(Parte IV, final)
EN EL PERÚ, NUNCA MÁS “DIVIDE Y REINARÁS”
Escribe:
Dr. Eudoro Terrones Negrete
ELECCIONES GENERALES DEL 2026 EN EL PERÚ
En el Perú del año 2026 fue notorio la atomización de candidaturas, con 36 fórmulas presidenciales y 36 partidos políticos participantes. Resultado: acusaciones de manipulación y presunto fraude, irregularidades en el proceso electoral, cuestionamientos al jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, solicitudes pidiendo la anulación de las elecciones y la convocatoria a nuevas elecciones, más de 1,200 cédulas de votación encontradas en cuatro cajas arrojadas a la basura en un distrito de la capital de la República.
El Jurado Nacional de Elecciones, a través de su Procurador Público, formalizó denuncia penal formal ante la Fiscalía de la Nación contra Piero Corvetto Salinas, más los tres Gerentes de la ONPE, (Gerente de Organización Electoral, Administración y Gestión Electoral ) y el representante legal de la empresa GALAGA S.A.C., por graves incidencias operativas e irregularidades registradas durante las elecciones generales del 12 de abril de 2026, las cuales derivaron en la imposibilidad de sufragar para más de 50,000 ciudadanos en la ciudad de Lima. Los cargos incluyen los presuntos delitos de Atentado contra el Derecho de Sufragio, Omisión de Actos Funcionales y Obstaculización del Acto Electoral.
La causa principal de la denuncia radicó en la falta de entrega de material electoral en 13 locales de votación, el impedimento de instalación de 187 mesas de sufragio, afectando de manera concreta y directa a 55,261 ciudadanos. A esto se suma la inoperatividad de la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio en zonas como Callao y Ancón.
Esta crisis institucional del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), ocasionó la pérdida de confianza por parte de la ciudadanía, porque la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no había cumplido su compromiso de gestionar el material electoral a tiempo, incurrió en negligencia funcional punible en la custodia del material electoral en Lima y otras ciudades, observó retraso excesivo en la instalación de las mesas de sufragio en seis (6) distritos de la capital de la República, afectando a más de 70 locales de votación, lo que originó largas colas y malestar ciudadano, por lo que el JNE tuvo que extgender el proceso eleccionario para los afectados realizándose el día 13 de abril de 2026.
Algunos ciudadanos, comentaristas políticos, congresistas, candidatos presidenciales y líderes de partidos políticos opinaron sobre un posible “pacto mafioso” de querer realizar un “anforazo”, un “inminente fraude” y sobre “un presunto favorecimiento a opciones de izquierda radical”.
E inclusive solicitaron la destitución del jefe de la ONPE y demandaron la “insurgencia civil”, la “anulación de las elecciones” y la convocatoria de “nuevas elecciones”, por cuanto el proceso electoral nacional “ya está manchado” , “deslegitimizado” y “no ha sido una elección normal”. También se perdieron 8 actas de 2 mesas de sufragio de una institución educativa ubicada en la avenida Gran Chimú, etc., etc.
Mientras las investigaciones de un supuesto fraude electoral se realizan, a cargo de las autoridades competentes, concluimos el presente artículo periodístico con la esperanza que el nuevo Congreso de la República de Perú realice y apruebe las reformas profundas a la legislación electoral vigente para evitar en las próximas elecciones más división de la sociedad peruana.
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
“En el Perú, nunca más Divide y Reinarás”, es un llamado a la conciencia electoral estratégica de la mayoría nacional: el electorado debe votar con un fin útil y concentrado para que el cambio sea real y no se perpetúe el control de las élites políticas y empresariales mediante la división. Es una reacción al hartazgo ciudadano por la crisis integral y permanente del país.
La aplicación de la actual legislación electoral en el Perú, ha traido como resultado: fragmentación del electorado, proliferación de nuevos “partidos” débiles y personalistas, discursos polarizantes, desconfianza institucional, votación electoral compleja y cuestionamientos al proceso electoral por múltiples deficiencias e irregularidades y por la subvención económica del Estado para la publicidad de los partidos políticos.
“En el Perú,Nunca más, Divide y Reinarás”, es un llamado a la articulación social y política. Implica pasar de una democracia fragmentada, conflicitiva, caótica y de confrontación de minorías a una democracia de deliberación, consenso y construcción de mayorías ciudadanas en aras del bien común. Implica rechazar el uso de la polarización como herramienta de control. En lugar de alimentar el conflicto para reinar sobre las cenizas, se propone una unidad basada en instituciones y partidos políticos fuertes, con la moral en alto, bien organizados, creibles y fieles intérpretes de las necesidades de la población.La estabilidad y gobernabilidad del Perú solo será posible si se superan las líneas de fractura (Lima vs. Provincias, Izquierda vs. Derecha, etc.) para establecer una agenda común de desarrollo basada en la unidad, el diálogo, el consenso y el bien común.
"En el Perú, Nunca Más Divide y Reinarás” se refiere a la necesidad de superar la división y trabajar juntos para construir un Perú más justo y equitativo. Esto requiere unión y diálogo, inclusión y equidad, inflexible política de moralización de los poderes del Estado y de los partidos políticos, transparencia y rendición de cuentas a la población. Es el reconocimiento de que una nación dividida no es "reinada" por nadie, sino que simplemente se vuelve ingobernable para todos.
No significa eliminar las diferencias —porque son naturales en una sociedad democrática y civilizada—, sino evitar que esas diferencias sean manipuladas y desorientadas por grupos económicos, por encuestas mal elaboradas que son difundidas mediante la concentración de medios de comunicación y redes sociales.
Los ciudadanos deben participar en la consolidación del sistema democrático y exigir a sus máximas autoridades que trabajen por el bien común, que fomenten el diálogo y la tolerancia entre diferentes grupos y perspectivas, que promuevan la inclusión y la equidad en la sociedad, que efectúen una reingeniería política y una reforma profunda del sistema electoral vigente para desmercantilizar los procesos electorales, dinamizarlas, evitar la dispersión del voto y reconstruir la institucionalidad.
El Perú necesita ahora más que nunca de unidad nacional, unidad para erradicar las estrategias de odio, miedo y racismo que dividen a las regiones o etnias. El país requiere mucho de la promoción de consensos entre regiones, culturas y clases sociales para asegurar mejores niveles de vida, cultura y bienestar general.
También es necesario valorar la diversidad del Perú sin convertirla en conflicto, impulsar la formación de grandes partidos políticos y coaliciones sólidas en lugar de partidos fragmentados con dueños propios.
REFLEXIÓN FINAL
La división es un obstáculo principal para el desarrollo del Perú. Algunos ejemplos de cómo la división ha afectado al país incluyen la polarización política, la proliferación de partidos que conlleva la dispersión de votos en los procesos electorales, la desigualdad económica y los conflictos sociales.
La dispersión del voto ciudadano en pequeñas organizaciones políticas conduce a la fragmentación y polarización, a la desvalorización y pérdida de utilidad del voto ciudadano, hecho que conduce a dificultar la toma de decisiones, a postergar el logro del consenso para el bien común y a implementar políticas con visión de futuro.
El discurso político que enfrenta a ricos y pobres solo mantiene e incrementa la desigualdad social, económica y política, consolida el “pacto mafioso” de partidos aventureros y mercantilistas y frustra la oportunidad y posibilidad de satisfacer las necesidades de las mayorías nacionales.
La división y lucha de clases solo genera conflictos sociales, movilizaciones y protestas callejeras que terminan ahuyendando las inversiones nacionales y extranjeras, afectando la estabilidad política y la gobernabilidad del Perú.
“En el Perú, nunca más divide y reinarás” es una máxima política‑electoral que busca romper el ciclo de fragmentación política e institucional y erradicar la atomización del voto, para que desde el poder se discuta proyectos y planes de gobierno entre partidos políticos grandes, fuertes y con sólida organización y doctrina, no entre micro‑caudillos, no entre dueños de partidos con poder económico y no entre bancadas del Congreso que buscan apoyo para la aprobación de proyectos de ley con la “repartija” de algunos ministerios.
Tarea de los ciudadanos es mantenerse unidos, propositivos y vigilantes por un Perú mejor, superar la división y avanzar hacia el futuro.
Fuente consultada:
Wikipedia, la enciclopedia libre/ La crisis postelectoral de Perú de 2026.
Inteligencias artificiales: Perplexity, Grok, ChatGPT, Gemini y Meta.
Lima, 19 de abril de 2026.




