sábado, 30 de septiembre de 2017


INTERVENCIÓN DEL DR. EUDORO TERRONES NEGRETE DURANTE LA PRESENTACIÓN DE SU OBRA “INICIACIÓN EN LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA”

Señor doctor Roberto Mejía Alarcón, rector de la Universidad Jaime Bausate y Meza;
Señor doctor Luis Alberto Rodríguez de los Ríos, rector de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle;
Señor doctor Oscar Rubén Silva Neyra, Coordinador del Centro de Investigación del Instituto de la Calidad de la Educación de la Universidad San Martín de Porres;
Señor doctor Julio César Vladimir Elguera Cabrera, rector de la Universidad Marítima del Perú;
Distinguidas autoridades de diferentes universidades, queridos estudiantes y público presente.

Sean mis primeras palabras para expresar el agradecimiento especial a los señores rectores de la Universidad Jaime Bausate y Meza y  la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, por haber hecho posible la edición de la obra “Iniciación en la investigación científica”.




Respecto a la problemática de la lectura en los países de América Latina debo manifestar que la investigación realizada por la UNESCO refiere que el Perú ocupa uno de los últimos lugares en índice de lectoría entre los países de América Latina. Ocho de cada diez estudiantes peruanos no comprenden lo que leen; el índice de lectoría general en el Perú es de 5 a 8 por ciento, y esto constituye un serio problema, toda vez que la lectura es la principal vía de acceso al conocimiento, a la cultura nacional y universal; la lectura de buenos libros siembra la semilla para futuras cosechas intelectuales en aras del desarrollo del país.

En el Perú la enseñanza universitaria en el pregrado es profesionalizante, vincula el aprendizaje mayormente con la transmisión de conocimientos y es poco investigativa en lo básico y lo aplicado, situación ésta que nos ubica distante para adecuar el ser y el quehacer de la educación universitaria a su deber ser.

Referente a las titulaciones, cabe revelar que persiste la existencia de una notoria inadecuación al mercado laboral, hay más oferta educativa y menos demanda laboral, situación que condena a muchos profesionales a la condición de desempleado.

Preocupa seriamente que en algunas universidades los cursos de Metodología de la Investigación o Seminarios de Tesis I y II, no concluyan en informes de proyecto de investigación o tesis, requisito fundamental para acceder al respectivo título profesional, por lo que los egresados recurren a otras formas para obtener los mismos como son los cursos de actualización.

En la mayoría de las universidades públicas y privadas el presupuesto anual que se asigna para investigación científica y tecnológica es bajo e ineficiente, en muchos casos estanca y desalienta el trabajo investigativo. Y a esto se agrega que hay pocos docentes calificados dedicados a la investigación científica y con tiempo limitado, a la vez que, en promedio, hay baja producción intelectual y científica de los docentes asociados y principales.

Ante esta evidente y lamentable situación no hay forma de salir del “asalto neoliberal”, o de salir de nuestra condición de “país lento”,  si no se desarrolla la teoría y la práctica intensiva de investigación científica y tecnológica.

Todos sabemos que el fin principal de la universidad es la investigación científica y tecnológica. Pero todos debemos coincidir en afirmar que el Perú requiere de una educación universitaria pertinente e investigativa, es decir, de aquella educación superior teórico-práctica que permita formar técnicos, profesionales, expertos e investigadores de calidad, capaces de ayudar a superar los problemas, las debilidades y los riesgos de inviabilidad de nuestras sociedades; pero también es necesario una mayor coherencia entre lo que las universidades proclaman en su visión y misión y lo que realizan cotidianamente.

Federico Mayor Zaragoza, no con poca razón y visión de futuro decía: es fundamental que en la universidad se desarrolle la “capacidad prospectiva, predictiva y por tanto preventiva”; pero también creo, personalmente, que debería incorporarse programas de innovación aditiva (añadir lo nuevo a lo antiguo) y desarrollar nuevos tipos de pensamiento: pensamiento crítico, pensamiento creativo, pensamiento circular o sistémico, pensamiento holístico y pensamiento complejo, este último propuesto por el filósofo francés Edgar Morin.

La ciencia, la humanística y la tecnología avanzan cuando se descubren nuevos conocimientos, nuevas teorías y nuevas leyes científicas que permitan la solución de problemas de las sociedades y esto sólo es posible aprendiendo a investigar, enseñando a investigar, haciendo o produciendo ciencia.

Los avances científicos y tecnológicos en los campos de la información y la comunicación, la telemática, la biotecnología, la ingeniería genética, la sustitución de materiales, la nanotecnología, la tecnología intelectual, etc., obligan a revisar los paradigmas convencionales que rigen sobre el rol de la educación universitaria en el Perú y la sociedad del futuro, con el fin de poder insertarse de manera definitiva y competitiva en la nueva sociedad del conocimiento.
           El doctor José García Sosaya, Vicerrector académico de la Universidad Jaime Bausate y Meza,                     recibe un ejemplar de la obra donado por  su autor.


Debo finalizar mi intervención expresando el cordial agradecimiento al público presente y, a la vez, anunciarles que como estímulo a su participación se les entregará gratuitamente un ejemplar de "Iniciación en la investigación científica", con la seguridad de recibir sus valiosos comentarios que permitirán enriquecer el contenido de la obra para una segunda edición.
Mil gracias por su amable atención.

Lima, 29 de setiembre de 2017