domingo, 8 de marzo de 2009

EL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO ES EL LÍDER DE LA LECTURA

EL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO ES EL LÍDER DE LA LECTURA
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


El estudiante universitario es un verdadero y ejemplar líder de la lectura. Empieza y concluye su carrera profesional leyendo una variedad de libros de cultura general y de su especialidad.
Su aspiración de estar en un nivel superior máximo de educación le exige sobreponerse a todos los obstáculos y limitaciones de orden económico, de tiempo y de hábito a fin de convertirse en un líder de la lectura.
El estudiante universitario trata de aprovechar al máximo el tiempo que dispone diariamente, pero también procura aprender las técnicas modernas de lectura veloz y de comprensión de textos a fin de llegar a ser un profesional de éxito y con futuro.
Un estudiante universitario convierte a los buenos libros en sus mejores amigos; selecciona sus libros de lectura con el máximo cuidado como cuando selecciona a sus amigos y a los espectáculos, a fin de evitar las malas compañías o las aficiones a diversiones mediocres.
Un buen estudiante universitario no deja de organizar y se pertenecer a una Asociación de Clubes de Lectores, a un Club de Lectura o a un Círculo de Lectura, respectivamente.
Aprender es el mayor triunfo en el mundo. En el saber aprender está la base de cualquier éxito individual o colectivo.
Los seres humanos aprendemos directa e indirectamente de los libros y a través de estos ganamos más conocimiento y mayor nivel cultural y profesional.
A lo largo de nuestra existencia, nada que merezca la pena se consigue sin esfuerzo, sin dedicación y sin perseverancia. Todo progreso mental y éxito profesional requieren del esfuerzo previo, del estudio crítico, del saber leer bien y comprender bien lo que se lee.
Para el estudiante universitario la lectura deviene en un placer, en un encanto, cuando lee de ganas, cuando lee con amor por el saber y la cultura, cuando fija su atención en el contenido del texto y se esfuerza por retenerlo, asimilarlo y comprenderlo.
Pero a la lectura, debe seguir la práctica cotidiana y durante toda la vida.
Toda buena lectura de obras selectas, produce grandes beneficios al estudiante universitario: fortalece su pensar, enriquece e incrementa su bagaje cultural, ensancha su visión acerca del mundo y las cosas.
El estudiante universitario es un buen lector, está comprometido con la lectura diaria de obras importantes, trascendentes y famosas.
El estudiante universitario lee periódicos serios, sensatos y dignos para adquirir noticias de actualidad, pero también planifica su tiempo para emplearlo en la lectura de obras recomendadas por sus profesores en las diversas asignaturas de su ciclo académico.
El estudiante universitario hace que su deseo de leer sea tan intenso, que pueda dedicar todos los minutos de ocio, a cualquier hora del día, para un libro que está estudiando, y no deja de tener entre las manos un libro de su mayor agrado.
El estudiante universitario sabe perfectamente que debe leer con el fin de:
Formar y fortificar un sistema de pensar.
Apreciar de manera clara y vigorosa el texto leído.
Ampliar el vocabulario: cada palabra nueva significa nuevas ideas.
Incrementar y enriquecer su bagaje cultural.
Obtener nuevos conocimientos que le permitan labrarse una profesión excelente y con futuro.

Todo buen estudiante universitario:
Sabe cómo leer bien o correctamente un texto.
Empieza a leer una obra acudiendo a un lugar silencioso, bien iluminado y ventilado.
Empieza la lectura de lo más fácil a lo más difícil y con lo que le es más atractivo y útil para su carrera profesional.
Descansa cuando se siente fatigado.
Hace un repaso de lo leído, en el transcurso de la lectura.
Organiza su lectura a base de la experiencia que busca.
Lee cuidadosamente hasta el momento en que su imaginación cese de representar el texto vívidamente.
Tiene a la mano un lápiz, un libro de notas y un diccionario, para realizar los apuntes y las consultas necesarias.Usa un sistema de marcar el margen, adopta una marca para aquello que le llame más la atención; marca con una interrogación los trozos de más interés y que desearía repasar posteriormente; marca las palabras que no comprende e investiga su significado