jueves, 23 de febrero de 2017

PROHIBICIONES ÉTICAS DE LOS INVESTIGADORES CIENTÍFICOS UNIVERSITARIOS


PROHIBICIONES ÉTICAS DE LOS INVESTIGADORES

CIENTÍFICOS UNIVERSITARIOS

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Éticamente el investigador científico está prohibido de:

Abusar de su autoridad, posición o jerarquía.

Adherirse y defender formulaciones teóricas y conclusiones de investigaciones científicas a sabiendas que no fueron totalmente confirmadas.

Adoptar la mala práctica que dice “el fin justifica los medios”.

Alentar el conflicto de intereses.

Atentar contra los derechos fundamentales de la persona humana.

Causar daño a personas y animales.

Causar daños morales, físicos y psicológicos a las personas que se encuentren envueltos en la investigación.

Criticar injustificadamente a otros investigadores.

Dejar de reconocer el carácter de autor de un trabajo de investigación a alguien que lo merece en propiedad.

Desconocer el aporte de otros investigadores.

Efectuar “robos intelectuales”: Copiar ideas, fórmulas o resultados de una investigación y presentarlos como propios.

Efectuar interpretación sesgada de los resultados de las investigaciones.

Falsificar o cambiar datos, inventar datos o experimentos.

Generar falsas esperanzas en las personas que participan en los ensayos clínicos.

Incluir a una persona, en virtud de su jerarquía o autoridad,  como autor de un trabajo científico sin calificar como tal.

Incluir indebidamente como autor a estudiantes recién graduados o al personal nuevo en el laboratorio con la intención de que empiece a acumular méritos académicos rápidamente.

Incurrir en errores y negligencia en el cumplimiento de sus funciones.

Investigar para construir eficaces armas o equipos sofisticados con fines de exterminio parcial de poblaciones o de la humanidad.

Involucrar en su actuar intereses personales o de grupos.

Involucrarse sentimentalmente con alguna persona relacionada con el tema o problema que investiga.

Magnificar más allá de lo pertinente el alcance económico, científico o social de la investigación realizada.

Manipular los resultados de las investigaciones con fines subalternos; la manipulación genética con fines racistas (eugenesia y holocausto judío).

Maximizar el dolor y el sufrimiento de los animales en los experimentos científicos.

Maximizar los perjuicios físicos y psicológicos en las personas que participan en los ensayos clínicos.

Mentir en los procedimientos administrativos o judiciales.

Negar crédito cuando se lo debe dar a una investigación ajena.

Omitir deliberadamente datos que contradigan las hipótesis de sus investigaciones.

Realizar amenazas o promesas inadecuadas durante una entrevista o interrogatorio.

Realizar publicidad sensacionalista, duplicar y fragmentar innecesariamente publicaciones, co-autoría ficticia.

Ser de mentalidad “cerrada” en el análisis o la discusión de las opiniones de otros investigadores.

Sustraerse de la responsabilidad de los posibles efectos negativos de sus investigaciones y el uso de sus resultados.

Tomar decisiones favorables para implantar en un ser humano el órgano sexual de un animal para que tenga mayor energía, funcionalidad, tamaño y rendimiento.

Usar como un medio para un fin a los sujetos de la investigación, sean humanos o animales.

Usar ideas, pensamientos, trabajos o resultados preliminares ajenos, sin permiso para hacerlo.
Utilizar medios ilícitos y antiéticos para recabar información y evidencia relacionada con la investigación.

Utilizar técnicas científicas inapropiadas, innecesarias, poco o nada confiables.


Utilizar los medios de que dispone como arma de intimidación.