Artículos periodísticos y de investigación

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20 de febrero de 2017

PRINCIPIOS DE UNA NUEVA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN EL PERÚ.

PRINCIPIOS DE UNA NUEVA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN EL PERÚ.
Eudoro Terrones Negrete

            Los principios rectores de una nueva educación universitaria en el Perú deberán expresar la razón de ser y el quehacer de las universidades, sus estrategias y acciones orientadas a cumplir su misión, sus funciones y a lograr sus objetivos y metas durante el siglo XXI.

            En este sentido, la nueva educación universitaria en el Perú deberá regirse por los principios fundamentales siguientes: autonomía, cientificidad, creatividad, criticidad, equidad, eticidad, excelencia, flexibilidad, innovación, integridad, libertad de conciencia, libertad de enseñanza, libertad de investigación de frontera, libertad y responsabilidad de cátedra, nacionalismo, participación, pertinencia social, planificación, pluralismo, solidaridad, transparencia, unidad y viabilidad.

Autonomía.

La existencia de las universidades está garantizada por la Constitución política del Estado peruano, por las leyes de la República, la Ley Universitaria, los Estatutos y Reglamentos de cada universidad.

Cada universidad tiene la facultad de gobernarse en forma autónoma e independiente, dentro del fiel respeto a la Constitución política, a las leyes y a los Derechos Humanos. La autonomía comprende los ámbitos legal (dictarse normas estatutarias y reglamentarias que rijan su vida institucional), académico (capacidad para organizar sus estudios y programas de investigación, según las necesidades del país), organizativo y administrativo (potestad de organizar sus servicios administrativos y de nombrar y remover a su personal docente y administrativo con sujeción a sus normas estatutarias y reglamentarias) y económico (elaborar, ejecutar y evaluar su presupuesto y disponer de ello para el mejor cumplimiento de sus fines).

 Cientificidad.

La universidad reconoce el valor universal de la ciencia y de la cultura de paz y aspira lograr la transformación de la sociedad a través de la investigación científica.

Creatividad.

La práctica de la investigación científica, humanística y tecnológica permite a la universidad generara nuevos conocimientos en los diversos campos del saber, del arte, de la cultura, la ciencia y la tecnología.

Criticidad.

La universidad elabora estudios y proyectos de desarrollo y realiza planteamientos de solución a los problemas sociales, económicos, políticos, culturales, ecológicos, etc., a la vez que promueve el diálogo, la participación y la concertación al interior y exterior de la comunidad universitaria.

Equidad.

La universidad se funda en el principio de equidad social para la prestación de sus bienes y servicios; con igualdad de deberes, derechos y oportunidades educativas para todos.

Eticidad.

Para el mejor cumplimiento de su visión, misión, objetivos, fines, funciones y metas, la universidad requiere de la aplicación de una serie de principios y valores éticos: amor por la verdad, objetividad, honestidad, solidaridad, sensibilidad social, espíritu de justicia, convivencia pacífica, libertad, independencia de criterio, dignidad, tolerancia, responsabilidad social, jurídica y ética.

Excelencia.

Para responder a los intereses, a las demandas y a los requerimientos de la sociedad peruana, la universidad tiene que orientarse hacia la búsqueda y el logro de la excelencia académica y administrativa, con absoluta libertad y responsabilidad, dentro de los marcos legales y morales.

Flexibilidad.

Toda universidad trabaja dentro de parámetros flexibles, con capacidad de adaptación y adecuación a los cambios científicos, humanísticos y tecnológicos y las grandes transformaciones de la sociedad.

 Innovación.

La universidad es una institución que está constantemente innovándose en sus propósitos de autoevaluación, de aplicación de métodos y técnicas de investigación científica y de enseñanza con el fin de mejorar la calidad de la educación en general y de la educación universitaria en particular.

Integridad.

La enseñanza universitaria comprende al estudiante como individuo y como persona, en sus aspectos humanísticos, científicos, tecnológicos, axiológicos y éticos. Una educación universitaria de calidad debe ser integral, es decir, abarcar todas las potencialidades del estudiante.

Libertad de conciencia o de pensamiento.

La libertad de conciencia o de pensamiento es la que permite que en la universidad se manifieste y propague las distintas opiniones religiosas, sociales, políticas, etc., sin oposición por parte de las autoridades constituidas.

Libertad de enseñanza.

La universidad tiene la facultad de exponer a los demás las ideas y opiniones sobre las materias de enseñanza de una determinada carrera profesional, sin obedecer a presiones ni influencias del poder económico o político partidario. La libertad de enseñanza supone la libertad de enseñar y de aprender.

Libertad y responsabilidad de cátedra.

Derecho inalienable y garantía del profesor universitario y de la universidad, para impartir sin compulsiones, restricciones, limitaciones o dogmas sus enseñanzas, dentro del marco jurídico y ético en vigencia de la sociedad peruana. Es la práctica de su libertad pero con responsabilidad social, jurídica, ética y académico-profesional.

Libertad de Investigación de frontera.

La libertad de investigación de frontera tiene como objetivo que el estudiante o futuro profesional aprenda, se perfeccione y avance traspasando límites del conocimiento y superando los paradigmas actuales en beneficio de todos dentro de la sociedad del conocimiento.

Nacionalismo.

La universidad defiende la identidad y la cultura nacional, los recursos y las riquezas nacionales y el mar territorial, creando y promoviendo la conciencia cívica en todo lo que legítimamente y por justicia le corresponde al Perú, como país soberano, libre e independiente.

Participación.

La universidad promueve la participación activa, coherente, inteligente y responsable de los miembros de la comunidad universitaria para el logro de su crecimiento y desarrollo, la afirmación y la consolidación del sistema democrático, el ejercicio de la libertad, la preservación y promoción de la cultura nacional y mundial.

Pertinencia social.

El futuro, prestigio y éxito de toda universidad radica en su capacidad de respuesta con los programas y proyectos a los retos del país y de la sociedad del conocimiento.

Planificación.

Toda universidad tiene el derecho de planificar su crecimiento y su desarrollo de manera horizontal, realista y con responsabilidad histórica, según las exigencias, demandas o requerimientos de la institución y del país.

Pluralismo.

La universidad está abierta a las diferentes filosofías, corrientes del pensamiento universal, ideologías y doctrinas, a la ciencia, las artes, la tecnología, etc., sin discriminación social, ética, religiosa o política ni oposición por parte de las autoridades legalmente constituidas.

Solidaridad.

La universidad convoca y fomenta la participación de la comunidad universitaria en los actos de solidaridad humana.

Transparencia.

La universidad se debe a la sociedad y como tal tiene un compromiso histórico y social de ser transparente en sus actos, en su gestión, en el manejo y en la operación de las actividades administrativas, académicas y económico-financieras.

Unidad.

La universidad es un todo unitario que funciona, relaciona, interrelaciona e integra de manera armónica, realista y coherente sus direcciones, facultades, departamentos académicos, escuelas profesionales y de posgrado, centros de extensión y proyección social, centros e institutos de investigación, para lograr un trabajo institucional y académico eficaz, eficiente y efectivo.

Viabilidad.


El quehacer organizativo y académico de la universidad se basa en normas, orientaciones, programas, proyectos y fuentes financieras posibles de ser realizados.
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