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10 de abril de 2026

RELACIÓN, PARALELISMO Y AFINIDADES ENTRE MIGUEL DE UNAMUNO Y SÓCRATES

 

RELACIÓN, PARALELISMO Y AFINIDADES ENTRE MIGUEL DE UNAMUNO Y SÓCRATES





Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

MIGUEL DE UNAMUNO




Miguel de Unamuno y Jugo (Bilbao, 29 de septiembre de 1864-Salamanca, 31 de diciembre de 1936) destacado escritor y filósofo español, integrante de la Generación del 98, prolífico colaborador en la prensa española y americana, cultivó los géneros literarios: teatro, poesía, ensayo, novela y periodismo.

Rector de la Universidad de Salamanca de 1900 a 1914 y de 1931 a 1936, opositor a la dictadura de Primo de Rivera, que lo llevó al destierro en Fuerteventura, fue  diputado de las Cortes constituyentes de la Segunda República.

Son algunas frases de Miguel de Unamuno«Hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento»,«Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee»,«Las lenguas, como las religiones, viven de herejías»,«La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante»,«A un pueblo no se le convence sino de aquello de que quiere convencerse.»


Miguel de Unamuno es uno de los escritores más influyentes de la literatura española del siglo XX. Su obra es muy diversa y abarca muchos géneros y temas .A continuación, presento algunas de sus obras más destacadas:

Ensayos: En torno al casticismo (1895), Del sentimiento trágico de la vida (1912) y La agonía del cristianismo (1925)

Novelas: Niebla (1914), considerada una de sus obras maestras, es una "nivola" que explora la relación entre la realidad y la ficción; Abel Sánchez (1917), novela que analiza la envidia y la rivalidad entre dos amigos; La tía Tula (1921), historia que explora la maternidad y la espiritualidad; San Manuel Bueno, mártir (1930), novela que profundiza en la fe y la duda.

Poesía:Poesías (1907),Rosario de sonetos líricos (1911),El Cristo de Velázquez (1920) y Rimas de dentro (1923)

Teatro:La esfinge (1898),La verdad (1899),Fedra (1918) y Medea (1933)

Periodismo:Paisajes (1902), De mi país (1903), Por tierras de Portugal y de España (1911),Soliloquios y conversaciones (1911) y Mi religión y otros ensayos breves (1910), Contra esto y aquello (1912),Andanzas y visiones españolas (1922),Crónica política española (1915-1923), República española y España republicana (o colecciones similares como Ensueño de una patria: Periodismo republicano 1931-1936).


Pensamiento vivo de Miguel de Unamuno


Unamuno no busca consolar, sino agitar y hacer que el lector viva con mayor intensidad su propia agonía existencial. Su estilo es directo, aforístico y lleno de fuerza.


A continuación transcribimos una selección de sus frases más impactantes y representativas, extraídas de obras como Del sentimiento trágico de la vidaVida de Don Quijote y SanchoNiebla y otras. Unamuno escribe con pasión, contradicción y profundidad existencial sobre la vida, el pensamiento y el sentimiento, la inmortalidad y la tragedia, la fe y la duda, la sociedad, la razón y la locura,el amor, la envidia y la felicidad, del Quijotismo y la existencia:

·       «Hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento.»

·       «La vida es duda, y la fe sin duda es nada más que muerte.»

·       «No basta pensar, hay que sentir nuestro destino.»

·       «El hombre, dicen, es un animal racional. No sé por qué no se haya dicho que es un animal afectivo o sentimental.»

·       «La mente busca lo muerto, pues lo vivo se le escapa.»

·       «Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.»

·       «Quiero vivir siempre, siempre, siempre, y vivir yo, este pobre yo que me soy y me siento ser ahora y aquí.»

·       «Si en esta vida tan sólo hemos de esperar en Cristo, somos los más lastimosos de los hombres.» (citando a San Pablo)

·       «El más trágico problema de la filosofía es el de conciliar las necesidades intelectuales con las necesidades afectivas y con las volitivas.»

·       «Los que sin pasión de ánimo, sin congoja, sin incertidumbre, sin duda, sin la desesperación en el consuelo, creen creer en Dios, no creen sino en la idea de Dios, más no en Dios mismo.»

·       «La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante.»

·       «Fe que no duda es fe muerta.»

·       «¡Creer lo que no vimos, no!, sino crear lo que no vemos.»

·       «Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir.» (famosa frase contra la dictadura de Primo de Rivera)

·       «Existe gente que está tan llena de sentido común que no le queda el más pequeño rincón para el sentido propio.»

·       «Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee.»

·       «Las lenguas, como las religiones, viven de herejías.»

·       «El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura.»

·       «A veces, callar es mentir.»

·       «El amor es lo más trágico que en el mundo y en la vida hay; es el amor hijo del engaño y padre del desengaño.»

·       «La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual.»

·       «Una de las ventajas de no ser feliz es que se puede desear la felicidad.»

     «No hay porvenir; nunca hay porvenir. Eso que llaman el porvenir es una de las más grandes mentiras. El verdadero porvenir es hoy.»

·       «Los seres empiezan a vivir de veras cuando quieren ser otros de los que son, y seguir, al mismo tiempo, siendo los mismos.»

 

SÓCRATES

Sócrates  (470-399 a.C.),nace en Alopece, Atenas, y muere a la edad de setenta años. es uno de los más importantes filósofos de la antigua Grecia y uno de los fundadores de la filosofía occidental, junto con Platón y Aristóteles.

En ese pueblecito de Alopece, Sócrates recibió la enseñanza primaria de carácter público y obligatorio, las primeras letras, gimnasia, música, poesía, matemáticas, aspectos básicos de geometría y astronomía. Más tarde incrementó su bagaje cultural mediante el aprendizaje de la retórica, la dialéctica, las especulaciones de los filósofos jonios y la cultura de Atenas.

Sócrates no escribió libros. Todo lo que se sabe sobre él proviene principalmente de los escritos de sus discípulos, Platón y Jenofonte

Sócrates fue autodidacta, profeta incomprendido en su época, combatió a los sofistas y comerciantes de la educación y cultura, profesó el intelectualismo moral, enseñó a su pueblo sin cobrar un solo centavo y utilizó el arte de “alumbrar los espíritus” mediante preguntas y respuestas racionales, bien hilvanadas y coherentes, revolucionó el mundo de la filosofía y fue uno de los personajes que más influyó en el pensamiento europeo y occidental.

Promovió el autoconocimiento como condición básica para conocer a las demás personas, abogó por la aristocracia intelectual y postuló que los gobernantes, las autoridades y los funcionarios de los países deberían ser los más capaces, con el máximo de conocimientos y de virtud, ejemplares ciudadanos y respetuosos de la Constitución y de las leyes de la República.

Defendió el cosmopolitismo e igualitarismo ateniense. Combatió la concepción tradicional de la justicia que hacía beneficios a los amigos y perjuicios a los enemigos. Defendió la autonomía de la justicia multidimensional y propuso el cultivo del espíritu de equidad en deberes, derechos y oportunidades para todos los ciudadanos.

Sócrates desarrolló un método de enseñanza conocido como el “método socrático”, que consistía en hacer preguntas para llevar a las personas a reflexionar y descubrir por sí mismas sus errores o contradicciones. Sostenía que la verdadera sabiduría comienza cuando una persona reconoce su propia ignorancia. Una de sus frases más célebres es: “Solo sé que nada sé”. 

También defendía la idea de que la vida debía ser examinada constantemente. En su juicio afirmó: “La vida no examinada no merece ser vivida”. Para él, la virtud y la búsqueda del bien eran más importantes que la riqueza o el poder. 

En el año 399 a. C., Sócrates fue acusado en Atenas de corromper a los jóvenes y de no respetar a los dioses de la ciudad. Fue juzgado y condenado a muerte. Aunque sus amigos le propusieron escapar, él se negó porque creía que debía obedecer las leyes de la ciudad. Murió bebiendo cicuta, un veneno. 

La influencia de Sócrates ha sido enorme en la historia del pensamiento. Sus enseñanzas inspiraron a Platón, y este a su vez influyó en Aristóteles. Gracias a ellos, la filosofía occidental se desarrolló durante siglos. 

Pensamiento vivo de Sócrates


De las diversas obras escritas por Platón, Jenofonte, Aristófanes, Aristóteles y Diógenes de Laercio podemos extraer parte del pensamiento de Sócrates, que lo traducimos en algunas proposiciones que siguen:

·       «Sólo sé que nada sé.»

·       «Conócete a ti mismo.»

·       «Aprender no es más que acordarse. Para acordarse es preciso haber sabido antes la cosa de que uno se acuerda.»

·       «Aprender es recobrar con nuestros sentidos la ciencia perdida después de haber nacido.»

·       «Cada uno de nosotros solo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde.»

·       «Cuando una ley es injusta, no hay que desobedecerla, sino se debe hacer algo para que se cambie.»

·       «El primer deber del ciudadano es la obediencia a la ley de la ciudad.»

·       «El juez no está sentado en su silla para complacer violando la ley, sino para hacer justicia obedeciéndola.»

·       «Cuando la ciencia se produce de cierto modo es una reminiscencia.»

·       «No está en el poder del juez hacer gracia a quien le agrade, sino está en la obligación de hacer justicia.»

·       «El cuerpo es una cárcel o tumba del alma.»

·       «El hombre debe alcanzar la verdad mediante el autoconocimiento y el ejercicio de la razón.»

·       «El filósofo debe acudir gozoso a la muerte.»

·       «Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta.»

·       «El mayor bien del hombre es hablar de la virtud todos los días de su vida.»

·       «Habla para que yo te conozca.»

·       «El que habla mal de otro es porque no aprendió a hablar bien.»

·       «Los hombres no deben vivir para comer, deben comer para vivir.»

·       «Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.»

·       «No puede haber sabiduría sin humildad.»

·       «No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.»

Sócrates fue uno de los más importantes filósofos de la antigua Grecia y uno de los fundadores de la filosofía occidental, junto con Platón y Aristóteles.

Sócrates vivió modestamente. Participó como soldado en varias batallas de la Guerra del Peloponeso, donde fue reconocido por su valentía. 

A diferencia de otros filósofos, Sócrates no escribió libros. Todo lo que se sabe sobre él proviene principalmente de los escritos de sus discípulos, sobre todo de Platón y Jenofonte. En los Diálogos, de Platón, aparece conversando con sus discípulos y ciudadanos de Atenas sobre temas como la justicia, la virtud, la verdad y el alma. 

Sócrates desarrolló un método de enseñanza denominado “método socrático”, que consistía en hacer preguntas para llevar a las personas a reflexionar y descubrir por sí mismas sus errores o contradicciones. Sostenía que la verdadera sabiduría comienza cuando una persona reconoce su propia ignorancia. Una de sus frases más célebres es: “Solo sé que nada sé”. 

También defendía la idea de que la vida debía ser examinada constantemente. En su juicio afirmó: “La vida no examinada no merece ser vivida”. Para él, la virtud y la búsqueda del bien eran más importantes que la riqueza o el poder. 

En el año 399 a. C., Sócrates fue acusado en Atenas de corromper a los jóvenes y de no respetar a los dioses de la ciudad. Fue juzgado y condenado a muerte. Aunque sus amigos le propusieron escapar, él se negó porque creía que debía obedecer las leyes de la ciudad. Murió bebiendo cicuta, un veneno. 

La influencia de Sócrates ha sido enorme en la historia del pensamiento. Sus enseñanzas inspiraron a Platón, y este a su vez influyó en Aristóteles. Gracias a ellos, la filosofía occidental se desarrolló durante siglos. 

 

MIGUEL DE UNAMUNO Y SÓCRATES


Miguel de Unamuno (1864-1936), ilustre pensador español de la Generación del 98, y Sócrates (siglo V a.C.), el filósofo ateniense fundador de la tradición occidental, que presentan una relación profunda marcada por paralelismos, afinidades espirituales y filosóficas, y una admiración explícita del primero hacia el segundo. 


Unamuno, catedrático de griego clásico, conocía bien los diálogos platónicos y veía en Sócrates un modelo de filosofía vivida, no sistemática. Miguel de Unamuno y Sócrates son dos insignes pensadores que, aunque separados por más de 2.000 años, comparten afinidades y paralelismos en su pensamiento y enfoque filosófico.


La relación, paralelismo y afinidades entre Miguel de Unamuno y Sócrates son especialmente en el plano ético, existencial y pedagógico. Aunque separados por siglos, ambos comparten una actitud filosófica centrada en la vida, la conciencia y la verdad interior.


La comparación entre Miguel de Unamuno y Sócrates no es una mera coincidencia histórica, sino una de las piedras angulares del pensamiento del autor bilbaíno. Unamuno no solo admiraba a Sócrates, sino que se veía a sí mismo como un "Sócrates cristiano" o un "tábano" de la España de su tiempo.


Miguel de Unamuno, el pensador español del siglo XX, comparte notables paralelismos con Sócrates en su enfoque dialógico, su énfasis en la duda existencial y su rol como provocador intelectual. Ambos rechazan dogmas rígidos y priorizan la búsqueda personal de la verdad sobre respuestas prefabricadas.


La filosofía como forma de vida


Tanto Sócrates como Unamuno entienden la filosofía no como un sistema abstracto, sino como una forma de vida, una manera de vivir.Sócrates: vivía examinando su vida y la de los demás (“una vida sin examen no merece ser vivida”), pensaba que primero debería la persona conocerse a sí mismo para después conocer a los demás. Unamuno concibe la filosofía como una lucha interior, una “agonía” entre fe y razón.Ambos hacen de la filosofía una experiencia vital, comprometido eminentemente con su existencia en la vida práctica.

S

ócrates pone énfasis en el cuidado del alma individual.Unamuno insiste en el “hombre de carne y hueso”, rechazando abstracciones impersonales. Ambos coinciden en defender la dignidad irreductible del individuo frente a sistemas o dogmas.

Unamuno emuló el diálogo socrático para "dar a luz" ideas en el interlocutor, usando ironía y paradoja como Sócrates, guiando hacia laberintos internos resueltos solo por la introspección propia. Esta influencia se ve en su rechazo al racionalismo cartesiano puro, favoreciendo una razón vital que integra sentimiento y razón, similar al daemon socrático que Unamuno interioriza como voz íntima.

Sócrates utiliza la mayéutica como método del cuestionamiento: preguntar, dudar, dialogar. Unamuno practica una filosofía problemática y conflictiva, llena de preguntas sin respuestas definitivas.Ambos ven en la duda un camino hacia la verdad, no una debilidad.

Sócrates influyó profundamente en el pensamiento existencial de Miguel de Unamuno al modelar su método dialéctico y su énfasis en la duda personal como vía para la autenticidad vital. Unamuno adoptó la mayéutica socrática y la ironía para desmontar certezas dogmáticas, priorizando la "agonía" del individuo concreto sobre sistemas abstractos.

Tanto Sócrates como Unamuno entendían la filosofía no como un sistema de verdades cerradas, sino como un diálogo vivo y punzante. Para estos dos pensadores, la filosofía no era una disciplina académica, sino una biografía en marcha.


Sócrates se definía como el tábano que aguijoneaba al "corcel perezoso" de Atenas. Unamuno adoptó este rol en la España del 98, buscando despertar las conciencias de sus compatriotas mediante la provocación y la paradoja.


El "Conócete a ti mismo" socrático resuena en toda la obra unamuniana. Para ambos, la verdad no se busca en el mundo exterior o en abstracciones científicas, sino en la profundidad del alma humana.

Ambos rechazaban los dogmas estáticos. Preferían la interrogación que obliga al interlocutor a parir su propia verdad (mayéutica).


Sócrates desafía a los sofistas y a las certezas de su tiempo.Unamuno critica el racionalismo excesivo y el cientificismo moderno.Ambos comparten una actitud crítica frente a las verdades oficiales o saberes establecidos. Así como Sócrates se opuso a los sofistas que vendían el saber como una técnica, Unamuno despreciaba a los "ideócratas" y a los racionalistas puros que olvidaban al "hombre de carne y hueso".


En cuanto a la verdad como búsqueda interiorpara Sócrates, la verdad se descubre en el diálogo interior y moral.Para Unamuno, la verdad está ligada a la autenticidad y a la fe vivida. Ambos entienden la verdad como algo que se vive, no solo se conoce.


En la dimensión ética, para Sócrates: la virtud es conocimiento; el mal proviene de la ignorancia.Para Unamuno: la ética nace del conflicto interior y del anhelo de inmortalidad. En ambos, la ética es inseparable de la conciencia personal.


Para Sócrates la verdad se alcanza mediante el diálogo y la duda.En cambio, Unamuno piensa que la verdad se vive a través de la contradicción y la pasión.


Unamuno, como Sócrates, usaba el diálogo y la ironía para cuestionar creencias establecidas, fomentando un pensamiento autónomo. Críticos como el Padre Miguel Oromí y Julián Marías lo comparan directamente con Sócrates por esta "misión socrática" de despertar conciencias en Salamanca, similar a Atenas. Su rechazo al sujeto cartesiano "aséptico" evoca el método mayéutico socrático, extrayendo verdad del interior del individuo.


Sócrates considera que la inmortalidad es una esperanza razonable basada en la virtud. Unamuno cree que la inmortalidad es una sed angustiosa y una necesidad del hambre de ser.


Sócrates considera que la razón es el logos como guía, pero consciente de sus límites. Para Unamuno la razón es el “raciovitalismo” incipiente: la razón al servicio de la vida.


En lo relativo a la actitud ante la muerte. Sócrates acepta la muerte con serenidad, fiel a sus principios.Unamuno vive angustiado por la muerte, pero lucha por la inmortalidad del alma. Entre ambos hay una diferencia clave:Sócrates = serenidad racional.Unamuno = angustia existencial.


Unamuno veía en Sócrates al héroe de la inteligencia que muere por su verdad. La "agonía" socrática (en el sentido griego de lucha) es el precedente del sentimiento trágico de la vida: una existencia que se define por la tensión constante entre la razón y la fe, o entre la vida y la muerte.


La relación de ambos con su entorno sociopolítico fue profundamente conflictiva y marcada por la coherencia personal:El Juicio: Sócrates fue condenado por "corromper a los jóvenes" y no creer en los dioses de la ciudad. Unamuno sufrió el destierro y constantes enfrentamientos con las autoridades (tanto de la Monarquía como de la Dictadura y la República) por su heterodoxia religiosa y política.La Muerte Decisiva: La aceptación de la cicuta por parte de Sócrates para no traicionar las leyes de su conciencia es vista por Unamuno como el acto supremo de afirmación de la personalidad individual frente a la masa.


En cuanto al papel del educador,Sócrates: maestro que guía mediante preguntas.Unamuno: intelectual que despierta conciencias y provoca inquietud.Ambos ejercen una pedagogía crítica, no dogmática.

Respecto a religión y trascendencia, en Sócrates hay cierta religiosidad ética (daimon interior). En

Unamuno hay fe trágica, lucha entre creer y dudar. Ambos coinciden en una espiritualidad no convencional ni dogmática.


Ambos centran su filosofía en la inquietud moral y religiosa: Sócrates ante la muerte y la virtud; Unamuno en la "agonía" del querer creer frente al racionalismo. Unamuno ve en Sócrates un modelo de autenticidad personal, subrayando pasajes ajenos que reflejan su propia lucha interna, como un espejo del alma.


La recepción de ambos genera dos posturas: la literal (como Euclides con Sócrates) o la viva (como Platón), adaptando su espíritu a nuevos problemas. Unamuno forma parte de una "trilogía existencialista" con Kierkegaard y Nietzsche, pero su afinidad socrática radica en la labor histórica y religiosa sobre el conocimiento puro.

La confrontación socrática con la muerte y la virtud inspira el "sentimiento trágico de la vida" de Unamuno, donde la finitud humana choca con el deseo de inmortalidad, evocando la aporía socrática ante lo incognoscible. Ambos filósofos convierten la incertidumbre en motor ético: Sócrates bebiendo la cicuta por fidelidad al yo interior; Unamuno agonizando en su fe racional-irracional.

Unamuno se autoconcibió en misión socrática en la Universidad de Salamanca, provocando conciencias como Sócrates en Atenas, contra el saber muerto y por el "hombre de carne y hueso". Esta afinidad trasciende influencias kierkegaardianas directas, anclando su existencialismo en la tradición socrática de filosofar con la personalidad entera.

 

PARALELISMO

Sócrates y Miguel de Unamuno compartieron una irreverencia mordaz y una "mala leche" intelectual que desafiaba dogmas con ironía punzante, provocando a la sociedad de su tiempo.

Ironía Provocadora:Ambos usaban la ironía socrática para fingir ignorancia y exponer contradicciones ajenas: Sócrates "mareaba" a atenienses cuestionando su saber presunto; Unamuno, con frases lapidarias como en su enfrentamiento con Millán Astray, ridiculizaba fanatismos políticos y religiosos, yendo siempre contracorriente.

 

Contradicción deliberada:Su irreverencia radicaba en abrazar la contradicción vital: Sócrates fingía no saber para revelar la ignorancia colectiva; Unamuno cultivaba la "agonía" personal como virtud, criticando racionalismos secos con paradojas que incomodaban, similar a la mala leche que unía ambos según estudiosos.

 

Rol de Bufón Social: Funcionaban como "tajarros" filosóficos: Sócrates, juzgado por corromper jóvenes con preguntas insolentes; Unamuno, exiliado moral en Salamanca por su lengua afilada, usando humor negro para despertar conciencias adormecidas contra el "saber muerto".


Crítica a la sociedad: Ambos pensadores criticaron la sociedad de su época, Sócrates a la Atenas del siglo V a.C. y Unamuno a la sociedad española de su tiempo.


Importancia de la introspección: Ambos consideraron la introspección como un elemento fundamental para la comprensión de sí mismo y la realidad.


Uso de la paradoja: Sócrates es conocido por sus paradojas, mientras que Unamuno también utilizó la paradoja en sus escritos para expresar la complejidad de la condición humana.


Paralelismo entre el martirio de Sócrates y el de Unamuno

Tanto Sócrates como Miguel de Unamuno enfrentaron un martirio simbólico y real por su fidelidad a la verdad interior y su rechazo al poder opresivo, convirtiendo su destino en testimonio ético.

Fidelidad al Daimon Interior:Sócrates bebió la cicuta en 399 a.C. por obedecer su daimon, voz íntima que le impedía traicionar su conciencia pese a poder escapar; Unamuno, en su "martirio moral" durante el enfrentamiento con Millán Astray en 1936 ("¡Viva la muerte!"), defendió la razón contra el fanatismo, aceptando su destierro y posterior agonía hasta su muerte en 1936, vista por algunos como posible asesinato.

 

Provocación pública:Ambos provocaron a la sociedad de su época: Sócrates "mareaba a todo Zeus y Dios" con su ironía en Atenas, juzgado por corromper jóvenes; Unamuno, desde Salamanca, cuestionaba dogmas políticos y religiosos con la misma "mala leche", reuniendo discípulos en torno a la mayéutica y asumiendo el ostracismo como Sócrates.

 

Testimonio trágico:Su muerte afirma la vida auténtica: Sócrates sereno ante la finitud, apostando por la inmortalidad del alma (Fedón); Unamuno en su "sentimiento trágico", agonizando por la fe irracional, pero firme en su misión socrática de despertar conciencias contra el "saber muerto".

Paralelismos biográficos y existenciales

Ambos encarnan una filosofía práctica y existencial, centrada en el examen de la vida humana concreta más que en construcciones abstractas:


Método dialógico y provocador: Sócrates usaba la ironía (fingir ignorancia para exponer las contradicciones ajenas) y la mayéutica (arte de "hacer parir" ideas en el interlocutor mediante preguntas). Unamuno adopta un estilo similar: sus ensayos y novelas (como Niebla) son dialógicos, contradictorios y agónicos. Provoca al lector con dudas, paradojas y monólogos internos que obligan a confrontar la propia existencia. Unamuno ve en el diálogo socrático la esencia de la filosofía viva, y lo emplea para "parir" en otros la conciencia de la incertidumbre.⁠Agradecidassenas


Vida como examen y misión: Sócrates afirmaba que "una vida no examinada no merece ser vivida" y se consideraba enviado por el dios para interrogar a los atenienses. Unamuno se siente en una "misión socrática": despertar a España y al hombre moderno de la ramplonería, el dogmatismo y la comodidad intelectual. Su agonía personal (lucha interna) es un examen constante de la existencia.⁠Scispace


Muerte y legado: Sócrates murió por beber la cicuta, condenado por "corromper" a la juventud con sus preguntas. Unamuno, exiliado y enfrentado al poder (durante la dictadura de Primo de Rivera y la Guerra Civil), vivió en conflicto permanente. Ambos convierten su muerte o sufrimiento en símbolo: Sócrates como mártir de la razón crítica; Unamuno como agonista del sentimiento trágico.

 

AFINIDADES FILOSÓFICAS CENTRALES


Las coincidencias más profundas radican en el sentimiento trágico de la vida y la prioridad de lo vital sobre lo puramente racional:


Búsqueda de la verdad: Ambos pensadores buscaron la verdad y la sabiduría a través de la reflexión y la crítica.


Importancia de la fe y la razón: Unamuno abordó la relación entre la fe y la razón, mientras que Sócrates también se ocupó de la relación entre la razón y la creencia.


Crítica al racionalismo: Ambos pensadores criticaron el racionalismo excesivo y la falta de consideración de la complejidad humana.


Conciencia de la finitud y el "sólo sé que no sé nada": Sócrates partía de la humilde ignorancia para buscar la verdad. Unamuno radicaliza esto: la razón nos dice que moriremos y que no hay certeza de inmortalidad, pero el "hombre de carne y hueso" anhela eternidad. Este conflicto entre razón (antivital) y deseo vital genera el sentimiento trágico. Unamuno cita a menudo a Sócrates y Platón (especialmente el Fedón, sobre la inmortalidad del alma) para ilustrar cómo incluso los griegos se enfrentaban a la muerte con mitos y "riesgos gloriosos" (como dice Platón). Para Unamuno, la filosofía no resuelve la tragedia, sino que la abraza creativamente.⁠Gredos.usal


Prioridad de la existencia concreta: Sócrates se interesaba por el hombre ético y político, no por cosmologías abstractas. Unamuno rechaza la filosofía sistemática (Hegel, por ejemplo) y defiende una filosofía "de carne y hueso", pasional y subjetiva. Ambos combaten el sofismo (palabrería vacía) y el dogmatismo: Sócrates contra los sofistas; Unamuno contra el racionalismo frío y el clericalismo rígido.


Agonía y creación: La "agonía" unamuniana (lucha, contradicción interna) tiene ecos en la dialéctica socrática. Unamuno transforma la duda en fuente de vida auténtica. Kierkegaard (a quien Unamuno llama "hermano espiritual") media aquí: ambos ven en Sócrates el modelo de comunicación indirecta y mayéutica existencial, opuesta a la enseñanza dogmática.


Crítica a la razón optimista: Nietzsche criticaba a Sócrates como el "asesino" de la tragedia griega (por introducir el racionalismo que mata el instinto dionisíaco). Unamuno, en cambio, abraza lo trágico pero no rechaza del todo a Sócrates: lo ve como precursor de la lucha entre logos y pathos. Unamuno supera el socratismo racional con un "quijotismo" existencial: fe en la inmortalidad a pesar de la razón, como Don Quijote cree en su locura.⁠Revistas.ucm

 

RELACIÓN CON LA EXISTENCIA


Existencialismo: Unamuno es considerado un precursor del existencialismo, mientras que Sócrates también se ocupó de la condición humana y la existencia.

Importancia de la individualidad: Ambos pensadores defendieron la importancia de la individualidad y la libertad personal.

 

DIFERENCIAS


Contexto histórico: Sócrates vivió en la Atenas del siglo V a.C., mientras que Unamuno vivió en España en el siglo XX.

Enfoque: Sócrates se centró en la ética y la moralidad individual, mientras que Unamuno abordó temas más amplios como la existencia, la fe y la razón.

Diferencias entre el martirio físico de Sócrates y el moral de Unamuno

El martirio de Sócrates fue físico e inmediato, culminando en su ejecución por cicuta, mientras que el de Unamuno se caracterizó por un sufrimiento moral prolongado y psicológico hasta su muerte.

Naturaleza del Sufrimiento: Sócrates enfrentó un martirio corporal directo: tras su condena en 399 a.C., bebió veneno serenamente, priorizando su daimon interior sobre la supervivencia física, sin dolor prolongado más allá del acto final. Unamuno padeció un martirio moral crónico, "saboreando la cicuta" durante décadas por su agonía existencial y confrontaciones políticas, como el episodio con Millán Astray en 1936, que derivó en destierro interno y posible envenenamiento gradual hasta su fallecimiento.

 

Duración y Contexto:El de Sócrates duró horas, en un juicio público ateniense por "corromper la juventud"; fue un clímax puntual de fidelidad ética. El de Unamuno se extendió 72 años, en el contexto de crisis españolas (Generación del 98, Guerra Civil), como exilio moral en Salamanca, donde su "misión socrática" lo aisló sin ejecución formal, pero con tormento vital constante.

 

Impacto Final: Sócrates murió físicamente íntegro en su convicción, inspirando a Platón; Unamuno agonizó moralmente, cuestionando su fe hasta el fin, dejando un legado de contradicción viva más que de apoteosis heroica.


Sócrates confía más en la razón dialéctica para llegar a la virtud-conocimiento. Unamuno es más irracionalista o vitalista: la razón sola lleva al nihilismo; el corazón (voluntad de inmortalidad) es lo decisivo. El conflicto razón-fe es más agudo en Unamuno.


Sócrates busca definiciones universales (¿qué es la justicia?). Unamuno prioriza lo individual, lo temporal, lo concreto ("el hombre de carne y hueso").


Unamuno cristianiza o quijotiza a Sócrates: lo lee a través de Pascal, Kierkegaard y el Evangelio. Ve en él un mártir precursor de la pasión cristiana, pero critica el optimismo socrático-platónico frente a la tragedia moderna.


Unamuno menciona frecuentemente a Sócrates en Del sentimiento trágico de la vida (1912), Vida de Don Quijote y Sancho(1905) y otros ensayos. Lo considera parte de la tradición que va de los presocráticos a los existencialistas, pero lo actualiza: el Sócrates unamuniano es un agonista que duda y lucha, no solo un dialéctico sereno.

 

CONCLUSIÓN

La relación es de hermandad espiritual más que de influencia directa. Unamuno ve en Sócrates al primer filósofo que hizo de la vida un problema personal y trágico, y se reconoce en esa actitud: interrogar, dudar, provocar y vivir la contradicción. Don Quijote es para Unamuno el "Sócrates español" o su encarnación moderna: un loco genial que crea realidad con su fe apasionada.


Esta afinidad hace de Unamuno un continuador de la tradición socrática en clave existencial y trágica del siglo XX. Su filosofía no ofrece consuelo fácil, sino una llamada a vivir heroicamente la incertidumbre, como Sócrates bebió la cicuta con serenidad y como Unamuno escribió con pasión hasta el final.


Miguel de Unamuno y Sócrates representan dos formas de una misma actitud filosófica: la del pensador que vive en tensión con la verdad, que interroga la existencia y que pone al ser humano en el centro.Sócrates inaugura la filosofía como examen moral.Unamuno la convierte en drama existencial. Sócrates es el maestro de la conciencia; Unamuno, el filósofo de la angustia de esa conciencia.


Unamuno veía en Sócrates al primer mártir de la subjetividad. Para el autor de Niebla, Sócrates no es el padre del racionalismo frío, sino el buscador incansable que admite su ignorancia ("Solo sé que no sé nada") para poder abrirse a la búsqueda infinita de la verdad y la inmortalidad.

Unamuno y Sócrates vivieron en contextos históricos diferentes, comparten afinidades en su búsqueda de la verdad, crítica a la sociedad y defensa de la individualidad y la libertad personal. 


Fuentes consultadas:


Este artículo ha sido elaborado utilizando información proporcionada por las inteligencias artificiales Grok, Perplexity, ChatGPT, Gemini y Meta.


Terrones Negrete, Eudoro. “Sócrates, El Maestro, el Filósofo y el Mártir de la Filosofía”. Centro Regional de Ediciones Culturales y Educativas (CRECE) , Toronto, Canadá, Segunda edición, febrero de 2022.

Lima, 10 de abril de 2026.

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