martes, 21 de febrero de 2017

EL PARADIGMA DE ISAAC NEWTON


EL PARADIGMA DE ISAAC NEWTON

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Isaac Newton (1642-1727) fue un físico, astrónomo, matemático, filósofo y maestro universitario inglés; es conocido como el fundador de la mecánica clásica, de la física moderna y el que proporcionó una nueva concepción científica del universo durante más de 200 años.

Estableció la teoría de los colores, inventó el sistema de matemáticas superiores denominado Cálculo Integral y Diferencial, como parte integrante de lo que se conoce con el nombre de Análisis Infinitesimal, rama de las Matemáticas que se ocupa de las magnitudes infinitamente pequeñas y de sus relaciones adecuadas. Construyó un telescopio de reflexión, sistematizó totalmente la mecánica clásica, introdujo el teorema binomial y el estudio de la naturaleza de la luz, simplificó las leyes de Kepler, sostuvo que la luz blanca es la combinación de los siete colores del arco iris.

Haciendo uso del método inductivo y matemático llegó a formular tres leyes: 1°. Que toda acción genera una reacción (principio de acción y reacción); y, 2°. Que todo cuerpo, cualquiera que sea su estado de movimiento o reposo, tiende a conservarlo, hasta que una fuerza superior lo altera (principio de inercia). 3°. La aceleración de una masa por efecto de una fuerza es inversamente proporcional a la masa y directamente proporcional a la fuerza (principio fundamental de la dinámica).

En el siglo XVII Isaac Newton abrió el camino para la ilustración del siglo XVIII y llegó a explicar las órbitas observables de los planetas y sus satélites, el movimiento de los cometas, la caída de los cuerpos a la superficie de la Tierra, el peso, las mareas y el leve abultamiento ecuatorial del globo terráqueo. Newton demostró que la fuerza de gravedad es proporcional al producto de las dos masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellas. También comprobó que las mareas se deben a la fuerza de gravedad de la Luna y del Sol, que actúan sobre la masa líquida de la Tierra.

Entre sus obras principales figuran: Óptica; El sistema del mundo; Tratado de las reflexiones, refracciones y colores de la luz, y Principios matemáticos de la filosofía natural (1687).

En la obra, Principios matemáticos de la filosofía natural, sentó las bases teóricas de la “interpretación mecanicista” de los fenómenos físicos, expuso su concepción del mundo basada en la ley de la gravitación universal que él descubrió. Asimismo confirmó la hipótesis de Galileo según la cual tanto los fenómenos “físicos” como los “cósmicos” siguen las mismas leyes. Decía: “Si hay leyes en alguna parte, es que están en todas partes”.

La frase de Newton “no invento hipótesis” fue la consigna de la corriente filosófica del empirismo durante el siglo XVIII.

Newton llegó a decir: “Las proposiciones particulares se infieren a partir de los fenómenos, y después se generalizan mediante la inducción. Fue así como se descubrieron la impenetrabilidad, la movilidad y la fuerza impulsora de los cuerpos, y las leyes del movimiento y la gravitación”.

Newton considera como Reglas del Razonamiento en Filosofía (“Mathematical Principles of Natural Philosophy, libro III) las siguientes: I. No debemos admitir más causas de las cosas naturales que las que sean verdaderas y suficientes para explicar su apariencia. II. Por tanto, en la medida de lo posible, tenemos que atribuir las mismas causas a los mismos efectos naturales. III. Las cualidades corpóreas que no admiten intensificación ni remisión de grados y que resultan pertenecer a todos los cuerpos a que alcanzan nuestros experimentos, deben estimarse como cualidades universales de todos los cuerpos en general. IV. En la filosofía experimental debemos considerar las proposiciones conseguidas mediante inducción general a partir de los fenómenos como suficiente o aproximadamente verdaderas, pese a cualquier hipótesis contraria que pueda imaginarse, mientras no aparezcan otros fenómenos por los cuales aquellas proposiciones puedan hacerse más exactas o sometidas a excepciones. Puede añadirse a ese texto otro paso procedente de una página próxima contenida en el mismo libro: “Yo no hago hipótesis; pues todo lo que no está inferido de los fenómenos debe llamarse hipótesis, y las hipótesis, metafísicas o físicas, sobre cualidades ocultas o cualidades mecánicas, no pueden recibirse en la filosofía experimental”.

Respecto al descubrimiento de la gravitación universal, Carl Grimberg expresa: “Se dice que Newton descubrió la gravitación universal un día en que, paseándose por su jardín, vio desprenderse una manzana del árbol y caer al suelo; ello bastó para que el sabio se preguntara: “¿Por qué cae esta fruta verticalmente y no en otra dirección?”. Newton en aquellos momentos se encaminaba hacia un gran descubrimiento: la ley de la gravedad o de la gravitación universal, que necesitó estudiar veinte años antes de poder exponer sus pruebas…”[1]

El método newtoniano

Newton afirmó el método de análisis y síntesis, el método inductivo y matemático. Rechazó toda elaboración metafísica y deductiva que no se fundamentara en la verificación experimental de los fenómenos, y elaboró la hipótesis de que todas las generalizaciones que no dependan de la observación directa de la experiencia son ficticias.

El método newtoniano puede deslindarse en tres leyes[2]:
-       Simplicidad de la naturaleza. Sólo hay que admitir como causas de los hechos las estrictamente necesarias para explicar y describir un fenómeno y no otras accesorias.
-       Los efectos del mismo género o tipo deben ser atribuidos a causas iguales, es decir, dos cosas idénticas tienen el mismo origen causal.
-       Las cualidades, no susceptibles de aumento o disminución y concurrentes en todos los cuerpos accesibles a la experiencia, deben ser consideradas como pertenecientes a todos los cuerpos de la naturaleza.
Para Newton el método inductivo proporcionaba una certeza absoluta, y no probabilística, como pensaba Francis Bacon.

El matemático inglés Brodetsky, en su biografía de Newton, considera que ello constituye “la más grande generalización realizada por el pensamiento humano”.

“En la historia de la ciencia, la doctrina de Copérnico constituyó un acto revolucionario por el cual la investigación de la naturaleza se declaró independiente. De ahí arranca la liberación de la ciencia respecto a la teología” (M.M. Rosental, Diccionario filosófico).



[1] Grimberg, Carl. Historia Universal. Tomo 27. Ediciones Daimon, Chile, 1967. Editora de Publicaciones Gente S.A., Lima-Perú, licencia editorial., pp.105-106.
[2] Grupo Editorial Océano. Enciclopedia Autodidáctica Océano, Volumen  I, España, edición 1987, p.468.