lunes, 9 de marzo de 2009

CONDICIONES PARA EL ESTUDIO UNIVERSITARIO

CONDICIONES PARA EL ESTUDIO UNIVERSITARIO
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


Las condiciones indispensables para el estudio universitario con un máximo de eficacia son de orden objetivo (medio ambiente, tiempo, descanso y salud) y de orden subjetivo (actitud, motivación, concentración y organización).

A. CONDICIONES OBJETIVAS:

MEDIO AMBIENTE

El medio ambiente para ser favorable al estudio debe estar limpio, ventilado, libre de olores, el escritorio de estudio deberá ser individual y no compartido con algún otro estudiante y deberá estar libre de objetos que puedan distraer la atención, contar con el equipo de trabajo o los materiales necesarios.
Todo el equipo y los materiales que se usarán en determinada tarea académica deberán estar al alcance de la mano sobre el escritorio, a fin de no interferir la concentración necesaria.
Pero además el medio ambiente requiere de las condiciones básicas siguientes: Liberación de todo tipo de ruido, ausencia de elementos distractores, buena iluminación, buena ventilación, temperatura adecuada y paisaje natural.

Liberación de todo tipo de ruido

El ruido de la bocina de un carro, el quejido de un anciano enfermo, el llanto de un niño, la caída en el piso de la casa de un objeto de vidrio, música a alto volumen, con mucha percusión o con instrumentos eléctricos, el tráfico de personas en la casa, el toser de algún familiar, el ruido de una máquina de moler granos, el reiterado toque de un timbre eléctrico, las llamadas telefónicas o de celulares, el picado de un teclado, etc. Sería pedir peras al olmo el contar con un «silencio absoluto» o silencio sepulcral.
«Sin embargo, el silencio absoluto no es recomendable y tener música de fondo puede ser de gran utilidad. Según los especialistas, cuando escuchamos música, los dos lados del cerebro trabajan en conjunto para procesar los patrones y las melodías. Por este motivo, escuchar música suave a bajo volumen puede ser un gran estímulo para el estudio. A este efecto estimulante se agrega el estado de relajación que cierto tipo de música genera en nosotros y que nos hace más receptivos a la información. Las investigaciones más recientes han demostrado que la música clásica o romántica es un acompañamiento ideal para recibir información nueva, y que la música barroca es muy recomendable para procesar o repasar la información» señala Francisco Barrios en «SuperAprendizaje. Cómo aprender más estudiando menos».

Ausencia de elementos distractores

Ver el programa de televisión, ir a ver una película cinematográfica, ver videos hechos en casa, escuchar música, ver bailar a familiares, visitar a amigos, chatear en Internet, jugar a las cartas, jugar sapo, jugar bingo, adornos atractivos, recuerdos, el calor o el frío excesivos, un mal olor, una fragancia fuerte, alimentos con sabores muy fuertes, un dolor intenso en cualquier parte del cuerpo, la risa a carcajadas, ponerse a soñar o divagar, trofeos deportivos, ver fotos de artistas consagrados, entre otros.

Buena iluminación

La fuente de iluminación artificial debe estar ubicado al lado izquierdo si el estudiante es diestro y por la derecha si es zurdo, de manera que los ojos no reciban directamente los reflejos de sus resplandores. Si estamos leyendo, la distancia entre los ojos y el libro deberá ser de uno 30 centímetros; frente a la computadora, la vista debe estar a unos 50 centímetros de la pantalla del monitor. Si uno está leyendo o escribiendo, la luz debe estar dirigida sobre el papel de apuntes o el libro; si se utiliza la computadora, la luz debe apuntar al teclado y no a la pantalla.
No debe existir contrastes agudos de luz y sombra, toda vez que el contraste produce a los ojos una tensión y acelera la fatiga.
Si no se dispone de buena iluminación, se tendría que forzar la vista y esto constituiría una distracción más y todo factor de distracción no es recomendable para un estudio eficaz, efectivo y eficiente.

Buena ventilación

A fin de que el oxígeno del ambiente se renueve sin interrupción, se pueda inhalar permanentemente suficiente cantidad de aire puro, respirar bien y el cerebro pueda trabajar con el máximo de eficiencia.
El oxígeno alimenta la sangre y por medio de él se nutren los tejidos, el cerebro y los músculos; la sangre pasa por los pulmones a razón de 20 mil litros cada 24 horas. A mayor y mejor oxígeno que se lleva a los pulmones, mayor y mejor se purifica la sangre. El respirar bien combate la ansiedad, el desequilibrio nervioso y las palpitaciones.
«La posición adecuada para respirar bien de pie consiste en extender los brazos a lo largo del cuerpo; o bien, si se está acostado, se debe permanecer boca arriba» (René Gastón Hernández Santiago).
Buena ventilación sí, pero no hiperventilación.

Temperatura adecuada

La temperatura ideal es de 15 a 21 grados centígrados. El cuerpo humano tiene una temperatura interna de 37 grados centígrados, por tanto un enfriamiento o un calentamiento prolongado puede originar serios trastornos. La temperatura ambiental ideal para la salud oscila entre los 15 y 22 grados centígrados. La temperatura agradable ayuda a estar relajado, estimula la actividad y el estado de alerta.

Paisaje natural

El paisaje natural o el campo, de ser posible, es un estímulo para los sentidos, para la oxigenación del cerebro y la reflexión profunda.
«Aunque estemos concentrados en el material de estudio siempre es recomendable que la vista se refresque con un campo de visión amplio o con un elemento natural. Una ventana que nos permita ver el sol o al menos el cielo es muy relajante para la vista. Sin embargo, si no disponemos de ventanas en nuestro lugar de estudio, una planta, una foto o un cuadro de un paisaje natural serán buenos sustitutos» manifiesta Francisco Barrios en su obra «Super aprendizaje. Cómo aprender más estudiando menos».
Los arquitectos y diseñadores denominan «paisaje urbano» a la presencia de la naturaleza en la ciudad.

TIEMPO

El estudiante deberá contar con un horario fijo y definido todos los días de la semana, el mismo que deberá ser cumplido y respetado a cabalidad. Las horas de la mañana son las horas ideales para estudiar con el máximo provecho.
La distribución del tiempo deberá comprender horas de:
· Actividades: culturales y sociales.
· Alimentación (desayuno, almuerzo y cena).
· Aseo personal.
· Asistencia a reuniones de trabajo académico.
· Deportes.
· Diversión.
· Estudio en casa.
· Estudio en la Universidad.
· Paseo campestre.
· Sueño y relajación.
· Trabajo en casa o en otro lugar.
· Visitas a familiares o a amigos.
· Visitas a sitios de interés (turismo).
· Etc.

DESCANSO

El descanso permite que el cerebro procese adecuadamente la información que recibe diariamente.
Los expertos recomiendan la necesidad de hacer pausas de entre 5 y 20 minutos por cada hora cronológica de estudio o de trabajo y utilizar el tiempo de descanso para repasar lo estudiado.

SALUD

La vieja y popular máxima «Mente sana en cuerpo sano» sólo es posible lograrlo con buenos ejercicios físicos practicando algún tipo de deporte, buena y equilibrada alimentación.
Los alimentos proporcionan energías para realizar con eficacia y eficiencia el trabajo mental y para que el organismo pueda cumplir sus funciones. Un régimen alimenticio saludable incluye diariamente: Ensaladas, leche, un litro y medio mínimo de agua, cereales, pan integral, huevos, pescado, carne, mantequilla y queso.
El agua mejora la digestión, limpia el organismo, por eso se recomienda contar siempre con una botella de agua pura en el escritorio.
Todo buen estudiante universitario que desee gozar de buena salud deberá evitar ver películas impresionantes, ingerir bebidas alcohólicas, cenar alimentos muy condimentados, fumar, consumir drogas y pastillas para no dormir.
«Las proteínas presentes en alimentos como el yogur, la leche, los huevos, el cerdo, el pescado, el pollo y los frutos secos, entre otros, contienen un aminoácido llamado tiroxina que al ser asimilado por el cuerpo puede ayudar a desarrollar la atención y el funcionamiento de la memoria. Por su parte, los alimentos con hidratos de carbono complejos, como los cereales, el pan, el arroz, el trigo y algunas frutas, producen otro aminoácido llamado triptófano que desacelera un poco el cerebro. Las grasas, presentes en el aceite, la mantequilla, la mayonesa y el aceite de oliva, entre otros, produces acetilclino, que ayuda al funcionamiento de la memoria» refiere Francisco Barrios en su obra «SuperAprendizaje. Cómo aprender más estudiando menos».
El buen estudiante no sólo se cuida de lo que come, también está atento a la hora en que deberá comer y procura comer a la misma hora todos los días, es muy disciplinado con el horario de sus comidas (desayuno, almuerzo y cena).

SUEÑO

Para gozar de buena salud uno de los requisitos fundamentales es dormir bien, lo necesario y suficiente. Así el cuerpo no se sentirá fatigado, dispondrá de la energía para facilitar la captación y la retención de lo que se estudia. Y el cerebro estará en condiciones de procesar todos los estímulos que ha recibido durante las veinticuatro horas del día. Si no se duerme lo necesario, el cerebro funcionará por debajo de su capacidad y con el riesgo de que funcione a medias o mal.
La cantidad de horas de sueño varía en cada persona, debiendo oscilar entre las siete y nuevas horas cada noche, pero no menos de seis.
Durante el sueño los pulmones trabajan con más lentitud, la respiración se hace más lenta y el corazón late despacio; el pulso, la presión sanguínea y la temperatura descienden y la secreciones de las glándulas disminuyen; el cuerpo cambia de posición por lo menos de 5 a 20 minutos. En líneas generales, el organismo se recupera y repara. Los expertos en salud recomiendan no dormir sobre el costado izquierdo del cuerpo, porque esta postura puede afectar el corazón.
El tiempo de dormir es relativo, está en función a la naturaleza de las personas, hay unos que duermen bastante, otros que duermen poco.
Para dormir profundamente hace falta la oscuridad, la cama cómoda, el estómago ligero, el silencio y la conciencia tranquila, los pies calientes, una vida higiénica y la ausencia de tensiones emocionales.

EDUCACIÓN FÍSICA

La práctica de algún deporte, ejercicio, juego organizado, es fundamental para lograr un cuerpo sano y coadyuvar a la formación intelectual con mayores niveles de seguridad y amplitud del espíritu.
La actividad física (caminar algunos kilómetros, practicar algún deporte, etc.) provee al cerebro del oxígeno necesario para funcionar eficientemente. al cuerpo de un buen estado de salud y contribuye a reducir el estrés y la tensión así como a mejorar la capacidad de concentración, de meditación y el estado de tranquilidad, etc.

LA POSTURA

Los especialistas concluyen en manifestar que se estudia mejor sentado y con el cuerpo ligeramente tenso.
René Gastón Hernández Santiago señala que «La postura correcta que debes adoptar para leer sentado es la siguiente: los pies apoyados totalmente en la superficie del suelo, paralelos y separados entre sí unos 20 centímetros. Debe existir un ángulo recto entre muslo y pierna al igual que entre muslo y tórax. Los brazos habrán de estar apoyados suavemente sobre la mesa. Se mantendrá la cabeza erguida, y la columna vertebral deberá tener cierta inclinación sobre la mesa. El libro deberá estar aproximadamente a una distancia de 30 o 35 centímetros de los ojos» («El éxito en tus estudios. Orientación del aprendizaje»).
Algunos especialistas recomiendan no con poca razón tener una pierna doblada y apoyada en el suelo y la otra estirada. Cuando se usa la computadora, todo el antebrazo debe estar bien apoyado sobre el escritorio.

EL MOBILIARIO

Para el estudio se requiere contar con el mobiliario mínimo que se indica: Escritorio, silla cómoda y sólida, y atril.

LOS MATERIALES PARA EL ESTUDIO

Entre los materiales útiles y necesarios para el estudio se consideran los siguientes:
Acceso a Internet.
Atril para la lectura.
Caja de lápices de colores.
Calculadora.
Calendario, para anotar las tareas pendientes y fechas de evaluaciones.
Cinta adhesiva.
Compás.
Computadora.
Diccionario.
Disquetes, CD, USB.
Engrapador.
Escuadra.
Estante para libros.
Fichas bibliográficas.
Goma para borrar.
Goma para pegar.
Grabadora portátil.
Grapas.
Hojas de borrador.
Lapicero..
Lápiz.
Libreta de notas.
Libros de texto o de consulta.
Liquid paper
Papelitos adhesivos tipo Post-it.
Regla.
Separador de libro.
Sujetapapeles.
Tijeras.
Transportador.
Etc.

HORARIO.

Se recomienda hacer un horario de estudio semanal en el que se mencionen las actividades diarias siguientes:
Alimentación: Desayunar, almorzar y cenar.
Asearse.
Ayudar en las tareas de la casa.
Buscar un trabajo.
Descansar.
Divertirse (asistir al teatro, al cine, realizar un paseo campestre, visitar a lugares de interés turístico o cultural, etc.)
Dormir.
Ir a la universidad.
Lectura del tema que se va a exponer al día siguiente.
Leer libros, revistas y periódicos.
Oír música.
Preparar las tareas académicas y trabajos de investigación monográfica o científica.
Redactar y escribir.
Repasar los apuntes de la clase anterior.
Ver televisión.
Vestirse.

B. CONDICIONES SUBJETIVAS:

Entre las condiciones subjetivas del estudio se consideran las siguientes: Actitud, motivación, concentración y organización.

ACTITUD

Para estudiar con éxito se requiere de una actitud positiva frente a las nuevas ideas. La excelencia educativa no sólo radica en el docente sino también en la actitud personal del estudiante.
La actitud del estudiante universitario ante el estudio deberá expresarse en los términos siguientes:
Afrontar el aprendizaje con convicción, fuerza de voluntad, mucha ilusión, alegría o motivación, optimismo, positivismo, profesionalidad, responsabilidad y seriedad.
Buscar la excelencia y no conformarse simplemente con aprobar una determinada asignatura.
Tratar de mejorar permanentemente sus métodos y técnicas de estudio.
Admitir sus fallas, carencias y errores y corregirlos oportunamente para que no vuelvan a suceder.
Completar en casa los apuntes con el libro de texto o las investigaciones realizadas por su propia cuenta.
Elaborar constantemente las fichas de resumen esquemático de las lecciones de sus asignaturas.

MOTIVACIÓN

Las mejores técnicas de estudio fracasan si el estudiante universitario no está suficientemente motivado para concentrar su esfuerzo en aprender y estudiar correctamente y a fondo. Y una de las causas para el fracaso estudiantil es la falta de capacidad para motivarse.
No cabe duda que a cada estudiante le motiva algo en un grado distinto que a los demás, por lo tanto no hay normas generales que sean válidas para todos los estudiantes y que permitan mantener la motivación.
Definimos la motivación como una orientación activa, selectiva y perseverante que caracteriza el comportamiento del estudiante con el objeto de satisfacer una necesidad de obtener los conocimientos adecuados que permitan resolver un problema o estado interior de tensión.
De las investigaciones realizadas se concluye que hay dos clases de motivación con respecto al estudio: motivación positiva y motivación negativa.
a) La motivación positiva se obtiene a través de los incentivos de la persuasión, por ejemplo y por la alabanza. La motivación positiva es de dos clases y se realiza a través de las acciones siguientes:
1. Motivación positiva intrínseca: interés positivo por la materia de estudio y trabajo.
2. Motivación positiva extrínseca: interés resultante de las ventajas que proporcionan las asignaturas de la carrera profesional, las orientaciones y consejos del profesor, el método adecuado que utiliza el profesor, la calidad del grupo de estudiantes a que pertenece en su ciclo y sección respectivo.
Asimismo, constituye factor de motivación positiva para el estudiante la personalidad del profesor, su producción intelectual (obras), su presencia física, su voz, su facilidad, naturalidad y elegancia de expresión, su dinamismo, su entusiasmo por la asignatura, su buen humor, trato, cordialidad y confianza que inspira, el interés que revela por las dificultades de sus estudiantes.
b) La motivación negativa, se la considera antisicológica y contraeducativa, puesto que tiende a transformar a los estudiantes en inseguros, tímidos, cobardes, hipócritas, resentidos, indiferentes y violentos.
La motivación negativa es de diversas clases y se realiza a través de una serie de acciones como las siguientes:
a) Motivación negativa física: castigos físicos, azotes, privaciones de salida, merienda o recreo.
b) Motivación negativa psicológica: palabras ásperas, persecuciones, guerra de nervios, desprecio, sarcasmo.
c) Motivación negativa moral: coacción, amenazas, reprensiones, humillaciones públicas, reprobación.
Cuando el estudiante está motivado aprende lo que quiere aprender y lo hace por su propia decisión y voluntad, superando cualquier dificultad o problema. El estudiante motivado es capaz de enviar una energía física, emocional e intelectual para alcanzar sus objetivos, fines y metas trazadas en su plan de estudio o para potenciar las emociones que favorecen el aprendizaje (alegría, entusiasmo, perseverancia), y neutralizar los estados anímicos que dificultan el aprendizaje (depresión, tristeza, angustia, miedo, inseguridad, cólera).
El estudiante puede estar motivado positivamente para obtener un premio, beneficio, gratificación, etc., o estar motivado negativamente para evadir un castigo, vencer un perjuicio, sobreponerse a un daño.
El término motivación deriva del verbo latino motere que significa «moverse», «poner en movimiento» «estar listo para la acción».
El estudiante motivado positivamente pone algo de sí mismo para lograr lo que desea aprender o estudiar.
Los motivos para estudiar pueden ser diversos, tales como la curiosidad intelectual, el deseo de obtener un título, la necesidad de ganar una beca de estudios en el extranjero, el incrementar su bagaje cultural, tratar de resolver algunos problemas académicos, competir con los demás estudiantes y ubicarse en los primeros puestos (tercio o quinto superior), etc.
El estudiante desmotivado solo estudia para pasar y no para aprender, para él el estudiar significa algo desagradable, sin sentido e improductivo, muy poco o casi nada le interesa su carrera profesional y no tiene ganas de estudiar.