BIOGRAFÍA DE JOSÉ ORTEGA Y GASSET
José Ortega y Gasset es uno de los intelectuales españoles representativos de la denominada “Generación del 98”, generación que ha sido conformada por un grupo de escritores que buscaban renovar la cultura de España.
”Se ha llamado “Generación del 98” a un grupo selecto de escritores que, a raíz de los desastres marcados por la fecha a que el término alude (1898: pérdida de Cuba, Puerto Rico, Filipinas, últimos restos del imperio colonial), trató de buscar en la propia entraña española la reconstrucción ideológica con franco pesimismo y criticismo.
Los escritores más representativos del grupo fueron Ángel Ganivet, Miguel de Unamuno, José Martínez Ruiz (Azorín), Pío Baroja, Ramón del Valle Inclán, Antonio Machado, José Ortega y Gasset, entre poetas, novelistas, filósofos y críticos; la mayoría participando en mayor o menor grado de varias de esas cualidades; otros, grandes maestros o eruditos como Manuel Bartolomé Cossío o Ramón Menéndez Pidal”.[1]
La Generación del 98 se caracterizó por su crítica a la sociedad española, su interés por la historia y la cultura española y su búsqueda de una identidad nacional. A Ortega y Gasset se le considera un continuador del legado de esta generación, puesto que profundizó en sus ideas y las desarrolló en su propia filosofía y también compartió la crítica de la Generación del 98 a la sociedad española, pero la enfocó desde una perspectiva más filosófica y menos literaria.Son obras de Ortega y Gasset relacionadas con la Generación del 98 “España invertebrada” (1921), en la que analiza la crisis de la sociedad española y la falta de liderazgo en el país; y, “La deshumanización del arte” (1925), en la reflexiona sobre la crisis del arte y la cultura en la sociedad moderna.
José Ortega y Gasset nació en Madrid , España, el 9 de mayo de 1883, en un piso ubicado sobre la rotativa del periódico “El Imparcial”, que dirigía su padre, José Ortega Munilla. Esta circunstancia de nacer literalmente sobre una empresa periodística marcaría profundamente su posterior vocación intelectual y su compromiso con la difusión cultural. En 1955 fue diagnosticado de cáncer gástrico y falleció en Madrid el 18 de octubre de 1955, Sus restos yacen en el cementerio de San Isidro.
Sus padres fueron José Ortega Munilla, y Dolores Gasset Chinchilla,quien era hija de Eduardo Gasset y Artime, fundador de “El Imparcial” y una figura importante en la época.
Su padre, José Ortega Munilla, fue un connotado periodista liberal y académico, escritor, copropietario y desde 1879 era director del diario El Imparcial. Nació el 26 de octubre de 1856 en Cárdenas, Cuba, pero se consideraba Madrileño, ya que fue llevado a Madrid con apenas unos meses de edad. Falleció el 30 de diciembre de 1922 en Madrid. Era hijo de José Ortega Zapata, un miembro del partido moderado y periodista, y de María del Pilar Munilla Urquiza.
José Ortega Munilla se casó con Dolores Gasset Chinchilla, hija del fundador de El Imparcial, y en quien tuvo cuatro hijos: Eduardo, Rafaela, Manuel y José Ortega y Gasset. Fue redactor de La Iberia y fundó la revista literaria La Linterna junto con su amigo Miguel Moya. Dirigió el periódico El Imparcial y fue miembro de la Real Academia Española desde 1902.Llegó a ser diputado en el Congreso por el distrito de Padrón (La Coruña) durante varias legislaturas.Colaboró en importantes periódicos y revistas, publicando más de mil artículos y crónicas.Su obra se enmarca en el realismo literario y el naturalismo. Algunas de sus novelas destacadas son: "La cigarra" (1879),"Sor Lucila" (1880),"El tren directo" (1880)."Cleopatra Pérez" (1884), considerada su obra más conocida y acusadamente naturalista.Otras obras:"El paño pardo" (1916),"La señorita de Cisniega" (1918) y "Estrazilla" (1918), obra de teatro. En cuanto a su legado se puede decir que Ortega Munilla fue un importante promotor de la literatura y el periodismo en España.Dio oportunidades a escritores de la generación del 98, como Azorín, Pío Baroja y Valle-Inclán, en su cadena de prensa.Su estilo literario se caracterizó por ser fácil, abundante y florido.
En 1889, cuando Ortega tenía seis años, la familia se trasladó a Córdoba "por razones de salud de su madre". Allí residieron por más de un año y el pequeño José asistió a la escuela de la calle Obispo Fitero. Esta primera experiencia andaluza, aunque breve, le proporcionó un contacto temprano con la realidad meridional española que posteriormente influiría en sus reflexiones sociológicas.
Después de la estancia cordobesa, la familia se estableció en Málaga, donde José Ortega y Gasset pasó "entre 1891 y 1897" años decisivos de su formación primaria y secundaria. Estudió primero en el Instituto Gaona y, más tarde, en el Colegio San Estanislao de Kostka de la Compañía de Jesús, ambos en Málaga.
Su infancia (1883-1898) y mocedad (1898-1914) se caracterizan por una precocidad intelectual notable, una sed de conocimiento que lo llevó a buscar la mejor formación disponible en Europa, y una vocación pública temprana que lo orientaba hacia la regeneración cultural de España. Además, estuvo marcada por una educación esmerada, educación clásica y humanista en el Colegio de San Estanislao de Miraflores de Pozuelo (1890-1897) y en el Instituto Cardenas Cisneros (1897-1900) y un entorno cultural y político influyente.En su mocedad estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid (1900-1904). En 1905 viajó a Alemania para ampliar sus estudios en las universidades de Leipzig, Berlín y Marburgo. En 1910 contrae matrimonio con Rosa Spottorno.Al término de su mocedad (1914), Ortega y Gasset había logrado una síntesis extraordinaria entre la formación humanística clásica recibida de los jesuitas, la cultura filosófica alemana adquirida en sus viajes de estudio, y la tradición liberal española heredada de su familia. Esta combinación única de influencias conformaría el fundamento de su posterior obra filosófica y de su papel como "Maestro de la Juventud Española".
Los años formativos de Ortega representan el proceso de "construcción de un filósofo" que combinaría la elegancia literaria española con el rigor sistemático alemán, la sensibilidad estética mediterránea con la profundidad metafísica centroeuropea.
Su filosofía del perspectivismo y la razón vital, plasmada en sus obras como "La rebelión de las masas" y "Meditaciones del Quijote", ejerció una profunda influencia no solo en España sino en todo el mundo latinoamericano e hispanoamericano, convirtiendo al filósofo madrileño en un puente fundamental entre la tradición filosófica europea y la cultura iberoamericana.
I. BIOGRAFÍA DE JOSÉ ORTEGA Y GASSET
José Ortega y Gasset es uno de los intelectuales españoles representativos de la denominada “Generación del 98”, generación que ha sido conformada por un grupo de escritores que buscaban renovar la cultura de España.
”Se ha llamado “Generación del 98” a un grupo selecto de escritores que, a raíz de los desastres marcados por la fecha a que el término alude (1898: pérdida de Cuba, Puerto Rico, Filipinas, últimos restos del imperio colonial), trató de buscar en la propia entraña española la reconstrucción ideológica con franco pesimismo y criticismo.
Los escritores más representativos del grupo fueron Ángel Ganivet, Miguel de Unamuno, José Martínez Ruiz (Azorín), Pío Baroja, Ramón del Valle Inclán, Antonio Machado, José Ortega y Gasset, entre poetas, novelistas, filósofos y críticos; la mayoría participando en mayor o menor grado de varias de esas cualidades; otros, grandes maestros o eruditos como Manuel Bartolomé Cossío o Ramón Menéndez Pidal”.[1]
La Generación del 98 se caracterizó por su crítica a la sociedad española, su interés por la historia y la cultura española y su búsqueda de una identidad nacional. A Ortega y Gasset se le considera un continuador del legado de esta generación, puesto que profundizó en sus ideas y las desarrolló en su propia filosofía y también compartió la crítica de la Generación del 98 a la sociedad española, pero la enfocó desde una perspectiva más filosófica y menos literaria.Son obras de Ortega y Gasset relacionadas con la Generación del 98 “España invertebrada” (1921), en la que analiza la crisis de la sociedad española y la falta de liderazgo en el país; y, “La deshumanización del arte” (1925), en la reflexiona sobre la crisis del arte y la cultura en la sociedad moderna.
José Ortega y Gasset nació en Madrid , España, el 9 de mayo de 1883, en un piso ubicado sobre la rotativa del periódico “El Imparcial”, que dirigía su padre, José Ortega Munilla. Esta circunstancia de nacer literalmente sobre una empresa periodística marcaría profundamente su posterior vocación intelectual y su compromiso con la difusión cultural. En 1955 fue diagnosticado de cáncer gástrico y falleció en Madrid el 18 de octubre de 1955, Sus restos yacen en el cementerio de San Isidro.
Sus padres fueron José Ortega Munilla, y Dolores Gasset Chinchilla,quien era hija de Eduardo Gasset y Artime, fundador de “El Imparcial” y una figura importante en la época.
Su padre, José Ortega Munilla, fue un connotado periodista liberal y académico, escritor, copropietario y desde 1879 era director del diario El Imparcial. Nació el 26 de octubre de 1856 en Cárdenas, Cuba, pero se consideraba Madrileño, ya que fue llevado a Madrid con apenas unos meses de edad. Falleció el 30 de diciembre de 1922 en Madrid. Era hijo de José Ortega Zapata, un miembro del partido moderado y periodista, y de María del Pilar Munilla Urquiza.
José Ortega Munilla se casó con Dolores Gasset Chinchilla, hija del fundador de El Imparcial, y en quien tuvo cuatro hijos: Eduardo, Rafaela, Manuel y José Ortega y Gasset. Fue redactor de La Iberia y fundó la revista literaria La Linterna junto con su amigo Miguel Moya. Dirigió el periódico El Imparcial y fue miembro de la Real Academia Española desde 1902.Llegó a ser diputado en el Congreso por el distrito de Padrón (La Coruña) durante varias legislaturas.Colaboró en importantes periódicos y revistas, publicando más de mil artículos y crónicas.Su obra se enmarca en el realismo literario y el naturalismo. Algunas de sus novelas destacadas son: "La cigarra" (1879),"Sor Lucila" (1880),"El tren directo" (1880)."Cleopatra Pérez" (1884), considerada su obra más conocida y acusadamente naturalista.Otras obras:"El paño pardo" (1916),"La señorita de Cisniega" (1918) y "Estrazilla" (1918), obra de teatro. En cuanto a su legado se puede decir que Ortega Munilla fue un importante promotor de la literatura y el periodismo en España.Dio oportunidades a escritores de la generación del 98, como Azorín, Pío Baroja y Valle-Inclán, en su cadena de prensa.Su estilo literario se caracterizó por ser fácil, abundante y florido.
En 1889, cuando Ortega tenía seis años, la familia se trasladó a Córdoba "por razones de salud de su madre". Allí residieron por más de un año y el pequeño José asistió a la escuela de la calle Obispo Fitero. Esta primera experiencia andaluza, aunque breve, le proporcionó un contacto temprano con la realidad meridional española que posteriormente influiría en sus reflexiones sociológicas.
Después de la estancia cordobesa, la familia se estableció en Málaga, donde José Ortega y Gasset pasó "entre 1891 y 1897" años decisivos de su formación primaria y secundaria. Estudió primero en el Instituto Gaona y, más tarde, en el Colegio San Estanislao de Kostka de la Compañía de Jesús, ambos en Málaga.
Su infancia (1883-1898) y mocedad (1898-1914) se caracterizan por una precocidad intelectual notable, una sed de conocimiento que lo llevó a buscar la mejor formación disponible en Europa, y una vocación pública temprana que lo orientaba hacia la regeneración cultural de España. Además, estuvo marcada por una educación esmerada, educación clásica y humanista en el Colegio de San Estanislao de Miraflores de Pozuelo (1890-1897) y en el Instituto Cardenas Cisneros (1897-1900) y un entorno cultural y político influyente.En su mocedad estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid (1900-1904). En 1905 viajó a Alemania para ampliar sus estudios en las universidades de Leipzig, Berlín y Marburgo. En 1910 contrae matrimonio con Rosa Spottorno.Al término de su mocedad (1914), Ortega y Gasset había logrado una síntesis extraordinaria entre la formación humanística clásica recibida de los jesuitas, la cultura filosófica alemana adquirida en sus viajes de estudio, y la tradición liberal española heredada de su familia. Esta combinación única de influencias conformaría el fundamento de su posterior obra filosófica y de su papel como "Maestro de la Juventud Española".
Los años formativos de Ortega representan el proceso de "construcción de un filósofo" que combinaría la elegancia literaria española con el rigor sistemático alemán, la sensibilidad estética mediterránea con la profundidad metafísica centroeuropea.
Su filosofía del perspectivismo y la razón vital, plasmada en sus obras como "La rebelión de las masas" y "Meditaciones del Quijote", ejerció una profunda influencia no solo en España sino en todo el mundo latinoamericano e hispanoamericano, convirtiendo al filósofo madrileño en un puente fundamental entre la tradición filosófica europea y la cultura iberoamericana.
Retrato formal de José Ortega y Gasset por Ignacio Zuloaga mostrando al filósofo sentado con libros, simbolizando su vida académica.
El pensamiento de Ortega y Gasset se desarrolla durante la primera mitad del siglo XX, llegando a combinar su vida académica universitaria con el periodismo cultural, la política, la ética y la producción intelectual e investigativa.En cuanto filósofo de la cultura buscó superar el racionalismo tras asumir la posición de un individualismo vital-filosófico, y superar el dualismo de espíritu y vida con el conepto de vitalidad pura.
José Ortega y Gasset también fue un notable político, sociólogo, gran maestro en el género del ensayo, crítico literario, expositor original, hombre cultísimo, artista insuperable, profesor numerario de Psicología, Lógica y Ética de la Escuela Superior del Magisterio de Madrid, lo que marcó el comienzo de su carrera académica y participa en la fundación de la revista Faro. Ganó por oposición la cátedra de Metafísica en la Universidad Central, ejerciendo la enseñanza entre 1910 y 1936.
En términos generales, José Ortega y Gasset consagró su obra a estudiar la psicología del pueblo español y fue un influyente representante del raciovitalismo perspectivista y la filosofía de la vida.
Los primeros años de educación José Ortega y Gasset los realizó en el Colegio de Miraflores de El Palo, Málaga, que pertenece a la Compañía de Jesús. Luego continuó sus estudios en Universidad de Deusto y en la Universidad Central de Madrid, en las que sentó las bases para su desarrollo intelectual y filosófico, que más tarde se reflejaría en sus obras y contribuciones a la filosofía española.
El Colegio de San Estanislao de Kostka se encontraba en Miraflores de El Palo, una zona costera de Málaga, y había sido fundado en 1882 por los jesuitas tras su regreso a España. El joven Ortega y Gasset "recibió una educación esmerada de los padres jesuitas" en este prestigioso centro educativo, donde aprendió "a traducir griego particularmente con el P. Coloma", hermano del autor de Pequeñeces. La educación jesuítica le proporcionó una sólida formación clásica y humanística que sería fundamental para su desarrollo intelectual posterior.
Durante su estancia en el colegio jesuita, Ortega y Gasset "obtuvo el título de Bachiller a los 14 años", demostrando una precocidad intelectual notable. Su nombre aparece registrado en el "Libro de los congregantes del colegio San Estanislao de Kostka", testimonio de su participación activa en la vida religiosa y académica del centro.
Durante su mocedad, el joven José Ortega y Gasset mostró "inquietudes literarias e intelectuales" y "quería ser un novelista o un sabio". En la primera de estas vocaciones predominaba "un ensimismamiento en el placer de la escritura, una fruición por el goce estético de la emoción de encontrar la frase que define la cosa y la explica bellamente".
En 1897, terminado su bachillerato en Málaga, Ortega "inició sus estudios universitarios, primero en Deusto". La Universidad de Deusto, dirigida por los jesuitas, le proporcionó la continuidad de la formación religiosa e intelectual recibida en Málaga. Allí “comenzó en Deusto los estudios de Derecho y Filosofía y Letras", aunque su estancia fue relativamente breve.
A los 19 años se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid, (1898-1904) el 18 de junio de 1904 con la tesis titulada “Los Terrores del Año Mil. Crítica de una Leyenda”. Esta tesis doctoral, de 58 páginas, versaba sobre “Nota sobre los legendarios trabajos del año mil” y representaba ya un ejercicio de crítica histórica característico de su método intelectual futuro. Durante estos años de su formación profesional, el joven filósofo fue testigo de uno de los acontecimientos históricos más trascendentales para España: la pérdida de los últimos restos del imperio colonial español tras la guerra hispano-estadounidense de 1898. Este acontecimiento, conocido como el "Desastre del 98", “funcionó en España como un revulsivo de la conciencia nacional” que llevó a toda una generación de intelectuales españoles, incluido Ortega, a plantearse el problema de la decadencia de España.
Durante estos años universitarios, la formación intelectual del joven Ortega y Gasset se orientó principalmente hacia la lectura intensa de literatura y autores franceses, especialmente Taine, Renan y Barrès. También se nutrió de los contemporáneos españoles como Menéndez y Pelayo, Ganivet, Costa y Unamuno, así como de otras lecturas en boga del momento, como Nietzsche y Schopenhauer, siempre en traducciones francesas.
Fue catedrático de filosofía en la Escuela Superior del Magisterio y redactor de los diarios El Imparcial y La Vida Nueva. En La Vida Nueva publica su primer artículo a los diecinueve años de edad."Justamente en este contexto de deseo de beber en las fuentes culturales europeas para aclimatarlas a España", Ortega tomó la decisión de "marchar a Alemania para continuar sus estudios" en 1905. Este viaje representaba la continuación de "una cierta tradición española que dura hasta los años cincuenta, momento en que la meca de la filosofía pasa para los españoles a los países anglosajones". Fue a Alemania como becado y estudió en las universidades de Leipzig, Berlin y Marburgo siendo en ésta discípulo de los neokantianos más sobresalientes Hermann Cohen y Paul Natorp y se inició en el método científico.
Ortega y Gasset comenzó sus estudios alemanes en la Universidad de Leipzig, donde fue "un discípulo de Wilhelm Wundt, el gran especialista en psicología, y de Maximilian Heinze, profesor de Historia de la Filosofía y de Lógica". En Leipzig tuvo "su primer encuentro con La crítica de la razón pura de Kant, tan complicada para él por su 'cabeza latina'".Sin embargo, "la atmósfera cerrada y hermética de Leipzig no le satisfacía a Ortega, que se sentía muy sólo y perdido". "Además no encontró allí lo que buscaba, es decir, un maestro en Filosofía", por lo que "después de sólo un cuatrimestre decidió dejar Leipzig y trasladarse a Berlín".
En noviembre de 1905 llegó a Berlín, donde "estableció las relaciones intelectuales con dos famosos kantianos: Georg Simmel, el precursor del criticismo relativista, y Aloiz Riehl, el representante del criticismo realista". Estos encuentros "dejaron en él una profunda huella e influyeron en su decisión de continuar los estudios en la Universidad de Philipps en Marburgo".
"En octubre de 1906" llegó a Marburgo, donde "encontró, por fin, sus verdaderos maestros filosóficos: el gran Hermann Cohen - 'un gobernador de la ciudadela neokantiana' y Paul Natorp". Cohen y Natorp se convertirían en las figuras intelectuales más influyentes de su juventud, a quienes "considerará siempre sus maestros".
En Marburgo, Ortega y Gasset "conoció a Hartmann, Heimsoeth, Scheffer o Tatarkiewicz, con quienes discutía sobre la filosofía de Parménides, Platón y Kant". "Las clases de filosofía en Marburgo seguían la interpretación racionalista e idealista de los marburgueses, ateniéndose únicamente a las doctrinas de Parménides, Platón, Descartes, Leibniz y Kant".
LA ESCUELA DE MADRID Y LA INFLUENCIA INTELECTUAL
José Ortega y Gasset lideró en 1910 la Escuela Superior de Magisterio de Madrid, coordinando espiritualmente a varias personas vinculadas a él en centros editoriales. El 15 de noviembre de 1910 obtuvo por oposición la cátedra de Metafísica de la Universidad Central de Madrid, que había quedado vacante tras el fallecimiento de Nicolás Salmerón, iniciando su carrera académica oficial.Tenía entonces 27 años y "comienza su actividad universitaria como catedrático antes de haber publicado ningún libro de filosofía".Llegó a laborar desde 1910 hasta 1936. Durante este período desarrolló su filosofía de la razón vital y dictó cursos magistrales que serán más tarde recogidos en libros fundamentales.
La obtención de la cátedra de Metafísica marcó el inicio de lo que sería conocido como la Escuela de Madrid, un grupo de discípulos y seguidores que se articuló en torno a la figura de Ortega y Gasset Su cátedra de Metafísica fue un importante espacio para la difusión de ideas y la formación de jóvenes intelectuales.Esta escuela filosófica se inspiraba en el modelo de la escuela de Marburgo, adaptado a las circunstancias españolas.
La Escuela de Madrid no tiene una fecha precisa de fundación, ya que se desarrolló gradualmente en torno a la figura de José Ortega y Gasset y otros pensadores afines.
Los objetivos de la Escuela de Madrid eran desarrollar una filosofía que se centrara en la vida y la realidad radical; argumentar contra el naturalismo y el positivismo; y promover la reflexión crítica y la investigación filosófica.
Las características de esta Escuela incluyen un enfoque en la filosofía de la vida y la realidad radical;la influencia de la fenomenología y el pragmatismo; y un interés en la historia y la cultura española.
La Escuela de Madrid fue importante porque contribuyó a la renovación de la filosofía española en el siglo XX;influyó en la Generación del 27 y tuvo un impacto en la cultura y la intelectualidad española.
El legado de la Escuela de Madrid incluye la influencia en filósofos y escritores como Julián Marías, José Gaos, Xavier Zubiri y María Zambrano; la creación del Instituto de Humanidades en Madrid, fundado por Ortega y Gasset en 1948; y la difusión de la filosofía orteguiana en España y en el extranjero.
La Escuela de Madrid concentró a un grupo selecto de intelectuales que buscaban poner el pensamiento español a la altura de los tiempos.Esta escuela filosófica, término propuesto por Julián Marías, englobaba a pensadores que partían del pensamiento de Ortega en diálogo con Unamuno.
Entre los principales miembros de esta escuela se encontraban Manuel García Morente (1883-1942), Joaquín Xirau (1895-1946), Xavier Zubiri (1898-1983), José Gaos (1900-1969), Luis Recasens Siches (1903-1977), María Zambrano (1904-1991), José Luis Aranguren (1909-1996), Francisco Ayala (1906-2009), Pedro Laín Entralgo (1908-2001), Manuel Granell (1906-1993), Antonio Rodríguez Huéscar (1912-1990), Julián Marías (1914-2005) y Paulino Garagorri (1916-2007).
En 1910 José Ortega y Gasset contrajo matrimonio con Rosa Spottorno (1884-1980), quien procedía de una familia de la alta sociedad cartagenera. Rosa era hija de Juan Spottorno Bienert, Ministro Togado del Cuerpo Jurídico de la Armada, y de Josefina Topete Cavaillón, hija del contraalmirante Ramón Topete y Carballo. Su educación le permitió ser prácticamente bilingüe en francés, lo que le facilitó realizar trabajos de traducción de autoras como Alexandra David-Néel. Y, a partir de entonces, comienza su vida pública. Este matrimonio marcaría el inicio de su madurez personal y el comienzo de su intensa actividad pública como intelectual.
El matrimonio Ortega-Spottorno tuvo tres hijos que seguirían caminos destacados en sus respectivos campos: Miguel Ortega Spottorno (nacido en 1911), quien estudió medicina; Soledad Ortega Spottorno (nacida el 2 de marzo de 1914), quien en 1978 crearía la Fundación José Ortega y Gasset y presidiría la Revista de Occidente; y José Ortega Spottorno (nacido en 1916), ingeniero agrónomo que fundaría el periódico El País y la editorial Alianza.
"Sin llegar a tomar posesión de la cátedra [de Metafísica ganada en 1910], a comienzos de 1911 volvió de nuevo a Marburgo, donde se quedó hasta finales de año". Este segundo período en Marburgo resultó decisivo para su evolución intelectual."Ortega empezó a cambiar su posición intelectual frente a la filosofía idealista en general y a la doctrina neokantiana en particular en el año 1911". Este cambio "fue provocado por su primer 'cuerpo a cuerpo' con la fenomenología". "En la revista de la escuela neokantiana de Baden, Logos, apareció en 1911 una obra decisiva de Edmund Husserl, 'Philosophie als strenge Wissenschaft', que causó un impacto en el grupo de los jóvenes estudiantes de Marburgo".
LA GENERACIÓN DEL 11
Desde 1910 y durante 26 años, José Ortega y Gasset se desempeñó eficientemente como catedrático del curso de Metafísica en la Universidad Central de Madrid, sucediendo al filósofo krausista Nicolás Salmerón[2] que acababa de morir. Llegó a ser, a decir de Juan Estebrich, “el jefe de la intelectualidad española”[3] Como catedrático de Metafísica, Ortega y Gasset comenzó a desarrollar su propia filosofía, centrada en la razón vital y la importancia de la perspectiva individual en la comprensión de la realidad.Esta cátedra marcó un punto de partida importante para su carrera académica y su influencia en la filosofía española del siglo XX.
"En el año de 1911 Ortega y Gasset se incorporó al grupo formado por Hartmann para estudiar los clásicos en la filosofía como: Platón, Descartes y Kant, basándose en la fenomenología y en su postulado fundamental: 'la vuelta a las cosas mismas'". "En este período en Marburgo se gestó una nueva generación filosófica que, como afirma Ortega, 'no era ya neokantiana'".
Según Ortega, "la fecha decisiva para este grupo fue el año 1911", no solo por la fenomenología sino porque "en 1911 andaban en torno a los veintiséis años - la edad decisiva según el método orteguiano de las generaciones". Para Ortega, los 26 años representaban "un momento en que el hombre - me refiero por lo pronto al filósofo - comienza a no ser meramente receptivo en los grandes asuntos, sino que empieza a actuar su espontaneidad".
En 1917, Nicolás María de Urgoiti en colaboración de José Ortega y Gasset fundan el periódico liberal El Sol.Urgoiti fue el director de La Papelera Española y creó “El Sol” con propósito comercial y cultural.Ortega y Gasset se unió al proyecto como máximo inspirador ideológico y colaborador estrella, abandonando “El Imparcial” para trabajar en “El Sol”. El periódico se caracterizó por su alto nivel intelectual, su enfoque reformista y su compromiso con la creación de una opinión pública formada y educada.
El filósofo peruano Augusto Salazar Bondy diría: “Ortega es sin duda el filósofo español más leído, tanto en su país cuanto en el extranjero; por la amplitud y la variedad de los asuntos que aborda y la elegancia y vivacidad de su prosa ha sabido despertar no sólo el interés de los especialistas sino de un público mucho más vasto. Dentro del mundo de habla castellana su influencia ha sido por eso muy grande en los dominios más diversos de la cultura y particularmente en la filosofía.”[4]
Ortega y Gasset al reflexionar sobre el papel de la universidad le atribuyó la tarea histórica de formar élites cultas, responsables, honestas, solidarias, fraternas y comprometidas con la realidad social y política, pero sin perder su autonomía e independencia crítica.
LA LIGA DE EDUCACIÓN POLÍTICA DE ESPAÑA (LEPE) Y SU INFLUENCIA EN LAS REFORMAS EDUCATIVAS
En octubre de1913, conjuntamente con Fernando de los Ríos, Manuel Azaña y otros, José Ortega y Gasset fundan la Liga de Educación Política de España. (LEPE), aunque no se presentó públicamente hasta 1914 en el Teatro de la Comedia.
Esta Liga de Educación Política reunió a destacados políticos y escritores de la época. Entre sus miembros destacados figuran Manuel Azaña,Fernando de los Ríos,Américo Castro, Luis Araquistáin,Salvador de Madariaga,Antonio Machado y Ramiro de Maeztu.La Liga de Educación Política estuvo vinculada al Partido Reformista y la generación de 1914. Algunos autores consideran que la liga no fracasó en 1914, como se suele decir, sino que se reconvirtió en 1915 en el binomio formado por la presencia de Ortega y Gasset en el Partido Reformista.
La Liga de Educación Política buscaba promover la educación política y la participación ciudadana en la vida pública española. Ortega y Gasset y otros miembros de la liga pretendían impulsar un cambio político y social en España a través de la educación y la formación de una conciencia política más informada y crítica.
La Liga de Educación Política tuvo una relación estrecha con el Partido Reformista, liderado por Melquíades Álvarez y Gumersindo de Azcárate. Aunque inicialmente colaboraron, la relación entre la Liga y el partido se rompió en 1916 debido a diferencias políticas y estratégicas. En 1916 Ortega y Gasset fue designado académico de Ciencias Morales y Políticas.
La Liga de Educación Política llegó a ser un proyecto integral de renovación cultural, política y pedagógica impulsado por Ortega y Gasset y sus colaboradores. Puso énfasis en formar una ciudadanía crítica y responsable para lograr la regeneración y modernización de España en el contexto de la crisis del sistema liberal de la Restauración.
Esta iniciativa es una instancia clave para entender el compromiso político-pedagógico de Ortega y su influencia en la reforma intelectual y social española de comienzos del siglo XX, marcando un cambio tanto en la concepción como en las prioridades de la educación española durante el tránsito de la Restauración a la Modernidad.
La LEPE impulsó la idea de que la educación debía ir más allá de la mera instrucción escolar y formar en primer lugar a ciudadanos críticos y conscientes políticamente. José Ortega y Gasset y sus compañeros entendían la educación política como un factor clave para desarrollar una cultura cívica sólida, instruir a la ciudadanía para la participación democrática y erradicar el caciquismo y la corrupción.
La Liga promovió modelos educativos basados en la formación integral de los ciudadanos que incluyeran principios modernizadores como la igualdad real, la laicidad, la coeducación y la pedagogía activa, apuntando a un acceso universal a los beneficios de la educación propia de sociedades democráticas modernas más avanzadas.
La Liga defendió que el Estado debía asumir una función activa en la educación, no solo garantizando el acceso sino impulsando una reforma profunda que generara una mayor cohesión social y contribuyera al desarrollo de una nación regenerada y modernizada, al contrastar con los modelos limitados y muchas veces clientelistas propios de la Restauración.
Mediante la Liga se canalizaron muchas iniciativas políticas, pedagógicas e intelectuales que influyeron en posteriores leyes y reformas educativas. Además, reunió a importantes figuras de la política y la cultura que colaboraron para generar un consenso en torno a la necesidad de cambios educativos profundos.
Aunque la Liga tuvo vida relativamente breve, sentó las bases conceptuales y políticas para reformas posteriores más amplias (por ejemplo, durante la Segunda República), al subrayar la importancia de la educación política y formar una opinión pública más preparada y crítica.
La Liga de Educación Política reflejó y promovió una visión renovadora de la educación que enfocaba la modernización del sistema educativo español desde una doble perspectiva pedagógica y política, enfatizando que la educación de los ciudadanos era esencial para la regeneración del país y la superación de las limitaciones del sistema político y social tradicional. Esta influencia se plasmó en el impulso a reformas integrales y proyectos pedagógicos que cubrían desde la escuela primaria hasta la formación universitaria y la educación cívica.Esta iniciativa fue fundamental para posicionar la educación como instrumento para la transformación social, la modernización del sistema educativo español y la consolidación de un proyecto político regeneracionista y democrático liderado por Ortega y Gasset y otros intelectuales comprometidos.
Principales reformas e influencias de la Liga de Educación Política
A continuación se detallan las principales reformas e influencias concretas atribuidas a la Liga durante este período:Reforma y unificación del magisterio; extensión y mejora de la enseñanza obligatoria; integración de la educación cívica y política;democratización y modernización de los métodos pedagógicos; propuestas de reformas legislativas y normativas; articulación de redes y movilización cultural.
Expliquemos cada una de ellas.Se impulsó la unificación del cuerpo de maestros para profesionalizar la docencia, buscando que todos los docentes tuvieran una preparación análoga, con algunas diferencias en la especialidad.Se amplió la formación de maestros a través de la Escuela Superior de Magisterio, con enfoque en educación práctica.Se promovió la ampliación de la escolarización con construcción y mejor acceso a escuelas públicas, buscando universalizar la educación primaria para la población en edad escolar.Se trabajó en la neutralidad y laicidad de la escuela pública, así como en la igualdad de acceso para todos, independientemente de su condición socioeconómica.La Liga promovió la incorporación de la educación cívica y política en los planes de estudio como forma de formar ciudadanos críticos, capaces de participar activamente en la vida democrática y de actuar contra el caciquismo.La educación política fue vista como fundamental.Se enfatizó la necesidad de adoptar métodos pedagógicos modernos, incluyendo la escuela activa y la pedagogía social, para hacer la educación más eficaz y adaptada a los nuevos tiempos.La Liga sostuvo que la educación debía responder a las nuevas necesidades sociales, integrando teoría y práctica, y fomentando el desarrollo integral del alumno.
Si bien muchas reformas consolidadas vendrían después, la Liga influyó en el debate público y en la formulación de normativas educativas, entre ellas la reforma de las Escuelas Normales en 1914 que unificaron el título de maestro y ampliaron la formación pedagógica.Se promovió el acceso a la función pública docente mediante oposiciones, con criterios más estrictos y ejercicios orientados a la formación integral.La Liga sirvió como plataforma para congregar a políticos, pedagogos, filósofos y educadores que propiciaron cambios en la política educativa, influyendo en alguna medida en la agenda ministerial y en la opinión pública.Se alineó con otras iniciativas como la Institución Libre de Enseñanza y la Escuela Nueva madrileña, que iban en sentido similar de modernización educativa y social.
La Liga de Educación Política promovió un conjunto de reformas educativas orientadas a la modernización del sistema español, entre 1914 y 1920, centradas en: Profesionalización y unificación del magisterio con más formación y práctica pedagógica.Ampliación de la educación obligatoria pública, laica e igualitaria.Incorporación de la educación cívica y política para formar ciudadanos activos y críticos.Democratización y modernización de los métodos pedagógicos.Influencia en reformas legislativas y en la agenda educativa nacional.Creación de redes intelectuales y culturales para impulsar estos cambios.Estas reformas fueron parte del proceso de regeneración educativa que Ortega y sus colaboradores promovieron para lograr una España más democrática, educada y moderna.
Concluyendo al respecto podemos manifestar que el filósofo español José Ortega y Gasset centró sus reflexiones en temas clave como la cultura, la educación, la relación entre individuo y circunstancia y la crisis de la sociedad moderna.
Siguiendo una tradición familiar Ortega y Gasset cultivó el periodismo y colaboró incansablemente con artículos en periódicos, revistas y enciclopedias en España, Iberoamérica y el mundo y con brillantes escritos sobre acontecimientos, hombres y cosas, ciencia, técnica, filosofía, artes, cultura, Kant, Dilthey, Max Scheler, Mirabeau, Proust, Baroja, Dostoievski, entre otros.
El filósofo peruano AUGUSTO SALAZAR BONDY diría: “Ortega es sin duda el filósofo español más leído, tanto en su país cuanto en el extranjero; por la amplitud y la variedad de los asuntos que aborda y la elegancia y vivacidad de su prosa que ha sabido despertar no sólo el interés de los especialistas sino de un público mucho más vasto. Dentro del mundo de habla castellana su influencia ha sido por eso muy grande en los dominios más diversos de la cultura y particularmente en la filosofía.”[5]
ALAIN GUY, en su “Historia de la filosofía española” (Barcelona, 1985.289), manifiesta: “Ortega quiso ser ante todo el reformador sistemático de la filosofía española; después del despertar causado por Unamuno, quiso introducir orden y claridad en aquel caos de sugerencias más o menos constructiva que, de acuerdo con su carácter impulsivo, había lanzado el maestro vasco-salmantino; con este fin, se consideró “un profesor de filosofía in partibus infidelium que predicaba el espíritu metódico y científico a sus compatriotas proponiéndoles el modelo europeo (principalmente el alemán), en lugar de dejar que se acurrucaran en su idiosincrasia ibérica, demasiado anclada según él en el molde africano demasiado dogmático. Para hacerlo, Ortega tuvo que proceder, las más de las veces, de una forma encubierta, es decir literaria, seduciendo a sus lectores con un estilo elegante, el de un “aristócrata en la plaza pública” según su propia fórmula”.
José Ortega y Gasset es el más grande y más leído de los filósofos españoles contemporáneos, tanto en su país como en América Latina y en el resto del mundo, convirtiéndose en popular su pensamiento y de obligada lectura en los círculos cultos nacionales y extranjeros su copiosa producción intelectual. GASPAR GÓMEZ DE LA SERNA diría de él que “es sin duda, el pensador más universal que ha producido, por hoy, la España contemporánea” y ÁNGEL GONZÁLEZ ÁLVAREZ afirma que Ortega y Gasset “Frente a la llamada generación del 98, reactualiza el ideal de europeización que fue característico de krausistas e institucionistas. Ortega es, con todo, un pensador independiente en el medio español. De todos nuestros escritores del siglo XX es el que ha logrado un magisterio más extenso”.[6]
JOSÉ ORTEGA Y GASSET Y LA GENERACIÓN DEL 14
La relación entre José Ortega y Gasset y la Generación del 14 es muy estrecha, ya que él fue el “guía espiritual”, el “mentor ideológico”, el principal animador intelectual, la figura central, el gran pensador y orientador, su conciencia filosófica y su portavoz y uno de los líderes y figuras más influyentes de este grupo.
El nombre “Generación del 14” lo propone Lorenzo Luzuriaga en 1947, tomando como referencia el año 1914, cuando Ortega y Gasset publica “Meditaciones del Quijote” (1914) y se consolida como figura central.
La Generación del 14 surge en España alrededor de 1914, en un contexto de crisis nacional posterior al Desastre del 98 y de profundas transformaciones europeas.
La Generación del 14, también conocida como "Novecentismo", subraya su voluntad de ser la primera generación plenamente del siglo XX en España. Fue un grupo de intelectuales y escritores españoles nacidos alrededor de 1880, situada entre la Generación del 98 y la del 27, que se reunieron en torno a la revista "España" (undada en 1915), y compartieron intereses literarios, filosóficos y políticos. Este grupo de intelectuales marcó un punto de inflexión en la historia de España, alejándose del pesimismo existencial de la Generación del 98 para abrazar el rigor científico, la modernidad y la apertura hacia Europa.
Los hombres de esta generación del 14 eran intelectuales de formación universitaria con una vocación reformista y europeísta.Sustituyeron el sentimentalismo por el análisis objetivo y la pulcritud intelectual. Su lema implícito era que la solución a los problemas de España estaba en mirar hacia Europa (especialmente hacia la ciencia alemana y el racionalismo francés).Creían que una minoría culta debía guiar a la masa para transformar el país.
Esta promoción de escritores, científicos, filósofos y políticos se caracterizaron por su intelectualismo, racionalismo y europeísmo, confianza en la ciencia, la técnica y la razón, compromiso reformista, activismo transfsormador y con voluntad de modernizar España, espíritu reformista y pedagógico, rechazo del sentimentalismo y del casticismo, y su lema implícito podría resumirse en orden, claridad y modernidad.
La Generación del 14 fue interdisciplinar, abarcando desde la literatura hasta la ciencia y la política. Ortega y Gasset fue uno de los líderes de esta Generación, junto con otros intelectuales como Manuel Azaña y Gregorio Marañón.
Su filosofía raciovitalista, que enfatizaba la importancia de la vida y la experiencia individual, influyó en la forma en que los miembros de la Generación del 14 abordaban temas como la identidad, la cultura y la política.
Ortega y Gasset colaboró en la revista "España", que se convirtió en un espacio de difusión para las ideas y obras de la Generación del 14.
Su obra "Meditaciones del Quijote" (1914) se considera un manifiesto de la Generación del 14, y su ensayo "Vieja y nueva política" (1914) es un ejemplo de su pensamiento político y filosófico.
Entre otros miembros destacados de la Generación del 14 figuran Manuel Azaña, político y escritor, que se convirtió en presidente de la Segunda República Española; Gregorio Marañón, médico y escritor, destacó por su obra sobre la historia de la medicina; Ramón Pérez de Ayala, escritor y diplomático, conocido por su obra "Tigre Juan".Asimismo, Eugenio dÓrs, ensayista y teórico del Novecentismo; Américo Castro, historiador y filólogo, Manuel García Morente, Fernando de los Ríos, Julián Besteiro, Juan Negrín, Fenceslao Fernández Flórez, Benjamín Jarnés, José Castillejo y Gabriel Miró.
El movimiento se articuló a través de instituciones y publicaciones que aún hoy son referentes: La Revista de Occidente, fundada por Ortega en 1923, fue el puente por donde entraron las vanguardias y el pensamiento europeo en España; la Residencia de Estudiantes,fue el hervidero cultural donde convivieron las mentes más brillantes de la época; El Sol, fundado en 1917 es un diario de alto nivel intelectual que buscaba elevar el debate público.
José Ortega y Gasset y su generación prepararon el terreno para la explosión creativa de la Generación del 27, actuando como el cerebro que intentó modernizar las estructuras de una España que aún se debatía entre la tradición y la vanguardia. Ortega y Gasset articula una teoría de las generaciones que ayuda a entender a su propio grupo como “unidad de destino histórico”, consciente de una misión reformadora en la España de comienzos del siglo XX.
La Generación del 14, guiada por Ortega y Gasset, sentó las bases de la modernización cultural de España, la universidad contemporánea, el pensamiento liberal español y la articulación entre intelectuales y la política. Su influencia se proyectó hasta la Segunda República y más allá, incluso en América Latina.
LA TEORÍA ORTEGUIANA DE LAS GENERACIONES APLICADA A LA GENERACIÓN DEL 14
La teoría de las generaciones de Ortega le sirve para pensarse a sí mismo y a sus coetáneos como “unidad histórica” llamada a sustituir a la del 98; la Generación del 14 es, así, el ejemplo paradigmático de una generación emergente que alcanza el predominio en la España de comienzos del siglo XX.
Una generación es un “nuevo cuerpo social íntegro” que comparte edad histórica, sensibilidad vital y horizonte de problemas, y que actúa como “gozne” de los movimientos de la historia.
La historia avanza por el conflicto y diálogo entre generaciones: unas conservan, otras critican y otras crean nuevas formas de vida intelectual, política y cultural.
Cada generación histórica tiene unos 15 años de “gestación” y 15 de “gestión”, y se define por una forma de vida que entra en conflicto con la forma de vida de la generación inmediatamente anterior.Según Ortega y Gasset cada generación se forma aproximadamente cada 15 años,comparte una misión histórica,vive una tensión entre herencia (lo recibido del pasado) y proyecto (lo que intenta transformar).Ortega y Gasset distingue cinco edades de quince años (niñez, juventud, iniciación, predominio, vejez), pero solo las dos edades maduras (iniciación y predominio, de 30 a 60 años aproximadamente) tienen plena eficacia histórica.
En cada momento coexisten al menos dos generaciones “históricas”: una establecida, que gobierna instituciones e ideas, y otra emergente, que pugna por imponer su propia visión del mundo.
El conflicto generacional no es solo de ideas, sino de “sensibilidad vital”: modos distintos de sentir el tiempo, la política, el arte y el papel del intelectual.
La sustitución de una generación por otra marca cambios de época; por eso Ortega y Gasset llega a decir que las generaciones son el verdadero sujeto de la historia moderna.
Ortega y Gasset sitúa a su promoción (nacidos en torno a 1880‑1885) como generación emergente frente a la del 98, que a partir de 1910 aparece como generación establecida y dominante en el campo intelectual español.
El “acontecimiento fundacional” que permite fijar la cuadrícula generacional es, en el caso del 14, la coyuntura 1910‑1914: crisis del sistema de la Restauración, europeización cultural y aparición de nuevos órganos de prensa y revistas.
“Meditaciones del Quijote” (1914) y las primeras campañas periodísticas de Ortega y Gasset marcan la irrupción del nuevo grupo: se hace visible una minoría selecta con programa propio de modernización y europeísmo.
La Generación del 14 frente a la Generación del 98
La Generación del 98 representa, para Ortega, una sensibilidad todavía romántica, subjetiva y literaria ante el “problema de España”, centrada en la crítica moral y en el paisajismo.
La Generación del 14 se concibe a sí mismo como generación “intelectualista” y “europeizadora”, que sustituye la meditación existencial por un programa técnico de reforma: ciencia, administración, universidad, opinión pública.
En términos de teoría generacional, el 98 es la generación establecida cuyo estilo vital ha caducado; el 14 es la nueva forma de vida que reclama los puestos de mando en cultura y política.
Elitismo y división generacional del trabajo
En la lectura sociológica reciente, la teoría de las generaciones en Ortega se articula con un claro elitismo: las “minorías selectas” de cada generación son las que formulan el programa histórico y dirigen a las masas.
Para el caso del 14, esto se ve en la intersección entre campo intelectual y campo político: muchos miembros actúan a la vez como ensayistas y como dirigentes o inspiradores de partidos y gobiernos (Ortega y Gasset, Azaña, Marañón, etc.).
Así, la Generación del 14 se convierte en el ejemplo histórico de una generación que, desde la conciencia de sí misma como “unidad de misión”, intenta articular un proyecto de modernización liberal‑europea para España.
José Ortega y Gasset concibe la historia como un proceso dinámico marcado por el relevo generacional. Para él, las generaciones no son simples grupos de personas nacidas en fechas cercanas, sino comunidades históricas que comparten una misma sensibilidad vital, una forma común de interpretar la realidad y de responder a los problemas de su tiempo.
La Generación del 14 desde la perspectiva orteguiana
La Generación del 14, también llamada Novecentismo, surge en España en torno a 1914, año simbólico por el inicio de la Primera Guerra Mundial y por la crisis del modelo político y cultural heredado del siglo XIX.Esta generación aparece como reacción crítica frente al pesimismo de la Generación del 98.el atraso científico y político de España y el predominio de lo emocional sobre lo racional.
Aplicando la teoría de Ortega, la Generación del 14 cumple claramente con los rasgos de una generación consciente de su misión histórica.Sus integrantes comparten una fe en la razón, la ciencia, la técnica y la modernización. Buscan una España europea, racional y organizada. Ortega y Gasset sostiene que las transformaciones históricas las impulsan minorías excelentes. La Generación del 14 encarna esta idea al asumir un papel directivo en la vida intelectual, educativa y política.No se limita a la crítica literaria: propone reformas en la universidad, el Estado, la economía y la ciencia. Es una generación constructiva, no solo denunciante.
Ortega no solo teoriza sobre las generaciones, sino que es protagonista activo de la Generación del 14. Obras como “Meditaciones del Quijote” y “España invertebrada” reflejan su diagnóstico del país y su voluntad de reorganizarlo desde la razón histórica.
En José Ortega y Gasset se sintetizan el intelectual comprometido,el filósofo de la circunstancia (“yo soy yo y mi circunstancia”), el gestor, el promotor y el líder cultural de una generación con conciencia de época.
Desde la óptica orteguiana, la Generación del 14 representa un momento de madurez intelectual en la historia española. Aunque no logró plenamente su proyecto modernizador, sí sentó las bases firmes para la renovación del pensamiento español, la profesionalización de la vida intelectual y la apertura de España a Europa.
En términos generales y concluyentemente la aplicación de la teoría orteguiana de las generaciones a la Generación del 14 permite comprenderla como una generación consciente de su misión histórica, orientada a la racionalización y modernización de España. En ella, Ortega y Gasset no solo es el teórico, sino el símbolo vivo de una generación que intentó transformar su circunstancia histórica desde la razón y la cultura.
LA DICTADURA DE MIGUEL PRIMO DE RIVERA Y ORBANEJA[7]
La dictadura de Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (1923-1930) surgió en un contexto de crisis política, económica y social en España. Tras la Primera Guerra Mundial, el país enfrentaba desafíos como la inestabilidad parlamentaria, el auge de movimientos obreros y regionalistas, y los problemas derivados de la Guerra del Rif en Marruecos, también llamada la segunda guerra de Marruecos, originado por la sublevación de las tribus del Rif, una región montañosa al norte del actual Marruecos. El sistema político de la Restauración, basado en el turnismo entre partidos, había perdido legitimidad, lo que facilitó el apoyo inicial a un golpe de Estado como solución a los problemas del país.
El 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, dio un golpe de Estado con el respaldo del rey Alfonso XIII y sectores del ejército. Se estableció un Directorio Militar que suspendió la Constitución de 1876, disolvió las Cortes y asumió poderes ejecutivos y legislativos. Primo de Rivera justificó su acción como un esfuerzo por "salvar a la patria" del caos político y social.
En 1925, el Directorio Militar dio paso a un Directorio Civil, con el objetivo de institucionalizar el régimen y ampliar su base de apoyo. Sin embargo, la dictadura continuó siendo una estructura autoritaria, con restricciones a las libertades políticas y un fuerte control del Estado sobre la sociedad.
Primo de Rivera implementó diversas políticas con el objetivo de modernizar el país y garantizar el orden social: políticas económicas, control del orden público, reformas sociales y cuestión regional.Se promovieron grandes obras públicas, como carreteras, puentes y ferrocarriles, buscando fomentar el empleo y el desarrollo industrial. Se creó el monopolio estatal de petróleo CAMPSA y se incentivó la electrificación del país.Se estableció la Unión Patriótica como único partido político, aunque más como un instrumento de propaganda que como una verdadera fuerza política.Se intentó mejorar las condiciones laborales mediante el establecimiento de comités paritarios para mediar entre trabajadores y empresarios.Se suprimieron las Mancomunidades y se persiguió el regionalismo, especialmente en Cataluña.
El régimen de Primo de Rivera generó diversas reacciones en la sociedad española. Inicialmente, algunos sectores, como la burguesía industrial y el ejército, apoyaron la dictadura debido a su capacidad para imponer el orden. Sin embargo, las restricciones a las libertades políticas y la represión de movimientos regionalistas y obreros provocaron un creciente descontento. Los intelectuales y estudiantes universitarios también manifestaron su oposición, destacando figuras como Miguel de Unamuno.
El régimen comenzó a debilitarse hacia finales de la década de 1920 debido a varios factores: crisis económica, falta de apoyo político y oposición creciente.La Gran Depresión de 1929 afectó gravemente a España, limitando la capacidad del gobierno para mantener sus políticas públicas.La dictadura perdió el respaldo de sectores clave como el ejército y la élite económica.La oposición política, social e intelectual aumentó, mientras que el régimen no logró consolidar una base de apoyo popular.
El 28 de enero de 1930, Primo de Rivera presentó su dimisión al rey Alfonso XIII, marcando el fin de su dictadura. Este periodo dejó un legado contradictorio: por un lado, sentó las bases para ciertas modernizaciones económicas, pero, por otro, profundizó las divisiones políticas y sociales que desembocarían en la Segunda República y, posteriormente, en la Guerra Civil Española.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET Y SU INFLUENCIA EN LA GENERACIÓN DEL 27
José Ortega y Gasset, aunque no perteneció formalmente a la Generación del 27, tuvo una influencia intelectual y cultural significativa en esta generación, un grupo de escritores y poetas españoles que se reunieron en torno a la revista "Gráfica" y compartieron intereses literarios y culturales que buscaban renovar la literatura española.Ortega fue su gran animador filosófico y crítico, el pensador que ayudó a crear el clima intelectual en el que esa generación pudo surgir y afirmarse.
La influencia de Ortega y Gasset en la Generación del 27 fue intelectual (determinó el marco téorico de la modernidad), estética (orientó el debate sobre el arte nuevo), cultural (creó espacios de difusión y legitimación) y crítica (incluso cuando fue discutido o superado, siguió siendo un referente), e hizo posible la cohesión intelectual y la proyección europea de la Generarción.
Ortega y Gasset fue una figura clave en la formación intelectual de los escritores de la Generación del 27. Sus obras, como "España invertebrada" (1921) y "La deshumanización del arte" (1925), influyeron en la forma en que estos escritores abordaban la literatura y la cultura, cuyas ideas y postulados serán asumidos por dicha generación.
Ortega y Gasset promovió un estilo literario claro, conciso,elegante y pulcro que se reflejó en la obra de escritores como Federico García Lorca y Rafael Alberti.
Su filosofía raciovitalista, que enfatizaba la importancia de la vida y la experiencia individual, influyó en la forma en que los escritores de la Generación del 27 abordaban temas como la identidad y la condición humana.
Ortega y Gasset fundó la Revista de Occidente en 1923, y que se convirtió en un espacio de difusión para las obras de los escritores de la Generación del 27. Ortega no solo influyó con ideas, sino con instituciones culturales e introdujo en España a autores como Kafka, Joyce, Freud, Einstein y Husserl; dio visiblidad y legitimidad intelectual a los jóvenes del 27.Para muchos de ellos, aparecer en la Revista de Occidente significó el reconocimiento cultural definitivo.
Algunos de los autores más destacados de la Generación del 27 que se vieron influenciados por Ortega y Gasset incluyen a Federico García Lorca, Poeta y dramaturgo, conocido por su obra "Poeta en Nueva York"; Rafael Alberti, poeta y pintor, conocido por su obra "Marinero en tierra"; y Vicente Aleixandre, poeta, conocido por su obra "Espadas como labios".
Entre las ideas clave que influyeron en la Generación del 27 figuran: Superación del sentimentalismo excesivo; defensa de la lucidez, la forma y la inteligencia; apertura a las vanguardias europeas y búsqueda de un equilibrio entre tradición y moderndiad. Esta actitud fue esencial para poetas como Jorge Guillén, Pedro Salinas, Dámaso Alonso y Gerardo Diego.
El ensayo La deshumanización del arte (1925) fue uno de los textos más influyentes en el ideario estético del 27. Ortega no atacaba el arte, sino que explicaba el cambio de sensibilidad de la época: El arte nuevo se aleja del sentimentalismo inmediato;prioriza la forma, el juego intelectual, la metáfora pura; y se dirige a una minoría cultivada, no al gusto masivo. Muchos poetas del 27 asumieron estas ideas: Jorge Guillén con su poesía pura; Salinas con su lirismo intelectual y Gerardo Diego en su apertura al creacionismo. Aunque no todos las siguieron al pie de la letra (Lorca, por ejemplo, mantuvo una fuerte carga humana), el debate orteguiano fue central.
La famosa fórmula orteguiana“Yo soy yo y mi circunstancia” resonó especialmente en los poetas del 27, que intentaron integrar lo individual y lo histórico; comprender al sujeto moderno dentro de su tiempo y dar a la poesía una conciencia de época.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET DESPUÉS DE LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA
En 1930, luego de haber caído la Dictadura de Primo de Rivera en España, el régimen monárquico empieza a tambalear por sus propios errores y es el momento en que Ortega y Gasset decide tomar partido públicamente y entra a la lucha política.
En 1931, José Ortega y Gasset con Nicolás María de Urgoiti fundan los periódicos Crisol y Luz. En este mismo años, 1931, es elegido diputado por León en las Cortes Constituyentes de la Segunda República española, se mantuvo independiente de los partidos políticos y llegó a ser jefe del grupo de intelectuales parlamentarios, tras fundar con Marañón y Pérez de Ayala, la denominada “Agrupación al Servicio de la República”.
El discurso "Rectificación de la República" de José Ortega y Gasset se llevó a cabo el 6 de diciembre de 1931 en el Cinema de la Ópera de Madrid. A continuación, presento algunos fragmentos clave del referido discurso: Necesidad de rectificación, crítica a la gestión republicana, la República para Todos, organizar la alegría de la República.
"Es preciso rectificar el perfil y el tono de la República, y para ello es menester que surja un gran movimiento político en el país, un partido gigante que anude, de la manera más expresa, con aquel ejemplar hecho de solidaridad nacional, portador de la República".
"Durante esos siete meses, la República ha estado entregada a unos cuantos grupos de personas que han hecho de ella, libérrimamente, lo que les recomendaba su espontánea inspiración. Tenían derecho a ello, porque fueron la avanzada del movimiento republicano en la hora de máximo peligro".
"La República, durante su primera etapa, debía ser sólo República, radical cambio en la forma del Estado, una liberación del poder público detentado por unos cuantos grupos, en suma, que el triunfo de la República no podía ser el triunfo de ningún determinado partido o combinación de ellos, sino la entrega del poder público a la totalidad cordial de los españoles".
"Se trata, señores, de innumerables cosas egregias, que podríamos hacer juntos y que se resumen todas ellas en esto: organizar la alegría de la República española".
Ortega y Gasset expresó su desencanto con la política de la República, criticando el sectarismo y radicalismo de algunos grupos políticos. Pidió un "Estado integral, superior a todo partidismo" y un "partido de amplitud nacional" que dirigiera la revolución desde arriba.
“Su riqueza idiomática es sorprendente. Aplica cada palabra con rigor científico y con belleza expresiva al mismo tiempo. Maestro por excelencia de la generación intelectual anterior a 1936, después de la guerra civil residió en el extranjero, particularmente en Francia, Argentina y Portugal, hasta que retornó a España. Ortega y Gasset es el escritor más europeo y universal que ha dado España en la primera mitad del siglo XX”.
En el año 1945 fue condecorado con la medalla alemana de Goethe “La Medalla Goethe”, es un prestigioso galardón alemán que reconoce contribuciones destacadas en áreas como la cultura, la literatura y la investigación. Aunque no encontré información específica sobre José Ortega y Gasset recibiendo la Medalla Goethe, sí descubrí su ensayo "Carta a un alemán: pidiendo un Goethe desde dentro", publicado en 1932. En este texto, Ortega y Gasset reflexiona sobre la figura de Johann Wolfgang von Goethe, explorando su influencia y legado desde una perspectiva humanizada e introspectiva.
Sobre el ensayo "Carta a un alemán: pidiendo un Goethe desde dentro", Ortega y Gasset busca presentar a Goethe de manera más personal y cercana, más allá de su imagen monumental. El ensayo invita a reflexionar sobre la interacción cultural y filosófica entre España y Alemania. La obra ha sido publicada en una edición bilingüe español-alemán, lo que permite a los lectores sumergirse en el texto original y su traducción.
Según la crítica especializada Ortega y Gasset viene a ocupar como pensador y ensayista filosófico “una posición pareja a la de Menéndez Pidal en el campo de la literatura y de la historia”. Julián Marías califica a Ortega y Gasset de ser “un auténtico metafísico, original y riguroso”.
Durante la década de 1950, Ortega y Gasset había desarrollado la apariencia característica de sus años finales: prácticamente calvo, con el rostro surcado por las arrugas propias de la edad y la experiencia, y frecuentemente usando gafas. Su porte seguía siendo elegante y distinguido, manteniéndose siempre impecablemente vestido con traje y corbata, como correspondía a su condición de intelectual de la alta sociedad madrileña.
A pesar de mantener una intensa actividad intelectual hasta prácticamente el final de su vida, Ortega arrastraba problemas de salud desde su exilio iniciado en 1936. Durante su estancia en París había sufrido una grave enfermedad digestiva, con litiasis del colédoco e infecciones repetidas de las vías biliares, que requirió una operación de emergencia en 1938. Esta condición médica lo acompañaría durante el resto de su vida, debilitándolo gradualmente.
En sus últimos años, el filósofo dividía su tiempo entre Madrid, donde fundó el Instituto de Humanidades en 1948 junto a su discípulo Julián Marías, y sus frecuentes viajes por Europa, especialmente a Alemania, donde seguía siendo recibido con gran reconocimiento. Impartía conferencias y cursos en universidades de prestigio en Estados Unidos, Gran Bretaña, Suiza e Italia, manteniendo una agenda académica sorprendentemente activa para su edad y condición de salud.
Los últimos meses de 1955 marcaron el declive final de su salud. A finales de septiembre, su hijo Miguel, que era médico, junto con el doctor Teófilo Hernando, le diagnosticaron un cáncer de estómago muy avanzado y difícil de extirpar. El 12 de octubre fue operado en el sanatorio Ruber de Madrid, pero según las palabras del propio cirujano, el doctor Pascual G. Duarte, "cuando le abrió el cáncer, ya no estaba en un órgano, en este caso el estómago, sino en todo el organismo de esa parte, así que nos limitamos a hacerle una cosa paliativa".
Los primeros días de octubre de 1955, cuando ya se sabía en círculos íntimos que Ortega se estaba muriendo, el filósofo mantenía aún momentos de lucidez. En estos últimos días, aquejado de la enfermedad terminal, mostraba la preocupación característica del intelectual por comprender hasta el final: al doctor Hernando le dijo: "Quiero concentrarme para darme cuenta de la situación, y no puedo." A su esposa Rosa Spottorno le expresó: "Rosa, oriéntame. No veo claro lo que ocurre".
José Ortega y Gasset murió el 18 de octubre de 1955 a las once de la mañana en su domicilio del número 28 de la calle Monte Esquinza en Madrid, a los 72 años de edad. Su muerte marcó el fin de una de las figuras más influyentes del pensamiento español del siglo XX, dejando tras de sí no solo una obra filosófica fundamental, sino también la imagen de un intelectual comprometido con la modernización y europeización de España, cuyo rostro en sus últimos años reflejaba tanto la sabiduría acumulada como las vicisitudes de una época turbulenta.
[1] Nueva Enciclopedia Autodidáctica QUILLET, tomo I, Promotora Latinoamericana, S.A., Edición 1974, México, p.373.
[2] Nicolás Salmerón fue un filósofo y político, formado en el krausismo que era una corriente filosófica que enfatizaba la importancia de la razón y la libertad y que buscaba armonizar la filosofía alemana con el pensamiento español. Defendió la democracia y la república como formas de gobierno y se opuso a la monarquía y la dictadura. Fue diputado y ministro en varios gobiernos republicanos. Fue presidente de la Primera República Española en 1873 durante mes y medio, dimitiendo por no querer firmar condenas a muerte. En 2009 se creó el Premio Nicolás Salmerón de Derechos Humanos, en reconocimiento a su legado (Fuente: Meta AI).
[3] Prólogo de la traducción francesa de Ideas y creencias, hecha por Jean Babelon, 1945, p. XVIII.
[4] Salazar Bondy, Augusto, Breve Antología Filosófica, Librería Studium Ediciones,S.A.,1967, pp.117-118.
[5] Salazar Bondy, Augusto, Breve Antología Filosófica, Librería Studium Ediciones, S.A.,1967, pp.117-118.
El pensamiento de Ortega y Gasset se desarrolla durante la primera mitad del siglo XX, llegando a combinar su vida académica universitaria con el periodismo cultural, la política, la ética y la producción intelectual e investigativa.En cuanto filósofo de la cultura buscó superar el racionalismo tras asumir la posición de un individualismo vital-filosófico, y superar el dualismo de espíritu y vida con el conepto de vitalidad pura.
José Ortega y Gasset también fue un notable político, sociólogo, gran maestro en el género del ensayo, crítico literario, expositor original, hombre cultísimo, artista insuperable, profesor numerario de Psicología, Lógica y Ética de la Escuela Superior del Magisterio de Madrid, lo que marcó el comienzo de su carrera académica y participa en la fundación de la revista Faro. Ganó por oposición la cátedra de Metafísica en la Universidad Central, ejerciendo la enseñanza entre 1910 y 1936.
En términos generales, José Ortega y Gasset consagró su obra a estudiar la psicología del pueblo español y fue un influyente representante del raciovitalismo perspectivista y la filosofía de la vida.
Los primeros años de educación José Ortega y Gasset los realizó en el Colegio de Miraflores de El Palo, Málaga, que pertenece a la Compañía de Jesús. Luego continuó sus estudios en Universidad de Deusto y en la Universidad Central de Madrid, en las que sentó las bases para su desarrollo intelectual y filosófico, que más tarde se reflejaría en sus obras y contribuciones a la filosofía española.
El Colegio de San Estanislao de Kostka se encontraba en Miraflores de El Palo, una zona costera de Málaga, y había sido fundado en 1882 por los jesuitas tras su regreso a España. El joven Ortega y Gasset "recibió una educación esmerada de los padres jesuitas" en este prestigioso centro educativo, donde aprendió "a traducir griego particularmente con el P. Coloma", hermano del autor de Pequeñeces. La educación jesuítica le proporcionó una sólida formación clásica y humanística que sería fundamental para su desarrollo intelectual posterior.
Durante su estancia en el colegio jesuita, Ortega y Gasset "obtuvo el título de Bachiller a los 14 años", demostrando una precocidad intelectual notable. Su nombre aparece registrado en el "Libro de los congregantes del colegio San Estanislao de Kostka", testimonio de su participación activa en la vida religiosa y académica del centro.
Durante su mocedad, el joven José Ortega y Gasset mostró "inquietudes literarias e intelectuales" y "quería ser un novelista o un sabio". En la primera de estas vocaciones predominaba "un ensimismamiento en el placer de la escritura, una fruición por el goce estético de la emoción de encontrar la frase que define la cosa y la explica bellamente".
En 1897, terminado su bachillerato en Málaga, Ortega "inició sus estudios universitarios, primero en Deusto". La Universidad de Deusto, dirigida por los jesuitas, le proporcionó la continuidad de la formación religiosa e intelectual recibida en Málaga. Allí “comenzó en Deusto los estudios de Derecho y Filosofía y Letras", aunque su estancia fue relativamente breve.
A los 19 años se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid, (1898-1904) el 18 de junio de 1904 con la tesis titulada “Los Terrores del Año Mil. Crítica de una Leyenda”. Esta tesis doctoral, de 58 páginas, versaba sobre “Nota sobre los legendarios trabajos del año mil” y representaba ya un ejercicio de crítica histórica característico de su método intelectual futuro. Durante estos años de su formación profesional, el joven filósofo fue testigo de uno de los acontecimientos históricos más trascendentales para España: la pérdida de los últimos restos del imperio colonial español tras la guerra hispano-estadounidense de 1898. Este acontecimiento, conocido como el "Desastre del 98", “funcionó en España como un revulsivo de la conciencia nacional” que llevó a toda una generación de intelectuales españoles, incluido Ortega, a plantearse el problema de la decadencia de España.
Durante estos años universitarios, la formación intelectual del joven Ortega y Gasset se orientó principalmente hacia la lectura intensa de literatura y autores franceses, especialmente Taine, Renan y Barrès. También se nutrió de los contemporáneos españoles como Menéndez y Pelayo, Ganivet, Costa y Unamuno, así como de otras lecturas en boga del momento, como Nietzsche y Schopenhauer, siempre en traducciones francesas.
Fue catedrático de filosofía en la Escuela Superior del Magisterio y redactor de los diarios El Imparcial y La Vida Nueva. En La Vida Nueva publica su primer artículo a los diecinueve años de edad."Justamente en este contexto de deseo de beber en las fuentes culturales europeas para aclimatarlas a España", Ortega tomó la decisión de "marchar a Alemania para continuar sus estudios" en 1905. Este viaje representaba la continuación de "una cierta tradición española que dura hasta los años cincuenta, momento en que la meca de la filosofía pasa para los españoles a los países anglosajones". Fue a Alemania como becado y estudió en las universidades de Leipzig, Berlin y Marburgo siendo en ésta discípulo de los neokantianos más sobresalientes Hermann Cohen y Paul Natorp y se inició en el método científico.
Ortega y Gasset comenzó sus estudios alemanes en la Universidad de Leipzig, donde fue "un discípulo de Wilhelm Wundt, el gran especialista en psicología, y de Maximilian Heinze, profesor de Historia de la Filosofía y de Lógica". En Leipzig tuvo "su primer encuentro con La crítica de la razón pura de Kant, tan complicada para él por su 'cabeza latina'".Sin embargo, "la atmósfera cerrada y hermética de Leipzig no le satisfacía a Ortega, que se sentía muy sólo y perdido". "Además no encontró allí lo que buscaba, es decir, un maestro en Filosofía", por lo que "después de sólo un cuatrimestre decidió dejar Leipzig y trasladarse a Berlín".
En noviembre de 1905 llegó a Berlín, donde "estableció las relaciones intelectuales con dos famosos kantianos: Georg Simmel, el precursor del criticismo relativista, y Aloiz Riehl, el representante del criticismo realista". Estos encuentros "dejaron en él una profunda huella e influyeron en su decisión de continuar los estudios en la Universidad de Philipps en Marburgo".
"En octubre de 1906" llegó a Marburgo, donde "encontró, por fin, sus verdaderos maestros filosóficos: el gran Hermann Cohen - 'un gobernador de la ciudadela neokantiana' y Paul Natorp". Cohen y Natorp se convertirían en las figuras intelectuales más influyentes de su juventud, a quienes "considerará siempre sus maestros".
En Marburgo, Ortega y Gasset "conoció a Hartmann, Heimsoeth, Scheffer o Tatarkiewicz, con quienes discutía sobre la filosofía de Parménides, Platón y Kant". "Las clases de filosofía en Marburgo seguían la interpretación racionalista e idealista de los marburgueses, ateniéndose únicamente a las doctrinas de Parménides, Platón, Descartes, Leibniz y Kant".
LA ESCUELA DE MADRID Y LA INFLUENCIA INTELECTUAL
José Ortega y Gasset lideró en 1910 la Escuela Superior de Magisterio de Madrid, coordinando espiritualmente a varias personas vinculadas a él en centros editoriales. El 15 de noviembre de 1910 obtuvo por oposición la cátedra de Metafísica de la Universidad Central de Madrid, que había quedado vacante tras el fallecimiento de Nicolás Salmerón, iniciando su carrera académica oficial.Tenía entonces 27 años y "comienza su actividad universitaria como catedrático antes de haber publicado ningún libro de filosofía".Llegó a laborar desde 1910 hasta 1936. Durante este período desarrolló su filosofía de la razón vital y dictó cursos magistrales que serán más tarde recogidos en libros fundamentales.
La obtención de la cátedra de Metafísica marcó el inicio de lo que sería conocido como la Escuela de Madrid, un grupo de discípulos y seguidores que se articuló en torno a la figura de Ortega y Gasset Su cátedra de Metafísica fue un importante espacio para la difusión de ideas y la formación de jóvenes intelectuales.Esta escuela filosófica se inspiraba en el modelo de la escuela de Marburgo, adaptado a las circunstancias españolas.
La Escuela de Madrid no tiene una fecha precisa de fundación, ya que se desarrolló gradualmente en torno a la figura de José Ortega y Gasset y otros pensadores afines.
Los objetivos de la Escuela de Madrid eran desarrollar una filosofía que se centrara en la vida y la realidad radical; argumentar contra el naturalismo y el positivismo; y promover la reflexión crítica y la investigación filosófica.
Las características de esta Escuela incluyen un enfoque en la filosofía de la vida y la realidad radical;la influencia de la fenomenología y el pragmatismo; y un interés en la historia y la cultura española.
La Escuela de Madrid fue importante porque contribuyó a la renovación de la filosofía española en el siglo XX;influyó en la Generación del 27 y tuvo un impacto en la cultura y la intelectualidad española.
El legado de la Escuela de Madrid incluye la influencia en filósofos y escritores como Julián Marías, José Gaos, Xavier Zubiri y María Zambrano; la creación del Instituto de Humanidades en Madrid, fundado por Ortega y Gasset en 1948; y la difusión de la filosofía orteguiana en España y en el extranjero.
La Escuela de Madrid concentró a un grupo selecto de intelectuales que buscaban poner el pensamiento español a la altura de los tiempos.Esta escuela filosófica, término propuesto por Julián Marías, englobaba a pensadores que partían del pensamiento de Ortega en diálogo con Unamuno.
Entre los principales miembros de esta escuela se encontraban Manuel García Morente (1883-1942), Joaquín Xirau (1895-1946), Xavier Zubiri (1898-1983), José Gaos (1900-1969), Luis Recasens Siches (1903-1977), María Zambrano (1904-1991), José Luis Aranguren (1909-1996), Francisco Ayala (1906-2009), Pedro Laín Entralgo (1908-2001), Manuel Granell (1906-1993), Antonio Rodríguez Huéscar (1912-1990), Julián Marías (1914-2005) y Paulino Garagorri (1916-2007).
En 1910 José Ortega y Gasset contrajo matrimonio con Rosa Spottorno (1884-1980), quien procedía de una familia de la alta sociedad cartagenera. Rosa era hija de Juan Spottorno Bienert, Ministro Togado del Cuerpo Jurídico de la Armada, y de Josefina Topete Cavaillón, hija del contraalmirante Ramón Topete y Carballo. Su educación le permitió ser prácticamente bilingüe en francés, lo que le facilitó realizar trabajos de traducción de autoras como Alexandra David-Néel. Y, a partir de entonces, comienza su vida pública. Este matrimonio marcaría el inicio de su madurez personal y el comienzo de su intensa actividad pública como intelectual.
El matrimonio Ortega-Spottorno tuvo tres hijos que seguirían caminos destacados en sus respectivos campos: Miguel Ortega Spottorno (nacido en 1911), quien estudió medicina; Soledad Ortega Spottorno (nacida el 2 de marzo de 1914), quien en 1978 crearía la Fundación José Ortega y Gasset y presidiría la Revista de Occidente; y José Ortega Spottorno (nacido en 1916), ingeniero agrónomo que fundaría el periódico El País y la editorial Alianza.
"Sin llegar a tomar posesión de la cátedra [de Metafísica ganada en 1910], a comienzos de 1911 volvió de nuevo a Marburgo, donde se quedó hasta finales de año". Este segundo período en Marburgo resultó decisivo para su evolución intelectual."Ortega empezó a cambiar su posición intelectual frente a la filosofía idealista en general y a la doctrina neokantiana en particular en el año 1911". Este cambio "fue provocado por su primer 'cuerpo a cuerpo' con la fenomenología". "En la revista de la escuela neokantiana de Baden, Logos, apareció en 1911 una obra decisiva de Edmund Husserl, 'Philosophie als strenge Wissenschaft', que causó un impacto en el grupo de los jóvenes estudiantes de Marburgo".
LA GENERACIÓN DEL 11
Desde 1910 y durante 26 años, José Ortega y Gasset se desempeñó eficientemente como catedrático del curso de Metafísica en la Universidad Central de Madrid, sucediendo al filósofo krausista Nicolás Salmerón[2] que acababa de morir. Llegó a ser, a decir de Juan Estebrich, “el jefe de la intelectualidad española”[3] Como catedrático de Metafísica, Ortega y Gasset comenzó a desarrollar su propia filosofía, centrada en la razón vital y la importancia de la perspectiva individual en la comprensión de la realidad.Esta cátedra marcó un punto de partida importante para su carrera académica y su influencia en la filosofía española del siglo XX.
"En el año de 1911 Ortega y Gasset se incorporó al grupo formado por Hartmann para estudiar los clásicos en la filosofía como: Platón, Descartes y Kant, basándose en la fenomenología y en su postulado fundamental: 'la vuelta a las cosas mismas'". "En este período en Marburgo se gestó una nueva generación filosófica que, como afirma Ortega, 'no era ya neokantiana'".
Según Ortega, "la fecha decisiva para este grupo fue el año 1911", no solo por la fenomenología sino porque "en 1911 andaban en torno a los veintiséis años - la edad decisiva según el método orteguiano de las generaciones". Para Ortega, los 26 años representaban "un momento en que el hombre - me refiero por lo pronto al filósofo - comienza a no ser meramente receptivo en los grandes asuntos, sino que empieza a actuar su espontaneidad".
En 1917, Nicolás María de Urgoiti en colaboración de José Ortega y Gasset fundan el periódico liberal El Sol.Urgoiti fue el director de La Papelera Española y creó “El Sol” con propósito comercial y cultural.Ortega y Gasset se unió al proyecto como máximo inspirador ideológico y colaborador estrella, abandonando “El Imparcial” para trabajar en “El Sol”. El periódico se caracterizó por su alto nivel intelectual, su enfoque reformista y su compromiso con la creación de una opinión pública formada y educada.
El filósofo peruano Augusto Salazar Bondy diría: “Ortega es sin duda el filósofo español más leído, tanto en su país cuanto en el extranjero; por la amplitud y la variedad de los asuntos que aborda y la elegancia y vivacidad de su prosa ha sabido despertar no sólo el interés de los especialistas sino de un público mucho más vasto. Dentro del mundo de habla castellana su influencia ha sido por eso muy grande en los dominios más diversos de la cultura y particularmente en la filosofía.”[4]
Ortega y Gasset al reflexionar sobre el papel de la universidad le atribuyó la tarea histórica de formar élites cultas, responsables, honestas, solidarias, fraternas y comprometidas con la realidad social y política, pero sin perder su autonomía e independencia crítica.
LA LIGA DE EDUCACIÓN POLÍTICA DE ESPAÑA (LEPE) Y SU INFLUENCIA EN LAS REFORMAS EDUCATIVAS
En octubre de1913, conjuntamente con Fernando de los Ríos, Manuel Azaña y otros, José Ortega y Gasset fundan la Liga de Educación Política de España. (LEPE), aunque no se presentó públicamente hasta 1914 en el Teatro de la Comedia.
Esta Liga de Educación Política reunió a destacados políticos y escritores de la época. Entre sus miembros destacados figuran Manuel Azaña,Fernando de los Ríos,Américo Castro, Luis Araquistáin,Salvador de Madariaga,Antonio Machado y Ramiro de Maeztu.La Liga de Educación Política estuvo vinculada al Partido Reformista y la generación de 1914. Algunos autores consideran que la liga no fracasó en 1914, como se suele decir, sino que se reconvirtió en 1915 en el binomio formado por la presencia de Ortega y Gasset en el Partido Reformista.
La Liga de Educación Política buscaba promover la educación política y la participación ciudadana en la vida pública española. Ortega y Gasset y otros miembros de la liga pretendían impulsar un cambio político y social en España a través de la educación y la formación de una conciencia política más informada y crítica.
La Liga de Educación Política tuvo una relación estrecha con el Partido Reformista, liderado por Melquíades Álvarez y Gumersindo de Azcárate. Aunque inicialmente colaboraron, la relación entre la Liga y el partido se rompió en 1916 debido a diferencias políticas y estratégicas. En 1916 Ortega y Gasset fue designado académico de Ciencias Morales y Políticas.
La Liga de Educación Política llegó a ser un proyecto integral de renovación cultural, política y pedagógica impulsado por Ortega y Gasset y sus colaboradores. Puso énfasis en formar una ciudadanía crítica y responsable para lograr la regeneración y modernización de España en el contexto de la crisis del sistema liberal de la Restauración.
Esta iniciativa es una instancia clave para entender el compromiso político-pedagógico de Ortega y su influencia en la reforma intelectual y social española de comienzos del siglo XX, marcando un cambio tanto en la concepción como en las prioridades de la educación española durante el tránsito de la Restauración a la Modernidad.
La LEPE impulsó la idea de que la educación debía ir más allá de la mera instrucción escolar y formar en primer lugar a ciudadanos críticos y conscientes políticamente. José Ortega y Gasset y sus compañeros entendían la educación política como un factor clave para desarrollar una cultura cívica sólida, instruir a la ciudadanía para la participación democrática y erradicar el caciquismo y la corrupción.
La Liga promovió modelos educativos basados en la formación integral de los ciudadanos que incluyeran principios modernizadores como la igualdad real, la laicidad, la coeducación y la pedagogía activa, apuntando a un acceso universal a los beneficios de la educación propia de sociedades democráticas modernas más avanzadas.
La Liga defendió que el Estado debía asumir una función activa en la educación, no solo garantizando el acceso sino impulsando una reforma profunda que generara una mayor cohesión social y contribuyera al desarrollo de una nación regenerada y modernizada, al contrastar con los modelos limitados y muchas veces clientelistas propios de la Restauración.
Mediante la Liga se canalizaron muchas iniciativas políticas, pedagógicas e intelectuales que influyeron en posteriores leyes y reformas educativas. Además, reunió a importantes figuras de la política y la cultura que colaboraron para generar un consenso en torno a la necesidad de cambios educativos profundos.
Aunque la Liga tuvo vida relativamente breve, sentó las bases conceptuales y políticas para reformas posteriores más amplias (por ejemplo, durante la Segunda República), al subrayar la importancia de la educación política y formar una opinión pública más preparada y crítica.
La Liga de Educación Política reflejó y promovió una visión renovadora de la educación que enfocaba la modernización del sistema educativo español desde una doble perspectiva pedagógica y política, enfatizando que la educación de los ciudadanos era esencial para la regeneración del país y la superación de las limitaciones del sistema político y social tradicional. Esta influencia se plasmó en el impulso a reformas integrales y proyectos pedagógicos que cubrían desde la escuela primaria hasta la formación universitaria y la educación cívica.Esta iniciativa fue fundamental para posicionar la educación como instrumento para la transformación social, la modernización del sistema educativo español y la consolidación de un proyecto político regeneracionista y democrático liderado por Ortega y Gasset y otros intelectuales comprometidos.
Principales reformas e influencias de la Liga de Educación Política
A continuación se detallan las principales reformas e influencias concretas atribuidas a la Liga durante este período:Reforma y unificación del magisterio; extensión y mejora de la enseñanza obligatoria; integración de la educación cívica y política;democratización y modernización de los métodos pedagógicos; propuestas de reformas legislativas y normativas; articulación de redes y movilización cultural.
Expliquemos cada una de ellas.Se impulsó la unificación del cuerpo de maestros para profesionalizar la docencia, buscando que todos los docentes tuvieran una preparación análoga, con algunas diferencias en la especialidad.Se amplió la formación de maestros a través de la Escuela Superior de Magisterio, con enfoque en educación práctica.Se promovió la ampliación de la escolarización con construcción y mejor acceso a escuelas públicas, buscando universalizar la educación primaria para la población en edad escolar.Se trabajó en la neutralidad y laicidad de la escuela pública, así como en la igualdad de acceso para todos, independientemente de su condición socioeconómica.La Liga promovió la incorporación de la educación cívica y política en los planes de estudio como forma de formar ciudadanos críticos, capaces de participar activamente en la vida democrática y de actuar contra el caciquismo.La educación política fue vista como fundamental.Se enfatizó la necesidad de adoptar métodos pedagógicos modernos, incluyendo la escuela activa y la pedagogía social, para hacer la educación más eficaz y adaptada a los nuevos tiempos.La Liga sostuvo que la educación debía responder a las nuevas necesidades sociales, integrando teoría y práctica, y fomentando el desarrollo integral del alumno.
Si bien muchas reformas consolidadas vendrían después, la Liga influyó en el debate público y en la formulación de normativas educativas, entre ellas la reforma de las Escuelas Normales en 1914 que unificaron el título de maestro y ampliaron la formación pedagógica.Se promovió el acceso a la función pública docente mediante oposiciones, con criterios más estrictos y ejercicios orientados a la formación integral.La Liga sirvió como plataforma para congregar a políticos, pedagogos, filósofos y educadores que propiciaron cambios en la política educativa, influyendo en alguna medida en la agenda ministerial y en la opinión pública.Se alineó con otras iniciativas como la Institución Libre de Enseñanza y la Escuela Nueva madrileña, que iban en sentido similar de modernización educativa y social.
La Liga de Educación Política promovió un conjunto de reformas educativas orientadas a la modernización del sistema español, entre 1914 y 1920, centradas en: Profesionalización y unificación del magisterio con más formación y práctica pedagógica.Ampliación de la educación obligatoria pública, laica e igualitaria.Incorporación de la educación cívica y política para formar ciudadanos activos y críticos.Democratización y modernización de los métodos pedagógicos.Influencia en reformas legislativas y en la agenda educativa nacional.Creación de redes intelectuales y culturales para impulsar estos cambios.Estas reformas fueron parte del proceso de regeneración educativa que Ortega y sus colaboradores promovieron para lograr una España más democrática, educada y moderna.
Concluyendo al respecto podemos manifestar que el filósofo español José Ortega y Gasset centró sus reflexiones en temas clave como la cultura, la educación, la relación entre individuo y circunstancia y la crisis de la sociedad moderna.
Siguiendo una tradición familiar Ortega y Gasset cultivó el periodismo y colaboró incansablemente con artículos en periódicos, revistas y enciclopedias en España, Iberoamérica y el mundo y con brillantes escritos sobre acontecimientos, hombres y cosas, ciencia, técnica, filosofía, artes, cultura, Kant, Dilthey, Max Scheler, Mirabeau, Proust, Baroja, Dostoievski, entre otros.
El filósofo peruano AUGUSTO SALAZAR BONDY diría: “Ortega es sin duda el filósofo español más leído, tanto en su país cuanto en el extranjero; por la amplitud y la variedad de los asuntos que aborda y la elegancia y vivacidad de su prosa que ha sabido despertar no sólo el interés de los especialistas sino de un público mucho más vasto. Dentro del mundo de habla castellana su influencia ha sido por eso muy grande en los dominios más diversos de la cultura y particularmente en la filosofía.”[5]
ALAIN GUY, en su “Historia de la filosofía española” (Barcelona, 1985.289), manifiesta: “Ortega quiso ser ante todo el reformador sistemático de la filosofía española; después del despertar causado por Unamuno, quiso introducir orden y claridad en aquel caos de sugerencias más o menos constructiva que, de acuerdo con su carácter impulsivo, había lanzado el maestro vasco-salmantino; con este fin, se consideró “un profesor de filosofía in partibus infidelium que predicaba el espíritu metódico y científico a sus compatriotas proponiéndoles el modelo europeo (principalmente el alemán), en lugar de dejar que se acurrucaran en su idiosincrasia ibérica, demasiado anclada según él en el molde africano demasiado dogmático. Para hacerlo, Ortega tuvo que proceder, las más de las veces, de una forma encubierta, es decir literaria, seduciendo a sus lectores con un estilo elegante, el de un “aristócrata en la plaza pública” según su propia fórmula”.
José Ortega y Gasset es el más grande y más leído de los filósofos españoles contemporáneos, tanto en su país como en América Latina y en el resto del mundo, convirtiéndose en popular su pensamiento y de obligada lectura en los círculos cultos nacionales y extranjeros su copiosa producción intelectual. GASPAR GÓMEZ DE LA SERNA diría de él que “es sin duda, el pensador más universal que ha producido, por hoy, la España contemporánea” y ÁNGEL GONZÁLEZ ÁLVAREZ afirma que Ortega y Gasset “Frente a la llamada generación del 98, reactualiza el ideal de europeización que fue característico de krausistas e institucionistas. Ortega es, con todo, un pensador independiente en el medio español. De todos nuestros escritores del siglo XX es el que ha logrado un magisterio más extenso”.[6]
JOSÉ ORTEGA Y GASSET Y LA GENERACIÓN DEL 14
La relación entre José Ortega y Gasset y la Generación del 14 es muy estrecha, ya que él fue el “guía espiritual”, el “mentor ideológico”, el principal animador intelectual, la figura central, el gran pensador y orientador, su conciencia filosófica y su portavoz y uno de los líderes y figuras más influyentes de este grupo.
El nombre “Generación del 14” lo propone Lorenzo Luzuriaga en 1947, tomando como referencia el año 1914, cuando Ortega y Gasset publica “Meditaciones del Quijote” (1914) y se consolida como figura central.
La Generación del 14 surge en España alrededor de 1914, en un contexto de crisis nacional posterior al Desastre del 98 y de profundas transformaciones europeas.
La Generación del 14, también conocida como "Novecentismo", subraya su voluntad de ser la primera generación plenamente del siglo XX en España. Fue un grupo de intelectuales y escritores españoles nacidos alrededor de 1880, situada entre la Generación del 98 y la del 27, que se reunieron en torno a la revista "España" (undada en 1915), y compartieron intereses literarios, filosóficos y políticos. Este grupo de intelectuales marcó un punto de inflexión en la historia de España, alejándose del pesimismo existencial de la Generación del 98 para abrazar el rigor científico, la modernidad y la apertura hacia Europa.
Los hombres de esta generación del 14 eran intelectuales de formación universitaria con una vocación reformista y europeísta.Sustituyeron el sentimentalismo por el análisis objetivo y la pulcritud intelectual. Su lema implícito era que la solución a los problemas de España estaba en mirar hacia Europa (especialmente hacia la ciencia alemana y el racionalismo francés).Creían que una minoría culta debía guiar a la masa para transformar el país.
Esta promoción de escritores, científicos, filósofos y políticos se caracterizaron por su intelectualismo, racionalismo y europeísmo, confianza en la ciencia, la técnica y la razón, compromiso reformista, activismo transfsormador y con voluntad de modernizar España, espíritu reformista y pedagógico, rechazo del sentimentalismo y del casticismo, y su lema implícito podría resumirse en orden, claridad y modernidad.
La Generación del 14 fue interdisciplinar, abarcando desde la literatura hasta la ciencia y la política. Ortega y Gasset fue uno de los líderes de esta Generación, junto con otros intelectuales como Manuel Azaña y Gregorio Marañón.
Su filosofía raciovitalista, que enfatizaba la importancia de la vida y la experiencia individual, influyó en la forma en que los miembros de la Generación del 14 abordaban temas como la identidad, la cultura y la política.
Ortega y Gasset colaboró en la revista "España", que se convirtió en un espacio de difusión para las ideas y obras de la Generación del 14.
Su obra "Meditaciones del Quijote" (1914) se considera un manifiesto de la Generación del 14, y su ensayo "Vieja y nueva política" (1914) es un ejemplo de su pensamiento político y filosófico.
Entre otros miembros destacados de la Generación del 14 figuran Manuel Azaña, político y escritor, que se convirtió en presidente de la Segunda República Española; Gregorio Marañón, médico y escritor, destacó por su obra sobre la historia de la medicina; Ramón Pérez de Ayala, escritor y diplomático, conocido por su obra "Tigre Juan".Asimismo, Eugenio dÓrs, ensayista y teórico del Novecentismo; Américo Castro, historiador y filólogo, Manuel García Morente, Fernando de los Ríos, Julián Besteiro, Juan Negrín, Fenceslao Fernández Flórez, Benjamín Jarnés, José Castillejo y Gabriel Miró.
El movimiento se articuló a través de instituciones y publicaciones que aún hoy son referentes: La Revista de Occidente, fundada por Ortega en 1923, fue el puente por donde entraron las vanguardias y el pensamiento europeo en España; la Residencia de Estudiantes,fue el hervidero cultural donde convivieron las mentes más brillantes de la época; El Sol, fundado en 1917 es un diario de alto nivel intelectual que buscaba elevar el debate público.
José Ortega y Gasset y su generación prepararon el terreno para la explosión creativa de la Generación del 27, actuando como el cerebro que intentó modernizar las estructuras de una España que aún se debatía entre la tradición y la vanguardia. Ortega y Gasset articula una teoría de las generaciones que ayuda a entender a su propio grupo como “unidad de destino histórico”, consciente de una misión reformadora en la España de comienzos del siglo XX.
La Generación del 14, guiada por Ortega y Gasset, sentó las bases de la modernización cultural de España, la universidad contemporánea, el pensamiento liberal español y la articulación entre intelectuales y la política. Su influencia se proyectó hasta la Segunda República y más allá, incluso en América Latina.
LA TEORÍA ORTEGUIANA DE LAS GENERACIONES APLICADA A LA GENERACIÓN DEL 14
La teoría de las generaciones de Ortega le sirve para pensarse a sí mismo y a sus coetáneos como “unidad histórica” llamada a sustituir a la del 98; la Generación del 14 es, así, el ejemplo paradigmático de una generación emergente que alcanza el predominio en la España de comienzos del siglo XX.
Una generación es un “nuevo cuerpo social íntegro” que comparte edad histórica, sensibilidad vital y horizonte de problemas, y que actúa como “gozne” de los movimientos de la historia.
La historia avanza por el conflicto y diálogo entre generaciones: unas conservan, otras critican y otras crean nuevas formas de vida intelectual, política y cultural.
Cada generación histórica tiene unos 15 años de “gestación” y 15 de “gestión”, y se define por una forma de vida que entra en conflicto con la forma de vida de la generación inmediatamente anterior.Según Ortega y Gasset cada generación se forma aproximadamente cada 15 años,comparte una misión histórica,vive una tensión entre herencia (lo recibido del pasado) y proyecto (lo que intenta transformar).Ortega y Gasset distingue cinco edades de quince años (niñez, juventud, iniciación, predominio, vejez), pero solo las dos edades maduras (iniciación y predominio, de 30 a 60 años aproximadamente) tienen plena eficacia histórica.
En cada momento coexisten al menos dos generaciones “históricas”: una establecida, que gobierna instituciones e ideas, y otra emergente, que pugna por imponer su propia visión del mundo.
El conflicto generacional no es solo de ideas, sino de “sensibilidad vital”: modos distintos de sentir el tiempo, la política, el arte y el papel del intelectual.
La sustitución de una generación por otra marca cambios de época; por eso Ortega y Gasset llega a decir que las generaciones son el verdadero sujeto de la historia moderna.
Ortega y Gasset sitúa a su promoción (nacidos en torno a 1880‑1885) como generación emergente frente a la del 98, que a partir de 1910 aparece como generación establecida y dominante en el campo intelectual español.
El “acontecimiento fundacional” que permite fijar la cuadrícula generacional es, en el caso del 14, la coyuntura 1910‑1914: crisis del sistema de la Restauración, europeización cultural y aparición de nuevos órganos de prensa y revistas.
“Meditaciones del Quijote” (1914) y las primeras campañas periodísticas de Ortega y Gasset marcan la irrupción del nuevo grupo: se hace visible una minoría selecta con programa propio de modernización y europeísmo.
La Generación del 14 frente a la Generación del 98
La Generación del 98 representa, para Ortega, una sensibilidad todavía romántica, subjetiva y literaria ante el “problema de España”, centrada en la crítica moral y en el paisajismo.
La Generación del 14 se concibe a sí mismo como generación “intelectualista” y “europeizadora”, que sustituye la meditación existencial por un programa técnico de reforma: ciencia, administración, universidad, opinión pública.
En términos de teoría generacional, el 98 es la generación establecida cuyo estilo vital ha caducado; el 14 es la nueva forma de vida que reclama los puestos de mando en cultura y política.
Elitismo y división generacional del trabajo
En la lectura sociológica reciente, la teoría de las generaciones en Ortega se articula con un claro elitismo: las “minorías selectas” de cada generación son las que formulan el programa histórico y dirigen a las masas.
Para el caso del 14, esto se ve en la intersección entre campo intelectual y campo político: muchos miembros actúan a la vez como ensayistas y como dirigentes o inspiradores de partidos y gobiernos (Ortega y Gasset, Azaña, Marañón, etc.).
Así, la Generación del 14 se convierte en el ejemplo histórico de una generación que, desde la conciencia de sí misma como “unidad de misión”, intenta articular un proyecto de modernización liberal‑europea para España.
José Ortega y Gasset concibe la historia como un proceso dinámico marcado por el relevo generacional. Para él, las generaciones no son simples grupos de personas nacidas en fechas cercanas, sino comunidades históricas que comparten una misma sensibilidad vital, una forma común de interpretar la realidad y de responder a los problemas de su tiempo.
La Generación del 14 desde la perspectiva orteguiana
La Generación del 14, también llamada Novecentismo, surge en España en torno a 1914, año simbólico por el inicio de la Primera Guerra Mundial y por la crisis del modelo político y cultural heredado del siglo XIX.Esta generación aparece como reacción crítica frente al pesimismo de la Generación del 98.el atraso científico y político de España y el predominio de lo emocional sobre lo racional.
Aplicando la teoría de Ortega, la Generación del 14 cumple claramente con los rasgos de una generación consciente de su misión histórica.Sus integrantes comparten una fe en la razón, la ciencia, la técnica y la modernización. Buscan una España europea, racional y organizada. Ortega y Gasset sostiene que las transformaciones históricas las impulsan minorías excelentes. La Generación del 14 encarna esta idea al asumir un papel directivo en la vida intelectual, educativa y política.No se limita a la crítica literaria: propone reformas en la universidad, el Estado, la economía y la ciencia. Es una generación constructiva, no solo denunciante.
Ortega no solo teoriza sobre las generaciones, sino que es protagonista activo de la Generación del 14. Obras como “Meditaciones del Quijote” y “España invertebrada” reflejan su diagnóstico del país y su voluntad de reorganizarlo desde la razón histórica.
En José Ortega y Gasset se sintetizan el intelectual comprometido,el filósofo de la circunstancia (“yo soy yo y mi circunstancia”), el gestor, el promotor y el líder cultural de una generación con conciencia de época.
Desde la óptica orteguiana, la Generación del 14 representa un momento de madurez intelectual en la historia española. Aunque no logró plenamente su proyecto modernizador, sí sentó las bases firmes para la renovación del pensamiento español, la profesionalización de la vida intelectual y la apertura de España a Europa.
En términos generales y concluyentemente la aplicación de la teoría orteguiana de las generaciones a la Generación del 14 permite comprenderla como una generación consciente de su misión histórica, orientada a la racionalización y modernización de España. En ella, Ortega y Gasset no solo es el teórico, sino el símbolo vivo de una generación que intentó transformar su circunstancia histórica desde la razón y la cultura.
LA DICTADURA DE MIGUEL PRIMO DE RIVERA Y ORBANEJA[7]
La dictadura de Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (1923-1930) surgió en un contexto de crisis política, económica y social en España. Tras la Primera Guerra Mundial, el país enfrentaba desafíos como la inestabilidad parlamentaria, el auge de movimientos obreros y regionalistas, y los problemas derivados de la Guerra del Rif en Marruecos, también llamada la segunda guerra de Marruecos, originado por la sublevación de las tribus del Rif, una región montañosa al norte del actual Marruecos. El sistema político de la Restauración, basado en el turnismo entre partidos, había perdido legitimidad, lo que facilitó el apoyo inicial a un golpe de Estado como solución a los problemas del país.
El 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, dio un golpe de Estado con el respaldo del rey Alfonso XIII y sectores del ejército. Se estableció un Directorio Militar que suspendió la Constitución de 1876, disolvió las Cortes y asumió poderes ejecutivos y legislativos. Primo de Rivera justificó su acción como un esfuerzo por "salvar a la patria" del caos político y social.
En 1925, el Directorio Militar dio paso a un Directorio Civil, con el objetivo de institucionalizar el régimen y ampliar su base de apoyo. Sin embargo, la dictadura continuó siendo una estructura autoritaria, con restricciones a las libertades políticas y un fuerte control del Estado sobre la sociedad.
Primo de Rivera implementó diversas políticas con el objetivo de modernizar el país y garantizar el orden social: políticas económicas, control del orden público, reformas sociales y cuestión regional.Se promovieron grandes obras públicas, como carreteras, puentes y ferrocarriles, buscando fomentar el empleo y el desarrollo industrial. Se creó el monopolio estatal de petróleo CAMPSA y se incentivó la electrificación del país.Se estableció la Unión Patriótica como único partido político, aunque más como un instrumento de propaganda que como una verdadera fuerza política.Se intentó mejorar las condiciones laborales mediante el establecimiento de comités paritarios para mediar entre trabajadores y empresarios.Se suprimieron las Mancomunidades y se persiguió el regionalismo, especialmente en Cataluña.
El régimen de Primo de Rivera generó diversas reacciones en la sociedad española. Inicialmente, algunos sectores, como la burguesía industrial y el ejército, apoyaron la dictadura debido a su capacidad para imponer el orden. Sin embargo, las restricciones a las libertades políticas y la represión de movimientos regionalistas y obreros provocaron un creciente descontento. Los intelectuales y estudiantes universitarios también manifestaron su oposición, destacando figuras como Miguel de Unamuno.
El régimen comenzó a debilitarse hacia finales de la década de 1920 debido a varios factores: crisis económica, falta de apoyo político y oposición creciente.La Gran Depresión de 1929 afectó gravemente a España, limitando la capacidad del gobierno para mantener sus políticas públicas.La dictadura perdió el respaldo de sectores clave como el ejército y la élite económica.La oposición política, social e intelectual aumentó, mientras que el régimen no logró consolidar una base de apoyo popular.
El 28 de enero de 1930, Primo de Rivera presentó su dimisión al rey Alfonso XIII, marcando el fin de su dictadura. Este periodo dejó un legado contradictorio: por un lado, sentó las bases para ciertas modernizaciones económicas, pero, por otro, profundizó las divisiones políticas y sociales que desembocarían en la Segunda República y, posteriormente, en la Guerra Civil Española.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET Y SU INFLUENCIA EN LA GENERACIÓN DEL 27
José Ortega y Gasset, aunque no perteneció formalmente a la Generación del 27, tuvo una influencia intelectual y cultural significativa en esta generación, un grupo de escritores y poetas españoles que se reunieron en torno a la revista "Gráfica" y compartieron intereses literarios y culturales que buscaban renovar la literatura española.Ortega fue su gran animador filosófico y crítico, el pensador que ayudó a crear el clima intelectual en el que esa generación pudo surgir y afirmarse.
La influencia de Ortega y Gasset en la Generación del 27 fue intelectual (determinó el marco téorico de la modernidad), estética (orientó el debate sobre el arte nuevo), cultural (creó espacios de difusión y legitimación) y crítica (incluso cuando fue discutido o superado, siguió siendo un referente), e hizo posible la cohesión intelectual y la proyección europea de la Generarción.
Ortega y Gasset fue una figura clave en la formación intelectual de los escritores de la Generación del 27. Sus obras, como "España invertebrada" (1921) y "La deshumanización del arte" (1925), influyeron en la forma en que estos escritores abordaban la literatura y la cultura, cuyas ideas y postulados serán asumidos por dicha generación.
Ortega y Gasset promovió un estilo literario claro, conciso,elegante y pulcro que se reflejó en la obra de escritores como Federico García Lorca y Rafael Alberti.
Su filosofía raciovitalista, que enfatizaba la importancia de la vida y la experiencia individual, influyó en la forma en que los escritores de la Generación del 27 abordaban temas como la identidad y la condición humana.
Ortega y Gasset fundó la Revista de Occidente en 1923, y que se convirtió en un espacio de difusión para las obras de los escritores de la Generación del 27. Ortega no solo influyó con ideas, sino con instituciones culturales e introdujo en España a autores como Kafka, Joyce, Freud, Einstein y Husserl; dio visiblidad y legitimidad intelectual a los jóvenes del 27.Para muchos de ellos, aparecer en la Revista de Occidente significó el reconocimiento cultural definitivo.
Algunos de los autores más destacados de la Generación del 27 que se vieron influenciados por Ortega y Gasset incluyen a Federico García Lorca, Poeta y dramaturgo, conocido por su obra "Poeta en Nueva York"; Rafael Alberti, poeta y pintor, conocido por su obra "Marinero en tierra"; y Vicente Aleixandre, poeta, conocido por su obra "Espadas como labios".
Entre las ideas clave que influyeron en la Generación del 27 figuran: Superación del sentimentalismo excesivo; defensa de la lucidez, la forma y la inteligencia; apertura a las vanguardias europeas y búsqueda de un equilibrio entre tradición y moderndiad. Esta actitud fue esencial para poetas como Jorge Guillén, Pedro Salinas, Dámaso Alonso y Gerardo Diego.
El ensayo La deshumanización del arte (1925) fue uno de los textos más influyentes en el ideario estético del 27. Ortega no atacaba el arte, sino que explicaba el cambio de sensibilidad de la época: El arte nuevo se aleja del sentimentalismo inmediato;prioriza la forma, el juego intelectual, la metáfora pura; y se dirige a una minoría cultivada, no al gusto masivo. Muchos poetas del 27 asumieron estas ideas: Jorge Guillén con su poesía pura; Salinas con su lirismo intelectual y Gerardo Diego en su apertura al creacionismo. Aunque no todos las siguieron al pie de la letra (Lorca, por ejemplo, mantuvo una fuerte carga humana), el debate orteguiano fue central.
La famosa fórmula orteguiana“Yo soy yo y mi circunstancia” resonó especialmente en los poetas del 27, que intentaron integrar lo individual y lo histórico; comprender al sujeto moderno dentro de su tiempo y dar a la poesía una conciencia de época.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET DESPUÉS DE LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA
En 1930, luego de haber caído la Dictadura de Primo de Rivera en España, el régimen monárquico empieza a tambalear por sus propios errores y es el momento en que Ortega y Gasset decide tomar partido públicamente y entra a la lucha política.
En 1931, José Ortega y Gasset con Nicolás María de Urgoiti fundan los periódicos Crisol y Luz. En este mismo años, 1931, es elegido diputado por León en las Cortes Constituyentes de la Segunda República española, se mantuvo independiente de los partidos políticos y llegó a ser jefe del grupo de intelectuales parlamentarios, tras fundar con Marañón y Pérez de Ayala, la denominada “Agrupación al Servicio de la República”.
El discurso "Rectificación de la República" de José Ortega y Gasset se llevó a cabo el 6 de diciembre de 1931 en el Cinema de la Ópera de Madrid. A continuación, presento algunos fragmentos clave del referido discurso: Necesidad de rectificación, crítica a la gestión republicana, la República para Todos, organizar la alegría de la República.
"Es preciso rectificar el perfil y el tono de la República, y para ello es menester que surja un gran movimiento político en el país, un partido gigante que anude, de la manera más expresa, con aquel ejemplar hecho de solidaridad nacional, portador de la República".
"Durante esos siete meses, la República ha estado entregada a unos cuantos grupos de personas que han hecho de ella, libérrimamente, lo que les recomendaba su espontánea inspiración. Tenían derecho a ello, porque fueron la avanzada del movimiento republicano en la hora de máximo peligro".
"La República, durante su primera etapa, debía ser sólo República, radical cambio en la forma del Estado, una liberación del poder público detentado por unos cuantos grupos, en suma, que el triunfo de la República no podía ser el triunfo de ningún determinado partido o combinación de ellos, sino la entrega del poder público a la totalidad cordial de los españoles".
"Se trata, señores, de innumerables cosas egregias, que podríamos hacer juntos y que se resumen todas ellas en esto: organizar la alegría de la República española".
Ortega y Gasset expresó su desencanto con la política de la República, criticando el sectarismo y radicalismo de algunos grupos políticos. Pidió un "Estado integral, superior a todo partidismo" y un "partido de amplitud nacional" que dirigiera la revolución desde arriba.
“Su riqueza idiomática es sorprendente. Aplica cada palabra con rigor científico y con belleza expresiva al mismo tiempo. Maestro por excelencia de la generación intelectual anterior a 1936, después de la guerra civil residió en el extranjero, particularmente en Francia, Argentina y Portugal, hasta que retornó a España. Ortega y Gasset es el escritor más europeo y universal que ha dado España en la primera mitad del siglo XX”.
En el año 1945 fue condecorado con la medalla alemana de Goethe “La Medalla Goethe”, es un prestigioso galardón alemán que reconoce contribuciones destacadas en áreas como la cultura, la literatura y la investigación. Aunque no encontré información específica sobre José Ortega y Gasset recibiendo la Medalla Goethe, sí descubrí su ensayo "Carta a un alemán: pidiendo un Goethe desde dentro", publicado en 1932. En este texto, Ortega y Gasset reflexiona sobre la figura de Johann Wolfgang von Goethe, explorando su influencia y legado desde una perspectiva humanizada e introspectiva.
Sobre el ensayo "Carta a un alemán: pidiendo un Goethe desde dentro", Ortega y Gasset busca presentar a Goethe de manera más personal y cercana, más allá de su imagen monumental. El ensayo invita a reflexionar sobre la interacción cultural y filosófica entre España y Alemania. La obra ha sido publicada en una edición bilingüe español-alemán, lo que permite a los lectores sumergirse en el texto original y su traducción.
Según la crítica especializada Ortega y Gasset viene a ocupar como pensador y ensayista filosófico “una posición pareja a la de Menéndez Pidal en el campo de la literatura y de la historia”. Julián Marías califica a Ortega y Gasset de ser “un auténtico metafísico, original y riguroso”.
Durante la década de 1950, Ortega y Gasset había desarrollado la apariencia característica de sus años finales: prácticamente calvo, con el rostro surcado por las arrugas propias de la edad y la experiencia, y frecuentemente usando gafas. Su porte seguía siendo elegante y distinguido, manteniéndose siempre impecablemente vestido con traje y corbata, como correspondía a su condición de intelectual de la alta sociedad madrileña.
A pesar de mantener una intensa actividad intelectual hasta prácticamente el final de su vida, Ortega arrastraba problemas de salud desde su exilio iniciado en 1936. Durante su estancia en París había sufrido una grave enfermedad digestiva, con litiasis del colédoco e infecciones repetidas de las vías biliares, que requirió una operación de emergencia en 1938. Esta condición médica lo acompañaría durante el resto de su vida, debilitándolo gradualmente.
En sus últimos años, el filósofo dividía su tiempo entre Madrid, donde fundó el Instituto de Humanidades en 1948 junto a su discípulo Julián Marías, y sus frecuentes viajes por Europa, especialmente a Alemania, donde seguía siendo recibido con gran reconocimiento. Impartía conferencias y cursos en universidades de prestigio en Estados Unidos, Gran Bretaña, Suiza e Italia, manteniendo una agenda académica sorprendentemente activa para su edad y condición de salud.
Los últimos meses de 1955 marcaron el declive final de su salud. A finales de septiembre, su hijo Miguel, que era médico, junto con el doctor Teófilo Hernando, le diagnosticaron un cáncer de estómago muy avanzado y difícil de extirpar. El 12 de octubre fue operado en el sanatorio Ruber de Madrid, pero según las palabras del propio cirujano, el doctor Pascual G. Duarte, "cuando le abrió el cáncer, ya no estaba en un órgano, en este caso el estómago, sino en todo el organismo de esa parte, así que nos limitamos a hacerle una cosa paliativa".
Los primeros días de octubre de 1955, cuando ya se sabía en círculos íntimos que Ortega se estaba muriendo, el filósofo mantenía aún momentos de lucidez. En estos últimos días, aquejado de la enfermedad terminal, mostraba la preocupación característica del intelectual por comprender hasta el final: al doctor Hernando le dijo: "Quiero concentrarme para darme cuenta de la situación, y no puedo." A su esposa Rosa Spottorno le expresó: "Rosa, oriéntame. No veo claro lo que ocurre".
José Ortega y Gasset murió el 18 de octubre de 1955 a las once de la mañana en su domicilio del número 28 de la calle Monte Esquinza en Madrid, a los 72 años de edad. Su muerte marcó el fin de una de las figuras más influyentes del pensamiento español del siglo XX, dejando tras de sí no solo una obra filosófica fundamental, sino también la imagen de un intelectual comprometido con la modernización y europeización de España, cuyo rostro en sus últimos años reflejaba tanto la sabiduría acumulada como las vicisitudes de una época turbulenta.
Lima, 17 de febrero de 2026.
[1] Nueva Enciclopedia Autodidáctica QUILLET, tomo I, Promotora Latinoamericana, S.A., Edición 1974, México, p.373.
[2] Nicolás Salmerón fue un filósofo y político, formado en el krausismo que era una corriente filosófica que enfatizaba la importancia de la razón y la libertad y que buscaba armonizar la filosofía alemana con el pensamiento español. Defendió la democracia y la república como formas de gobierno y se opuso a la monarquía y la dictadura. Fue diputado y ministro en varios gobiernos republicanos. Fue presidente de la Primera República Española en 1873 durante mes y medio, dimitiendo por no querer firmar condenas a muerte. En 2009 se creó el Premio Nicolás Salmerón de Derechos Humanos, en reconocimiento a su legado (Fuente: Meta AI).
[3] Prólogo de la traducción francesa de Ideas y creencias, hecha por Jean Babelon, 1945, p. XVIII.
[4] Salazar Bondy, Augusto, Breve Antología Filosófica, Librería Studium Ediciones,S.A.,1967, pp.117-118.
[5] Salazar Bondy, Augusto, Breve Antología Filosófica, Librería Studium Ediciones, S.A.,1967, pp.117-118.
[6] González Álvarez, Ángel. Manual de Historia de la Filosofía. Editorial Gredos, S.A., Tercera edición, Madrid,1964, p.535.
[7] La dictadura de Miguel Primo de Rivera / Inteligencia Artificial ChatGPT4.0




