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18 de abril de 2026

EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, NUNCA MÁS "DIVIDE Y REINARÁS" (Parte III)

(Parte III)


EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, NUNCA MÁS "DIVIDE Y REINARÁS"




Escribe:


Dr. Eudoro Terrones Negrete

 

La máxima histórica “divide y vencerás/reinarás” se aplica ampliamente en la región. Se refiere a la fragmentación deliberada o estructural de oposiciones, electorados, movimientos sociales o bloques regionales para que un actor (gobierno, élite, potencia externa o partido dominante) mantenga o consolide el poder con menos resistencia. En América Latina y el Caribe, esto se manifiesta en alta fragmentación partidaria, polarización inducida, personalismo extremo y tácticas de “voto útil” o antivotos.

En otras palabras, esta máxima se usa para analizar cómo poderes externos o élites locales han buscado fragmentar la unidad política y social de la región para mantener fácilmente el control y la dominación.

No existe una lista oficial de países de América Latina y el Caribe donde “impera” abiertamente la máxima “divide y reinarás”, porque esa lógica tiende a operar de forma estructural y discreta (mediante polarización, fragmentación regional, control de élites, etc.), más que como doctrina declarada de Estado.

En el contexto latinoamericano y caribeño, esta máxima se ve sobre todo en gobiernos que profundizan la polarización político‑ideológica (izquierda/derecha, sectores identitarios) para erosionar la capacidad de organización de la oposición y de los movimientos sociales. Políticas que alimentan divisiones geográficas, étnicas o socioeconómicas (por ejemplo, el norte‑sur, costa‑sierra, urbano‑rural) para evitar que emerjan bloques de poder alternativos.

América Latina tiene uno de los niveles más altos de multipartidismo extremo y volatilidad electoral del mundo. Esto genera Congresos hiper-fragmentados donde los presidentes rara vez tienen mayorías, lo que obliga a pactos inestables, “repartijas” y facilita vacancias o bloqueos (como en Perú).

Según IDEA Internacional y analistas, la “fragmentación brutal” es uno de los mayores problemas regionales: dificulta gobernabilidad en sistemas presidenciales, premia personalismos y castiga la consolidación de bloques fuertes.

Aunque no hay una “lista canónica”, estudios recientes sobre democracia y gobernanza señalan que estas dinámicas son especialmente marcadas en diversos países de América Latina y el Caribe.

Brasil

Fuerte polarización izquierda/derecha, uso de narrativas identitarias y regionales para fragmentar el terreno político. La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Brasil a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la dictadura militar (1964-1985), donde el régimen utilizó la división y la represión para mantenerse en el poder. La guerra entre Brasil y Argentina (1825-1828) es un ejemplo de cómo la estrategia de "Divide y reinarás" se utilizó para mantener el poder y controlar los territorios. Getulio Vargas utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantenerse en el poder durante su dictadura (1930-1945).

El sistema proporcional abierto genera decenas de partidos en el Congreso (más de 20 representados). Jair Mesías Bolsonaro  y Luiz Inácio Lula da Silva explotaron divisiones (petistas vs. antipetistas). 

México

Violencia territorial y fragmentación de los partidos, con sectores del Estado que aprovechan divisiones entre grupos armados y sociales. La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en México a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar los territorios y la oposición. 

Un ejemplo claro es la conquista española, donde Hernán Cortés utilizó la división entre los pueblos indígenas para conquistar el Imperio Azteca. La guerra de independencia de México (1810-1821) es un ejemplo de cómo la estrategia de "Divide y reinarás" se utilizó para mantener el poder y controlar la oposición. El régimen de Porfirio Díaz (1876-1911) es también otro ejemplo de cómo la estrategia de "Divide y reinarás" se utilizó para mantenerse en el poder durante más de 30 años.

Colombia

División entre sectores urbanos/liberales y rurales/conservadores, además de guerra interna que históricamente se ha gestionado dividiendo actores insurgentes y comunidades. La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Colombia a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época de la Violencia (1946-1964), donde la rivalidad entre liberales y conservadores se utilizó para justificar la represión y el control. El Frente Nacional: El pacto entre liberales y conservadores (1958-1974) se utilizó para mantener el poder y excluir a otras fuerzas políticas. El gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para debilitar a las FARC y mantener el control.

En elecciones recientes/2026, decenas de precandidaturas (hasta 90+ comités). Fragmentación favorece outsiders o polarización Petro vs. anti-Petro.

Argentina

Polarización profunda entre alianzas “pro” y “anti‑kirchnerismo”, con uso de narrativas morales para dividir a la clase media y al campo.

La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Argentina a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época del régimen militar (1976-1983), donde el régimen utilizó la división y la represión para controlar la oposición y mantenerse en el poder. El movimiento peronista ha sido acusado de utilizar la estrategia de "Divide y Reinarás" para mantener el poder y controlar la oposición. La crisis económica y política de 2001 se vio agravada por la división y la falta de unidad en la oposición. Históricamente peronismo vs. antiperonismo; Javier Gerardo Milei (período 2023-2027) enfrentó fragmentación en el Congreso.

Venezuela

La lógica de “divide y reinarás” (divide et impera) también resulta clave para entender muchos procesos políticos en Venezuela, especialmente desde finales del siglo XX con la llamada Revolución Bolivariana.

Desde la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999, Venezuela ha experimentado una profunda polarización política y social. El país se configuró en dos grandes bloques,“Chavismo” (oficialismo) y Oposición.Esta división llegó a partir incluso a familias y comunidades en dos mitades enfrentadas  Esta fragmentación dificultó consensos y favoreció el control político.

El liderazgo chavista utilizó un discurso basado en antagonismos “Pueblo” vs. “oligarquía”, “Patriotas” vs. “enemigos internos”.Estudios sobre el discurso de Chávez muestran que esta estrategia reforzaba la identidad del grupo propio y deslegitimaba al adversario. Esto es una forma clásica de “divide y reinarás”: crear bandos irreconciliables.

El sistema político venezolano ha tendido a fragmentar a la oposición,incentivar divisiones internas y aprovechar boicots o abstenciones electorales. Por ejemplo, en elecciones donde la oposición se dividió o no participó, el oficialismo logró amplias victorias .

Con el chavismo, se produjo un cambio de élites y concentración del poder, debilitando a actores tradicionales y creando nuevos grupos alineados al proyecto político. Además, el sistema ha sido 

En Venezuela, “divide y reinarás” no es solo una táctica puntual, sino que se ha convertido en una dinámica estructural del poder: polariza a la sociedad,debilita alternativas políticas y refuerza el control del Estado. El resultado es un país donde la confrontación permanente sustituye al consenso, y donde la unidad social —clave para una democracia sólida— se vuelve difícil de reconstruir.

El régimen autoritario de Nicolás Maduro ha intentado desarticular y dividir a la oposición, crear conflictos internos, efectuar campañas de desconfianza para debilitar y controlar la oposición y mantenerse en el poder. La estrategia de "Divide y Reinarás" ha llevado a un deterioro democrático en Venezuela, con una creciente represión y violación de los derechos humanos.

Nicaragua

Nicaragua ha sido escenario de la estrategia "Divide y Reinarás" a lo largo de su historia. Un ejemplo claro es el pacto entre el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1999, que les permitió repartirse el poder en las principales entidades del Estado y debilitar a la oposición.

En 2006, Daniel Ortega reformó la Constitución política para bajar la exigencia electoral y ganar en primera vuelta con solo el 38% de los votos. La estrategia de "Divide y Reinarás" ha llevado al régimen de ser criticado por su autoritarismo y represión a la oposición. Las protestas en 2018 fueron reprimidas con violencia, lo que generó condenas internacionales. Nicaragua ha sido objeto de sanciones económicas y políticas por parte de la comunidad internacional.

Haití

En Haití y República Dominicana se observan narrativas nacionalistas y racializadas que ahondan la brecha entre ambos países y sus poblaciones.

La estrategia de "Divide y Reinarás" ha sido utilizada en Haití a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época de la colonización francesa (1625-1804), donde los colonizadores utilizaron la división entre los esclavos y la población indígena para mantener el control. La dictadura de François Duvalier (1957-1971) y su hijo Jean-Claude Duvalier (1971-1986) utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para reprimir a la oposición y mantener el control. La intervención estadounidense en Haití (1915-1934) y (1994-1995) se utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantener el control y la estabilidad en el país.

República Dominicana

La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en la República Dominicana a lo largo de su historia. Un ejemplo claro es la época de la dictadura de Rafael Trujillo (1930-1961), donde el régimen utilizó la división y la represión para mantenerse en el poder.La intervención estadounidense en la República Dominicana (1916-1924) y (1965-1966) se utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantener el control y la estabilidad en el país. El Gobierno de Balaguer*: El gobierno de Joaquín Balaguer (1966-1978) y (1986-1996) utilizó la estrategia de "Divide y reinarás" para mantener el control y la estabilidad en el país.

Chile

En el caso de Chile, este principio no se presenta como una política explícita, pero sí puede observarse en distintos momentos históricos y dinámicas políticas.Durante el periodo previo al Golpe de Estado en Chile de 1973, el país vivió una fuerte división ideológica entre izquierda, centro y derecha. Las tensiones fueron utilizadas por diversos actores para consolidar apoyos, debilitando la cohesión social.

Bajo el gobierno de Augusto Pinochet (1973–1990), se aplicaron estrategias que fragmentaron a la oposición política: persecución selectiva, censura y debilitamiento de organizaciones sociales. Esto redujo la capacidad de resistencia colectiva.

En la etapa democrática, especialmente en las últimas décadas, ha surgido una alta fragmentación de partidos y movimientos. Esto puede generar dificultades para formar mayorías sólidas, conflictos internos en coaliciones y espacios para liderazgos que capitalizan divisiones.El estallido social en Chile de 2019 evidenció profundas brechas sociales (económicas, territoriales, generacionales). Algunos sectores políticos han sido acusados de acentuar estas diferencias para fortalecer su base de apoyo.

“Divide y reinarás” en Chile no es una doctrina oficial, pero sí una dinámica recurrente en contextos de disputa por el poder. Cuando la sociedad se fragmenta —ya sea por ideología, desigualdad o identidad—, se vuelve más vulnerable a estrategias que priorizan el control sobre el consenso.

La fragmentación post-estallido social; Gabriel Boric Font (período presidencial: 2022-marzo-2026) del Partido Frente Amplio, gobernó con Congreso dividido. Reciente giro a la derecha con José Antonio Kast Rist (período gubernamental:2026.2030) en contexto polarizado.

Ecuador

En Ecuador "divide y reinarás" no es solo una frase retórica, describe un patrón real de regionalismo, fragmentación étnica/social y tácticas de poder que ha dificultado la construcción de un Estado fuerte y unificado. Se usa tanto como crítica a gobiernos de turno (izquierda o derecha) como explicación estructural de la inestabilidad política del país. El regionalismo sigue vivo, aunque a veces se mitiga con identidades nacionales más inclusivas.

Ecuador es un país geográficamente fragmentado (Andes, Costa, Amazonía), lo que ha alimentado un regionalismo fuerte desde la independencia en 1830.La rivalidad entre Quito (Sierra) y Guayaquil (Costa) ha marcado la política: disputas por la capital, el poder económico (exportaciones costeñas vs. influencia serrana) y choques culturales. Esto generó inestabilidad crónica con golpes, caudillismo y autoritarismo.Durante la colonia española, las divisiones administrativas (entre virreinatos de Nueva Granada y Perú) ya sembraron rivalidades que se prolongaron después de la independencia. Líderes y élites explotaron estas grietas para controlar el poder débil del nuevo Estado.


En 2025, durante protestas por el aumento de combustibles (eliminación de subsidios al diésel), el gobierno de Daniel Noboa fue acusado de aplicar esta estrategia: desplazar culpas, negociar selectivamente o polarizar para mantener control mientras avanzaba agenda económica. 


Conquista inca y española: Divisiones internas entre pueblos indígenas (ayuda de algunos grupos a Pizarro contra los incas) facilitaron la dominación. Independencia y "Patria Boba": Luchas intestinas permitieron la reconquista española temporal. Siglo XX-XXI: CIA y poderes externos acusados de infiltrar y dividir partidos de izquierda; o élites usando regionalismo y personalismo.

Bolivia

La máxima "divide y vencerás"  ha sido una constante en la historia de Bolivia, manifestándose tanto en su configuración interna como en las presiones geopolíticas externas que han moldeado su territorio actual.Desde la época de la colonia, el control de las poblaciones indígenas se basó en fragmentar las estructuras de poder local para evitar alzamientos masivos.Tras la independencia, la creación de Bolivia como una entidad separada de las Provincias Unidas del Río de la Plata y del Bajo Perú fue vista por algunos historiadores como una aplicación de esta lógica por parte de las élites locales y potencias extranjeras para evitar el surgimiento de una potencia regional demasiado grande en el corazón de Sudamérica.

La Guerra del Pacífico (1879): La inestabilidad política en La Paz y la falta de cohesión entre los caudillos militares de la época facilitaron la ocupación chilena del Litoral. La falta de un frente interno sólido permitió que los intereses comerciales extranjeros operaran con ventaja.El Acre y el Chaco: En ambos conflictos, la lejanía del Estado central y las divisiones sobre cómo administrar las fronteras permitieron que Brasil y Paraguay, aprovecharan la debilidad institucional boliviana.

Actualmente, el uso de narrativas que enfrentan a "cambas" contra "kollas" o "indígenas" contra "clases medias" suele ser una estrategia electoral. Dividir al electorado en bloques identitarios rígidos permite a las élites políticas asegurar sus bases sin necesidad de buscar consensos nacionales.

En Bolivia, mientras la fragmentación geográfica y social sea explotada por intereses particulares (ya sean políticos internos o intereses extractivos externos), la consolidación de un proyecto nacional cohesionado seguirá siendo el mayor desafío del país.

Perú

La estrategia de "Divide y reinarás" ha sido utilizada en Perú a lo largo de su historia para mantener el poder y controlar la oposición. Un ejemplo claro es la época de la conquista española (1532-1572), donde los conquistadores utilizaron la división entre los pueblos indígenas para conquistar el Imperio Inca .El gobierno de Augusto B. Leguía (1919-1930) y el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) utilizaron la estrategia de "Divide y reinarás" para mantenerse en el poder y controlar la oposición.


La estrategia de "Divide y reinarás" ha llevado a un deterioro democrático en Perú, con una creciente inestabilidad política y violación de los derechos humanos, con altos niveles de pobreza, desigualdad de ingresos, corrupción, impunidad, falta de transparencia y deterioro democrático.


En el Perú, después de los últimos diez años en que se efectuaron la vacancia de ocho (8) presidentes de la República, llegamos a las elecciones generales del 12 de abril de 2026. En estas elecciones se observó el fenómeno de la fragmentación política, la atomización de candidaturas y la dispersión del voto, con 36 fórmulas presidenciales y 36 partidos políticos participantes (récord histórico en los procesos electorales del Perú), que ha generado acusaciones y denuncias formales por la serie de irregularidades observadas durante el proceso electoral.


Fuente consultada:

Wikipedia, la enciclopedia libre.

Inteligencias artificiales: Perplexity, Grok, ChatGPT, Gemini y Meta.

Lima, 18 de abril de 2026.

 

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