domingo, 8 de marzo de 2009

EL TERCER MILENIO Y EL CAMBIO EN LO EMPRESARIAL

EL TERCER MILENIO Y EL CAMBIO EN LO EMPRESARIAL
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete


En un mercado global, el desafío más importante al que tiene que responder toda empresa progresista, para no quedarse congelada ante los continuos avances de la ciencia y la tecnología, es hacerse competitiva y trabajar por la calidad de sus bienes y servicios, para lo cual tiene que adoptar un nuevo patrón tecnológico a nivel mundial compuesto por la microelectrónica y la informatización; la organización flexible, horizontal, interactiva, abierta e interconectada con base a la información.
No se puede competir si no hay calidad en todo orden de cosas, calidad que busca el usuario para la adquisición de bienes y servicios: calidad del trabajo, calidad del servicio, calidad de la información, calidad del proceso, calidad de las personas, calidad de la empresa.
La economía entrelazada se mantiene abierta a todos aquellos países y empresarios que deseen participar en ella, especialmente mediante la des-reglamentación del comercio.
La secretaría personal –desde el nivel de gerencia intermedia hacia abajo- tiende a desaparecer; la cancelación de la inspección masiva de calidad y la búsqueda del mejoramiento del proceso; se supera y deja atrás la tradicional e inefectiva «reunionitis»; hay un gran impulso y desarrollo del teletrabajo; la distribución de productos en medios de transportes son suplidos por la tele-distribución; la mecanización de la producción es reemplazada por la robotización y la automatización.
En la actualidad el «sistema de producción flexible» es el nuevo paradigma tecnoeconómico y que implica a todas luces cambios profundos en la manera de gerenciar, en comparación con lo propuesto por la teoría clásica o tradicional.
Ya no se pone énfasis en la producción masiva y a bajos costos unitarios, se pone énfasis en el mercado propiamente dicho, produciendo lo que el comprador desea comprar y en series más pequeñas y según las necesidades de la demanda, cambio en las series de producción.
Este nuevo sistema de producción no rígido permite al empresario ponerse en contacto directo con los proveedores y con los distribuidores, para lo cual se requiere contar en el almacén con buen stock de mercancías, materias primas y productos terminados a fin de satisfacer la demanda al instante.
Ahora la organización empresarial es abierta, es de tipo horizontal y descentralizado en los procesos de producción y de venta. Las decisiones empresariales tienen que ser repetidas y eficientes. Se ha pasado del mercado de vendedores (lo tradicional) a uno de compradores, incrementándose el poder negociador de éstos y este es el que decide qué producir, qué consumir y las características de los productos.
La línea productiva es altamente automatizada, sustituyendo con robots el tradicional trabajo repetitivo del hombre. El hombre es el que vigila y programa la máquina, no el que ejecuta totalmente el trabajo material como en el antiguo sistema de producción, situación que ha producido una revolución en las relaciones humanas
El pensamiento de W. Edwards Deming, asesor empresarial de renombre internacional, ha revolucionado la administración de las organizaciones al proponer sus «catorce puntos para la administración» como método para alcanzar la calidad en la producción dentro de una nueva organización empresarial considerada como entidad integrada.
La administración moderna gira sobre la base de planeamiento permanente de la investigación de nuevos mercados; la organización es de tipo horizontal, descentralizada y flexible; la dirección es dinámica, interactiva, participativa e innovadora; el sistema de control es al instante y está orientada a la satisfacción de los clientes; la orientación empresarial está dirigida al mercado de compradores.
La permanente y creciente tendencia a la homogenización de los gustos y pautas de comportamiento de los consumidores, a través del impacto de publicidad de los canales de televisión de señal no solamente abiertos sino también cerrados, conlleva al incremento de los productos estándar o productos globales, los mismos que son vendidos en diversos mercados del mundo y a través de Internet (e-commerce).
También con la aparición del fenómeno de la globalización surgen nuevos cambios empresariales y que se aplican en la nueva economía:
- Surge una gran concentración empresarial mediante el desarrollo de fusiones de grandes empresas.
- Las empresas se desenvuelven en nuevos escenarios de mayor complejidad estratégica.
- Se crean grandes áreas comerciales: la Unión Europea, NAFTA, ASEAN o MERCOSUR, las mismas que intensifican los intercambios entre los países conformantes, se incrementa la competencia, los mercados financieros y la circulación del dinero.
- Utilización de equipos de trabajo multifuncional.
- Aplicación de la reingeniería de los procesos para el uso de recursos eficientemente y la cercanía al cliente.
- Factores de producción de la nueva economía: propiedad, fuerza laboral, capital y empresa, más competencias empresariales (organizacionales), clientes e información.
- Mayor profesionalización de los equipos empresariales. Se requiere trabajadores que reúnan una serie de competencias individuales, tales como iniciativa, motivación de logro y adaptabilidad; influencia y capacidad para liberar equipos; conciencia social, política, laboral y empresarial; empatía y confianza en sí mismo; capacidad de alentar el desarrollo de los demás; contar con un buen Plan Estratégico, que incluya adecuados modelos de Gestión, conocimiento del entorno y claridad en los objetivos de mediano y largo plazo.