Artículos periodísticos y de investigación

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2 de octubre de 2020

SAN AGUSTÍN DE HIPONA, “EL PLATÓN DEL CRISTIANISMO”

 SAN AGUSTÍN DE HIPONA, 

“EL PLATÓN DEL CRISTIANISMO”

Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete



Aurelius Augustinus, más conocido como San Agustín

Aurelius Augustinus, más conocido como San Agustín o Agustín de Hipona (354-430) es un importante Padre de la Iglesia latina, nace en Tagaste, provincia de Numidia (África del Norte), actual Argelia. Su padre Patricio fue pagano y su madre Santa Mónica fue cristiana.

Desde su niñez llevó una vida social e intelectual apasionada, alborotada, indómita y activa, demostrando gran vocación por el estudio y amor a la sabiduría, con extraordinaria capacidad de análisis y síntesis.

En un principio se adhirió al maniqueísmo, luego se volvió escéptico, posteriormente abrazó las ideas neoplatónicas para culminar convirtiéndose al cristianismo, habiendo sido bautizado a los 33 años de edad como sacerdote por el Obispo Valerio y en 395, por aclamación fue consagrado Obispo de Hipona.

San Agustín estudió gramática, retórica, los clásicos latinos, el neoplatonismo, los Evangelios de San Pablo. Fundó una escuela de Retórica en Cartago y otra en Roma y estableció monasterios en África.

Escritor, teólogo y filósofo místico, combatió a los maniqueos, a los donatistas y a los pelagianos. Es una de las más grandes figuras de la Patrística y el más célebre de los Padres de la Iglesia latina, ha sido llamado con no poca razón “El Platón del Cristianismo”.

Su pensamiento influenció significativamente en el desarrollo de la teología cristiana y la filosofía occidental, en el existencialismo cristiano y en el jansenismo, no por poco es calificado como el fundador de la Filosofía de la Religión y de la Filosofía de la Historia. Su pensamiento es producto de la fusión de tres corrientes: el paganismo, el judaísmo y el cristianismo.

OBRAS

San Agustín de Hipona escribió 130 obras: su obra constituye “una verdadera Enciclopedia del Cristianismo”. Sus obras nos han llegado casi totalmente y en buen estado de conservación,  Se encuentran enumeradas en las “Retractaciones” de san Agustín y en el “Indiculus” de san Posidio.

Entre algunas obras de San Agustín podemos mencionar: Sobre el Orden, Sobre la Inmortalidad del Alma, Soliloquios, Contra los Académicos, Confesiones, Sobre la Trinidad, La Ciudad de Dios, Homilías, Sobre la Doctrina Cristiana, Sobre el libre albedrío y Comentario literal al Génesis.

 CONCEPCIÓN ACERCA DE DIOS

Toda la filosofía de San Agustín gira en torno a Dios, principalmente. Decía: “Deseo conocer a Dios y al alma. ¿Nada más? ¡Nada más! Para él, Dios es substancia espiritual que se revela al hombre por virtud de su bondad infinita. Dios es principio y fin de todas las cosas.

Dios tiene atributos: eternidad, inmutabilidad, inmensidad, libertad, omnisciencia, omnipotencia, incomprensibilidad, trascendentalidad e infinitud en la inteligencia y voluntad. Dios es verdad suprema y definitiva que aclara y explica todo y es de naturaleza incorruptible. Dios es un ser capaz de saciar el deseo del hombre de alcanzar el bien, la justicia, el orden, la bondad, la belleza, la felicidad y la vida eterna. Dios es aquél ser absoluto que creó todo de la nada, que creó el mar, el fuego, los animales, las plantas, el hombre, la naturaleza, el universo.

Según el pensamiento de San Agustín todos los hombres tienen conciencia de la existencia de un Ser superior e incluso cuando los necios afirman que no hay Dios lo hacen a causa de su ignorancia. Dios es la Verdad completa y eterna, es la Sabiduría y la Salvación suprema. Sólo con Dios y a través de Dios el hombre puede alcanzar la vida feliz. Dios es la fuente de toda verdad y de toda luz intelectual. Dios está fuera del tiempo, el tiempo empezó con la creación del mundo por Dios. El hombre fue creado por Dios, para Dios y hasta que su corazón descanse en Dios.

San Agustín demuestra la existencia de Dios haciendo uso de la Fe, pero ligada ésta a la Razón y a la Caridad. Dios posee las denominadas Razones seminales o gérmenes de las cosas a venir, las “semillas” o las “potencias pasivas”, principio éste por el cual se explica que Dios, al crear la materia, habría colocado en ella unos principios latentes que originarían a las especies de seres, desarrollándose a su debido tiempo y en condiciones oportunas, al modo de “ideas divinas” o arquetipos.

De acuerdo al pensamiento de San Agustín todo viene de Dios y todo va hacia él. Dios ilumina al hombre al dotarlo de razón o de entendimiento (Dios es Luz), Dios es “lo que se antepone a todas las cosas”. Todo lo creado por Dios es bueno. El mal se origina en el apartamento de Dios. El hombre es libre de hacer lo que Dios sabe que hará libremente (predestinación humana). La filosofía es amor a la sabiduría, es “amor a Dios”.

Michael Federico Sciacca, interpretando la filosofía teísta de San Agustín expresa: “Si la sabiduría es Dios…el verdadero filósofo ama a Dios”. “Por tanto, la verdadera filosofía y la verdadera religión no se excluyen, sino que se reclaman: Dios es el fin único de la investigación racional y de la fe. La sola razón no basta: para entender es necesaria la fe como presupuesto. La razón, reconociendo sus límites hace necesaria la fe”.

CONCEPCIÓN ACERCA DEL ALMA

La filosofía tiene doble objeto de estudio: a) estudio de Dios, y b) estudio del Alma. Hemos dicho que el centro de su filosofía es “conocer a Dios y al alma” y nada más. En San Agustín el alma tiene espiritualidad, es inmortal y está unida al cuerpo. El alma es totalidad unitaria y viviente de la personalidad del hombre. No admite la reminiscencia, no acepta la teoría de la preexistencia de las almas. El alma conoce la verdad porque se comunica con Dios (“iluminación” del alma por Dios). Dios es el “sol” del alma, es decir, la luz de nuestra inteligencia
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