domingo, 8 de marzo de 2009

EL EFICAZ ESTUDIO UNIVERSITARIO

EL EFICAZ ESTUDIO UNIVERSITARIO
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


Para el eficaz estudio universitario es necesario lo siguiente:
Ambiente apropiado para el estudio.
Aplicar una o más técnicas de estudio según la naturaleza, complejidad y trascendencia de la asignatura.
Aprovechar al máximo el tiempo libre.
Arreglar su tiempo de estudio de tal manera que, al estudio de una asignatura, le siga otra que se atan diferente de la primera.
Buscar en el diccionario el significado de las palabras nuevas.
Considerar periodos de estudios adicionales cuando se acerque las fechas de las evaluaciones semestrales.
Cuando esté leyendo algo deberá prestar atención al material gráfico (diagramas, gráficas, dibujos, tablas, etc.).
Empezar con un lápiz en la mano a hacer el primer borrador de la programación de tiempo de estudio, a fin de poder realizar los cambios o ajustes necesarios con toda facilidad.
Emplear de manera adecuada las herramientas mentales.
Enlazar sus nuevos conocimientos aprendidos con lo que ya sabe de antemano.
Luego de un tiempo moderado de estudio intenso, introducir un período de descanso, relajamiento o un cambio de actividad.
Mientras se estudia deberás hacerse algo, por ejemplo: escribir, subrayar, esquematizar, verificar referencias, hacer mapas mentales, etc.
No estudiar después de una comida abundante. «La explicación que ofrecen es la de que el comer demasiado hace que una gran cantidad de sangre se agolpe en el estómago, dejando en esos momentos menos sangre en el cerebro» (Otis D. Froe y Otyce B. Froe, «Cómo obtener fácilmente mejores calificaciones»).
No estudiar durante periodos de tiempo demasiado largos o de un tirón. Siempre deberá tomarse unos minutos de descanso.
No estudiar en una postura demasiado relajada o cómoda.
Planificar el tiempo de estudio para el día, la semana o el mes.
Ponerse a estudiar cuando se es capaz de conceder la máxima energía a la asignatura.
Por cada hora de clase en cada asignatura, planificar un mínimo de 2 horas de estudio.
Programar, cuando menos, una hora cada semana para repasar los temas de las asignaturas.
Probar sus conocimientos interviniendo en las sesiones de aprendizaje de sus asignaturas o repitiéndolas sin error alguno.
Tener actitud psicológica positiva o favorable al estudio, es decir, buen estado de ánimo antes, durante y después de estudiar.