martes, 6 de agosto de 2019

ADELANTO DE ELECCIONES PARA 2020 PODRÍA CAER EN SACO ROTO Y PASAR AL ARCHIVO .


ADELANTO DE ELECCIONES PARA 2020  PODRÍA CAER EN SACO ROTO Y PASAR AL ARCHIVO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

El adelanto de las elecciones presidenciales y congresales para abril de 2020, propuesto por el Presidente de la República de Perú, Martín Vizcarra, en su mensaje a la Nación el 28 de julio de 2019, está creando una serie de cuestionamientos de fondo y de forma y que no se ajusta a lo dispuesto por la Constitución política y leyes sobre las elecciones generales.

En el caso de no ponerse de acuerdo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo es muy probable que la propuesta presidencial caería en saco roto y pasaría al archivo.

Con la excepción del resultado de algunas encuestas pagadas y de algunos medios de la concentración que apoyan al gobierno, en las redes sociales hay rechazo y repudio al adelanto de las elecciones para abril de 2020.

Por nuestra parte, consultado a personas entendidas y a hombres de a pie, podemos inferir que también están disconformes con la propuesta presidencial por varias razones. Piensan que la propuesta no es viable ni oportuna políticamente, constituye un salto al vacío, carece de fundamento jurídico, agudiza la crisis social, económica y política, es inconstitucional a todas luces, altera el sistema electoral preexistente y contribuye a transgredir los plazos que fijan la Constitución y las leyes.

Manifiestan que en materia de tiempo para su aplicación el adelanto de elecciones es  inoportuno y muy apresurado, no ha sido bien pensado por el equipo de ministros del actual gobierno. Argumentan también que si se podría adelantar las elecciones también se podría prolongar el período de permanencia en los cargos, lo que estaría en contra de lo dispuesto de cinco años de duración por la Constitución política.

Según la vigente Constitución política de 1993 “el mandato presidencial es de cinco años, no hay reelección inmediata…” (art.112°). Corresponde al Presidente de la República “1.Cumplir y hacer cumplir la Constitución y los tratados, leyes y demás disposiciones legales” (Art.118, inc.1.). El mandato legislativo es irrenunciable (Art.95°).

Expertos en temas constitucionales de las diferentes tiendas políticas, -con excepción de los de izquierda totalitaria, los progre-marxistas o caviares-, ya se han pronunciado en contra del proyecto. Señalaron que el poder Ejecutivo no podría legalmente hacer cuestión de Confianza, menos aún observar leyes de rango constitucional y que es potestad del Congreso de la República debatirlo, modificarlo, aprobarlo e incluso rechazarlo o mandarlo al archivo.

Natale Amprimo explicó que con anterioridad el Tribunal Constitucional se pronunció sobre los alcances de la cuestión de confianza y que ésta sólo debe ser aplicada para una cuestión de gestión del gobierno. “No cabe cuestión de confianza respecto a variaciones constitucionales, es una materia que no depende del Ejecutivo, y como no depende de ellos no se puede hacer cuestión de confianza, porque tal como lo ha dicho la propia sentencia del Tribunal, es para cuestiones de gestión”, precisó Amprimo.

Óscar Urviola, expresidente del Tribunal Constitucional, advirtió: “La reforma constitucional es exclusiva responsabilidad del Parlamento, por lo tanto, no se podría presentar un proyecto de reforma constitucional ligado a una cuestión de confianza en la que se impongan condiciones de cómo se debe hacer, y en qué plazo se debe hacer. Si el Parlamento es el único órgano habilitado para modificar la Constitución, nadie le puede poner condiciones en ese respecto. Para mí, la conclusión es que la cuestión de confianza no puede estar vinculada a reformas constitucionales”.

El ex presidente del Tribunal Constitucional, Ernesto Álvarez Miranda, indicó que de presentarse una “cuestión de confianza” para defender el proyecto, optando además por cerrar el Congreso en caso de que esta medida fuera rechazada y archivada, el Ejecutivo estaría cometiendo un GOLPE DE ESTADO, al quebrar el orden constitucional del país, romper la democracia y el Estado de derecho.
Ántero Flores-Aráoz, ex presidente del Congreso, sostuvo que el Congreso puede optar por varias vías: aceptar la propuesta haciendo el cambio constitucional, rechazarla, aceptarla con rectificaciones o ignorarlo como lo hizo con otras iniciativas.

La Célula Parlamentaria Aprista (CPA), en conferencia de prensa se pronunció por un auténtico DIÁLOGO NACIONAL PRODUCTIVO QUE SOLUCIONE LOS REALES PROBLEMAS DEL PAÍS, La CPA rechaza, por el contrario, “el diálogo de sordos, con agenda impuesta  por el poder Ejecutivo, cuyos acuerdos no se cumplen y que el presidente de la República, Martín Vizcarra, con sus constantes amenazas de cierre del Congreso, ataques y confrontaciones al poder Legislativo lo único que está haciendo es agudizar la crisis política y económica  en el Perú”.

Mientras esto ocurre, el presidente Vizcarra sigue perdiendo liderazgo y credibilidad, la inestabilidad política e inseguridad jurídica se acentúa, los efectos desastrosos de su propuesta ya se están sintiendo con la contracción de las inversiones, la falta de empleo, la agudización de los conflictos sociales, la inseguridad ciudadana, el incremento de las tasas de feminicidio y la multiplicación de afectados por el friaje, entre otros.