LA PERSISTENCIA DE LA ANEMIA INFANTIL EN EL PERÚ: UN ANÁLISIS MULTIDIMENSIONAL DE SUS CAUSAS Y LIMITACIONES DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS
(Ensayo)
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete
Resumen
La anemia infantil sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública en el Perú, particularmente en niños de 6 a 35 meses. A pesar de los esfuerzos multisectoriales del Estado, como el Plan Multisectorial para la Prevención y Reducción de la Anemia Materno Infantil (2024-2030), la prevalencia nacional alcanzó el 43,7 % en 2024 según la ENDES y subió al 45,3 % en el primer semestre de 2025 (datos preliminares). Este ensayo analiza las causas multidimensionales del problema —biológicas, nutricionales, socioeconómicas, culturales, territoriales e institucionales— y las limitaciones estructurales de las políticas públicas. Se argumenta que el enfoque predominantemente biomédico y reactivo, centrado en la suplementación con hierro, resulta insuficiente ante determinantes estructurales como la pobreza, la inseguridad alimentaria y las brechas en saneamiento. Se proponen recomendaciones para un abordaje integral, preventivo y territorialmente adaptado que priorice la articulación intersectorial y la equidad. Solo así se podrá avanzar hacia una reducción sostenible de este indicador de desigualdad y de rezago en el desarrollo humano.
Palabras clave: anemia infantil, políticas públicas, determinantes sociales de la salud, Perú, ENDES.
Introducción
La anemia infantil constituye uno de los principales problemas de salud pública en el Perú, especialmente en niños menores de tres años. A pesar de los múltiples programas e intervenciones implementados por el Estado peruano durante las últimas décadas —suplementación con hierro, fortificación de alimentos, campañas de nutrición y el Plan Multisectorial de Lucha contra la Anemia—, los niveles de prevalencia continúan siendo alarmantemente altos en el periodo 2024-2025.
Según los datos de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2024 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la prevalencia nacional de anemia en niños de 6 a 35 meses alcanzó el 43,7 %, un ligero incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto al 43,1 % de 2023. Los resultados preliminares del primer semestre de 2025 muestran un aumento adicional hasta el 45,3 %. Esta tendencia persiste a pesar del Plan Multisectorial para la Prevención y Reducción de la Anemia Materno Infantil en el Perú (2024 2030), aprobado mediante Decreto Supremo N.° 002-2024-SA, que establece una meta de reducción al 37,2 % para 2030 —más modesta que la del plan anterior (19 % para 2021), que no se cumplió.
El presente ensayo sostiene que la persistencia de la anemia infantil en el Perú se explica por la convergencia de factores estructurales, limitaciones en el diseño e implementación de las políticas públicas y la naturaleza multidimensional del problema. Lejos de ser un fenómeno exclusivamente nutricional o biomédico, la anemia refleja desigualdades sociales profundas y requiere enfoques integrales, sostenidos y culturalmente pertinentes. El objetivo es analizar estas causas y limitaciones para proponer vías hacia intervenciones más efectivas.
1. Magnitud y tendencias recientes de la anemia infantil en el Perú
De acuerdo con la ENDES 2024, la prevalencia nacional fue del 43,7 %, con marcadas desigualdades territoriales: 51,9 % en áreas rurales frente a 40,2 % en urbanas. Las regiones más afectadas incluyen Puno (70,7 %), Loreto, Apurímac y Madre de Dios, mientras que la sierra y la selva registran tasas superiores a la costa.
Desde 2024, el Ministerio de Salud (MINSA) adoptó la nueva directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2024 mediante la Resolución Ministerial N.° 251-2024-MINSA (Norma Técnica de Salud N.° 213-MINSA/DGIESP-2024). Esta ajusta los puntos de corte de hemoglobina y reduce las cifras reportadas en aproximadamente 6,3 puntos porcentuales a nivel nacional. Aun así, los niveles siguen clasificados como
problema de salud pública severo.Scielosp
Los datos preliminares de la ENDES 2025 (I semestre) confirman la persistencia: 45,3 % nacional, con un incremento de 1,6 puntos respecto a 2024. Aunque se reportan mejoras en 10 regiones en 2024 (por ejemplo, Lima Provincias -5,5 p.p., Ucayali -4,8 p.p.), el panorama general no muestra una tendencia clara de reducción sostenida.Www
2. Causas multidimensionales de la anemia infantil
La anemia infantil no puede reducirse a una simple deficiencia de hierro. Se trata de un problema multifactorial que involucra causas inmediatas, subyacentes y estructurales.
2.1 Factores biológicos y nutricionales. La principal causa directa es la deficiencia de hierro, agravada por el bajo consumo de alimentos ricos en hierro hemínico (de origen animal), la pobre absorción de hierro no hemínico (vegetal) y deficiencias concurrentes de zinc, vitamina A, B12 y ácido fólico. A esto se suman parasitosis intestinales, infecciones crónicas y diarreas recurrentes que comprometen la absorción de nutrientes. La disminución de la lactancia materna exclusiva (de 69,3 % en 2023 a 67,4 % en 2024) y la alimentación complementaria inadecuada después de los seis meses agravan el panorama.
2.2 Factores socioeconómicos y estructurales. La anemia está profundamente vinculada a la pobreza, la desigualdad y la inseguridad alimentaria. Existe una brecha superior a 20 puntos porcentuales entre los quintiles de riqueza más pobres y más ricos. Es un fenómeno intergeneracional: la anemia materna (alrededor del 24-25 %) afecta las reservas de hierro del recién nacido. El incremento de la pobreza y el costo de la canasta básica han “carbonizado” las dietas familiares, priorizando carbohidratos baratos en detrimento de proteínas y micronutrientes. La precariedad habitacional y el limitado acceso a agua potable y saneamiento básico (especialmente en zonas rurales) generan un círculo vicioso de infecciones que anulan los efectos de la suplementación.
2.3 Factores culturales, territoriales y de género. En regiones altoandinas y amazónicas, las prácticas alimentarias tradicionales, barreras lingüísticas y culturales limitan la adherencia a las intervenciones estatales. La altitud afecta la medición de hemoglobina, lo que plantea desafíos metodológicos ya parcialmente abordados por la nueva directriz OMS. Además, la sobrecarga de cuidados en las madres y la baja empoderación femenina en el ámbito nutricional perpetúan el problema.
3. Limitaciones de las políticas públicas
El Estado peruano ha invertido recursos significativos (aumento del 16 % en el presupuesto del MINSA en 2025, programas como Juntos, Cuna Más, tamizaje universal y suplementación). Sin embargo, las intervenciones han sido predominantemente reactivas y biomédicas.
3.1 Enfoque reduccionista y falta de integralidad. Los programas se centran en la distribución de suplementos de hierro y micronutrientes, asumiendo que la anemia es básicamente una deficiencia nutricional aislada. Estudios demuestran que las infecciones y la inflamación crónica explican una proporción importante de casos. La suplementación pierde eficacia en entornos insalubres. Aunque la cobertura de tamizaje supera el 88 % en algunos indicadores y se reportan tasas de recuperación del 40,9 % en niños de 12-18 meses, la adherencia familiar es baja por efectos secundarios (estreñimiento, sabor metálico) y falta de seguimiento continuo.
3.2 Debilidades en implementación y articulación. Persisten brechas en la ejecución presupuestal por regiones, sobrecarga del personal de salud (especialmente en la sierra y selva), irregularidad en visitas domiciliarias y limitada participación de gobiernos regionales y locales. La fragmentación institucional entre sectores (salud, educación, desarrollo social, saneamiento y agricultura) impide intervenciones integrales. El enfoque asistencialista prevalece sobre la prevención estructural (educación nutricional, agricultura familiar, mejora de saneamiento).
3.3 Contexto post-pandemia y factores estructurales. La crisis económica y el deterioro de las condiciones socioeconómicas desde 2023 han revertido avances previos. La pandemia exacerbó la pobreza y la inseguridad alimentaria, con efectos persistentes.
4. Análisis de la persistencia: un círculo vicioso no desarticulado
La anemia infantil persiste porque las políticas no han logrado romper los determinantes estructurales. Los suplementos actúan como paliativos mientras no se resuelvan la falta de agua segura, el saneamiento básico, la inseguridad alimentaria y las brechas de género y territoriales. Los costos económicos son elevados (pérdidas estimadas en miles de millones de soles por menor productividad y desarrollo cognitivo). Sin un enfoque multisectorial basado en evidencia, con mayor uso de herramientas digitales para seguimiento, articulación real y énfasis en prevención desde la gestación, los avances seguirán siendo parciales y reversibles.
Conclusiones y recomendaciones
La persistencia de la anemia infantil en el Perú durante 2024-2025 evidencia las limitaciones de un modelo de políticas públicas fragmentado y predominantemente reactivo. Lejos de ser un problema exclusivamente nutricional, constituye un fenómeno multidimensional que refleja desigualdades estructurales y limita el desarrollo humano y económico del país.
Para lograr una reducción sostenible se requiere:
1. Fortalecer la articulación intersectorial real (salud, saneamiento, agricultura, educación y desarrollo social) con metas vinculantes y presupuestos consolidados.
2. Pasar de un enfoque asistencialista a uno preventivo e integral: priorizar educación nutricional, promoción de la lactancia materna, agricultura familiar y acceso universal a agua segura y saneamiento.
3. Mejorar la adherencia y el seguimiento mediante visitas domiciliarias sistemáticas, uso de herramientas digitales y adaptación cultural de las intervenciones.
4. Incorporar el enfoque de género e intergeneracional, actuando sobre la anemia materna y fortaleciendo el empoderamiento de las cuidadoras.
5. Evaluar con rigor el Plan 2024-2030 mediante indicadores desagregados y ajustar estrategias con base en evidencia local.
La anemia no es solo un indicador de salud; es un espejo de las desigualdades que frenan el progreso nacional. Superarla exige voluntad política, transformación institucional y un compromiso sostenido con la equidad territorial y social. Solo así el Perú podrá romper el círculo vicioso que afecta el futuro de sus niños.
Lima, 14 de abril de 2026.
Referencias
· Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). (2025). Perú: Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2024. Lima: INEI.
· Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). (2025). Resultados preliminares ENDES 2025 – I semestre. Lima: INEI.
· Ministerio de Salud (MINSA). (2024). Plan Multisectorial para la Prevención y Reducción de la Anemia Materno Infantil en el Perú, periodo 2024-2030. Decreto Supremo N.° 002-2024-SA.
· Ministerio de Salud (MINSA). (2024). Resolución Ministerial N.° 251-2024-MINSA. Norma Técnica de Salud N.° 213-MINSA/DGIESP-2024.
· Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Directrices sobre los valores de corte de hemoglobina para definir la anemia. Ginebra: OMS.
· Inteligencias artificiales Perplexity, ChatGPT, Grok, Gemini y Meta.




