, la difamación”.
Lima, 23 de junio de 2015.

Dr. Eudoro Terrones Negrete
Profesor de la asignatura


Compartir:

Entradas anteriores