lunes, 17 de junio de 2019

EL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO


EL ESTUDIANTE  UNIVERSITARIO

Escribe: Eudoro Terrones Negrete

Si bien es cierto que no todos los estudiantes universitarios son excelentes en el sentido propio de la palabra, pero todos tratan de desarrollar a mayor grado posible sus dotes, facultades cognitivas y potencialidades, a fin de labrarse una formación profesional excelente.

El estudiante universitario, constituye el extraordinario potencial de recursos humanos con que cuenta el Perú y está en proceso de formación académica, profesional, científica, técnica y moral para coadyuvar al desarrollo y progreso del país.

El estudiante universitario es capaz de formular una serie de interrogantes a fin de encontrar respuestas claras, precisas y oportunas:

¿Quién soy ?
¿De dónde vengo y a dónde voy? ¿Por qué y para qué escogí esta carrera profesional y no otra? ¿Responde a mi vocación la carrera  que elegí?
¿Estoy conforme con la elección realizada?
¿Habré tomado una decisión acertada o más bien precipitada respecto a mi carrera profesional?
¿Estoy bien motivado como para ser realmente un excelente profesional?
¿Qué debo hacer para llegar a ser lo que me propongo ser?
 ¿Qué grado de responsabilidad tengo como estudiante universitario en los aspectos social, político, económico, cultural, educativo, ecológico, científico y tecnológico del país?
¿Estoy convencido, plenamente o a medias, que la carrera profesional que estudio tiene futuro?
¿De qué manera como estudiante universitario  puedo contribuir realmente con el crecimiento socioeconómico, el desarrollo y el progreso integral de la sociedad?

Ser estudiante universitario significa mantener una autoestima alta; significa valorar a conciencia las aptitudes, destrezas, habilidades, potencialidades intelectuales, morales y posibilidades de éxito; significa prepararse a dedicación exclusiva en la parte teórica y práctica de las asignaturas del plan de estudios de la carrera profesional que escogí; significa  tener inmenso amor por el estudio, la verdad, el saber, la cultura, la ciencia y la tecnología.

Sin duda que el buen estudiante universitario ha escogido libremente sus áreas de especialización de acuerdo con sus aptitudes e intereses vocacionales y proyectos de vida; no se deja engañar por la literatura de triunfo fácil; acepta los retos y desafíos posibles de la profesión; perfecciona sus pensamientos y actos a lo largo de su existencia.

El estudiante universitario es un estudiante interactivo, superactivo y transactivo en el proceso de la orientación-aprendizaje; es el motivador del diálogo heurístico y promotor del cambio estructural de la sociedad; es un estudiante singular que en el transcurso de su carrera demuestra capacidad para analizar y razonar de manera lógica, crítica y constructiva.

El estudiante universitario es un estudiante que se libera en lo posible de todo prejuicio, dogma o interés subalterno; es un estudiante que demuestra capacidad para plantear problemas, formular hipótesis, encontrar soluciones y reconstruir experiencias vitalizadotas en procura de una sociedad más justa, libre, fraterna, solidaria y digna.

El estudiante universitario es capaz de poner en práctica cotidiana su voluntad, imaginación, inteligencia y sentido común, su buena disposición para el aprendizaje continuo, su perseverante interés y acentuado espíritu por la investigación científica y las técnicas eficaces de comunicación.

El estudiante universitario en su diaria práctica educativa usa mapas, gráficos, diagramas, datos de campo, métodos estadísticos y bibliográficos y ordenadores; cultiva hábitos de lectura, realiza análisis crítico de los problemas nacionales, internacionales y mundiales,  redacta y  expone satisfactoriamente temas de interés académico y de interés colectivo según el ciclo académico en que se encuentre.