jueves, 2 de mayo de 2019

PENSAMIENTO MATEMÁTICO


PENSAMIENTO MATEMÁTICO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete 

El pensamiento matemático es la capacidad que tiene todo ser humano de comprender las relaciones que se producen en la realidad natural y social o en el mundo circundante, a la vez que hacen posible cuantificarlas y formalizarlas para su rápida, fácil y mejor comprensión y comunicación a las demás personas.

El pensamiento matemático funciona mediante el uso de procesos cognitivos: razonar, argumentar, comentar, demostrar, analizar, identificar, relacionar, graficar, las cuatro operaciones básicas, calcular, inferir,  interpretar, realizar algoritmos, entre otros, que conducen a plantear y resolver problemas. Todo esto y mucho más se aprenden a lo largo de la existencia de cada ser humano, en permanente razonamiento, demostración, redescubrimiento y reconstrucción de conocimientos matemáticos en diversos contextos y entornos naturales y sociales.

En el pensamiento matemático intervienen en estrecha relación, conexión y participación los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo, respectivamente, es decir el Cerebro Total. El pensamiento matemático es susceptible de aprendizaje, en la vida del ser humano todo se aprende y todo depende del uso adecuado de las herramientas cognitivas, aun cuando algunos autores sostienen que  “el pensamiento matemático no solo se aprende, se hace”.

El pensamiento matemático es importante porque desarrolla la creatividad, la imaginación, el razona-miento lógico y mejora el desarrollo intelectual en el ser humano y dar solución a los problemas que se le presentan en la institución educativa y fuera de ella y alcanzar niveles de competencia cada vez más complejos.

Son competencias fundamentales para desarrollar el pensamiento matemático: pensar, razonar, argumentar, comunicar, modelar, representar, usar el lenguaje simbólico, plantear y resolver problemas a partir de situaciones de la vida cotidiana.

“Entre los beneficios que otorga el pensamiento matemático se encuentran los siguientes puntos: promueve la capacidad de resolver problemas en diversos ámbitos de la vida a través de la formulación de hipótesis y de la elaboración de predicciones; incentiva el razonamiento acerca de los objetivos y los métodos a seguir para alcanzarlos; permite relacionar conceptos que, en apariencia, se encuentran distantes entre sí, lo cual abre las puertas a un entendimiento más profundo; despierta la necesidad de ordenar y analizar los actos y las decisiones que se realizan a diario, mejorando el rendimiento general. Como en todos los casos, cuanto más temprano en la vida se comience a estimular el pensamiento matemático en una persona, mayor será su desarrollo intelectual y más natural le resultará aplicar este tipo de inteligencia lógica en su día a día. Sin embargo, es necesario señalar que no es posible exponer a los niños a estos conceptos sin moderación, sino que la enseñanza debe ser acorde a la edad y, no menos importante, a las características de cada individuo. Asimismo, no se debe olvidar que se aprende mejor cuando la educación supone un divertimento que cuando se impone”[1].

En la sociedad del conocimiento es necesario cultivar y aplicar el pensamiento matemático para entender, describir y explicar el mundo circundante; para comunicarnos con las demás personas y para formular y resolver múltiples situaciones problemáticas utilizando los dos hemisferios del cerebro.



[1] http://definicion.de/pensamiento-matematico/