EL GOBIERNO DE PERÚ (2026/2031) INICIARÁ CON BASE SOCIAL DÉBIL Y CONGRESO FRAGMENTADO

Dr. Eudoro Terrones Negrete
La elección nacional de 2026 llega después de una década de alta inestabilidad, con un país muy dividido y una competencia marcada por el voto antisistema, el anti-fujimorismo y el anti-comunismo. En ese contexto, el próximo gobierno iniciará con una base social débil y un Congreso fragmentado.
Sin embargo, un cambio importante cabe destacar: el retorno a la bicameralidad. Habrá Senado y Cámara de Diputados, y eso puede mejorar el control legislativo y la producción de leyes de gran impacto sociolaboral y empresarial, pero también puede continuar la fragmentación política si los partidos siguen muy dispersos.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anunció una auditoría informática internacional tras denuncias de irregularidades, con el objetivo de reforzar la transparencia. La autoridad electoral ha enfatizado que la auditoría es una medida adicional de control y no altera el calendario oficial.
Otro cambio relevante para el balotaje es la decisión de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de prescindir del sistema digital Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE), volviendo al método tradicional de actas en papel, tras las fallas de impresión y demoras que causaron caos logístico en la primera vuelta.
Algunos analistas ven una mínima oportunidad de gobernabilidad si solo unos pocos partidos logran representación relevante, -lo que tal hecho ha ocurrido en la primera vuelta del proceso electoral-, aunque advierten que sin diálogo real y sin concertación social eficiente el problema de fondo seguirá a pie firme, con el riesgo de que se repita la historia de las vacancias presidenciales.
El gobierno que salga de la segunda vuelta, en el corto plazo tendrá que atender la incertidumbre política, la inseguridad ciudadana, la despolitización de la justicia, la descriminalización de la política, la reactivación económica y el clima social, además de enfrentar demandas fuertes en salud, educación y lucha contra la corrupción. Si no logra dar señales rápidas de estabilidad, el riesgo es que continúe la desconfianza ciudadana, la incredibilidad y la parálisis institucional.
Posible rumbo
Al respecto, veo caminos probables: un gobierno que choque con el Congreso y repita la crisis de los últimos años (1); un gobierno que negocie y sobreviva con reformas limitadas (2); o, en el mejor caso, un acuerdo mínimo de gobernabilidad que reduzca la polarización y permita cierta recuperación institucional.
El escenario más realista hoy considero que es el segundo: un gobierno con margen estrecho de congresistas (diputados y senadores), obligado a pactar para no quedar bloqueado en el camino de las “reformas estructurales” a emprender.
PUNTOS CLAVE QUE DEFINIRÁN EL FUTURO INMEDIATO DEL PERÚ
Keiko Fujimori, candidata a la presidencia de la República de Perú por el partido político de derecha conservadora Fuerza Popular, ya tiene su lugar asegurado con un 17 % de los votos. Su rival Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, con un 12 % de los votos representando un giro a la izquierda comunista y con el apoyo de Antauro Humala y otros partidos antisistema. Ante esta situación de dos males mayores, el elector mayoriario es probable que se vea obligado a elegir nuevamente entre modelos ideológicos antagónicos, lo que suele reactivar el "antivoto" y las tensiones sociales.
Uno de los cambios estructurales más importantes es que el próximo gobierno que se instale el 28 de julio de 2026 trabajará con un Congreso bicameral (Senado y Cámara de Diputados). Escenario: Se espera un Congreso muy fragmentado, dividido casi a la mitad entre fuerzas de derecha conservadora e izquierda comunista, en el que ninguno de los dos tendrá mayoría absoluta.Consecuencia: El futuro presidente tendrá serias dificultades para gobernar si no logra coaliciones sólidas, sin acuerdos bajo la mesa y sin repartija de ministerios. El riesgo de un "Ejecutivo atrapado" o de nuevas mociones de censura o de vacancia presidencial sigue latente debido a la falta de mayorías claras.
El proceso electoral de 2026 está marcado por denuncias de presunto fraude, retraso en la instalación de mesas, desaparición de actas y problemas en el conteo de votos, entre otros. Esto augura un futuro donde la legitimidad de la ganadora o del ganador será cuestionada desde el primer día de su gobierno. La brecha de conflicitivdad social entre Lima y las regiones del interior del país seguirá abierta y latente.
Si el próximo gobierno no atiende las demandas de las provincias, es probable que resurjan o se reactiven las protestas sociales de manera intensa y agresiva en todo el territorio nacional.
El mercado estará atento a las señales de estabilidad. Un gobierno de derecha buscaría la continuidad del modelo y la atracción de inversión, mientras que uno de izquierda comunista planteará reformas más profundas en la gestión de recursos naturales y la privatización de empresas, la formulación de una nueva Constitución política, entre otros. Sin embargo, la verdadera variable será la gobernabilidad: sin paz política y paz laboral, sin una gestión de gobierno eficiente y acelerado, la recuperación económica post-crisis será muy lenta o quizá letra muerta.
Resumen del escenario post-segunda vuelta
Factor | Perspectiva |
Gobernabilidad | Baja.El Congreso fragmentado será el principal obstáculo. |
Política | Polarizada. El "anti-voto" definirá la elección más que las propuestas. |
Institucionalidad | En vilo. El retorno al sistema bicameral será una prueba de fuego para la democracia en el Perú. |
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DOS VISIONES DE PAÍS MUY ANTAGÓNICOS
La segunda vuelta enfrenta dos visiones de país muy antagónicos: derecha conservadora Vs.izquierda comunista.
Keiko Fujimori Higuchi (Derecha conservadora)
Keiko Fujimori Higuchi, administradora de empresas y política, ha centrado su campaña en la lucha contra la inseguridad con un plan llamado "Perú con Orden", apostando por mano dura. En lo económico propone la formalización masiva de mypes, desburocratización empresarial y mayores beneficios tributarios, manteniendo el modelo de mercado vigente y manteniendo la Constitución poolítica de 1993. Keiko Fujimori enfrenta el peso de tres segundas vueltas perdidas consecutivamente (2011, 2016 y 2021), todas condicionadas por un fuerte antivoto, y busca proyectar una imagen menos polarizadora, menos contestataria y más propositiva.
Roberto Sánchez Palomino (Izquierda comunista)
Roberto Sánchez Palomino, psicólogo y político, se define como el "candidato castillista" y propone una nueva Constitución, la recuperación estatal de sectores estratégicos y una política de seguridad enfocada en la protección comunitaria. En seguridad plantea una reforma estructural de la Policía Nacional para depurar mandos vinculados a la corrupción, y un sistema integrado de información criminal. Roberto Sánchez, ha cometido errores de campaña como la inclusión y posterior descarte de Antauro Humala en su equipo, y la mención de figuras polémicas para ministerios clave como el del abogado y exfiscal José Domingo Pérez Gómez, errores que antes de sumarle votos al candidato generan desconcierto y recambio de decisiones especialmente en amplios sectores de ciudadanos independientes.
DESAFÍOS CLAVE PARA EL PRÓXIMO GOBIERNO
Ámbitos | Desafíos clave para el próximo gobierno de Perú |
Estabilidad política | El próximo presidente enfrentará un Congreso fragmentado y una sociedad polarizada, lo que hará difícil tomar decisiones importantes. |
Economía | La economía peruana es robusta, debido especialmente al alza de precios de los minerales en el mercado internacional, pero la inestabilidad política puede afectar la inversión y el crecimiento. |
Seguridad ciudadana | La inseguridad es un problema grave en el Perú, y el próximo gobierno deberá tomar medidas efectivas para abordarla y erradicarla. |
Corrupción | La corrupción es un problema endémico en el país, y el gobierno deberá tomar medidas para combatirla y erradicarla. |
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En conclusión, el Perú se encaminará a un periodo gubernamental en el que la capacidad resolutiva de los problemas, la capacidad de diálogo permanente y constructivo, la decisión política de concertación social, la eficacia de políticas públicas y la ejecución descentralizada del Plan de Gobierno en aras del bien común, serán las únicas y mejores herramientas para evitar otro ciclo de inestabilidad política, censura y vacancia presidencial, ciclo de inseguridad ciudadana y perdurabilidad de la pobreza e injusticia social.
Vaughan, Ontario, Canadá, 15 de mayo de 2026.




