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miércoles, 13 de mayo de 2020

EL RACIONALISMO COMO DOCTRINA FILOSÓFICA


EL RACIONALISMO 

COMO DOCTRINA FILOSÓFICA

Escribe: Eudoro Terrones Negrete


El racionalismo, del latín “racionalis”, racional, es una doctrina filosófica en el que el criterio de verdad no es sensorial sino intelectual y deductivo.

El racionalismo puede ser entendido de tres modos o formas: 1°. Racionalismo psicológico. La razón equiparada con el pensar es superior a la emoción y a la voluntad. 2°. Racionalismo epistemológico. En virtud del cual el único órgano adecuado y completo del conocimiento es la razón, de modo que todo conocimiento verdadero tiene su origen en la razón. 3°. Racionalismo metafísico. Sostiene que la realidad es el último término de carácter racional.

En la historia de la humanidad estos tres tipos de racionalismo se han combinado frecuentemente.

El racionalismo afirma que si bien es cierto que descubrimos nuestras ideas “al contacto” con la experiencia, eso no significa de ningún modo que proceden de ella o del espíritu, ni de la costumbre y la repetición de las cosas.

Nuestras ideas, el conocimiento de las cosas y el criterio de verdad son productos del entendimiento, del intelecto, de la razón, de conceptos que son innatos al hombre (Teoría de las Ideas Innatas de Descartes), de formas apriorísticas que preceden a la experiencia.

La razón humana no va hacia el mundo exterior, no va hacia fuera para cimentar su conocimiento (como ocurre en Platón, por ejemplo), sino que basta que el hombre conciba una idea y la desarrolle como algo inherente a la razón. Por eso se dice que en la Edad Moderna Descartes y Leibniz sostienen el denominado racionalismo inmanente o racionalismo continental.

En la obra “Discurso del Método” de Descartes se lee lo siguiente: “…Pues, en último término, despiertos o dormidos, no debemos dejarnos persuadir nunca sino por la evidencia de la razón. Y nótese bien que digo de la razón, no de la imaginación ni de los sentidos; como asimismo, porque veamos el sol muy claramente, no debemos por ello juzgar que sea del tamaño que le vemos; y muy bien podemos imaginar distintamente una cabeza de león pegada al cuerpo de una cabra, sin que por eso haya que concluir que en el mundo existe la quimera; pues la razón no nos dice que lo que así vemos o imaginamos sea verdadero, pero nos dice que todas nuestras ideas o nociones deben tener algún fundamento de verdad…”

Para Descartes los cuerpos, las cosas u objetos del universo no son propiamente conocidos por los sentidos o por la facultad de imaginar, “sino por el entendimiento solo, y que no son conocidos porque los vemos y los tocamos, sino porque los entendemos o comprendemos por el pensamiento”.

Descartes afirma que “los sentidos son engañosos” y uno no debe fiarse de ellos. Al respecto manifiesta: “Pues varias veces he observado que una torre que de lejos me parecía redonda, de cerca la veía cuadrada, y que estatuas colosales levantadas en lo más alto de sus torres, me parecían, vistas desde abajo, pequeñas figuras…”

En resumen, podríamos decir que el racionalismo sostiene que la razón es la fuente principal o el origen de nuestros conocimientos y que para llegar a la verdad no hay mejor camino que la razón o el pensamiento. Ejemplo: el teorema de Pitágoras puede entenderse racionalmente, independientemente de los sentidos. El racionalismo se apoya en el conocimiento matemático y lo extiende hacia nuevos campos del saber humano, pues el conocimiento matemático tiene validez universal para todos los pueblos. El racionalismo puede ser trascendente (Platón), teológico (San Agustín) e inmanente o continental (Descartes y Leibniz).