Artículos periodísticos y de investigación

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21 de septiembre de 2025

LO QUE DEBERÍA HACER EL GOBIERNO DEL APRA A PARTIR DE JULIO DEL 2026 PARA SUPERAR LA CRISIS INTEGRAL DE PERÚ

LO QUE DEBERÍA HACER UN POSIBLE GOBIERNO DEL APRA A PARTIR DE JULIO DEL 2026 PARA SUPERAR LA CRISIS INTEGRAL DE PERÚ

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


Ante la pregunta de miles de apristas de las tres regiones naturales del país, ¿Que debería hacer un posible GOBIERNO DEL APRA a partir del 28 de julio de 2026 para superar la crisis integral de Perú?, recurrí a revisar la literatura política y económica existente, y con el apoyo de la inteligencia artificial Perplexity, me permito dar respuesta en los términos que sigue.

EL PERÚ, país maravilloso, de grandes recursos naturales, culturales, turísticos, gastronómicos y ecológicos, país de nobles tradiciones y formas de vida, país con profunda herencia mística vinculada a sus culturas originarias, enfrenta una crisis multidimensional que requiere una respuesta integral, inclusiva y transformadora. 

Un posible gobierno aprista que asuma el poder el 28 de julio de 2026, deberá implementar reformas estructurales profundas, en diversos sectores, áreas y poderes del Estado, y deberá recuperar y plasmar la esencia doctrinaria del APRA mientras adapta sus propuestas a los desafíos del presente siglo XXI. 

La crisis actual del Perú es una crisis con dimensiones sociales, políticas, económicas, institucionales y morales que demandan una estrategia real, viable, inclusiva y cohesiva basada en los principios históricos apristas de Justicia Social de Pan con Libertad; crecimiento, desarrollo y progreso nacional integracionista y fortalecimiento democrático del Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales.

Principales desafíos que enfrenta Perú: Una crisis integral que requiere soluciones estructurales
Principales desafíos que enfrenta Perú: Una crisis integral que requiere soluciones estructurales

DIAGNÓSTICO DE LA CRISIS INTEGRAL DEL PERÚ

La situación que heredaría un gobierno aprista en 2026 refleja décadas de deterioro institucional y fragmentación política. Perú se encuentra en una crisis política permanente que amenaza la gobernabilidad democrática. La inestabilidad política, la judicialización de la política, la politización de la justicia, el enfrentamiento entre los poderes del Estado, la falta de un riguroso sistema de control de los recursos del Estado, la ineficiente y desigual distribución de los recursos a las regiones, el nepotismo en las instituciones públicas, la improvisación y la  inexperiencia de muchas autoridades y funcionarios en los niveles local, regional y nacional han generado seis presidentes en ocho años y su encarcelamiento por delitos de corrupción, erosionando la confianza ciudadana y debilitando las instituciones fundamentales del Estado.

En el ámbito económico, aunque el país mantiene indicadores macroeconómicos relativamente estables con un crecimiento proyectado del 3.1% para 2025, persisten problemas estructurales graves. La informalidad laboral afecta al 70% de la fuerza de trabajo, limitando la base tributaria y perpetuando la desigualdad. La pobreza monetaria, aunque en descenso, aún afecta al 26% de la población, mientras que el 70% de los peruanos son pobres o vulnerables a caer en la pobreza.

La corrupción representa uno de los desafíos más críticos, con Perú ocupando el puesto 127 de 180 países en el Índice de Percepción de la Corrupción 2024. Todos los expresidentes electos y vivos están en prisión o han sido investigados por corrupción, evidenciando la magnitud del problema sistémico que corroe las instituciones públicas.

La inseguridad ciudadana se ha convertido en la segunda preocupación más importante del país, con el 62% de los ciudadanos señalándola como problema prioritario. El crimen organizado ha penetrado las esferas del poder, mientras que la capacidad de respuesta del Estado, de las municipales y las regiones, se ha visto comprometida por la falta de recursos, de seguimiento y de eficiente, eficaz y efectiva coordinación institucional.

EL APRISMO Y LOS FUNDAMENTOS PARA LA GRAN TRANSFORMACIÓN

El pensamiento de Víctor Raúl Haya de la Torre ofrece un marco conceptual sólido, válido y confiable para abordar la crisis integral del Perú. El Estado antiimperialista propuesto por Haya De la Torre mantiene plena vigencia como modelo de desarrollo sustentable y sostenible que sabe negociar con el capital extranjero mientras representa a las clases productoras y respeta nuestras leyes y el interés nacional. Esta concepción implica un Estado promotor del crecimiento, desarrollo y progreso, regulador de la economía, planificador, integracionista, cooperativista y democrático, basado en un consenso económico nacional.

Las ideas-fuerza del aprismo histórico adquieren renovada relevancia: el enfoque dualista económico que reconoce la coexistencia de múltiples velocidades en la economía peruana, el Estado de pluralismo económico que combina formas estatales, privadas y cooperativas, y la descentralización como mecanismo de desconcentración del poder. La concepción descentralista del Estado en regiones y municipios, presente en el pensamiento hayista, responde directamente al centralismo que ha perpetuado los desequilibrios territoriales. A lo expuesto se agrega la concepción teórica y práctica de la política y la economía impregnadas de ética.

REFORMAS Y FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL- DEMOCRÁTICO

La primera prioridad de un gobierno aprista debe ser el fortalecimiento institucional mediante una reforma integral del sistema político. Esto implica perfeccionar el nuevo modelo bicameral aprobado para 2026, estableciendo mecanismos que garanticen la gobernabilidad y reduzcan la fragmentación política. 

La reforma debe incluir la modificación de los mecanismos de vacancia presidencial y disolución del Congreso para evitar su uso abusivo como herramientas de desestabilización.

El sistema electoral requiere modificaciones que promuevan la agregación política y reduzcan la atomización. 

La experiencia aprista con la democracia funcional puede aportar elementos valiosos para diseñar un sistema que combine representación territorial con representación sectorial, fortaleciendo la relación entre sociedad civil organizada y sistema político.

La modernización del Estado constituye un eje prioritario que debe implementarse a través de la Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública al 2030. 

Un gobierno aprista eficiente y exitoso deberá acelerar la digitalización de procesos, mejorar la eficiencia administrativa y fortalecer las capacidades del servicio civil. La reciente decisión gubernamental de extinguir 14 programas de infraestructura para crear una Unidad Central de Inversión Pública representa un modelo que debe extenderse a otros sectores.

ESTRATEGIA INTEGRAL ANTICORRUPCIÓN


La lucha contra la corrupción debe constituir una política de Estado prioritaria que trascienda períodos gubernamentales. Un gobierno aprista debe implementar un Plan Nacional Integral Anticorrupción basado en prevención, reformas legales, sanción efectiva y promoción de una cultura de anticorrupción y transparencia. Esto incluye el fortalecimiento del Sistema Nacional Anticorrupción, garantizando la autonomía e independencia funcional de sus instituciones.

La experiencia aprista en defensa de la democracia y las instituciones debe reflejarse en el apoyo decidido a la Junta Nacional de Justicia (JNJ), el Ministerio Público (MP) y el Poder Judicial, pero también reflejarse en ser inflexible contra la judicialización de la política y la politización de la justicia. La implementación de fiscalías anticorrupción multidisciplinarias en todas las provincias del país permitiría un control efectivo de la corrupción en gobiernos regionales y municipales, complementando el trabajo de las instancias nacionales.

La transparencia en la gestión pública debe potenciarse mediante el acceso facilitado a la información, la participación ciudadana efectiva y la rendición de cuentas periódica. Los medios de comunicación, que han desempeñado un rol fundamental en la denuncia de casos de corrupción, deben contar con protección y apoyo institucional para continuar su labor investigativa.

REACTIVACIÓN ECONÓMICA Y DESARROLLO PRODUCTIVO

El modelo de desarrollo aprista para el siglo XXI debe recuperar la concepción hayista de concertación entre Estado, capital y trabajo, adaptándola a las realidades contemporáneas. La reactivación económica requiere un shock de inversión pública y privada que reactive la demanda interna y genere empleo formal de calidad. Esta estrategia debe combinar la construcción acelerada de infraestructura pública con incentivos para la inversión privada productiva.

El Estado antiimperialista del siglo XXI debe promover una política industrial que fortalezca las cadenas productivas nacionales y fomente la innovación tecnológica. La experiencia de los gobiernos de Alan García en la promoción de exportaciones, que se triplicaron de 17,000 a 46,000 millones de dólares, ofrece lecciones valiosas sobre políticas comerciales efectivas. Un nuevo gobierno aprista debe recuperar esta dinámica, acelerando los trámites de exportación y creando incentivos para la diversificación productiva.

La formalización empresarial y laboral constituye una prioridad estratégica que requiere reformas estructurales. Las políticas de empleo formal deben combinar la reducción de costos laborales con el incremento de la productividad y la mejora de las capacidades de los trabajadores. Esto incluye programas masivos de capacitación técnica, acceso al crédito para micro y pequeñas empresas, y simplificación de trámites para la formalización.

Distribución presupuestaria propuesta para superar la crisis integral de Perú (2026-2031)
Distribución presupuestaria propuesta para superar la crisis integral de Perú (2026-2031)

POLÍTICAS SOCIALES Y REDUCCIÓN DE LA POBREZA

La tradición aprista en políticas sociales debe actualizarse para abordar las nuevas manifestaciones de la pobreza urbana y rural. Los programas sociales deben evolucionar hacia enfoques productivos que generen autonomía económica y rompan los ciclos de dependencia. Esto implica fortalecer programas como Juntos y Pensión 65, pero articulándolos con estrategias de desarrollo de capacidades y generación de ingresos.

La estrategia de lucha contra la pobreza debe ser diferenciada según contextos territoriales. En áreas rurales, debe priorizarse el cierre de brechas sociales mediante la articulación multisectorial de servicios básicos, mejora de la conectividad y desarrollo de corredores económicos. En áreas urbanas, el énfasis debe ponerse en la empleabilidad, especialmente entre jóvenes, y el mejoramiento de servicios básicos en asentamientos humanos.

La mejora del capital humano constituye un reto transversal que requiere priorizar la recuperación de aprendizajes post-pandemia y el incremento de la calidad del servicio educativo. La inversión en educación y salud debe representar al menos el 6% del PIB, concentrándose en la mejora de la infraestructura, la formación docente y el acceso equitativo a servicios de calidad. El fortalecimiento de los servicios de cuidado infantil puede promover la participación laboral femenina y reducir las brechas de género.

Un buen gobierno aprista debe promover y garantizar la prestación de un eficiente y oportuno servicio de salud de calidad a toda la población y así incrementar la esperanza de vida.

SEGURIDAD CIUDADANA Y ORDEN PÚBLICO

La estrategia nacional de seguridad ciudadana debe articular prevención, disuasión y represión en un enfoque integral que aborde las causas estructurales de la violencia. Un gobierno aprista debe implementar políticas de prevención que fortalezcan el tejido social comunitario, mejoren las oportunidades para jóvenes en riesgo y promuevan una cultura de paz.

El fortalecimiento de las capacidades policiales requiere inversión en equipamiento, tecnología y formación profesional. La coordinación entre la Policía Nacional y los sistemas de serenazgo municipal debe mejorarse mediante protocolos unificados y sistemas de información integrados. La implementación de tecnologías avanzadas como videovigilancia inteligente y sistemas de alerta temprana puede aumentar la eficacia de las operaciones de seguridad.

La participación ciudadana en seguridad debe canalizarse a través de mecanismos formales que eviten la vigilancia privada irregular. Las juntas vecinales, las rondas campesinas en áreas rurales y los comités de seguridad ciudadana deben fortalecerse como instancias de colaboración con las autoridades oficiales. El enfoque de salud pública en seguridad ciudadana, que aborda la violencia como problema de salud mental y relaciones interpersonales, debe integrarse en las políticas preventivas.

DESCENTRALIZACIÓN Y DESARROLLO TERRITORIAL

La descentralización efectiva constituye una deuda histórica que un gobierno aprista debe saldar, recuperando los principios hayistas de desconcentración del poder. El proceso descentralizador requiere una conducción política renovada que supere la visión administrativa y desarrolle una perspectiva estratégica territorial. Esto implica fortalecer las capacidades de gestión de los gobiernos regionales y locales, especialmente en planificación presupuestaria e inversión pública.

La transferencia de competencias y recursos debe acelerarse mediante un marco normativo claro que elimine duplicidades y confusiones. Los gobiernos regionales deben asumir mayor autonomía en la promoción del desarrollo económico, la gestión de recursos naturales y la prestación de servicios públicos. La descentralización fiscal es fundamental para garantizar recursos propios que permitan dotar a las regiones de equipos técnicos adecuados y resolver inequidades entre regiones receptoras de canon y el resto.

El desarrollo territorial equilibrado debe promover la formación de corredores económicos que conecten espacios productivos con mercados dinámicos. La concepción aprista de desarrollo regional debe actualizarse incorporando criterios de sostenibilidad ambiental, innovación tecnológica y competitividad global. La integración regional, aunque resistida históricamente, debe promoverse como mecanismo para alcanzar escalas de gestión más eficientes y estratégicas.

IMPLEMENTACIÓN Y FINANCIAMIENTO

La implementación exitosa de esta agenda transformadora requiere una estrategia de financiamiento que combine disciplina fiscal con inversión social productiva. El presupuesto total para las políticas prioritarias representaría aproximadamente 21.3% del PIB distribuido en cinco años, lo que requiere una reforma tributaria que amplíe la base de contribuyentes y mejore la eficiencia recaudatoria. La formalización económica, al expandir la base tributaria, debe autofinanciar parte significativa de las inversiones sociales.

La coordinación interinstitucional es crítica para evitar duplicidades y maximizar sinergias. La creación de un sistema de seguimiento y evaluación basado en resultados permitirá ajustar políticas según su efectividad e impacto real en la población. Los mecanismos de participación ciudadana deben institucionalizarse para garantizar que las políticas respondan a las necesidades reales de la población.

La agenda aprista para 2026-2031 debe articularse con los compromisos internacionales del país, especialmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las recomendaciones de organismos internacionales como la OCDE. La modernización del Estado debe posicionar al Perú como modelo regional de governanza democrática y desarrollo inclusivo, recuperando el liderazgo histórico que le corresponde en América Latina.

HACIA UN NUEVO PERÚ

Un gobierno del APRA que asuma el poder en julio de 2026 tiene la oportunidad histórica de liderar la transformación que Perú necesita para superar su crisis integral. La combinación de la sabiduría doctrinaria aprista con las exigencias contemporáneas puede generar un modelo de desarrollo único que sirva de referencia regional e internacional. El éxito dependerá de la capacidad para construir consensos amplios, mantener la disciplina en la implementación y adaptar las políticas según los resultados obtenidos.

La herencia de Víctor Raúl Haya de la Torre y Alan García ofrece elementos valiosos, pero debe actualizarse para enfrentar desafíos como la digitalización, el cambio climático, la globalización económica y las nuevas formas de participación ciudadana. El APRA del siglo XXI debe demostrar que es posible combinar crecimiento económico con justicia social, modernización con identidad nacional, y eficiencia gubernamental con participación democrática.

La transformación de Perú requiere voluntad política, recursos adecuados y tiempo suficiente para que las reformas estructurales produzcan resultados visibles. Un gobierno aprista comprometido con estos principios puede convertir la crisis actual en una oportunidad para construir las bases de un país próspero, equitativo y democrático que realice finalmente el sueño de justicia social que inspiró la fundación del APRA hace un siglo.

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16 de septiembre de 2025

UNIDOS LOS PERUANOS Y LOS APRISTAS ¡TODO LO PODEMOS! / Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

UNIDOS LOS PERUANOS Y LOS APRISTAS, 

¡TODO LO PODEMOS!


Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


"¡Conciudadanos de Perú! , Compañeros y compañeras

En este momento crucial de nuestra historia, es hora de unirnos, es hora de sumar y multiplicar y no de dividir ni de restar. Es hora de construir un futuro mejor para nuestro país. Estamos seguros que, unidos los peruanos y los apristas, podemos hacer la diferencia para crear un Perú inclusivo, justo, equitativo y próspero para todos.

No importa tu origen, edad, género, raza o condición socioeconómica, orientación política o creencia religiosa. Lo que importa es tu compromiso con el futuro de nuestro país.

UNIDOS LOS PERUANOS Y LOS APRISTAS, ¡TODO LO PODEMOS! Podemos luchar con éxito por una educación de calidad para todos; podemos trabajar por una salud pública eficiente y accesible; podemos impulsar la economía para generar empleos y oportunidades; podemos conseguir que más peruanos y extranjeros inviertan sus capitales para crear más empleo productivo, podemos proteger nuestro medio ambiente para garantizar un futuro sostenible. Unidos los peruanos y los apristas superaremos la crisis integral que afronta la nación. Históricamente, en el Perú la unidad siempre ha sido el elemento catalizador de los grandes logros nacionales.

El lema de lucha política UNIDOS LOS PERUANOS Y LOS APRISTAS, ¡TODO LO PODEMOS!, evoca directamente el lema histórico del Perú "Firme y feliz por la unión", establecido por los padres fundadores en 1825 y acuñado en las primeras monedas nacionales, subrayando que la libertad se alcanza mediante la voluntad colectiva y unificada del pueblo.Ya lo expresó el fundador, maestro, lider y guía  del APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre: “Unidos todo lo podemos, desunidos nada somos”.

El Perú actual enfrenta una crisis política permanente desde varias décadas, caracterizada por la división, incertidumbre política, inestabilidad institucional, polarización extrema y  desconfianza ciudadana en los poderes del Estado, instituciones y autoridades. La situación se ha agravado con la inscripción de cuarenta partidos políticos para las elecciones generales del 10 de abril de 2026.

Los desafíos estructurales que requieren respuesta unificada incluyen: desigualdad social extrema; crisis de gobernabilidad; inseguridad ciudadana e informalidad económica.La pobreza rural es tres veces mayor que la urbana y la pobreza multidimensional rural alcanza el 86%. Esta realidad fragmenta la sociedad peruana y genera conflictos persistentes.

El gobierno de Dina Boluarte ha cambiado 69 ministros en menos de tres años, reflejando una inestabilidad que impide la implementación de políticas coherentes.El incremento de la criminalidad, la inseguridad ciudadana, el sicariato y la violencia extrema afecta la convivencia social y limita el crecimiento inclusivo.

"UNIDOS LOS PERUANOS  Y UNIDOS LOS APRISTAS TODO LO PODEMOS" y no es solo una aspiración retórica, sino una propuesta estratégica basada en evidencia histórica, es la fuerza transformadora de la unidad peruana. Durante los momentos más gloriosos de nuestra historia, la unidad nacional ha demostrado su poder transformador. 

Hay precedentes históricos de unidad exitosa. La independencia peruana ejemplifica el potencial de la unidad nacional. El proceso emancipador requirió la convergencia de corrientes libertadoras múltiples, desde las expediciones de San Martín hasta las montoneras populares conformadas por pueblos andinos. La proclamación de independencia en diversas ciudades del norte peruano (Trujillo, Piura, Cajamarca, Lambayeque) entre diciembre de 1820 y enero de 1821 demostró que la unidad territorial y social era condición indispensable para la libertad.

Como señala el Acta de Independencia: "la voluntad general está decidida por la Independencia del Perú", subrayando que los grandes cambios nacionales requieren consenso social amplio, no imposiciones de grupos minoritarios.

"UNIDOS LOS PERUANOS Y LOS APRISTAS, TODO LO PODEMOS", esta expresión de combate y de lucha implica reconocer y articular la diversidad peruana como fortaleza nacional: diversidad cultural como riqueza; inclusión social efectiva y compromiso intergeneracional El Perú es una nación pluricultural, con valores provenientes de múltiples tradiciones que actúan como "elemento unificador y simbiótico de la identidad nacional". La unidad no significa homogenización, sino reconocimiento de que "juntos somos más fuertes y que nuestra diversidad es nuestra mayor riqueza".

Una sociedad peruana unida, como la que pregonamos, debe ser "una sociedad libre del temor y de la violencia; sociedad peruana sin corrupción ni discriminación y con igualdad de oportunidades". La unidad verdadera requiere justicia social, no simple coexistencia.

Unidad, Paz, Solidaridad y Fraternidad requiere el país para crecer, desarrrollar y progresar. Pero también es necesario convocar y articular ls participación y el dinamismo de los jóvenes con la experiencia de los adultos.Ni exclusivismo de los jóvenes, ni exclusión de los adultos. Todos somos necesarios para construir un país diferente, inclusivo, culto, libre, justo, unido y grande.

Nuestro saludo, a Víctor Raúl Haya de la Torre y a los mártires apristas, con un gran abrazo hasta el Cielo, al cumplirse el 20 de setiembre de 2025 los 95 años de fundación del glorioso Partido Aprista Peruano, que fueron años de lucha por las libertades y derechos fundamentales del Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales, años de lucha por la democracia funcional y la Justicia Social de Pan con Libertad.

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4 de septiembre de 2025

Prólogo de la obra PERIODISMO ACADÉMICO UNIVERSITARIO / Escribe: Dr. Roberto Mejía Alarcón

Prólogo de la obra 


PERIODISMO ACADÉMICO UNIVERSITARIO

Dr. Roberto Mejía Alarcón


Rector de la Universidad Jaime Bausate y Meza




 

En los viejos claustros de esta casa de estudios superiores escuché, en más de una oportunidad, una expresión cautivante e inolvidable, que advertía y con mucha razón que una sociedad sin Universidad es como un cuerpo sin alma. Efectivamente y parafraseando, resulta difícil pensar que pueda existir un colectivo ciudadano si el mismo no cuenta con lo esencial que es la persona humana. Pero con el agregado que esta debe estar preparada, precisamente, para hacer de la sociedad un mundo en donde se respeta la dignidad de cada uno. 

La reciente obra  del doctor Eudoro Terrones Negrete, bajo el título “Periodismo Académico Universitario”, aborda tácitamente esta problemática y nos dice  la trascendencia que tiene el periodismo en su función social, para encontrar un punto de equilibrio entre la necesidad de una sociedad bien informada en la medida en que cuente con elementos de juicio para discernir sobre todos aquéllos asuntos que son de interés público y que, del mismo modo,  sirven para fortalecer la convivencia de la ciudadanía. 

Está claro que el autor, educador y periodista tiene en propiedad conocimiento y experiencia sobre tan delicada materia y no resulta extraño que, al desarrollar cada capítulo en su magnífico libro, deje sentado el precedente que la sociedad es consecuencia inmediata de la condición del ser humano como ser sociable, la que, a su vez, se funda en la finitud del ente inteligente. Más aún se advierte en cada línea de su magistral obra que expresa preocupación respecto a la sociedad como lugar espiritual, en el que las personas humanas –que son sus miembros-ejercen su libertad interior en vista del progresivo alcance de un mayor “quantum” de libertad y de independencia, que son las condiciones de la mayor perfección. 

A eso apunta e insiste mediante la exposición de lo que es el periodismo académico, que el hecho social, entendido como el resultado fáctico de la sociabilidad humana, se caracteriza por ser: racional, mediado, objetivo y eficaz. Agregamos que el hecho social es racional porque es el producto de un acto humano. Es decir, acto moral, en el cual el hombre actúa según como ser inteligente y libre, que tiene pleno dominio sobre su voluntad y que, por lo tanto, es responsable por sus consecuencias. 

El Dr. Eudoro Terrones Negrete, autor de la obra "Periodismo Académico Universitario".


El autor desarrolla en esta obra, igualmente, que el hecho social es mediado. Es decir, nos permite interpretar que tal característica se da porque en cada conciencia individual, la relación con el todo social no se produce sino a través de la mediación de otros seres humanos. La experiencia que cada ser humano tiene del mundo social se realiza gracias al conocimiento de aquellos semejantes que en el recinto espaciotemporal comparten una misma circunstancia. Hay quien expone que es solo por este tipo de mediaciones como toma conocimiento y conciencia de una realidad humana más extensa, constituida por seres humanos a quienes no conoce, pero de quienes infiere la existencia, generalizando ciertos rasgos y características comunes que les atribuye apriorísticamente. Sobre todo, la relación con la sociedad, en tanto organismo diferenciado de sus miembros, es también mediada, aún en el caso de pequeñas asociaciones en las cuales todos los miembros se encuentran y se conocen entre ellos. 

Lo expuesto está expresado, con otras palabras, por el doctor Terrones Negrete, en los primeros capítulos donde hace una reseña histórica del periodismo, que incluye aspectos generales del periodismo, el periodismo digital y el ombudsman de la prensa y el lenguaje, el estilo y la redacción periodística. 

De cara a lo versado, el autor también se refiere al “periodismo en la sociedad actual; modalidades de publicaciones; el periodista profesional y la libertad de prensa”. Y aquí asume que el hecho social en términos periodísticos tiene existencia propia y separada de las conciencias individuales de la persona humana, sea esta o no miembro del cuerpo social correspondiente. El criterio vigente es que la realidad objetiva se experimenta constantemente en la vida cotidiana y se manifiesta a través de diversas normas de comportamiento, costumbres, aspiraciones e ideales que no son propiamente “de uno” o algunos de los integrantes del cuerpo social, sino que le corresponden a este como atribuibles en tanto que realidad autónoma respecto a la conciencia cognoscente.

En “Periodismo Académico Universitario” que hoy prologamos, encontramos un capítulo que merece ser subrayado. El autor ha puesto énfasis en la “ética en el periodismo” y en el siguiente capítulo, que también es de notable interés escribe sobre, “la verdad, sus teorías y tipología. La posverdad y la opinión pública”. 

Me pregunto si tales temas son nuevos y la respuesta que encuentro es un no rotundo, en la medida en que entendemos que el periodismo es una profesión de servicio social y los medios son tales porque se encargan de plasmar la hermosa dimensión de esa tarea social. Un repaso a través de las páginas de la historia nos permite redescubrir que tanto ayer como hoy, hay quienes se han equivocado por intereses mezquinos y hasta perversos, que son de fácil comprobación, esa función social que tanto espera la ciudadanía.

University students reading Periodismo Académico Universitario book

El fenómeno, por decirlo menos de lo que se conoce como la posverdad es repetitivo. En estos tiempos se muestra más agresiva.  Es evidente que la posverdad se refiere a una realidad en la que las emociones y creencias personales tienen más peso que los hechos objetivos en la formación de la opinión pública. Es una situación en la que se distorsiona la realidad para influir en las creencias y emociones de las personas. Otro tanto podemos decir de otro fenómeno. En este caso sobre los “Fake news” que constituyen información falsa o engaños (desinformación, propaganda y engaños) que reclama la estética y la legitimidad de las noticias.   Las noticias falsas a menudo tienen el objetivo de dañar la reputación de una persona o entidad o ganar dinero a través de los ingresos publicitarios.

Sobre este particular es menester que se entienda que el hecho social es eficaz, cuando consigue -en este caso la información periodística- o se orienta efectivamente hacia el logro de su fin. Esa eficacia, define su utilidad, la cual es correlativa del objeto de la sociedad. Tratándose, por otra parte, de una sociedad compuesta de personas, el logro del fin social es inseparable del alcance del fin propio de cada uno de los miembros, valga decir, de la propia realización personal de cada cual. 

En los últimos capítulos de esta magnífica obra se trata con minuciosidad académica asuntos relacionados al secreto profesional y la cláusula de conciencia como derecho fundamental del periodista. La trascendencia de este capítulo nos conduce a formularnos una serie de interrogantes: ¿Qué es la libertad de expresión?, ¿por qué las Cartas Políticas la prescriben con relieve como derecho fundamental de la persona? Y si es así, ¿por qué hay quienes tratan de coartarla, mientras otros la definen hasta con la vida? La respuesta la repetimos tal cual lo hicimos hace años: “Los juicios más certeros indican que la libertad de expresión es la libertad de palabra, de prensa y de diálogo abierto, cualquiera sea el tiempo y el espacio que se requiera. John Stuart Mill, cuyo pensamiento se podrá leer en las enciclopedias, nos dice que cuando hablamos de libertad de expresión queremos significar la libertad para explorar, descubrir, formular y difundir qué es lo que sabemos, pensamos o sentimos. El maestro inglés y pionero de la economía del bienestar, dijo que la libertad de expresión implica libertad de pensamiento y discusión. 

La invitación a leer lo que el conocimiento y la experiencia ha permitido la realización de esta obra académica, está abierta. Docentes y dicentes, público en general tienen la oportunidad de aprovechar su contenido intelectual. Por eso, al cerrar este prólogo con temas como géneros periodísticos, el derecho a la información en un Estado democrático, solo nos queda decir lo siguiente: “el punto de partida necesario para comprender la regulación concreta se afirma en el artículo 20 de la Constitución española. Los juristas debemos primero comprender que pasa, cuál es la base: ubicarnos, luego interpretar las normas. El artículo 20 de la Constitución es un precepto de estructura compleja que intenta en España resumir todos los derechos que afectan a la libertad de expresión: el derecho a expresar y difundir el pensamiento, el derecho a comunicar y recibir libremente la información; pero además, hay una garantía  del  derecho de la cláusula de conciencia de los periodistas (que ya está regulada por ley), la garantía del secreto profesional (que todavía no se ha desarrollado por ley, pero se ejerce), la prohibición de  censura previa, la interdicción de cualquier censura administrativa (precisamente porque veníamos de una dictadura donde la censura previa y el depósito de los ejemplares existía); y en cambio sí se permite el secuestro judicial, secuestro mediante resolución judicial (recuerda el caso de la máquina de la verdad)”.

Al concluir estas líneas debo reiterar que ya ha pasado el tiempo, por lo menos así lo esperamos, en que sería necesaria una defensa de la “libertad de prensa”, como una de las garantías contra los gobiernos corruptos o tiránicos. Suponemos que ya no puede requerirse ningún argumento contra la posibilidad de permitir que una legislatura o un poder ejecutivo no identificados con el interés del pueblo le prescriban opiniones y determinen qué doctrinas y qué argumentos se le permitirá oír.

Y al cerrar queremos felicitar al autor porque con su obra académica, nos hace pensar en Pedro Ferrer, quien dijo “Sin universidad la entropía social iría en aumento, lo que supondría el uniformismo y la muerte, con la universidad surgen nuevas instituciones, aumentan las interrelaciones humanas, la vida brota por doquier. Por esto, ninguna universidad puede estar ajena a los afanes del mundo; ella debe ser el fenómeno innovador de la sociedad.”

 

Lima, 6 de junio de 2025.

 

 


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